Entre Ríos - 07-04-2026 / 21:04
EL "AJUSTE POR GOTEO" A LOS GOBIERNOS LOCALES JUSTICIALISTAS
Frigerio y los intendentes del PJ: Entre el seguidismo a Milei y el ahogo a los opositores
La sospecha de que existe una "caja política" para municipios oficialistas mientras se le exige "sacrificio" a los opositores rompe cualquier pacto de institucionalidad. En la foto de la reunión casi ningún intendente del PJ está sonriendo para la foto.
La gestión de Rogelio Frigerio en Entre Ríos atraviesa momentos difíciles. Lo que en campaña se presentó como una promesa de "transformación y diálogo" ha mutado, tras meses de ejercicio, en una administración caracterizada por el alineamiento irrestricto al ajuste nacional y una distribución de recursos que empieza a despertar sospechas de favoritismo político.
El presidente Municipal de Villaguay, Adrián Fuertes, quien preside la Liga de Intendentes del Partido Justicialista , afirmó que se plantearon principalmente “cuatro puntos vinculados a la distribución de ATN conforme a las polinómicas; a los créditos que se otorguen al gobierno provincial en función de esas mismas polinómicas; a la distribución equitativa de los adelantos de coparticipación; y a los aportes no reintegrables”. En ese sentido, comentó en declaraciones reproducidas por Sociedad Política que cuestionaron la distribución desigual de recursos entre municipios: “Señalamos que hubo 380 millones para Concordia, 100 millones para Federal, 30 millones para Alcaraz y nada para intendentes de la Liga Justicialista que lo solicitaron. Es decir, venimos perdiendo 510 millones a cero: 510 millones para los oficialistas y cero para el justicialismo. Sin embargo, estamos trabajando con ellos para que esto sea más equitativo”.
Un modelo de desfinanciamiento
La estrategia de Frigerio parece calcada del manual de la Casa Rosada. Al adoptar el rol de "alumno aplicado" de las políticas de Javier Milei, el gobernador ha dejado a los gobiernos locales en una situación de vulnerabilidad inédita. La caída estrepitosa de la recaudación —producto de la recesión económica— sumada al recorte de transferencias nacionales, ha generado un combo letal para las arcas municipales.
Según consigna el portal Letra P, la preocupación no es solo por lo que no llega de Nación, sino por la administración de lo propio. La caída en la coparticipación es una realidad que golpea a todos, pero el margen de maniobra de la provincia se utiliza de forma discrecional.
Discrecionalidad y los "municipios amigos"
El descontento estalló recientemente en las reuniones con jefes comunales del Partido Justicialista. La queja es unánime: mientras el discurso oficial habla de austeridad para todos, la realidad indica que el auxilio financiero tiene color partidario.
"Se picó la reunión de Frigerio con intendentes del PJ: denuncian que no hay coparticipación, pero sí fondos para municipios amigos", señala una crónica del sitio político web Sociedad Política.
En dicho encuentro, los intendentes peronistas plantearon una verdad incómoda: el gobierno provincial estaría utilizando los Aportes del Tesoro Provincial (ATN o fondos de emergencia) para apuntalar a las gestiones de Juntos por Entre Ríos, dejando a las localidades gobernadas por el peronismo a merced de una crisis que ellos no provocaron.
Los ejes del conflicto
En primer lugar, está el seguidismo ciego a Milei. El apoyo de Frigerio a las leyes de ajuste nacional ha facilitado la eliminación de subsidios y fondos que antes llegaban directamente a las intendencias.
Luego le sigue la consecuente asfixia coparticipable. Con una actividad económica en picada, los montos que se distribuyen por ley han mermado sustancialmente, poniendo en riesgo el pago de salarios y servicios básicos.
Y por último, está la “doble vara”. La sospecha de que existe una "caja política" para municipios oficialistas mientras se le exige "sacrificio" a los opositores rompe cualquier pacto de institucionalidad.
La teoría del ajuste por derrame
Rogelio Frigerio parece haber quedado atrapado en su propia estrategia de supervivencia política. Al no confrontar el desfinanciamiento que Milei impone a las provincias, se ve obligado a ajustar hacia abajo, convirtiendo a los municipios en el último eslabón de una cadena de privaciones.
Si la gestión provincial no transparenta la distribución de recursos y no reclama con firmeza lo que le corresponde a Entre Ríos, el costo no lo pagarán solo los intendentes del PJ, sino los ciudadanos de cada localidad que hoy ven cómo sus servicios y obras se paralizan en nombre de un equilibrio fiscal que solo cierra en las planillas de Excel, pero no en la realidad de los entrerrianos.