Nacionales - 20-01-2026 / 09:01
EL RECHAZO DE LA OPOSICIÓN A LOS PLANES DEL GOBIERNO Y EL FMI ES ABSOLUTO
Alternativas del Peronismo contra la reforma laboral esclavista de Loco Milei
El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
"El proyecto de reforma laboral del Ejecutivo es extremadamente regresivo y nuestra oposición es total", declaró la diputada nacional de Fuerza Patria Kelly Olmos, en relación a una de las leyes que el Gobierno tratará de impulsar en las sesiones extraordinarias de febrero. Ante esto, el peronismo prepara una serie de propuestas para presentar una reforma laboral alternativa, que amplíe los derechos de las y los trabajadores. "Nosotros queremos alimentar el debate público y mostrar que lo que el Gobierno hace no moderniza sino que, por el contrario, precariza", sostuvo Olmos.
Por su parte, el senador Mariano Recalde aseguró que avanzaron en varios sentidos. "Trabajamos en ocho ideas fuerza que están plasmadas en muchos y diversos proyectos ya presentados en el congreso durante años". Por su parte, Olmos destacó que: "La modernización se asienta en otras regulaciones como las que nosotros promovemos", dijo la diputada.
El Peronismo avanza con una propuesta laboral diferente a la del oficialismo. Apunta a promover una recomposición salarial para que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo. También marca que los salarios deberán ser abonados íntegramente en dinero, a diferencia de la Reforma Laboral mileísta que abre la posibilidad de otorgar pagos en especie (bienes o servicios). "Lo que hace el Gobierno en su propuesta es congelar la situación actual, que es una de mucha precariedad y falta de derechos", dijo la diputada, y afirmó que la sociedad necesita de regulaciones para que todos sus actores puedan de verdad ejercer sus derechos, porque sin regulación no hay más libertad, como pregonan los libertarios, sino que hay más injusticia y concentración de poder.
La propuesta peronista podría incluir una reducción de la jornada laboral, con un máximo de 7 horas por día y 42 horas semanales, en contraste con la Reforma de Milei que busca conseguir jornadas de hasta 12 horas diarias. La reforma libertaria no busca modernizar sino flexibilizar y destruir derechos de los trabajadores. Olmos sostuvo que buscan una concepción más moderna para encarar las regulaciones laborales de los argentinos. "Para nosotros una concepción moderna es la que amplía derechos", aseguró.
Para el peronismo, la Ley de "Modernización Laboral" con la que insiste el Gobierno comprende dos grandes mentiras. La primera es la pretendida modernización que no es tal, ya que la ley propone aumentar la jornada laboral mientras el mundo busca reducirla, no protege a los trabajadores de las nuevas plataformas, la licencia por paternidad se mantiene en 2 días, y pretende derogar normas modernas como la ley de teletrabajo y restablecer artículos que tienen un siglo de antigüedad. La segunda mentira es que creará empleo, cuando en realidad desde que asumió Milei se destruyen puestos de trabajo todos los días, y esta ley no promueve la creación de empleo sino la reducción de indemnizaciones por despido.
Entre las propuestas del Partido Justicialista también resaltan las licencias parentales igualitarias, con licencias por maternidad de 120 días, por paternidad de 90 días, y también por adopción, lo que distribuye de manera más equitativa las tareas de cuidado y protege las oportunidades laborales de ambas partes. También contemplan un resguardo digital, para proteger los límites de la jornada laboral al garantizar el derecho de no contestar comunicaciones fuera de horario y, de ser así, compensar con tiempo y dinero.
En términos generales, el peronismo apunta al fortalecimiento de la negociación colectiva, para que el empleador y los empleados puedan dialogar de forma equilibrada. Olmos afirmó que la idea es "emparejar la cancha, donde los empleadores van de un modo organizado pero los trabajadores también, porque si el trabajador va sólo el desequilibrio hace que no haya negociación sino solo la posibilidad de adherir a la imposición del empleador". El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
La Opinión Popular
Reforma laboral: cómo ataca el derecho a huelga, asambleas y organización sindical
El proyecto del gobierno busca maniatar la acción colectiva para favorecer las ganancias empresarias. Pretende transformar derechos fundamentales en faltas disciplinarias y castigar la organización en las bases. Los puntos clave que tenés que conocer y que los grandes medios invisibilizan.
La reforma laboral impulsada por el gobierno nacional y negociado con los gobernadores se discutirá el próximo 10 de febrero en el Senado. Lejos de ser un cambio técnico o administrativo, la iniciativa avanza sobre derechos históricos del movimiento obrero y apunta, entre otras cosas, a debilitar la organización colectiva en los lugares de trabajo.
En principio, a lo largo del texto, la reforma combina restricciones legales, sanciones económicas y mayor poder disciplinario para las patronales. El resultado es un esquema que busca limitar el derecho a huelga, someter las asambleas al control empresario y condicionar el funcionamiento de los sindicatos.
Arrancamos con un punteo de lo básico y después desarrollamos punto por punto. Estos son los principales ataques al derecho a huelga, a la realización de asambleas y a la organización sindical de la reforma laboral que tenés que saber:
- Asambleas bajo control patronal: el artículo 133 condiciona las asambleas a la autorización previa del empleador (horario, duración y lugar) y elimina el pago del salario durante su realización, transformando un derecho colectivo en una práctica fácilmente sancionable.
- Protesta sindical criminalizada: el artículo 134 redefine como "infracciones muy graves" acciones habituales de las medidas de fuerza -como bloqueos, tomas u obstrucciones-, habilitando sanciones administrativas, civiles y penales contra sindicatos.
- Derecho a huelga vaciado de contenido: el artículo 98 amplía de forma masiva los "servicios esenciales" y obliga a garantizar entre el 50 % y el 75 % de actividad durante una huelga, volviéndola prácticamente ineficaz como herramienta de presión.
- Prácticas sindicales convertidas en faltas: el artículo 141 tipifica como "prácticas desleales" la convocatoria de asambleas fuera de los términos impuestos, acciones de lucha y hasta supuestas dilaciones en la negociación colectiva.
- Sanciones económicas y amenaza de disolución: los artículos 142 y 143 habilitan querellas judiciales, multas millonarias sobre los ingresos sindicales y la posible pérdida de la personería gremial por reiteración.
- -# Tutela sindical debilitada: la reforma reduce la protección de delegados, activistas y candidatos gremiales, amplía el margen para sanciones y despidos vinculados a la acción sindical y deja a muchos representantes expuestos a represalias patronales.
- Negociación colectiva fragmentada: los artículos 129, 130 y 131 priorizan los convenios por empresa por sobre los de rama o actividad, debilitando la fuerza colectiva y favoreciendo la atomización sindical.
- Desfinanciamiento sindical: el artículo 137 condiciona la retención de la cuota sindical al consentimiento individual del trabajador y a autorizaciones estatales, facilitando el desfinanciamiento y la presión patronal.
Fuente: La Izquierda Diario