La Opinión Popular
                  11:42  |  Miercoles 12 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 05-07-2026 / 09:07
ENCUESTAS

El 62% de los argentinos cree que la economía está mal y aumenta el rechazo a Milei

El 62% de los argentinos cree que la economía está mal y aumenta el rechazo a Milei
El dilema actual del gobierno es de tiempos: los tiempos financieros no coinciden con los tiempos biológicos de la sociedad. Mientras el relato oficial se enfoca en reformas estructurales abstractas o disputas discursivas globales, la economía real experimenta una fuerte precarización (caída del consumo, parálisis industrial y resentimiento del empleo informal). Sostener la competitividad electoral con casi dos tercios de la población disconforme con el rumbo económico plantea un desafío de altísima complejidad. El argumento de "la herencia recibida" empieza a perder efectividad frente a la demanda social de resultados palpables en el mostrador.
La reciente encuesta de Atlas Intel y Bloomberg (Latam Pulse Argentina), revelada por La Política Online, enciende luces rojas en los tableros de la Casa Rosada. Tras meses de sostener un relato basado en el ordenamiento macroeconómico, los datos demuestran que la microeconomía y el impacto en el bolsillo están ganando la batalla de la percepción pública. 

La encuesta de Atlas Intel evidencia que el rechazo a la gestión económica finalmente se trasladó a la figura del Presidente. Su imagen negativa personal se asienta en el 58%. Aunque retiene un núcleo fiel y militante en torno al 40% de imagen positiva, este valor empieza a operar como un techo electoral rígido. Un techo de 39-40% restringe severamente la capacidad del oficialismo para ganar un balotaje o polarizar de cara a escenarios futuros sin tejer alianzas masivas. 
 
A continuación, se presenta un desglose analítico de periodismo político sobre cómo la realidad económica está erosionando la imagen de Javier Milei y reconfigurando sus límites electorales.

Los Números del Desgaste

Para dimensionar la magnitud del fenómeno, es necesario analizar los indicadores duros que arroja el informe de Atlas Intel, los cuales se ven validados en el mercado por otras mediciones concurrentes (como Management & Fit y Equipo Mide):
Indicador Político / Económico Porcentaje Significado Político
Percepción Económica Negativa 62% Casi dos tercios del país considera que
la situación económica marcha mal.
Desaprobación del Gobierno 58.2% El pico de rechazo más alto registrado
por esta consultora desde el inicio del mandato.
Desconfianza en la Gestión 60.5% Pérdida de crédito social respecto a las
promesas de mediano y largo plazo.
Evaluación de Gestión (Mala/Muy Mala) 53.8% El rechazo explícito se consolida por
encima de la mitad de la población.
Aprobación de Gestión 37.3% Descenso paulatino que marca el piso
histórico de apoyo para el oficialismo.

Ejes Centrales del Análisis Periodístico

1. La Micro desbanca a la Macro: El bolsillo mata al relato

El Gobierno suele festejar la desaceleración inflacionaria y la estabilidad del dólar formal. Sin embargo, el análisis cualitativo del humor social advierte una desconexión: la macroeconomía se vuelve irrelevante frente a las urgencias diarias.
Que los precios suban más lento no maquilla el atraso real de los bajos salarios frente al costo de vida estabilizado "en lo alto". La ciudadanía ya no teme únicamente a la inflación, sino a variables más profundas como el desempleo (39.5%) y la pobreza.
El dato clave: Las preocupaciones sociales están mutando. Si bien la corrupción se mantiene al frente (47.9%), la desocupación y la falta de ingresos escalaron posiciones, desplazando la exclusividad que antes tenía la inflación en la agenda pública.


2. El derrame del descontento hacia la imagen presidencial

Durante su primer tramo de gestión, Milei logró un fenómeno inusual: su imagen personal flotaba por encima de las malas noticias económicas debido a una suerte de "voto de confianza o esperanza". Ese escudo social parece haberse trizado.
La encuesta de Atlas Intel evidencia que el rechazo a la gestión económica finalmente se trasladó a la figura del Presidente. Su imagen negativa personal se asienta en el 58%. Aunque retiene un núcleo fiel y militante en torno al 40% de imagen positiva, este valor empieza a operar como un techo electoral rígido. Un techo de 39-40% restringe severamente la capacidad del oficialismo para ganar un balotaje o polarizar de cara a escenarios futuros sin tejer alianzas masivas.


3. Fisuras en el núcleo duro (Los votantes de 2023)

El dato más alarmante para los estrategas de la Casa Rosada proviene del cruce de datos con la consultora Equipo Mide citado en el panorama: un 23% de los ciudadanos que votaron a Milei en el balotaje afirma hoy que el país va en la "dirección equivocada".
A esto se suma un 39% de desencanto entre los votantes originales de Patricia Bullrich. Esto demuestra que el desgaste no es un fenómeno encapsulado en la oposición dura (kirchnerismo o izquierda), sino que está permeando en las clases medias y sectores independientes que le otorgaron el triunfo definitivo.


Perspectiva de Escenario

El dilema actual del gobierno es de tiempos: los tiempos financieros no coinciden con los tiempos biológicos de la sociedad. Mientras el relato oficial se enfoca en reformas estructurales abstractas o disputas discursivas globales, la economía real experimenta una fuerte precarización (caída del consumo, parálisis industrial y resentimiento del empleo informal). Sostener la competitividad electoral con casi dos tercios de la población disconforme con el rumbo económico plantea un desafío de altísima complejidad. El argumento de "la herencia recibida" empieza a perder efectividad frente a la demanda social de resultados palpables en el mostrador.
 
Fuente: La Política Online

Agreganos como amigo a Facebook
09-08-2026 / 17:08
08-08-2026 / 09:08
El naufragio de la ley de propiedad privada dejó al descubierto la incompetencia política oficialista, las internas feroces en la Casa Rosada y un estruendoso choque contra el límite de sus propios aliados, en medio de una profunda crisis económica y un acelerado desencanto de la sociedad y de sus propios votantes. Un escenario agravado luego de que la cuestión Malvinas alrededor de la selección de fútbol generara un clima nacionalista que colisionó de frente contra el cipayismo libertario y expuso su escaso arraigo popular.
 
El bochornoso traspié de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado representa el síntoma terminal de un oficialismo cegado por el dogmatismo y desprovisto de oficio político. Lo que el Ejecutivo pretendía vender como un triunfo terminó convertido en un cascarón vaciado: acorralada por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas, la Casa Rosada debió capitular y retirar apresuradamente los capítulos centrales de extranjerización de tierras y la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego. El dictamen final fue aprobado desflecado y reducido a menos de un tercio de sus ambiciones originales, dejando al desnudo que las mayorías parlamentarias no se edifican con bravuconadas de redes sociales ni con intervenciones torpes como las del senador Joaquín Benegas Lynch, cuyos insultos a los senadores aliados terminaron de dinamitar los puentes de negociación.
 
Fiel a su matriz refractaria a la autocrítica, la reacción de la conducción libertaria ante semejante derrumbe consistió en desatar una inmediata cacería interna de chivos expiatorios. En lugar de asumir los errores de cálculo de la gestión, la Casa Rosada liderada por Javier y Karina Milei optó por aislar y "freezar" al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, amagando con congelar el resto de sus proyectos en carpeta tras convertirlo en un yunque político. Al mismo tiempo, el enojo oficialista apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por fallar en la contabilidad de los votos y perder el control de la sesión. Este pase de facturas expone un gabinete frágil y fracturado, donde los propios arquitectos del programa gubernamental son arrojados a los leones ante la primera turbulencia institucional.
 
 
En última instancia, la mutilación de este proyecto emblemático expone el techo del modelo libertario: una administración que chocó de frente contra el límite de sus aliados e incapaz de sostener consensos duraderos. La incapacidad para articular mayorías y la constante tendencia a refugiarse en la intransigencia demuestran que el dogmatismo autoritario se vuelve impotente ante la dinámica republicana. Con Sturzenegger desautorizado y Bullrich golpeada políticamente, el gobierno ingresa en una peligrosa fase de insularidad y parálisis parlamentaria, donde la falta de muñeca política condena al oficialismo a multiplicar derrotas mientras la gestión cotidiana se consume entre internas feroces e improvisación.
 
De la redacción de La Opinión Popular

06-08-2026 / 14:08
31-07-2026 / 21:07
31-07-2026 / 20:07
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar