La Opinión Popular
                  01:55  |  Martes 05 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores… y hacer que nuestros simpatizantes lo repitan en todo momento”. De Joseph Goebbels a Javier Milei
Por La Opinión Popular - 02-01-2024 / 10:01
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Actos intimidatorios en Entre Ríos, por parte de militantes de Milei, a organizaciones de trabajadores

Actos intimidatorios en Entre Ríos, por parte de militantes de Milei, a organizaciones de trabajadores
Referentes de Milei, nostálgicos de la dictadura, dicen que el terrorismo de Estado no existió, pero hay militantes libertarios que amenazan con escraches, Falcón verdes y represión ilegal, cuando sean gobierno. Y ya empezaron. Desde ATE Entre Ríos denunciaron que "personas que se identificaron como miembros del partido La libertad Avanza y con orden de la conducción provincial del mismo, se hicieron presentes en las sedes del sindicato en distintas localidades de la provincia de Entre Ríos, solicitando información de la cantidad de personas que cumplen funciones allí y el trabajo que realizan".
 
 
En una semana comienzan los nuevos gobiernos neoliberales de Javier Milei en la Nación y Rogelio Frigerio en la Provincia. Y habrá un ajuste que promete ser el más feroz de la historia y que no lo solventará "la casta" sino la gente. Las organizaciones sindicales, políticas y populares se encuentran ante la oportunidad de mostrar que sus derechos laborales y conquistas sociales: como el aguinaldo, las indemnizaciones y las vacaciones pagas, no pueden ser arrasados con arbitraria liviandad. Desde los nuevos gobiernos buscarán que la respuesta popular sea pasiva, sembrando el temor a males mayores.
 
Para quienes piensen resistir, allí está la alarmante confirmación de Patricia Bullrich como nueva ministra de Seguridad, que preparará las fuerzas represivas para arrojarse sobre cualquier protesta social, al tiempo que no perderán de vista la tarea de marcación y estigmatización de los presuntos causantes de la "inseguridad". Buscarán imponer la despolitización, el ocuparse solo de uno mismo, a vivir con anteojeras y tapones en los oídos. No se podrá escribir, leer, ni hablar con libertad.
 
Se viene un ajuste atroz con privatización masiva y represión. Pero a diferencia de la dictadura militar que supimos padecer, hay una circunstancia aun más espantosa: el voto popular ha llevado al poder a la mafia macrista y el fascismo mileista. Ya se multiplican las amenazas de muerte a dirigentes que no son de derecha con menciones a los Falcón verdes. Y Milei empieza a hablar de "gente de bien" y de "los caídos". El libertario no oculta que "los caídos" no le importan. Lo votaron para generalizar el sufrimiento.
 
En tanto, referentes de Milei, nostálgicos de la dictadura, dicen que el terrorismo de Estado no existió, pero hay militantes libertarios que amenazan con escraches, Falcón verdes y represión ilegal, cuando sean gobierno. Y ya empezaron. Desde ATE Entre Ríos denunciaron que "personas que se identificaron como miembros del partido La libertad Avanza y con orden de la conducción provincial del mismo, se hicieron presentes en las sedes del sindicato en distintas localidades de la provincia de Entre Ríos, solicitando información de la cantidad de personas que cumplen funciones allí y el trabajo que realizan".
 
Aseguraron que la misma situación se dio "en sedes de otras organizaciones sindicales. Lo cual genera mucha preocupación en el marco del libre ejercicio de la representación gremial que es pilar fundamental de nuestro sistema democrático". "Estas acciones que atentan contra derechos consagrados constitucionalmente, se dan en un momento en el cual los dirigentes de La Libertad Avanza están planteando la represión de la protesta social y la intervención sobre los movimientos sociales y sindicales", sostuvieron desde ATE.
 
"Repudiamos todo intento de socavar derechos, es nuestro deber como trabajadoras y trabajadores del estado defenderlos, y así lo haremos. Instamos a las autoridades partidarias de LLA para que cesen de forma inmediata cualquier tipo de intimidación a las entidades gremiales", concluyeron.
 
Habrá resistencia popular porque los gobiernos que se aprestan a asumir el 10 de diciembre, Milei y Frigerio, solo pronostican mayores males para la sociedad en el futuro cercano. Incertidumbre sobre el pago del aguinaldo, inflación mucho mayor que la actual, acompañada por recesión y con riesgo permanente de una híperinflación es el pronóstico más genérico y sombrío, "promesa" hecha por el presidente electo. Y de 18 o 24 meses sería el tiempo mínimo para empezar a salir. Pareciera que, según los funcionarios entrantes, los argentinos deben expiar presuntos pecados "populistas" a través de sufrimientos múltiples y sostenidos en el tiempo.
 
Mientras tanto, reluce la promesa de la "liberalización" total de la economía, de la caída definitiva del "Estado presente". Libertad de precios para que puedan remarcar impunemente las empresas de consumo masivo, libre manejo del dólar para los exportadores, grandes negocios con las obras públicas rentables, como las rutas con peajes, mientras desaparecen las que no generan ganancias, como los caminos vecinales. Ni que hablar de alcantarillas y cloacas.
 
Y, una vez más, gigantescas operaciones y "comisiones" por toma de préstamos internacionales que llenen las arcas de intermediarios financieros y fugadores de divisas, de la mano del próximo ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, magister en la timba financiera a escala global, en endeudamiento externo y fuga de divisas. Será un verdadero paraíso para el gran capital especulativo. Y un infierno para trabajadores y pobres, con una profundización de los padecimientos que ya afrontan. Mientras se generan condiciones de mayor empobrecimiento y degradación salarial del empleo.
 
Más allá de las idas y vueltas con la designación de funcionarios, de las marchas y contramarchas con las medidas que piensan aplicar, de la "bolsa de gatos" que será el gabinete de Milei, lo que se intentará llevar adelante es el plan económico implementado desde abril de 1976 por la dictadura cívico-militar. El 10 de julio de 1980, el entonces ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, anunció en cadena nacional los ejes de su gestión neoliberal: "La libertad de precios, la eliminación de los controles de precios; la libertad de las transacciones cambiarias con la eliminación de los controles de cambio; la libertad del comercio exterior con la eliminación de los monopolios a la exportación, por ejemplo, de granos y de carne; la libertad de exportación a través de la eliminación de las prohibiciones y de los impuestos a las exportaciones; la libertad de importar, con la eliminación de las prohibiciones, cuotas, licencias, y en la aplicación de un programa arancelario de reducción gradual sobre un período de cinco años; la libertad de las tasas de interés y la aplicación de la reforma financiera que abre el sector a la competencia interna y externa", y seguía.
 
"La liberación de los alquileres y la eliminación del control que afectaba la posibilidad de la colaboración de la construcción privada para contribuir a eliminar la escasez de viviendas producidas por esa misma causa; la eliminación de las tarifas políticas de los servicios públicos; la eliminación de los subsidios y las protecciones excesivas para ciertos sectores privilegiados de la economía, que distorsionaban la misma; la libertad de contratación de los salarios, sobre las bases de los salarios establecidos como mínimos por el Estado; la libertad para las inversiones extranjeras bajo reglas justas y sanas, tanto para el interés nacional, como para los inversores; la libertad para la transferencia de tecnología, en un marco que promueva y no obstaculice este movimiento fundamental para la modernización de nuestra economía, de acuerdo a los más altos intereses nacionales".
 
El funcionario agregaba que "el segundo pilar del programa, la liberalización, modernización, apertura de la economía cerrada, sobre todo las industriales, un exceso de subsidios y una falta de libre competencia, que ahogaba la iniciativa privada". "El tercer principio era el de un programa de estabilidad". O sea, "terminar con la inflación o conseguir reducirla lo más posible", precisaba Martínez de Hoz. La pobreza creció del 4% al 25% y jamás bajó de esa cifra.
 
El programa neoliberal se retomaría en los noventa con Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Domingo Cavallo, dejando una pobreza del 66%, que Néstor Kirchner bajó al 25%. La última gestión neoliberal fue la de Mauricio Macri, que terminó con endeudamiento externo brutal, pérdida del 20% en el poder de compra de los salarios, el cierre de una 25.000 PyMEs, y una situación social desesperante, con 39% de pobres, que Alberto Fernández no pudo bajar.
 
El paralelismo entre esas gestiones neoliberales es evidente, si tenemos en cuenta el brutal fracaso que protagonizaron cuando fueron aplicadas, sobre todo para construir un país desarrollado, independiente y socialmente viable. Lo que no consideran es que nunca, bajo ningún régimen opresor, en todas las épocas históricas, las resistencias populares dejaron de reinventar sus propias formas de lucha, necesaria para derrotar al nefasto modelo neoliberal.
 
La Opinión Popular
 
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar