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Entre Ríos - 01-03-2026 / 09:03
EL FRIGERISTA RUIZ ORRICO, ALCOHOLIZADO, MATÓ A CUATRO TRABAJADORES EN UN ACCIDENTE DE TRANSITO

“Nunca nos miró a la cara. En el juicio, hablaba como si estuviera en un acto político”, contó la madre de una de las víctimas de Orrico

“Nunca nos miró a la cara. En el juicio, hablaba como si estuviera en un acto político”, contó la madre de una de las víctimas de Orrico
"Es un momento muy, muy doloroso para la familia, para los amigos, sobre todo ver quebrada a mi hija. Seis años no son nada, cinco años no son nada por cuatro chicos, por cuatro vidas que tenían todo por delante. El tipo, cuando pidió disculpas, las pidió al juez. Nunca nos miró a nosotros. Para él, era como estar en un acto político, era un discurso armado que tenía. No le creo nada, no le creo nada”, dice María de los Ángeles Benítez, mamá de Axel Rossi.
 
La Fiscalía de Concepción del Uruguay no quiso ir por el máximo de la pena para el extitular del Instituto Portuario de Entre Ríos y excandidato a intendente de La Histórica por el PRO, Juan Enrique Ruiz Orrico, en el alegato de clausura del juicio que se le siguió por la muerte de cuatro jóvenes trabajadores de Basavilbaso en la ruta 39, la madrugada del 20 de junio de 2024.
 
El fiscal Eduardo Santo pidió 5 años de cárcel por el delito de homicidio culposo agravado, por conducir Orrico bajo los efectos del alcohol -venía de una reunión de amigos- y por la multiplicidad de víctimas, cuatro trabajadores que, en día feriado, iban a cumplir con su labor al Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento. Los cuatro, los hermanos Brian y Lucas Izaguirre, de 32 y 26 años, Leandro Almada, de 33, y Axel Rossi, de 23, murieron en el acto, dentro del vehículo Chevrolet Corsa en el que viajaban. Orrico salió por sus propios medios del vehículo oficial Volskwagen que manejaba.
 
El lunes 9, a las 8,30, el juez Darío Crespo, del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay -ninguno de los jueces del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay pudo dirigir el proceso por la amistad con la jueza María Evangelina Bruzzo, vocal de la Cámara de Casación Penal de Concordia, esposa de Orrico- dará a conocer el veredicto.
 
"Pensé que el fiscal iba a pedir más, que iba a ir por los cinco años y medio o por los seis años, porque habíamos tenido una reunión previa y él había dicho que iba por los cinco años y medio, que era el máximo que él podía pedir. Los abogados nuestros pidieron seis años y creo que -quiero creer- que el juez va a ser justo y le va a dar seis años. La verdad, tengo mis dudas. Es un momento muy, muy doloroso para la familia, para los amigos, sobre todo ver quebrada a mi hija. Seis años no son nada, cinco años no son nada por cuatro chicos, por cuatro vidas que tenían todo por delante. El tipo, cuando pidió disculpas, las pidió al juez. Nunca nos miró a nosotros. Para él, era como estar en un acto político, era un discurso armado que tenía. No le creo nada, no le creo nada", dice María de los Ángeles Benítez, mamá de Axel Rossi.
 
La mujer habló con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7 y desgranó las sensaciones que tuvo durante el proceso a Orrico, que culminó el viernes 27, con los alegatos de clausura en los Tribunales de Concepción del Uruguay.
 
-¿Cómo viviste al proceso teniéndolo a Orrico tan cerca en la sala de audiencias?
 
-Yo espero que el juez aplique el máximo de la pena. La verdad que a Orrico no lo veo sincero en su pedido de disculpas. No es sincero el tipo. Si fuera sincero, si hubiera parado, hubiera mirado a las familias y hubiera pedido disculpas. No se le cayó ni una lágrima. Ni eso. Por eso no le creo nada; nada le creo.
 
-¿Cómo quedaron ustedes como familiares de las víctimas?
 
-Yo te hablo por mi familia. Estamos totalmente destruidos. Veo a mi hija con ataques de llanto. No sé cómo actuar a veces con ella. Me parte el alma. No hace mucho un chico robó una batería y le dieron ocho años de cárcel. Entonces vos decís, ¿por cuatro muertes le vas a dar cinco años? No tiene sentido. No le encuentro explicación.
 
-Desde el vamos, el fiscal Eduardo Santos se negó a modificar la carátula del expediente que hubiese permitido pedir una pena mucho más alta. ¿Entendés que es difícil batallar contra el propio sistema judicial, porque Orrico es esposo de una jueza?
 
-Acá estamos hablando de política, de poder. Esto va acompañado de la misma corrupción política. Pero yo creo que el juez va a ser recto. Lo vi en el proceso en estos días que yo pude estar. Lo vi muy movilizado. En un momento se le cayeron las lágrimas. Fue cuando declaramos nosotras. Yo creo, quiero creer que va a ser justo. A ver, si tiene hijos, creo que se va a poner en el lugar de padre. Y va a ser justo. Esa es la esperanza que tengo.
 
-¿En algún momento lo viste en actitud de arrepentimiento a Orrico?
 
-Nunca. Ni cuando le pedí que me mire a la cara. Nunca lo vi arrepentido. Nunca. A ver, si sos buena gente, hubieras socorrido a los chicos, se hubiera quedado ahí en el lugar, no se hubiera ido a atenderse él primero, no se hubiera negado a sacarse sangre de un principio. No hubiera mandado una carta pidiendo disculpas, sino que hubiera venido personalmente a pedir disculpas. Porque como yo le dije, nosotros no somos ningunos asesinos. Lo hubiéramos escuchado, aunque lo hubiéramos puteado, lo habríamos escuchado. Nunca nos miró a la cara. En el juicio, hablaba como si estuviera en un acto político. Yo no lo veo arrepentido. Esas lagrimitas que lloró el otro día eran lagrimitas de cocodrilo.
 
-Cuando lo viste a Orrico por última vez, antes de la sentencia, ¿qué te nació decirle o qué le pudiste decir?
 
-No tuvimos la oportunidad de decirle nada. Es un tipo soberbio. Si hubiera tenido la oportunidad de decirle algo, le hubiera dicho que vaya y le prenda una vela a los chicos y les pida perdón. De mi parte, no tiene perdón. No lo voy a perdonar jamás en mi vida. A mí me destruyó, me destruyó la vida, destruyó una familia. Estamos destruidos. ¿Sabés lo que es tener una niña que no pueda dormir, que tenga que estar tomando pastillas para poder dormir?
 
-El lunes 9 de marzo se va a conocer el fallo del juez. ¿Es un capítulo que se cierra para ustedes?
 
-Es un capítulo que se cierra pero una herida que está abierta todavía. Seguramente van a apelar, porque no se van a quedar con la pena que le dé el juez. Yo ya creo que están pensando en una apelación. Para nosotros es un capítulo que se cierra pero no muy conformes tampoco. Ponele que le den seis años. Seis años no es nada. No es nada por cuatro chicos. Después de seis años lo vas a ver en la calle. ¿Y qué haces? Va a dar ganas de ir y matarlo. Pero no somos asesinos. Aunque esas ganas de ir y decirle de todo, gritarle, las tengo. No sé cuál va a ser mi reacción el día que lo vea libre. A mi hijo lo tengo que ir a visitar al cementerio. Pero yo siempre digo: Mi hijo está trabajando. Mi hijo se fue a trabajar. Y lo sigo esperando y lo voy a seguir esperando toda mi vida.
 
Fuente: Entre Ríos Ahora
 
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El porteño Rogelio Frigerio y buena parte de los gobernadores escucharon al presidente Javier Milei, quien celebró la supuesta mejora macroeconómica, el control político pleno que La Libertad Avanza logró en el Congreso pese a no tener mayoría, las reformas que él considera irreversibles y el avance de las ideas libertarias, que parecen irrefrenables. Frigerio y los gobernadores escucharon un relato triunfal mientras afrontan la complejidad creciente de sus administraciones provinciales, de la economía real, del derrumbe de los sectores regionales industriales y de la grave situación social.
 
Esa parte de la realidad, dolorosamente territorial y expulsiva, radica en el interior federal, aunque dependa casi exclusivamente de decisiones que toma Milei. El desfinanciamiento cada vez más pronunciado de las administraciones provinciales les resta posibilidades de acción territorial y política. No obstante, los diputados y senadores de las provincias votan a favor de las leyes de Milei. El oficialismo entrerriano, entre ellos.
 
El posicionamiento político de Frigerio es cada vez más difícil de clasificar. Intenta calmar los reproches del pueblo, pero en simultáneo avala la reforma laboral. Apoya la macroeconomía de puertas abiertas de par en par, con importaciones indiscriminadas, pero reclama igualdad de condiciones para la golpeada industria provincial. Los diagnósticos son tenebrosos en materia de empleo y de condiciones sociales del amplio sector asalariado entrerriano que desde hace décadas vive de industrias que van perdiendo competitividad, y que el proyecto libertario ha venido a liquidar. Milei lo hace sin complejos: celebra el cierre de empresas, trata de delincuentes a los principales empresarios del país y jamás habla de producción ni de empleo.
 
Cuando se observa el posicionamiento de Frigerio, su margen político se evidencia dramáticamente reducido. Y las consecuencias en la propia administración son crecientes. Frigerio sostiene el ajuste en los sueldos públicos y en las jubilaciones pese al malestar gremial en alza; intenta amortiguar la caída generalizada de recursos con mayor endeudamiento, con refinanciamiento caro y sobre costos. Mientras, subsiste gracias al intercambio de votos en el Congreso por algún ATN. Se balancea al borde del abismo y la conflictividad se incrementa en todo el territorio provincial.
 
En ese marco, Nadia Burgos, dirigente del MST en el FIT-U y delegada gremial del Ministerio de Salud se expresó: "La paritaria estatal en Entre Ríos volvió a mostrar el mismo esquema de siempre: el gobierno presenta una oferta que no recompone el salario real y pretende cerrar el conflicto con el aval de UPCN, mientras miles de trabajadores siguen perdiendo poder adquisitivo y en su mayoría con salario de pobreza". La miserable propuesta de Frigerio, del 15,8% sobre sueldo básico de junio 2025, no cubre la inflación acumulada ni garantiza una recuperación del salario, sumado a los 9 meses de salarios congelado junto a los recortes de ingreso de junio 2025. Las sumas fijas, tramos diferidos y promesas de revisión no resuelven el problema de fondo: los sueldos estatales están por debajo de lo necesario para vivir. Frigerio está muy alejado de lo que se vive en los lugares de trabajo: el salario no llega, las condiciones laborales se deterioran y el ajuste se descarga sobre quienes sostienen el funcionamiento del Estado y los jubilados.
 
Por su parte, para el sector pasivo se otorgará una suma fija de 75.000 pesos que reemplaza la suma fija que venían percibiendo de $40.000. Aumento real: $35.000. Una miseria. Las cifras establecidas están muy debajo de la inflación real y en la mitad de los índices truchos del gobierno de Milei. Y no recomponen el poder de compra de los trabajadores. El Consejo Provincial del Partido Justicialista expresó su "profunda preocupación y rechazo ante el reciente anuncio del gobierno provincial de otorgar incrementos salariales bajo la modalidad de sumas no remunerativas y no bonificables". Resulta contradictorio e injustificable que, en un contexto donde el propio oficialismo impulsa una reforma previsional que afectará directamente a trabajadores activos y jubilados, se dispongan mecanismos salariales que reducen aportes, debilitan el financiamiento del sistema previsional y deterioran el salario real de los empleados públicos.
 

01-03-2026 / 10:03
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