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Un país atravesado sólo por estrategias de poder
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 16-09-2009 / 10:09
Siempre pintó al hombre que está dispuesto a combatir, al hombre en lucha

Ricardo Carpani, un aliado de los trabajadores

Ricardo Carpani, un aliado de los trabajadores
Desaparecidos. Ilustración de Ricardo Carpani, el gran artista plástico argentino.
Muchos de los dibujos de Carpani, fueron dados en forma gratuita para ilustrar los volantes y documentos de sindicatos, organizaciones obreras en general y organismos de Derechos Humanos.

Foto: Óleo Evita revolucionaria de Carpani.



RICARDO CARPANI
 
Ricardo Carpani nació el 11 de febrero de 1930 en la localidad de Tigre, provincia de Buenos Aires, pasó su infancia en Capilla del Señor hasta que en 1936 su familia se mudó a la ciudad de Buenos Aires, cursó sus estudios secundarios en el Colegio Rivadavia.
 
Comenzó los estudios de abogado pero los abandonó cuando en 1951 decidió radicarse en París, en la ciudad francesa comenzó a interesarse seriamente en la pintura, tomando cursos que luego continuó en Buenos Aires.
 
Vivió dos años en la capital francesa, a su regreso dedicó un tiempo a viajar por Chile y el interior de nuestro país. Una vez asentado en Buenos Aires retomó los estudios de pintura, esta vez con el maestro Emilio Pettoruti.
 
Expuso por primera vez en 1957 junto a Juan Manuel Sanchez (1930) y Mario Mollari (1930).
 
Su compromiso con la causa de los trabajadores lo expresó en obras como "Huelga" de 1958, en tanto que en 1961 realizó un mural para el sindicato de la Alimentación al que tituló: "Trabajo. Solidaridad. Lucha".
Carpani expuso sus obras en varios países: México(1960), Roma(1960), Londres (1961), Rìo de Janeiro(1961), Estocolmo(1962).
 
El grupo Espartaco
 
En 1959 conformó el Grupo Espartaco junto a Sanchez y Mollari, a los que se les sumaron Juana Elena Diz (1925), Raul Lara Torrez(1940) joven pintor de nacionalidad boliviana, Pascual Di Bianco (1930-1978), Carlos Sessano (1935), Esperilio Bute(1931-2003) y Franco Venturi, nacido en 1937 y desaparecido en 1976.
 
En 1961 Carpani y Di Bianco abandonan el grupo, el cuál se disolvió en 1968 con una exposición que fue su última actividad.
 
El grupo Espartaco planteó la necesidad de un arte con raíces en el país y atento a las necesidades y lucha del pueblo trabajador.
 
Su filiación política puede inscribirse en la llamada izquierda nacional que durante un largo período lideró Jorge Abelardo Ramos.
 
El grupo también fue expresión de la nacionalización de una porción de las clases medias que hasta 1955 había sido masivamente contraria al Movimiento Nacional, luego del golpe de estado autodenominado "Revolución Libertadora", importantes sectores de la clase media detectaron las mentiras de la oligarquía liberal y su falsa democracia que condenaba a la mayoría del pueblo, particularmente a los más humildes, a una difícil situación económico-social y que además no les permitía expresarse políticamente, por la proscripción de movimiento mayoritario.
 
Señalaba el documento inicial del Grupo Espartaco: "Es evidente que en nuestro país, a excepción de algunos valores aislados, no ha surgido hasta el momento una expresión plástica trascendente, definitoria de nuestra personalidad como pueblo. Los artistas no podemos permanecer indiferentes ante este hecho, y se nos presenta con carácter imperativo la necesidad de llevar adelante un profundo estudio del origen de esta frustración."
 
Ponía en duda los prestigios otorgados por interesadas críticas que monopolizaban supuestas elites que vivían al margen de las realidades cotidianas de un pueblo alejado a la fuerza de los temas políticos: "Si analizamos la obra de la mayor parte de los pintores argentinos, especialmente de aquellos que la crítica ha llevado a un primer plano, observaremos como característica común el total divorcio con nuestro medio, el plagio sistematizado, la repetición constante de viejas y nuevas fórmulas, que si en su versión original constituyeron auténticos hallazgos artísticos, al ser copiados sin un sentido creativo se convierten en huecos balbuceos de impotentes."
 
"Las causas determinantes de esta situación están en la base misma de nuestra vida económica y política, de la cual la cultura es su resultado y complemento. Una economía enajenada al capital imperialista extranjero no puede originar otra cosa que el coloniaje cultural y artístico que padecemos. La oligarquía, agente y aliada del imperialismo, controla directa o indirectamente los principales resortes de nuestra cultura, y, a través de ellos, enaltece o sume en el olvido a los artistas seleccionando únicamente a aquellos que la sirven."
 
El Grupo Espartaco hacía su aparición anunciando el fin del artista inmune a la realidad, preocupado con exclusividad por una estética vacía. De alguna manera tomaba la tradición del Grupo Boedo haciendo su opción por los trabajadores, pero a su vez introduciendo como tema central la cuestión nacional y ponía en el tapete el accionar del imperialismo en América Latina.
 
También incursionaba en un tema crucial por la que atraviesa cualquier artista con deseos de hacerse conocido: o limita su actividad creadora al gusto de las minorías pudientes que son quienes tienen los medios para adquirir las obras, o hace caso omiso a las modas y deja fluir toda su creatividad, aún a riesgo de no llegar al gran público.
 
"El resultado de todo esto es que el artista no tiene otro camino para triunfar que el de la renuncia a la libertad creadora, acomodando su producción a los gustos y exigencias de aquella clase, lo que implica su divorcio de las mayorías populares que constituyen el elemento fundamental de nuestra realidad nacional. Es así como, al dar la espalda a las necesidades y luchas del hombre latinoamericano, vacía de contenido su obra, castrándola de toda significación, pues ya no tiene nada trascendente que decir. Se limita entonces a un mero juego con los elementos plásticos, virtuosismo inexpresivo, en algunos casos de excelente técnica, pero de ninguna manera arte, ya que éste sólo es posible cuando se produce una total identificación del artista con la realidad de su medio."
 
Otra característica de gran importancia del Grupo fue el haber hecho propia la concepción Latinoamericana de Nación.
 
"El problema del surgimiento de un arte nacional en nuestro país, determina el verdadero alcance que debe tener para nosotros el término nacional. Unidad geográfica, idiomática y racial; historia común, problemas comunes y una solución de esos problemas que sólo será factible mediante una acción conjunta, hacen de Latinoamérica una unidad nacional perfectamente definida."
 
El Grupo Espartaco estuvo influenciado por los muralista mexicanos Orozco, Rivera y Tamayo, como así también por el ecuatoriano Guayasamín y el brasilero Portinari, pero adquirieron una personalidad propia, necesidad imprescindible de todo creador, como lo expresaron claramente en su documento inicial.
 
Cada uno de estos artistas manifestó en sus obras su compromiso social con los desposeídos, Sanchez mostraba es sus óleos un fondo de fábricas o su obra "Marines 65" con calaveras y un fondo de la bandera norteamericana, en Juana Elena Diz se visualiza la situación de la mujer con claros rasgos aindiados, Mario Mollari con sus cañeros o las mujeres del norte en sus tareas con amplios sombreros. O los hombres de brazos enormes y potentes, con expresiones duras.
 
El sufrimientos en las figuras de Carlos Sessano con sus brazos hacia el cielo como implorando por justicia.
 
Franco Venturi, estuvo detenido en 1972 en el penal de Rawson y se salvó de la Masacre de Trelew, pero desapareció el 20 de febrero de 1976, había nacido en Italia en 1937 y llegado a la Argentina en 1950, su obra de 1969 "En defensa de nuestra forma de vida" sintetiza los métodos violentos utilizados en la Argentina para silenciar a los movimientos populares.



 
 Foto: Afiche de Carpani.


El arte y la revolución en América Latina
 
En 1961 Ricardo Carpani desarrolló sus ideas ya expresadas en el manifiesto del Grupo Espartaco en un libro que tituló "Arte y Revolución en América Latina" editado por la Editorial Coyoacán donde se publicaban las obras de la izquierda nacional.
 
En este libro expresa su visión sobre el papel de un artista en un país semicolonial:
 
"El divorcio entre artista y sociedad, inherente a todo período histórico de transición y producto de la carencia de una base valorativa común, se ve agravado en nuestra época por el peculiar desarrollo del capitalismo. Éste, con su concepción individualista de los problemas del hombre y la exaltación de los valores de utilidad, ha tendido, desde su nacimiento mismo, a separar cada vez más al artista de la sociedad. La obra de arte dejó de ser un bien social para transformarse en mercancía. Perdió su carácter monumental y colectivo, dejando de estar en contacto directo con la comunidad, para pasar a ser el lujo de unos pocos."
 
El rol de un artista en un país dependiente distaba de ser fácil, donde triunfar, es decir ser aceptado por el establishment cultural, implicaba renunciar a ideales y principios, esto era anunciado por Carpani con claridad: "El resultado de todo es que el artista triunfa en la medida en que, renunciando a su plena libertad creadora, acomodo su producción a los gustos y exigencias de aquella clase. Se divorcia así de las mayorías populares que constituyen el elemento fundamental de nuestra realidad. Con el pretexto de la universalidad del arte reniega de lo nacional, sin darse cuenta de que en última instancia, el arte que copia -el europeo- es un arte profundamente nacional."
 
Para luego adentrarse a explicar en detalles este mecanismo para domesticar al artista: "Esta renuncia a la libertad creadora no siempre la realiza el artista de una manera consciente. Es el resultado de un proceso que actúa sobre él, a través de múltiples presiones, encauzándolo sin que se de cuenta. Así, por ejemplo, el joven pintor desconocedor de las fuerzas que gravitan en la sociedad, de los intereses que respaldan a dichas fuerzas y de los fines que ellas persiguen, se ve sometido a su acción deformante desde el momento mismo que ingresa a las academias del Estado o al taller de algún prestigioso figurón. Esta acción deformante continúa soportándola luego en los Salones Oficiales, mediante la parcialidad de los jurados, o cuando desea conseguir salas para exponer y debe someterse al criterio del marchand, que lógicamente exige lo más vendible y menos comprometedor ante su clientela. Posteriormente le toca el turno a la crítica, esa suprema hacedora de prestigios, venal las más de las veces, aunque sería injusto pretender de ella otra cosa en una sociedad desgarrada por la lucha de clases, dada su dependencia a uno de los términos de esa lucha. Y finalmente están los salones en el extranjero, las becas y otras formas de estímulo al artista, que, en manos de los agentes oligárquico imperialistas, se convierten en otras tantas formas de corrupción."
 
Carpani introduce un concepto que no contará con la adhesión de muchos artistas despreocupados por la situación social y de aquella crítica a medida de la sociedad dependiente, nos referimos al concepto de arte nacional y la necesidad que la obra del artista muestre la realidad que lo rodea:
 
"No todos los pueblos poseen el mismo grado de desarrollo histórico, ni desenvuelven su actividad en un medio geográfico similar, ni son producto de una misma amalgama de razas, ni hablan y piensan en el mismo idioma, ni rinden culto a una tradición y cultura idénticas. Cada uno de ellos tiene, en relación con estos factores, características propias, determinantes de la nacionalidad. Y estas características nacionales no pueden menos que estar presentes en las manifestaciones artísticas, siendo como es el arte un producto social. Podemos afirmar entonces que el arte, por el hecho de ser una expresión social, necesariamente ha de ser también una expresión nacional."
 
Pero la idea que tenía Carpani de lo Nacional incluía toda América Latina, no sólo por el origen, la lengua y una tradición común; esas características nos convertían en un pueblo al que los intereses imperiales llevaron a la separación, en tanto que la lucha de los trabajadores y de los artistas comprometidos con su pueblo debía retomar las banderas de Bolivar, San Martín y Artigas, entre otros.
 
"Es indispensable que fijemos con precisión los verdaderos alcances que tiene para nosotros el término «nacional». América Latina constituye una unidad nacional con características bien definidas. En efecto, a factores permanentes y determinantes por sí mismos de una nacionalidad -como son el hecho de poseer un territorio ininterrumpido en el que prácticamente se habla el mismo idioma (ya que el portugués y el español no ofrecen diferencias esenciales), poblado por razas afines y con un pasado histórico y cultural común- se unen otros factores de carácter actual, que imponen la necesidad de la unificación política de América Latina. Las distintas regiones o países latinoamericanos poseen problemas económicos, sociales y políticos análogos. Esta analogía está determinada por su sometimiento a un explotador común: el imperialismo.
 
Y la liberación del yugo imperialista sólo será factible mediante una acción conjunta y unificada que permita contrarrestar en forma efectiva el poderío del opresor. Es por eso que nosotros, cada vez que hablemos de lo nacional, se entiende que lo hacemos en escala latinoamericana."
Será el accionar del imperialismo el que Carpani denunciará con claridad, y la función que cumple el arte en los países centrales que lejos de ser inocuos para nuestra cultura también forman parte de plan delineado por los poderes centrales:
 
"Ahora bien, si es cierto que la difusión dada a su producción cultural por las países imperialistas fue altamente beneficiosa para el desarrollo de las artes en el resto del mundo, no es menos cierto que esta acción benéfica se vio contrarrestada cuando convirtieron la cultura en un arma más de vasallaje y opresión colonial. En efecto, junto con sus manufacturas exportaran su literatura y su arte, pero no para enriquecer las culturas nacionales ya existentes en las regiones colonizadas, sino para destruirlas o neutralizarlas, contando en esto con la obsecuencia de las oligarquías nativas."
 
Pero también Carpani era un militante de la libertad sin la cual el artista quedaba limitado en su más genuina expresión, enemigo del "realismo socialismo" e implacable crítico del stalinismo , manifestaba su compromiso con la libertad, contrario a toda forma de control de los "comisarios políticos" sobre la expresión del artista :" Para el logro de un arte representativo de nuestra realidad, un arte auténtico, en este caso un arte nacional latinoamericano y revolucionario, es imprescindible dar al artista la más absoluta libertad en la elección de sus medios formales de expresión. Hay que dejar de lado todo dogmatismo en materia estética. Que cada cual utilice los elementos plásticos de la manera que considere más acorde con su temperamento, enriqueciéndose con las últimas experiencias formales que se realizan en el mundo. Pero, eso sí, utilizándolas con un sentido creativo personal"
 
Pero ante el accionar de la oligarquía asociada al imperialismo en el campo de la cultura era difícil que aquellos artistas no contaminados por la ideología imperial pudieran a conocer su obra. Carpani daba su consejo que él mismo aplicó al trabajar en conjunto con el sindicalismo combativo.
"Por eso mismo, es indispensable dar la mayor difusión posible, especialmente entre la clase trabajadora y los sectores sociales más progresistas, a las creaciones de quienes, con dignidad y sacrificio, trabajan por un verdadero arte. Sólo a través de una intensificación del contacto entre la obra artística y la sociedad, que ejercite de manera constante la sensibilidad de los hombres familiarizándolos con las nuevas formas creadas por el artista, logrará superarse la incomprensión de que éste es objeto. Esa será la manera más efectiva de hacer que el arte intervenga activamente en el proceso revolucionario. El arte actúa por la vía sensible, y la sensibilidad artística, como todo en el hombre, se desarrolla con el ejercicio. Mal puede exigirse una comprensión inmediata de la obra moderna a quienes escasas oportunidades han tenido de conectarse con ella. Se dirá que para eso están los museos, pero no olvidemos que a la gente que trabaja poco tiempo le queda para asistir a ellos, y nada se hace por interesarla en el arte. El orden establecido tiende más bien a alejar al pueblo de las manifestaciones del espíritu, dándole en su reemplazo y en cantidades crecientes, productos embrutecedores,
neutralizantes de su sensibilidad. Se hace así del arte lujoso vicio solitario, reservado a determinadas élites de iniciados, alejándolo de su verdadera misión."
 
Para completar su idea con : "No queda por lo tanto, al artista revolucionario, más solución que la que las organizaciones obreras pueden y deben brindarle. En las manos de estas organizaciones está la posibilidad del surgimiento de un vasto movimiento muralístico con características nacionales y revolucionarias. Abrigamos la certidumbre de su próxima aparición."





El compromiso con los trabajadores
 
La compañera de Carpani, Doris Halpin, expresó sobre la labor del pintor que su tarea era expresar la dignidad de los trabajadores y desposeídos: "No trató de pintar los lados oscuros de la realidad: nunca pintó la tortura, ni al aldeano pobre y subsumido. Siempre pintó al hombre que está dispuesto a combatir, al hombre en lucha."
 
Halpin también explicó porque Carpani daba importancia al muralismo, en tanto que la pintura de caballete termina en posesión de alguien, el mural pertenece a todos o por lo menos a muchos. Esa era el símbolo que entusiasmaba a un artista alejado de la figuración y el negocio.
Muchos de los dibujos de Carpani, fueron dados en forma gratuita para ilustrar los volantes y documentos de sindicatos, organizaciones obreras en general y organismos de Derechos Humanos.
 
Seguramente, muchos de nosotros hemos visto dibujos de Carpani, sin saber que pertenecían a él, esta fue la obra de un artista plástico que dedicó su vida a servir a una causa, la de los más necesitados.
Según el crítico de arte Salvador Linares, las obras de Carpani puede dividirse en dos épocas, una de piedra y la otra de metal.
 
"En la primera los personajes adquieren una apariencia rocosa, que abarca el período en el que todavía frecuentaba la temática campesina." "Luego la piedra deviene en metal y los hombres son vistos como articuladas máquinas o revestidos por corazas sobre las que músculos y nervios se traslucen sobre la bruñida superficie, en una suerte de mágica filigrana vital."
 
Producido el golpe de estado de Onganía en 1966, derrocando al presidente radical Arturo Illia, gran parte de la burocracia sindical apoyará al golpe, iniciando una de las etapas más vergonzosas del sindicalismo, ante ellos se levantó un grupo de dirigentes que llamaron a combatir a la Dictadura tras un plan nacional y popular, dicho sector se encolumnó en la CGT de los Argentinos que lideraba Raimundo Ongaro.
 
Ricardo Carpani fue la expresión artística de ese sindicalismo honesto y combativo, los volantes y documentos de la CGT de los Argentinos llevaban las ilustraciones de Carpani donde trabajadores de expresiones duras manifestaban toda su bronca y deseos de restituir la justicia perdida.
En 1966 y 1969 viajó a Europa donde participó de muestras colectivas. En 1972 viajó al Chile Socialista de Salvador Allende y a Cuba, para encuentros de artistas plásticos.
 
En julio de 1974 fue a Suecia a una exposición, tenía previsto un viaje de cuatro meses, pero ya no pudo volver, la Argentina se había convertido en un lugar muy peligroso por el accionar de la banda paramilitar de ultraderecha la triple A que asesinaba a intelectuales y militantes populares.
El exilio fue muy duro para Carpani como lo fue para la mayoría de los exilados, y particularmente para aquellos que habían hecho de la militancia una forma de vida.
 
Retornó al país en 1984, las últimas composiciones de Carpani muestran una región selvática donde se mezclan animales salvajes con paisajes y personajes porteños.
 
Poco tiempo antes de su muerte realizó un retrato del Che Guevara que se encuentra en la Plaza de la Cooperación de Rosario o pocas cuadras del lugar en que nació el Che.
 
Realizó la escenografía para un espectáculo musical llamado "Tango Pasión" que se ha presentado con éxito en Europa.
 
En 1996 fue declarado ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires.
Se publicaron los libros : "Carpani" , con textos del Dr Rafael Squirru y de Manuel Vicent ; y "Carpani : Gráfica política" , con textos de Ernesto Laclau y Luis Felipe Noé.
 
Murió el 9 de septiembre de 1997, la Argentina perdía a un gran artista y los trabajadores que siguen luchando, a un aliado incondicional, pero su obra nos sigue mostrando a esos hombres y mujeres que nunca se rendirán.



 
Foto: Dios es argentino por Carpani.


Fuentes :
http://pintores.is.com.ar/pintores_web/carpani/indice.html
http://www.icarodigital.com.ar/numero11/entrevistas/dorishalpin.htm
http://www.villacrespomibarrio.com.ar/CARPETA%20NOTAS/ARTE%20Y%20CULTURA/Ricardo%20Carpani.htm
http://www.paginadigital.org/articulos/2004/2004cuart/varios/carpani25-10.asp
http://www.cta.org.ar/base/article.php3?id_article=4550
http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=1586-D-2006
www.izquierdanacional.org/publicaciones/libros/pdf/SL-L005.pdf
http://www.lanacion.com.ar/archivo/Nota.asp?nota_id=640159
http://www.elforjista.unlugar.com/ricardocarpani.htm




 

Foto: Latinoamerica de Carpani.

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23-09-2014 / 12:09
 
Máximo Kirchner proclamó a su mamá como candidata a presidente de los argentinos. A los opositores los desafió a que acepten competir con ella en 2015, pero en realidad lo que el vástago anunció fue la candidatura de Cristina para 2019.
 
En ese contexto los peronistas aspirantes a la presidencia dentro de un año deben renunciar a la ilusión de que serán apoyados por la señora. El kirchnerismo sólo apoya a los Kirchner: ayer, hoy y mañana.
 
La pelota es de ellos y no se la prestan a nadie. Para su lógica dinástica del poder, Florencia es mejor candidata que Scioli. Y de Máximo ya se sabe que hace rato que canta mejor que Gardel.
 
Que la Señora se presente como candidata en 2015 es una fantasía a la que Ella y sus seguidores no renuncian. Un síndrome parecido padecía Menem en su momento.
 
Dicen que merecen eternizarse en el poder porque cuentan con los votos del pueblo, cuando en realidad con lo que cuentan es con los recursos del Estado.
 
Se quejan de que no los dejan presentarse de candidatos, pero no dicen una palabra acerca de los beneficios que produce una candidatura cuando el Estado está a su disposición.
 
Cuando Menem perdió esos favores pasó al ostracismo. Ni siquiera en La Rioja pudo ganar una elección. Algo parecido ocurrirá con los Kirchner.
 
Sin el poder del Estado, la única relación que los Kirchner mantendrán con las instituciones serán los Tribunales. Por lo pronto, sus colaboradores inmediatos robaron mucho y las huellas están repartidas por todas partes.
 
Michelle Bachelet parece ser el modelo elegido por Cristina. Con toda sinceridad, el traje le queda grande. Ni la inteligencia, ni el talento, ni el pasado militante dan lugar a la más mínima comparación. Tampoco la austeridad.
 
A ningún parecido se puede acoger quien hizo de la crispación histérica, el enfrentamiento faccioso, el monólogo obsesivo, la arbitrariedad sistemática, el capricho impúdico y la exhibición ostentosa un estilo político, una manera maníaca de disfrutar del poder.
 
El proyecto de la reelección se les vino abajo el año pasado. Más que amenazar con forzar la presentación de la madre, lo que el hijo estaba haciendo era sangrar por la herida. No puede y no quiere admitir que una ley es más importante que un deseo. Inútil explicarle que su mamá no puede ser candidata en 2015 porque la Constitución Nacional, la misma que Ella votó en 1994, lo impide.

23-09-2014 / 09:09
23-09-2014 / 08:09
  En su visita a New York City, Cristina Fernández tuvo una reunión muy especial con uno de los mayores buitres del mundo, el financista George Soros. Sin embargo, el "buitre bueno" para el gobierno de CFK no encaja en el relato oficial maniqueo, que resumen el conflicto por el pago de deuda a los holdouts en la dicotomía "Patria o buitres".
 
Soros es uno de los hombres más ricos del mundo, que amasó su fortuna con la especulación financiera y hasta es investigado en los Estados Unidos por sus lazos con el narcotráfico y sus campañas por la legalización de las drogas en ese país.
 
Pero en la Argentina, Soros es el cuarto accionista privado de YPF y en los últimos días duplicó su participación en la petrolera estatizada llevándola al 3,5%. Y dicen que está fascinado con el potencial de petróleo y gas no convencional de Vaca Muerta.
 
Ayer, la presidenta lo recibió en el lujoso Hotel Mandarín donde se hospeda en Nueva York bajó un total hermetismo. De esa reunión, en la que el tema del pago a los holdouts concentraba la atención. Soros es también un gran tenedor de bonos de la deuda.
 
El empresario húngaro Soros desembarca en la Argentina en medio de una profunda crisis. Las intenciones son claras: aprovechar la difícil situación de país para adueñarse de los recursos naturales, mientras que Cristina dijo ayer que "se habla de la Argentina como la nueva Arabia Saudita".
 
Su compañía Soros Fund Management LLC compró 8,47 millones de acciones de YPF, por un valor total de poco más de 450 millones de dólares. El húngaro, nacionalizado yanqui, se hizo con el 3,5% de las American Depositary Receipts (ADR), como son denominadas las acciones de las empresas argentinas que cotizan en la bolsa estadounidense de Wall Street.
 
Soros ocupa el puesto 23 entre los hombres más ricos del mundo y es mundialmente conocido como uno de los artífices del Miércoles Negro, una inescrupulosa maniobra financiera que significó la quiebra del Banco de Inglaterra. En una compleja operatoria, en 1992 Soros vendió 10 mil millones de libras para comprar marcos alemanes. Inglaterra, con el objetivo de defender su moneda, compró compulsivamente 15 mil millones de su propia divisa y subió las tasas de interés en un 15%, para hacerla más atractiva.
 
Pero ya era tarde, la única opción para los ingleses fue abandonar el tipo de cambio semifijo establecido con los demás Estados de la entonces Comunidad Económica Europea y soltarle la mano a la libra. La divisa de la Reina cayó un 15% contra el marco alemán y otro 25% contra el dólar. Soros tomó sus marcos y volvió a comprar las libras heridas en la batalla.
 
Mientras millones de ciudadanos perdieron sus ahorros en medio de la inescrupulosa operatoria, el oscuro magnate sumó 1000 millones a su ya abultada fortuna. ¡Un verdadero buitre!
 
La Opinión Popular

22-09-2014 / 17:09
 
Hay algo que no cierra en las especulaciones del kirchnerismo -o de su franja dominante, el cristinismo puro- con vistas a las elecciones del año que viene: algunos de sus dirigentes creen que hay que prepararse para el llano, para una caída, y hasta sugieren que ese es el mejor escenario, porque les permitiría retemplar su fuerza y dar disputa cuatro años después, otra vez de la mano de Cristina Fernández.
 
¿Una ensoñación estratégica? Quienes lo difunden por la vía de trascendidos no parecen contemplar el lugar del PJ orgánico, sostén principal del armado político que lleva una década en el poder. La definición de mariscales de la derrota para calificar a los responsables de una frustración electoral es un eco del pasado peronista que habla por sí solo.
 
"El peronismo siempre quiere armar una opción ganadora, y disputar el poder. Es difícil creer que el kirchnerismo prefiera perder. Tal vez eso esté en la cabeza de alguno que se siente afuera de lo que viene", dice una fuente peronista cercana a Daniel Scioli. Y remata: "El Frente para la Victoria es en un 95 por ciento peronista. Tal vez algún referente del otro 5 por ciento piense eso".
 
Los ultra K dejan afuera a las expresiones tradicionales del PJ, incluidos los candidatos que ya dan batalla en ese terreno. Los trascendidos que se hacen circular desde el cristinismo son una señal que ratifica lo que nadie esconde: Olivos no considera propio a ninguno de los candidatos que ya caminan la campaña.
 
Hace rato que el cristinismo volvió sobre una idea que alguna vez manejó Néstor Kirchner. Según esa mirada, el mejor rival sería un representante de "derecha", para contraponer al kirchnerismo como opción de "izquierda".
 
¿El triunfo de un candidato del PJ, como Scioli, sería una derrota para el cristinismo? No hay una respuesta explícita, o pública, aunque parece claro que algo de eso exponen las afirmaciones sobre la carencia de un candidato propio, es decir, delegado.
 
Quizás sólo se trate de un reagrupamiento o un mensaje a la tropa propia, para mostrar fortaleza a futuro, aunque a más corto plazo parece también una apuesta al armado de las listas legislativas con fuerte intervención presidencial.
 
En el peronismo ninguno tiene asegurado el futuro, pero a nadie se le ocurre que la derrota pueda ser el camino elegido, y menos aún para preservarse. Lógica peronista elemental.

22-09-2014 / 09:09
 
El hijo presidencial, Máximo Kirchner, habló públicamente por primera vez hace unos días y Periodismo Para Todos (PPT) mostró un informe en el que se muestra cómo es Maximolandia, Río Gallegos, la tierra que él dirige, por el momento, desde su casa.
 
Allá el panorama muestra un lugar en el que abundan los cargos públicos para amigos y familiares. En el que los militantes de La Cámpora, la agrupación que dirige el "ni-ni" Máximo, van a votar a la Legislatura para elogiar al Gobierno de CFK o para beneficiar a Lázaro Báez.
 
El cargo más polémico entre los de amigos y familiares es el de Rocío García, la mujer de Máximo. Para ella se creó el Centro Articulador de Políticas Sanitarias. Ella lo dirige. Se trata de un hospital paralelo, con mayor infraestructura que el hospital público. Mientras en uno, los pacientes y profesionales se quejan por el mal funcionamiento, en el otro, el dinero parece abundar.
 
La diputada del ARI de Santa Cruz, Mariana Zuvic, denunció esta noche en Twitter que al iniciar su programa Jorge Lanata, dedicado a Máximo Kirchner, la ciudad de Río Gallegos sufrió en importantes zonas un apagón. La sospecha es que se trató de una maniobra del cristinismo para impedir que los vecinos de Río Gallegos pudieran ver el programa. Es evidente que para la Casa Rosada se trata de un tema muy delicado.
 
Si se trató de una maniobra del cristinismo no sorprende, porque desde que Máximo Kirchner se presentó en sociedad como un posible candidato en el acto de Argentino Juniors, el ala dura de La Cámpora entró en un estado muy revulsivo ante la mínima crítica o información que no sea de su agrado.
 
Es que Máximo concentra la pesada carga de asegurar la continuidad del movimiento cristinista una vez que dejen el poder a fin del año que viene. Se trata de un desafío mayúsculo para Máximo, ya que si bien La Cámpora ha demostrado tener un nivel de organización y capacidad de movilización, cada vez que debió probar suerte en las urnas -aún en muy modestas elecciones- perdió de manera aplastante.
 
El paso de ser una organización verticalista, sostenida gracias a recursos públicos, para transformarse en un movimiento popular con buenos índices de respaldo electoral, ha sido hasta el momento una tarea casi imposible para Máximo y sus dirigentes camporistas.
 
A pesar de ser una agrupación que resuena tanto en los medios de comunicación, La Cámpora nunca logró ganar un centro de estudiantes de la UBA. Tampoco logró insertarse en los barrios ni obtener el voto de los vecinos para liderlarlos.
 
La Opinión Popular

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