La Opinión Popular
                  17:35  |  Jueves 06 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Entre Ríos - 23-07-2026 / 22:07
COLUMNA DE OPINIÓN

Juan Martín Garay: La plata se va de la provincia, primero con los remedios, ahora con la comida

Juan Martín Garay: La plata se va de la provincia, primero con los remedios, ahora con la comida
Juan Martín Garay: "Teknofood S.A., una empresa con sede en otra provincia, se lleva la provisión de casi mil comedores. El patrón es idéntico: centralizar para “ahorrar”, pero el ahorro se traduce en la fuga de recursos provinciales hacia firmas que no tributan ni generan empleo en Entre Ríos".
El gobierno centraliza la compra de medicamentos y alimentos en empresas de afuera. Los millones que antes quedaban en cada pueblo y ciudad de Entre Ríos se fugan sin dejar rastro. Control no es sinónimo de vaciar la economía local.
 
Un patrón que se repite: primero la salud, ahora la educación. No es un hecho aislado. La decisión del gobierno provincial de tercerizar la provisión de alimentos escolares en una empresa que no es de esta provincia responde a una misma lógica que ya se aplicó en el área de salud: la compra centralizada de medicamentos e insumos.
En ese caso, los proveedores locales quedaron fuera de competencia porque las escalas de estas compras masivas son tan grandes que ninguna firma provincial puede cumplir con los requisitos. El resultado: la plata de los entrerrianos para comprar remedios se va a empresas de Buenos Aires o de otras provincias, y no vuelve a la economía local.
 
Ahora, ese mismo modelo se aplica a los comedores escolares. Teknofood S.A., una empresa con sede en otra provincia, se lleva la provisión de casi mil comedores. El patrón es idéntico: centralizar para “ahorrar”, pero el ahorro se traduce en la fuga de recursos provinciales hacia firmas que no tributan ni generan empleo en Entre Ríos.
 
Salud y educación, dos áreas sensibles que el gobierno, vacía de contenido local para llenar los bolsillos de empresas foráneas.
 
El doble golpe a la economía local
 
Cuando un directivo de una escuela compra los alimentos en comercios locales, ese dinero queda en el circulante de cada localidad. Se multiplica, porque el comerciante local reinvierte, paga a sus proveedores y empleados, y sostiene la rueda económica de la comunidad. Con el sistema anterior, la escuela funcionaba como un pequeño motor económico.
 
Ahora, ese motor se apaga. Los millones de pesos que se destinaban a la compra local se irán a una empresa que no es de nuestra provincia. La plata de los entrerrianos se la lleva una firma que no tiene arraigo en nuestros departamentos, que no contrata a nuestros proveedores, que no genera empleo en nuestras ciudades.
 
Con los medicamentos ya ocurre exactamente lo mismo. Los proveedores locales que hoy compiten en pie de igualdad con los de afuera, que pagan sus impuestos en la provincia y tienen sus empleados aquí, quedan fuera de juego.
 
No es una especulación: cuando se rompe el circuito de compra local, el que pierde es el entrerriano. Cada escuela que antes compraba en el almacén de la esquina, hoy queda fuera de ese ecosistema. Cada hospital que antes proveía un comercio de la ciudad, queda sujeto a una logística que no entiende de cercanía ni de empatía con el territorio. Y ese almacén, ese proveedor local, con el tiempo, cierran.
 
Salud y educación: dos áreas sensibles, una misma decisión en contra de los entrerrianos
 
El gobierno justifica ambas medidas bajo el paraguas de la eficiencia y el ahorro. Pero el ahorro se calcula mirando solo un lado del balance: el costo de compra, sin considerar el daño al entramado económico local, la pérdida de empleo y la menor recaudación impositiva. Es un cálculo incompleto que esconde el verdadero costo de estas decisiones.
 
La transparencia es la primera víctima de este modelo. No se conocen los pliegos de licitación de los medicamentos ni el expediente completo del contrato con Teknofood. La opacidad no es un accidente: es la condición necesaria para que este tipo de decisiones no sean debatidas. Si el gobierno está tan seguro de que benefician a los entrerrianos, ¿por qué no muestra la documentación?
 
La pregunta que todos nos hacemos
 
La ciudadanía de Entre Ríos merece saber por qué un sistema que compraba localmente —tanto en alimentos como en medicamentos— se reemplaza por otro que beneficia a empresas foráneas. La pregunta que todos nos hacemos es: ¿quién gana con esta nueva lógica?
 
Porque, a simple vista, el perdedor es claro: son nuestros gurises, con una alimentación de dudosa calidad nutricional; son los pacientes, con insumos provistos por empresas sin arraigo; y son los comerciantes y trabajadores entrerrianos, que ven cómo la plata que antes circulaba en sus comunidades se fuga sin dejar rastro.
 
Esto tendrá un nuevo impacto económico en cada departamento, en cada localidad de la provincia. No estamos en contra de la mejora de los procesos. Pero la mejora no puede ser una excusa para el desmantelamiento de la economía local. La plata de los comedores y de la salud es de los entrerrianos y debe quedarse en Entre Ríos.
 
Si no hay daño en las economías locales, tal y como lo menciono, que lo demuestren. Pero si lo hay, que asuman la responsabilidad. Defendamos a Entre Ríos.
 
(*) Juan Martín Garay es abogado y concejal del justicialismo en la Municipalidad de Concepción del Uruguay.
Agreganos como amigo a Facebook
06-08-2026 / 14:08
La reforma en el sistema de desayunos y meriendas escolares impulsada por la gestión de Rogelio Frigerio sumó un contundente rechazo desde la propia memoria institucional de la provincia. La exsenadora nacional y expresidenta del Consejo General de Educación (CGE), Graciela Bar, destrozó el nuevo esquema al tildarlo de «preocupante» y asegurar tajantemente que «no es una buena medida». Bar denunció que el gobierno pretende homogeneizar la alimentación de la infancia entrerriana imponiendo una dieta empobrecida y rígida a base de «galletitas y bizcochuelos», eliminando la diversidad de insumos frescos como frutas, yogures y dulces que requiere la salud en la etapa de crecimiento.
 
La exfuncionaria enfatizó que el Ejecutivo provincial utilizó fallas aisladas en un reducido grupo de escuelas como pretexto para imponer una sanción colectiva e inconsulta. Remarcó con dureza que «no por eso podemos tomar una medida tan general perjudicando no solo el tipo de alimentación que se otorgaba en las escuelas, sino también al comercio local», al tiempo que cuestionó la falta de sensibilidad oficial por haber avanzado a espaldas de la comunidad educativa y sin convocar ni consultar al Colegio de Nutricionistas.
 
Asimismo, la extitular del CGE alertó sobre el impacto socioeconómico que significa desmantelar el circuito de compras de cercanía que sostenía a pequeños almaceneros, verduleros y proveedores locales en cada pueblo. En un contexto atravesado por una severa crisis donde «la cantidad de negocios que se han cerrado es grande» en ciudades como Paraná o Victoria, privar al comercio de barrio del abastecimiento escolar representa una doble embestida del gobierno: la degradación del plato de comida de los estudiantes y la asfixia económica directa al tejido productivo provincial.
 

06-08-2026 / 13:08
05-08-2026 / 16:08
05-08-2026 / 16:08
05-08-2026 / 15:08
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar