Entre Ríos - 17-05-2026 / 13:05
ENTRE EL AJUSTE NACIONAL Y LA DESIDIA PROVINCIAL
Tarifazo eléctrico en Entre Ríos: Un golpe de hasta el 671%
Entre Ríos genera energía, pero sus habitantes pagan facturas como si vivieran en una región sin recursos. La combinación de la desregulación nacional de Milei y la falta de firmeza o intervención regulatoria de la gestión de Frigerio ha creado una "tormenta perfecta".
La realidad de las facturas de luz en Entre pasaron de una preocupación para convertirse en una crisis difícil de sostener para miles de entrerrianos. Mientras los discursos oficiales hablan de ordenamiento económico, los datos duros del propio Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) revelan un escenario devastador para el bolsillo de los entrerrianos: aumentos en el transporte de energía que oscilan entre el 501% y el 671% desde diciembre de 2023.
El peso de la "motosierra" nacional
Según el Memorándum ME-2026-45257750 del ENRE, la política energética del gobierno de Javier Milei ha disparado los costos de las transportistas de competencia federal. El caso de TRANSENER es el más alarmante, con una suba uniforme del 671% en todos sus rubros. No se quedan atrás TRANSNEA (640%), LIMSA (529%) y LITSA (501%).
Estos porcentajes no son simples números en un expediente; son el componente que se traslada directamente al valor agregado de transporte que cada usuario paga en su factura final. El retiro de subsidios y la habilitación de estos cuadros tarifarios por parte del Ejecutivo Nacional representan una transferencia directa de recursos desde los hogares y comercios entrerrianos hacia las arcas de las grandes transportistas.
La responsabilidad local: El silencio de Frigerio
Sin embargo, el impacto del tarifazo no puede explicarse únicamente por las decisiones tomadas en Buenos Aires. Existe una responsabilidad compartida en el territorio provincial que el gobernador Rogelio Frigerio no ha logrado -o no ha querido- mitigar.
El mismo informe del ENRE deja al descubierto un dato clave: el organismo nacional solo tiene jurisdicción sobre las líneas de alta tensión superiores a los 400 kilovoltios. ¿Qué pasa con el resto? El grueso del entramado de distribución troncal en la provincia, que comprende las líneas de entre 132 y 400 kilovoltios, depende exclusivamente de la regulación del Estado entrerriano a través de su Ente Provincial Regulador.
Aquí es donde la gestión provincial queda bajo la lupa. Mientras las tarifas de transporte federal suben sin freno, el entramado que depende de la provincia queda a merced de una regulación local que parece acompañar el ajuste en lugar de proteger al consumidor. La falta de una política energética propia que amortigüe el impacto de las decisiones nacionales deja a los entrerrianos en una situación de vulnerabilidad total.
Un futuro incierto
Entre Ríos genera energía, pero sus habitantes pagan facturas como si vivieran en una región sin recursos. La combinación de la desregulación nacional de Milei y la falta de firmeza o intervención regulatoria de la gestión de Frigerio ha creado una "tormenta perfecta".
Hoy, el usuario entrerriano se encuentra atrapado entre dos fuegos: un gobierno nacional que ve en la energía una mercancía de lujo y un gobierno provincial que, ante el entramado de distribución que sí controla, no ofrece soluciones concretas ni alivio para un pueblo que ya no puede encender la luz sin miedo.
Fuente: Análisis Digital