La Opinión Popular
                  04:58  |  Martes 25 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 02-07-2026 / 14:07
INFORMES DE ANALISTAS Y CONSULTORAS POLÍTICAS DE JULIO DE 2026

La fantasía macroeconómica se estrella contra el bolsillo: por qué se desploma Milei en las encuestas

La fantasía macroeconómica se estrella contra el bolsillo: por qué se desploma Milei en las encuestas
La estabilidad macroeconómica sin correlato en la vida real es el orden de un cementerio de consumo. El desgaste es constante y el capital político conseguido en las urnas se erosiona paso a paso. Si la Casa Rosada insiste en gobernar exclusivamente para los gráficos bursátiles y la especulación financiera, dándole la espalda de forma sistemática al bolsillo de los ciudadanos, el modelo libertario se encamina a un colapso político inevitable frente a las urnas.
Mientras el Gobierno de Javier Milei insiste en festejar números macroeconómicos de cuestionable credibilidad que solo cotizan en el microclima financiero, la realidad de la calle ha comenzado a devorarse el capital político del experimento libertario. El relato oficial, sostenido durante meses por la promesa de un "sacrificio fundacional", muestra alarmantes signos de fatiga y la microeconomía de a pie —el alquiler, el changuito del supermercado, las tarifas impagables— se impone de manera brutal sobre la propaganda estatal.
 
Los principales analistas y encuestadores del país coinciden en un diagnóstico que en los pasillos de la Casa Rosada ya enciende todas las alarmas: la macroeconomía se volvió completamente irrelevante frente a las urgencias desesperadas del bolsillo.
 
De la redacción de La Opinión Popular 

Un desplome histórico en los sondeos

Las últimas mediciones demuestran que el piso de aprobación del presidente se ha quebrado de forma severa. De acuerdo con el último informe de la consultora Management & Fit, la desaprobación de la gestión de Milei escaló al 58,2%, registrando su nivel más alto desde que asumió el poder, mientras que la percepción negativa sobre el rumbo económico general ya alcanza el 57,1%.

El desgaste no es una fluctuación menor, sino una tendencia estructural. Analistas clave del escenario político, como Lucas Romero (Synopsis), Cristian Buttié (CB Consultora) y Marcos Novaro, lanzaron una advertencia tajante que redefine el panorama electoral de cara al futuro: el rechazo al modelo económico ya roza el 60% y Milei hoy tiene a casi dos tercios del electorado en su contra en un escenario de segunda vuelta. "Milei tiene casi dos tercios en contra; si no mejora el bolsillo de la gente de manera urgente, pierde cualquier escenario de balotaje", coinciden los especialistas.


El golpe más duro se registra en el Conurbano bonaerense —particularmente en el castigado tercer cordón— y en provincias del norte como Santiago del Estero, bastiones sociodemográficos donde la recesión golpeó sin anestesia y donde la imagen presidencial se encuentra en mínimos históricos.


La cruel desconexión oficial y el tarifazo salvaje

La respuesta del oficialismo ante la asfixia popular no ha sido la empatía ni la corrección del rumbo, sino la provocación y el cinismo pedagógico. Tras la turbulenta salida de Manuel Adorni de la vocería presidencial, el nuevo portavoz del ajuste, Adrián Ravier, inauguró su gestión con una crudeza que roza la crueldad social. Al defender la brutal quita de subsidios y los aumentos de tarifas que celebran las corporaciones energéticas, Ravier dejó una frase para la historia de la insensibilidad oficial: “Los que no puedan pagar el gas se van a tener que abrigar”.

Esta absoluta desconexión con la realidad de los hogares se traduce en medidas que pulverizan los ingresos fijos a diario:
Tarifas confiscatorias: Incrementos brutales en servicios públicos que obligan a comercios y familias a elegir entre pagar la luz o subsistir.


Transporte de lujo: Subas en los boletos de trenes y colectivos que corren al doble de la inflación proyectada por el propio equipo económico.


El desastre de la microeconomía: desempleo y Veraz récord

Detrás del mentado "equilibrio fiscal" que el equipo económico exhibe con orgullo ante los mercados internacionales, se esconde un proceso de degradación social profunda. El diputado y especialista Guillermo Michel detalló recientemente un preocupante fenómeno de "peruanización" de la economía argentina, caracterizado por una precarización laboral extrema y una informalidad galopante.

Los datos duros destruyen cualquier intento de optimismo gubernamental:


Destrucción del empleo formal: Desde el inicio de la gestión de Milei, más de 300.000 asalariados del sector privado formal perdieron sus puestos de trabajo.


Morosidad récord: El motor del consumo a través del crédito —la última balsa de la clase media— se encuentra totalmente destruido. Actualmente, existen 7 millones de argentinos en el Veraz tras haber dejado de pagar sus préstamos y tarjetas de crédito por imposibilidad fáctica de pago.

El final del crédito político

El Gobierno parece ignorar las leyes más básicas de la psicología económica: la sociedad evalúa el rumbo del país según su experiencia inmediata anterior y su capacidad de subsistencia diaria. Aunque desde el aparato estatal se pretenda vender el superávit como un hito histórico, para el trabajador promedio un superávit fiscal construido sobre salarios deprimidos y jubilaciones de miseria no es más que miseria planificada.

La estabilidad macroeconómica sin correlato en la vida real no es un éxito; es el orden de un cementerio de consumo. El desgaste es constante y el capital político conseguido en las urnas se erosiona paso a paso. Si la Casa Rosada insiste en gobernar exclusivamente para los gráficos bursátiles y la especulación financiera, dándole la espalda de forma sistemática al bolsillo de los ciudadanos, el modelo libertario se encamina a un colapso político inevitable frente a las urnas.
 
Fuente: La Polítia Online

Agreganos como amigo a Facebook
20-08-2026 / 10:08
17-08-2026 / 10:08
15-08-2026 / 09:08
09-08-2026 / 17:08
08-08-2026 / 09:08
El naufragio de la ley de propiedad privada dejó al descubierto la incompetencia política oficialista, las internas feroces en la Casa Rosada y un estruendoso choque contra el límite de sus propios aliados, en medio de una profunda crisis económica y un acelerado desencanto de la sociedad y de sus propios votantes. Un escenario agravado luego de que la cuestión Malvinas alrededor de la selección de fútbol generara un clima nacionalista que colisionó de frente contra el cipayismo libertario y expuso su escaso arraigo popular.
 
El bochornoso traspié de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado representa el síntoma terminal de un oficialismo cegado por el dogmatismo y desprovisto de oficio político. Lo que el Ejecutivo pretendía vender como un triunfo terminó convertido en un cascarón vaciado: acorralada por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas, la Casa Rosada debió capitular y retirar apresuradamente los capítulos centrales de extranjerización de tierras y la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego. El dictamen final fue aprobado desflecado y reducido a menos de un tercio de sus ambiciones originales, dejando al desnudo que las mayorías parlamentarias no se edifican con bravuconadas de redes sociales ni con intervenciones torpes como las del senador Joaquín Benegas Lynch, cuyos insultos a los senadores aliados terminaron de dinamitar los puentes de negociación.
 
Fiel a su matriz refractaria a la autocrítica, la reacción de la conducción libertaria ante semejante derrumbe consistió en desatar una inmediata cacería interna de chivos expiatorios. En lugar de asumir los errores de cálculo de la gestión, la Casa Rosada liderada por Javier y Karina Milei optó por aislar y "freezar" al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, amagando con congelar el resto de sus proyectos en carpeta tras convertirlo en un yunque político. Al mismo tiempo, el enojo oficialista apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por fallar en la contabilidad de los votos y perder el control de la sesión. Este pase de facturas expone un gabinete frágil y fracturado, donde los propios arquitectos del programa gubernamental son arrojados a los leones ante la primera turbulencia institucional.
 
 
En última instancia, la mutilación de este proyecto emblemático expone el techo del modelo libertario: una administración que chocó de frente contra el límite de sus aliados e incapaz de sostener consensos duraderos. La incapacidad para articular mayorías y la constante tendencia a refugiarse en la intransigencia demuestran que el dogmatismo autoritario se vuelve impotente ante la dinámica republicana. Con Sturzenegger desautorizado y Bullrich golpeada políticamente, el gobierno ingresa en una peligrosa fase de insularidad y parálisis parlamentaria, donde la falta de muñeca política condena al oficialismo a multiplicar derrotas mientras la gestión cotidiana se consume entre internas feroces e improvisación.
 
De la redacción de La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar