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Groucho Marx dijo: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados". En ese punto, Javier Milei es marxista.
Por La Opinión Popular - 02-06-2022 / 10:06
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Los planes neoliberales del porteño Frigerio para Entre Ríos

Los planes neoliberales del porteño Frigerio para Entre Ríos
Con las pre candidaturas ya lanzadas, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales no esconden ninguna de las reformas neoliberales regresivas que les prometen hacer al gran empresariado nacional. El candidato porteño por Entre Ríos, Rogelio Frigerio, oculta por ahora sus verdaderas intenciones. Su nueva campaña está llena de lugares comunes, sin contenido alguno. "Necesitamos un sistema de salud que nos proteja", afirma el que frenó la obra del Hospital La Baxada, cerca de finalizada en un verdadero ejemplo del ajuste del Estado que él busca, lo que significa menos hospitales, menos escuelas, menos rutas y obras...
 


 

PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL
 
Los planes neoliberales del porteño Frigerio para Entre Ríos
 
"Seamos felices", "se viene la revolución de la alegría", "si se puede", decían en 2015. "Soñemos en grande", es hoy el slogan de campaña de Frigerio. ¿Qué quiere decir? Nada, solo disimula sus auténticos planes. "Las soluciones que nuestra provincia necesita no se logra ni con frases hechas, ni promesas vacías. La verdadera transformación de Entre Ríos es con trabajo en equipo, diálogo y mucha gestión. Como lo hemos hecho todo este tiempo, y como lo vamos a seguir haciendo", pareció refutar el gobernador Gustavo Bordet. En ese sentido, el precandidato a gobernador por "Más para Entre Ríos", Adán Bahl, señaló que los sectores productivos necesita de un Estado que acompañe su actividad, en base a la experiencia y sin improvisaciones. Las promesas no tienen efectividad. Importan los hechos, la gestión, porque a las palabras se las lleva el viento.
 
Las ambiguas promesas del porteño Frigerio, que contradicen todo lo que hizo cuando estuvo en el gobierno, buscan apelar a la idea de que se vendrían tiempos mejores con él en el poder, y encubre que son las mismas de Juntos por Cambio, en sus dos vertientes: palomas y halcones; promesas electorales que no cumplieron y se repiten en esta campaña. Retoman las directrices neoliberales, un modelo impuesto por Augusto Pinochet en Chile, instituidas aquí durante los gobiernos de la dictadura militar de Jorge Rafael Videla, de Carlos Menem en la década de 1990, otras durante la primera Alianza con Fernando De la Rua, que estalló el 20 de diciembre de 2001 en una gran crisis que dejó 40 muertos por la represión. Luego, cuando fue presidente, Mauricio Macri volvió a hacer lo mismo.
 
Las ideas de Frigerio son neoliberales y su plan para la provincia es similar al del menemista Mario Moine cuando fue gobernador de Entre Ríos: Despidos de empleados estatales, cierres de empresas públicas, baja de salarios y jubilaciones, aumento de la edad para jubilarse, recortes a planes sociales, garrotazos a los que protesten... Y si de privatizar se trata, tal vez traerá a sus amigos porteños para que se hagan cargo de los negocios más rentables, Nicolás "Nicky" Caputo, el "hermano del alma" de Mauricio Macri, se quedaría con el sistema energético provincial; y Daniel "Tano" Angelici, el "zar macrista del juego", tendría el IAFAS y los juegos de azar. Si el porteño llega a la Casa Gris, "Nicky" y "Tano" podrán "soñar en grande".
 
El Acuerdo Programático de Juntos por el Cambio no deja ninguna duda sobre el escenario de exclusión social y quita de derechos laborales y sociales. Los discursos de los pre candidatos macristas que competirán en las PASO explicitan: drástico ajuste del gasto público, reforma tributaria que le quite recursos a las provincias (como es el caso de Ingresos Brutos) y más y más exenciones a las grandes empresas para beneficiarlas. ¿Por qué Frigerio no habla de esto?
 
Desregulación económica. Meros proveedores de materias primas y alimentos baratos y compradores de productos elaborados caros con importaciones indiscriminadas. Reforma laboral y previsional. Eliminación de las retenciones y cargas patronales. Ajuste de todas las áreas del Estado. Privatización de la obra pública. Y una mayor transferencia de recursos de los trabajadores hacia las sociedades que forman parte de la cúpula empresarial del país. Esta no es una enumeración arbitraria ni falaz sino que son los objetivos de los programas presentados por Juntos y algunas de las medidas que ya intentaron realizar durante 2015-19. Ahora vienen por la revancha.
 
El actual escenario electoral, con todas las precandidaturas definidas, está marcado por el corrimiento político hacia la derecha. Todos los candidatos macristas hablan de orden fiscal, superávit comercial y competitividad cambiaria. Y los sectores beneficiados, a partir de los programas esbozados por estos partidos, serían los dedicados a la explotación y exportación de los recursos primarios. El inconveniente es que, ni el escenario más benévolo para las exportaciones de los próximos años, ni la reducción de las importaciones energéticas a partir del Gasoducto Néstor Kirchner, alcanzarán para pagar los vencimientos de la brutal deuda con el FMI, contraída por Macri. En 2025, el Estado deberá erogar casi 10.000 millones de dólares y alrededor de 20.000 millones en 2026.
 
Sin embargo, no todo es igual. El eje del programa de la derecha, representado por Frigerio y Junto por el Cambio, plantea abiertamente la eliminación de todo rasgo de participación del Estado y de los derechos adquiridos durante las administraciones nacionales y populares. Con sus intenciones ya anticipan la violencia social. Ahora bien, si antes no pudieron implementar esas medidas. ¿Por qué ahora sí la llevarán a cabo, y sin gradualismo, en los próximos cuatro años? Porque prometen hacerlo con represión.
 
Bullrich, una candidata peligrosa, violenta e intolerante, esbozó como su eje rector la mano dura para "eliminar el régimen económico de los últimos 20 años". José Luis Espert, incorporado dentro de las huestes macristas en los días previos al cierre de listas, dice que meterá "bala" a todo aquel que ose oponerse en las calles a los planes de ajuste. Lo apunta sin tapujos en los grandes medios porteños. Morales, por su parte, brindó muestras de su autoritarismo durante la represión desatada en Jujuy tras la aprobación de los cambios en la Constitución provincial.
 
"Vamos a terminar con el déficit, la madre de todas las batallas, para ir hacia el equilibrio fiscal. Eso implica bajar el gasto público y revisar línea por línea el presupuesto de todos los organismos estatales", afirmó Larreta, durante el Foro empresarial Llalo Llao. Bajar el gasto público implica restringir el gasto social, eliminando planes y presupuesto a la educación y la salud. Además, se reduciría los subsidios a la energía social aumentando la tarifa, la obra pública se llevaría a mínimos históricos y se cortarían todas transferencias a las universidades gratuitas. Y Frigerio, con su silencio, lo aprueba.
 
En un primer momento, Juntos concretaría un fuerte recorte del gasto público a partir de un achicamiento del Estado. También privatizaría las empresas públicas consideradas deficitarias. Tal sería el caso de Aerolíneas, la línea de bandera clave para la interconexión de todo el país. Luego seguiría la reforma tributaria favorable a las grandes empresas, y una flexibilización laboral para despedir si pagar indemnizaciones. El tema cambiario, también forman parte del menú. Hay una megadevaluación en el horizonte y los ingresos en pesos de los trabajadores quedarían pulverizados.
 
Por si todo esto fuera poco, en una nueva etapa Juntos avanzaría con una reforma previsional para recortar el gasto en jubilaciones y pensiones reduciéndolas, la implementación de un régimen de capitalización privado, y un programa de retiros "voluntarios" de empleados públicos para continuar con el proceso de achicamiento del Estado. De todo esto, nada dice Frigerio.
 
Pero la única verdad es la realidad, y lo real es que durante el gobierno de Macri se empeoraron todos los indicadores económicos, la pobreza aumentó exponencialmente, se endeudó bestialmente con el FMI, se cerraron miles de pymes, se despidieron trabajadores y los tarifazos eran moneda corriente. Hoy, el pre candidato de Juntos por Entre Ríos trata de separarse de la imagen del ex presidente, que gobernó para los ricos, porque es "piantavotos". Pero, hay que decir que todas las medidas de ajuste implementadas por el nefasto gobierno de Macri fueron ideadas, apoyadas y suscriptas por su ex Ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio. ¿Se imaginan lo que puede suceder si quiere hacer aquí lo mismo?
 
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