La Opinión Popular
                  21:48  |  Viernes 03 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 17-02-2026 / 18:02
APOROFOBIA DEL 18 DE FEBRERO DE 1996

El gobernador, el ex dictador militar Bussi, expulsa desempleados desde Tucumán hacia Mendoza

El gobernador, el ex dictador militar Bussi, expulsa desempleados desde Tucumán hacia Mendoza
El 18 de febrero 1996, el entonces gobernador Bussi envió a desempleados de su provincia a Mendoza. En un hecho catalogado de insólito, dos aviones de la Fuerza Aérea con 150 empleados rurales fueron enviados a San Martín de Tunuyán y a Tupungato, para luego arribar tres colectivos con más trabajadores.
Antonio Domingo Bussi fue un polémico político y dictador militar, destituido por sus crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en la cual se desempeñó como interventor de facto de Provincia de Tucumán durante 1976 y 1978. También resultó electo gobernador de la misma provincia para el período democrático 1995-1999.

El 18 de febrero 1996, el entonces gobernador Bussi envió a desempleados de su provincia a Mendoza. En un hecho insólito, catalogado de aporofobia que es un sentimiento de miedo, rechazo, aversión o desprecio hacia las personas en situación de pobreza, dos aviones de la Fuerza Aérea con 150 empleados rurales fueron enviados a San Martín de Tunuyán y a Tupungato, para luego arribar tres colectivos con más trabajadores.
 
Tras la sorpresa, a los desempleados se les hicieron controles sanitarios, a la vez que se pedía a los empresarios que prioricen la contratación de mendocinos y no de tucumanos. Sin trabajo, comida ni dinero, sobrevivieron con la ayuda del Estado, hasta que a los pocos días el gobierno mendocino los envió de vuelta.
 
Esta fue la reiteración de una de sus medidas más controvertidas y recordadas de su primera gestión como gobernador genocida de Tucumán como fue la expulsión a los cerros catamarqueños de todos los mendigos y locos que se encontraban en las calles de San Miguel de Tucumán en junio de 1977 para "adecentar" la ciudad con motivo de la visita del dictador genocida Jorge Rafael Videla para inaugurar una autopista.
 
La Opinión Popular 

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar