Nacionales - 21-02-2026 / 10:02
LA DESTRUCCIÓN DE LA ARGENTINA PRODUCTIVA DE LA MANO LIBERTARIA
Esclavos argentinos: Pese al masivo paro y a la oposición del peronismo, el Loco Milei avanzó con la reforma laboral
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
Fate electrónica fue encabezada por el ingeniero mecánico Ricardo Zubieta y Elio Díaz, y los ingenieros Alberto Bilotti y Pedro Joselevich. La fábrica fue una de las pocas en el mundo que en ese momento produjo calculadoras, y hasta una computadora que competía con marcas importadas. Llegaron a exportar hasta un millón de dólares. Muchas de las partes, como circuitos integrados y transistores eran producidas en el país.
Fue una aventura enorme en la que confluyeron la visión de un empresario como Manuel Madanes con científicos de alto nivel que se habían formado en la UBA. La fábrica, en la que trabajaron cerca de cien ingenieros y otros científicos, lideró el mercado latinoamericano con Cifra111 y Microcifra fue la segunda calculadora portátil después de Hewlett Packard.
Podría haber situado al país a la vanguardia en informática, pero tuvo que cerrar en 1976 a causa de la apertura de las importaciones que decretó la dictadura con José Alfredo Martínez de Hoz. Fate electrónica tuvo que cerrar con el golpe de 1976 por las mismas causas por las que ahora cerró Fate neumáticos.
Pese a haber sido apoyado por los gobiernos peronistas, Javier Madanes, el último dueño, fue aportante a la campaña de Mauricio Macri y desde hace pocos años volcó la empresa hacia el rubro de la energía. Otra gran empresa nacional, Vicentin, alcanzó su época de oro con las políticas expansivas del kirchnerismo. Sin embargo, sus directivos fueron macristas militantes, incluso dirigentes partidarios.
El grupo Marengo de golosinas se originó con el primer peronismo y creció con el auge del consumo generado por las políticas populares. Pero cuando ganó Milei se montaron en la ola libertaria y sacaron la línea de caramelos duros y ácidos con la frase "No hay plata". Esta semana informaron que vendieron la empresa por la caída del consumo.
Muchos países respaldan a sus empresas, y son proteccionistas, por eso es tan difícil concertar acuerdos como el Mercosur o con la Unión Europea. Pero en Argentina, las empresas que se han favorecido, o los descendientes de sus dueños originales, se afilian a partidos aperturistas y se enrolan en políticas que las destruyen, o se trasnacionalizan o derivan sus ganancias a otros rubros. Hay un fenómeno de transformación en el juego de intereses de lo que se ha denominado como burguesía nacional.
El cierre de la fábrica de neumáticos se produjo dos días antes del paro convocado por la CGT como rechazo a la reforma laboral que finalmente se aprobó en Diputados y será tratada en el Senado el viernes próximo. El gobierno acusó primero a los trabajadores y después a la empresa. La reforma laboral es tan retrógrada que resultará inaplicable, aunque la aprueben. La inconstitucionalidad está imbricada en la concepción de la norma que desprotege totalmente al trabajador y lo convierte en un ciudadano de segunda. Más temprano que tarde será causa de conflictividad y violencia.
La responsabilidad por la aprobación de la ley en Diputados recayó más en los legisladores de La Libertad Avanza, el PRO y los radicales más algunos partidos provinciales que pusieron el grueso de los votos. El bloque del peronismo fue la oposición más dura, pero un puñado de diputados que responden a los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil y de Tucumán, Osvaldo Jaldo, votaron a favor o dieron quórum. Esos legisladores, al igual que los de Misiones y Salta, que no son peronistas, fueron votados para hacer oposición.
La palabra traición resonó más de una vez en el recinto. Por las connotaciones históricas para el peronismo, esa palabra había caído en desuso. Pero una ley tan antiobrera la devolvió al aire. También fue un síntoma. Los que la pronunciaron, aclararon que votar a favor de la reforma laboral era una traición al mandato que habían recibido. Y una de las acusadas les respondió: "¡Ganen elecciones!" Lo peor que le puede pasar al peronismo, como a esta diputada, es creer que no importa el contenido, sino sólo el resultado. En esa confusión reside el camino más transitado a la disolución.
Por Luis Bruschtein
Fuente: Página 12