Nacionales - 04-02-2026 / 11:02
EL NUEVO IPC (ÍNDICE DE PRECIOS DE CAPUTO)
Caputazo en el Indec: Ilegalidades que afectan a los salarios, las jubilaciones, la AUH y la pobreza
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
La Opinión Popular
DETALLES DE LA INTERVENCIÓN POLÍTICA EN EL ORGANISMO ESTADÍSTICO
Las huellas marcadas del Gobierno en el INDEC
Caputo admitió que conocía con antelación los datos de inflación y violó normas de confidencialidad de un número sensible. La increíble medición de IPC que decidieron sostener.
El día después de la intervención política del Gobierno de Javier Milei al INDEC, el organismo se convirtió en un polvorín de internas, desconcierto e incertidumbre. El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a blanquear que sabía de antemano los números de inflación, violando el secreto estadístico y desprestigiando aún más las mediciones. Y le apuntó al saliente titular del ente, Marco Lavagna, quien según él es la persona que le detalló el número de IPC, al menos 10 días antes de que se conozca en público.
Esa situación se generó, en realidad, porque gente del entorno del Presidente Milei le puso en la cabeza al ministro una teoría algo peregrina: que Lavagna, con origen en el massismo pero alejado de esa fuerza, estaba conspirando contra el Gobierno desde dentro del INDEC. Según supo Página I12, "Toto" supone que fue Lavagna el que filtró que la inflación podía dar un número más cerca del 3 por ciento. Y lo obligó a inmolarse de forma pública.
Cerca del ex funcionario lo niegan, pero el dardo de Caputo exponiendo en su cuenta de X que fueron Lavagna y su reemplazo en INDEC, Pedro Ignacio Lines, quienes le adelantaron el IPC, muestra que el Gobierno tiene sospechas. Aun así, en medio del internismo, Caputo produjo una violación grave del artículo 13 de la norma que creó el ente estadístico, al decir un número en público. Esa información delicada, dada de forma adelantada mucho antes del 10 de febrero, cuando saldrá el IPC, puede ser aprovechada para especular, para hacer negocios y hasta para predecir jugadas. Un escenario inédito.
Ese Caputo desencajado tiene que ver, además, con que lo tomó de sorpresa la renuncia de Lavagna. Lo único que sabía el ministro era que Marco estaba en un nivel de malestar insostenible, producto de la demora en la medición actualizada de IPC. Es más, la renuncia y el no cambio de la fórmula decidido por Milei tomó por sorpresa a los directores del INDEC, que ya habían anunciado su implementación.
Y hasta al Banco Central (BCRA), que en su último reporte de Política Monetaria, del jueves a última hora, admitía que el nuevo índice ofrecería "mayor claridad comunicacional" en su primer año de implementación. Con el diario del lunes, además, adquiere sentido político el hecho de que, en ese mismo IPOM, Santiago Bausili, presidente del BCRA, adelantara que la inflación del primer trimestre sería más alta de la esperada.
Esa fue, justamente, la razón por la cual Milei y Caputo frenaron el nuevo IPC: porque enero, febrero y marzo, por el alza de tarifas, iban a golpear fuerte el indicador. Todo en esta historia es desprolijo, pero no por un error, sino por una intención apresurada para evitar lo que el Gobierno considera un daño mayor. La referencia es al asunto de que la inflación podría verse desbordada.
¿Dónde sacaron la información?
En el organismo, los trabajadores están desempeñándose en un escenario impensado. Una crisis de credibilidad que paraliza la estructura. Un dato: es todo tan desordenado que nadie les informó a las autoridades específicas del área IPC que el día 10 debe salir la medición vieja y no la nueva. "Nadie dijo que había que frenar nada", admiten.
También sorprendió que Caputo haya violado el secreto estadístico. Es cierto que INDEC hace estimaciones semanales de IPC, pero eso se hace a los fines del control de calidad de los datos que se van relevando. Los datos de esos relevamientos los pueden tener los dos cuadros más importantes del ente, pero nunca un funcionario ajeno.
Es más, el dato de IPC, cuando Caputo lo expuso en público adelantando un 2,5 por ciento, aún no estaba terminado. Los relevamientos se terminan, en general, cerca del día 30 de cada mes.
Alguien que conoce el paño aseguró a este diario que no es normal y es la primera vez que un funcionario da en público un dato estadístico de INDEC, pero esa misma fuente admitió que es más raro aún que el Gobierno haya decidido de manera unilateral dejar de medir correctamente la inflación.
La bizarra lista del IPC
Al rechazar la fórmula de IPC que ponderaba más los Servicios (tarifas) que los Bienes (Alimentos, etc.), el Gobierno decidió seguir midiendo con una fórmula vieja, poco representativa y hasta ridícula si es que se miran los objetos que se consideran para calcular la inflación.
En la canasta de consumo correspondiente a la Encuesta de Hogares del 2004 (la que se toma como referencia) se contabiliza el impacto de cosas que las familias ya no usan. El listado es increíble y es de acceso público en INDEC.
Entre una canasta amplia, aparecen cosas bizarras que se computan en la medición y ya no existen más o quedan sólo vestigios: la nafta común, reparaciones de teléfono y fax, servicio de teléfono en el hogar y hasta tarjetas de teléfono fijo para el hogar y tarjetas para cargar el celular.
La medición también computa llamadas desde locutorio o teléfono público, también inexistentes hoy. Y lo más llamativo es que se computan los precios de la video casetera, el reproductor de DVD, walkman, discman, radiograbador, minicomponente y hasta máquina de escribir. También en el IPC que sostienen Milei y Caputo se miden los disketes, el CD Rom, elementos grabados en cassettes, rollos de fotos y alquiler de películas de video, DVD o juegos. La inflación de hoy, medida como hace más de 20 años atrás.
Por Leandro Renou
Por Raúl Dellatorre
Fuente: Página 12