La Opinión Popular
                  18:12  |  Martes 31 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 31-03-2026 / 16:03
EL GOBIERNO INVENTA UNA INFLACIÓN MIENTRAS EL PAÍS SE HUNDE EN LA INDIGENCIA

El INDEC de Milei dibuja un 3% mientras la calle arde con aumentos del 60%

El INDEC de Milei dibuja un 3% mientras la calle arde con aumentos del 60%
El relato de "la casta paga el ajuste" se ha convertido, definitivamente, en la estafa electoral más grande de las últimas décadas. Este mes de marzo cierra con una cifra que el Gobierno intenta vender como una victoria: una inflación del 3%. Sin embargo, en las góndolas, en las farmacias y en las facturas de luz, ese número suena a burla. La brecha entre el "IPC oficial" y la realidad de los hogares sugiere que estamos ante una maniobra de dibujo estadístico.
El relato de "la casta paga el ajuste" se ha convertido, definitivamente, en la estafa electoral más grande de las últimas décadas. Este mes de marzo cierra con una cifra que el Gobierno intenta vender como una victoria: una inflación del 3%. Sin embargo, en las góndolas, en las farmacias y en las facturas de luz, ese número suena a burla. La brecha entre el "IPC oficial" y la realidad de los hogares sugiere que estamos ante una maniobra de dibujo estadístico.
 
En definitiva, marzo expone la cara más cruel del experimento libertario: una estabilidad de cementerio lograda a fuerza de suprimir el consumo y falsear la percepción de la crisis. Mientras el Presidente se refugia en una realidad paralela de cifras maquilladas, el país real retrocede décadas en sus indicadores sociales, con una indigencia que ya no es una estadística, sino un grito desesperado en cada esquina. El "milagro" de Milei no es la baja de los precios, sino la capacidad de un gobierno para ignorar el naufragio de su propio pueblo mientras celebra un superávit que huele a miseria. La historia, tarde o temprano, terminará por pasarle factura a quienes creyeron que se podía gobernar un país como si fuera una hoja de cálculo para que la plata se llleven los mas rícos.

El relato de "la casta paga el ajuste" se ha convertido, definitivamente, en la estafa electoral más grande de las últimas décadas. Este mes de marzo cierra con una cifra que el Gobierno intenta vender como una victoria: una inflación del 3%. Sin embargo, en las góndolas, en las farmacias y en las facturas de luz, ese número suena a burla. La brecha entre el "IPC oficial" y la realidad de los hogares sugiere que estamos ante una maniobra de dibujo estadístico.
 
Un dibujo que no llena la heladera
Mientras el ministro Luis Caputo se pavonea en redes sociales con planillas que muestran una tendencia a la baja, el ciudadano de a pie enfrenta una realidad paralela. Especialistas y consultoras privadas advierten que el índice oficial está "pisado" por la postergación artificial de aumentos y una manipulación en la ponderación de las tarifas. ¿Cómo puede el INDEC informar un 3% cuando la Canasta de Pascuas llegó con aumentos del 63%? La respuesta es política: el Ejecutivo necesita un éxito estadístico para tapar el fracaso social.
 
Pascuas de miseria
La crueldad del modelo queda expuesta en la mesa de los argentinos. Este año, celebrar las Pascuas es un privilegio de la élite. Con el pescado y la rosca subiendo por encima del 60%, el Gobierno ha logrado que un simple huevo de chocolate sea un objeto de lujo. Este no es un ajuste "técnico"; es un disciplinamiento social mediante el hambre. La inflación "libertaria" no es más que una transferencia directa de recursos desde los platos de comida hacia el sistema financiero.
 
Pobreza: el dato que el "león" ignora
Las cifras que la Casa Rosada intenta tapar son escalofriantes. La pobreza ya castiga al 31,6% de la población, pero lo más doloroso es el salto en la indigencia. Hoy, en la Argentina de Milei, trabajar ya no garantiza comer: el fenómeno del "trabajador pobre" es el sello distintivo de una gestión que desprecia la justicia social.
 
Resumen y cierre: El cementerio de consumo
En definitiva, marzo expone la cara más cruel del experimento libertario: una estabilidad de cementerio lograda a fuerza de suprimir el consumo y falsear la percepción de la crisis. Mientras el Presidente se refugia en una realidad paralela de cifras maquilladas, el país real retrocede décadas en sus indicadores sociales, con una indigencia que ya no es una estadística, sino un grito desesperado en cada esquina.
 
El "milagro" de Milei no es la baja de los precios, sino la capacidad de un gobierno para ignorar el naufragio de su propio pueblo mientras celebra un superávit que huele a miseria. La historia, tarde o temprano, terminará por pasarle factura a quienes creyeron que se podía gobernar un país como si fuera una hoja de cálculo.
 
Fuentes: Cronista, Minuto 1, Letra P, El Destape.

Agreganos como amigo a Facebook
31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
24-03-2026 / 13:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar