Nacionales - 04-04-2026 / 09:04
DEL ODIO AL ESTADO AL SUBSIDIO DE LOS LIBERTARIOS
La Casta Hipotecaria: El "Festival de Créditos" que sacude el relato de Javier Milei
El gobierno que llegó para terminar con los privilegios de la política ha quedado "salpicado" por una de las prácticas más rancias de la vieja política: el uso discrecional de la banca pública para beneficio de la tropa propia.
Lo que comenzó como un rumor en los pasillos de la Casa Rosada se ha transformado en un escándalo judicial y político de proporciones sistémicas. El eslogan de campaña que catapultó a Javier Milei a la presidencia -la destrucción del Estado por considerarlo una "organización criminal"- parece haber mutado en una cómoda ventanilla de financiamiento para sus propios funcionarios. La aparición de la denominada "Casta Hipotecaria" marca una fractura entre el discurso de la austeridad y la realidad de los privilegios.
Mientras la clase media se hunde bajo el peso del ajuste y la inflación, una selecta élite de funcionarios libertarios accede a préstamos millonarios del Banco Nación bajo condiciones que resultan inalcanzables para cualquier ciudadano de a pie. De la promesa de "destruir el Estado" al usufructo privilegiado de sus cajas.
La contradicción ideológica es total. El gobierno que pregona que "no hay plata" y que el Estado debe dejar de intervenir en la economía, utiliza al banco estatal para subsidiar el patrimonio privado de sus integrantes. Este "Festival de Créditos" ha generado una ola de indignación en redes sociales y en la oposición, que ya ha formalizado pedidos de investigación ante la justicia federal para determinar si existió tráfico de influencias y malversación de caudales públicos.
De la redacción de La Opinión Popular
Un festival de millones bajo la lupa
La controversia estalló tras conocerse que altos mandos de La Libertad Avanza (LLA) y legisladores cercanos al Ejecutivo accedieron a créditos del Banco Nación (BNA) por montos que superan los $400 millones de pesos. El caso más emblemático, que forzó una purga interna, es el de Lucas Fernández Aparicio, ahora exjefe de Gabinete del Ministerio de Capital Humano, quien debió ser desplazado por Sandra Pettovello tras la filtración de su beneficio crediticio.
Sin embargo, el problema no es solo el monto, sino la excepcionalidad. Según denuncias penales presentadas recientemente, estos funcionarios:
No cumplen con los requisitos de ingresos: Muchos de los beneficiarios presentan declaraciones juradas que no justifican la capacidad de pago para cuotas de tal magnitud.
Antigüedad insuficiente: Accedieron a líneas de crédito de largo plazo apenas meses después de asumir sus cargos públicos.
Tasas y plazos preferenciales: Mientras el ciudadano común enfrenta requisitos de solvencia draconianos, los "libertarios" habrían gozado de un trato exprés en la entidad que preside Daniel Tillard.
El Estado como botín: ¿Nueva o vieja casta?
La contradicción ideológica es total. El gobierno que pregona que "no hay plata" y que el Estado debe dejar de intervenir en la economía, utiliza al banco estatal para subsidiar el patrimonio privado de sus integrantes. Este "Festival de Créditos" ha generado una ola de indignación en redes sociales y en la oposición, que ya ha formalizado pedidos de investigación ante la justicia federal para determinar si existió tráfico de influencias y malversación de caudales públicos.
"Es la casta en su máxima expresión: usan el dinero de los impuestos que dicen odiar para comprar propiedades que los trabajadores que los votaron no podrán pagar ni en tres vidas", señalan fuentes legislativas tras la denuncia penal por el manejo del BNA.
La brecha social: Del ajuste al privilegio
La situación se vuelve más irritante al contrastarla con la realidad macroeconómica. Con una caída del poder adquisitivo que no da tregua y una parálisis en el mercado inmobiliario para el sector privado, los funcionarios de LLA parecen vivir en una burbuja de bienestar financiada por la misma estructura que prometieron dinamitar.
Las excusas del Gobierno han sido calificadas como "flojas". Desde el entorno oficial intentan argumentar que se trata de líneas de crédito abiertas al público, pero los números no cierran: la celeridad con la que se aprobaron estos expedientes para "propios" contrasta con el laberinto burocrático que enfrenta cualquier argentino que intenta acceder a un crédito Procrear o hipotecario tradicional.
Consecuencias políticas
El impacto de este escándalo no solo reside en los tribunales. La narrativa de la "superioridad moral" de los libertarios ha quedado severamente dañada. El gobierno que llegó para terminar con los privilegios de la política ha quedado "salpicado" por una de las prácticas más rancias de la vieja política: el uso discrecional de la banca pública para beneficio de la tropa propia.
Por ahora, la justicia deberá determinar si este festival de millones fue un error administrativo o, como todo parece indicar, el nacimiento de una Casta Hipotecaria que se sirve del Estado mientras el resto de la sociedad hace el sacrificio.
Fuentes: Página 12, La Voz del Interior, Tiempo Argentino, Ambito.