Nacionales - 19-01-2026 / 18:01
EL CIPAYO ESTARÁ UNA SEMANA FUERA DEL PAÍS REPITIENDO EL MISMO DISCURSO ULTRA DERECHISTA DE SIEMPRE
En un año de relación carnal con Trump, Milei no trajo un solo beneficio al país, solo deudas
Meses antes de que Donald Trump regresara a la Casa Blanca, Javier Milei ya había jugado todas sus fichas por el magnate republicano, incluso cuando Joe Biden todavía gobernaba Estados Unidos. Hoy, con Trump cumpliendo su primer año de mandato, esa apuesta se tradujo en una subordinación personal y política cada vez más obsecuente, con consecuencias directas para la política exterior argentina y un alineamiento automático con las decisiones de Washington.
Meses antes de que Donald Trump regresara a la Casa Blanca, Javier Milei ya había jugado todas sus fichas por el magnate republicano, incluso cuando Joe Biden todavía gobernaba Estados Unidos. Hoy, con Trump cumpliendo su primer año de mandato, esa apuesta se tradujo en una subordinación personal y política cada vez más obsecuente, con consecuencias directas para la política exterior argentina y un alineamiento automático con las decisiones de Washington.
La sintonía entre Milei y Trump se consolidó rápidamente. El presidente argentino convirtió a Estados Unidos en su principal destino internacional, con 15 viajes en lo que va de su gestión, y definió a ese país, junto con el gobierno genocida de Israel, como socios prioritarios. En paralelo, la Argentina comenzó a votar en bloque con Estados Unidos en los organismos internacionales y a respaldar su estrategia en Medio Oriente, dejando de lado cualquier margen de autonomía diplomática.
Desde la Casa Blanca llegaron gestos políticos y financieros de alto impacto. Trump recibió a Milei en Washington, impulsó señales públicas de respaldo a su programa económico neoliberal y apoyó a la Argentina en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
Además, el Tesoro yanqui desembolsó cerca de 20.000 millones de dólares para apuntalar la situación financiera del país en la antesala de las elecciones legislativas de octubre, una decisión que generó fuertes críticas internas en Estados Unidos, especialmente entre productores agropecuarios y sectores de la oposición. Ese rescate financiero no fue gratuito. Para Trump, el auxilio económico funcionó como una forma de asegurar lealtad política neocolonial en un momento en el que busca recuperar influencia del Imperio en el continente.
Para Milei, el respaldo tuvo un carácter vital, tanto para sostener su programa económico anarco capitalista en crisis como para reforzar su posición interna. La contracara fue una política exterior cada vez más subordinada, con gestos concretos de alineamiento estratégico y escasa distancia frente a las decisiones más agresivas de Washington.
En el plano económico y geopolítico, la relación también se inscribe en la disputa global entre Estados Unidos y China. Las reservas de hidrocarburos y de minerales estratégicos de la Argentina se volvieron un factor central para la Casa Blanca, que busca garantizar que esos recursos queden bajo el control de gobiernos políticamente afines. Al mismo tiempo, el éxito o fracaso del modelo económico de Milei es observado como una pieza clave para frenar la expansión de proyectos alternativos en América latina.
Sin embargo, no todo el impacto de esta sociedad es positivo para la Argentina. Las tarifas impuestas por Estados Unidos al acero y al aluminio afectan directamente a sectores industriales locales, y la dependencia del respaldo financiero externo deja al país expuesto a cambios bruscos en el humor político de Trump. La relación es marcadamente asimétrica: mientras Milei necesita imperiosamente el apoyo de Trump para sostener su gestión, para el presidente yanqui la alianza es útil, pero no determinante.
Pero el vínculo entre dos líderes de perfil confrontativo y decisiones imprevisibles deja abierto un interrogante central: qué ocurrirá cuando aparezcan los primeros desacuerdos de fondo y hasta dónde está dispuesta la Argentina a ceder autonomía para sostener una alianza que, en los hechos, favorece mucho más a la estrategia global de Estados Unidos que al desarrollo soberano del país. Este miércoles, Milei volverá a disertar en el foro internacional de Davos. Buscará mostrarse como el mejor alcahuete de Trump.
La Opinión Popular
EL PRESIDENTE ESTARÁ CASI UNA SEMANA FUERA DEL PAÍS
Con el mismo discurso facho de siempre
Este miércoles a las 11.45, hora argentina, el presidente Javier Milei volverá a disertar en el foro internacional de Davos. La primera vez que lo hizo fue a un mes de su asunción como Presidente, en enero de 2024, y también dio un discurso en enero de 2025. En ambas ocasiones cuestionó lo que él denomina "la ideología de género", también a quienes protegen el medio ambiente y alertó acerca del supuesto "peligro" que para él representa "el wokismo", como "amenaza al mundo occidental". Este año, el mandatario dará un discurso con una tónica similar e intantará llamar la atención internacional para buscar mostrarse como el mejor alumno del gobierno de Donald Trump.
La agenda en Davos, mientras en la Argentina la mesa chica del gobierno continúa con las negociaciones para la aprobación de la reforma laboral, tendrá al Presidente fuera del país por casi una semana. Acompañado por su hermana, la secretaria general de la presidencia Karina Milei, por el ministro de Economía Luis Caputo y por el canciller Pablo Quirno, Milei partirá de Buenos Aires el lunes y volverá el viernes.
El punto central de sus actividades en Suiza será el miércoles por la mañana, cuando diserte media hora en un bloque del foro denominado: "¿Cómo podemos cooperar en un mundo más disputado?".
Durante su visita, en tanto, también concretará un encuentro con empresarios y banqueros y el miércoles, el mismo día del discurso, Milei se sacará una foto con el presidente de Suiza Guy Parmelin.
Donald Trump será una de las figuras principales del foro y viajará acompañado por una nutrida comitiva que contendrá, al menos, a cinco secretarios de su Administración.
Al evento también asistirán otros presidentes de derecha de la región además de Milei. Estarán Daniel Noboa, de Ecuador y el presidente de Panamá, José Raul Mulino. Si bien otros mandatarios como Gustavo Petro, de Colombia y Claudia Sheinbaum, de México también fueron invitados, no darán el presente. Petro se reunirá con Trump el tres de febrero en Washington y Shainbaum enviará en representación de México a su secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena.
El viaje de Milei al foro en el que también estará Trump, se dará después del anuncio que hizo el gobierno argentino acerca de que nuestro país será parte del "Consejo de la Paz" creado por Trump para "administrar" la Franja de Gaza.
El presidente argentino también dará su discurso en un contexto tenso en el ámbito internacional ya que, tal como informó este diario en su tapa de domingo, la Argentina abandonaría en el corto plazo entre 45 y 55 organismos internacionales, algunos directamente vinculados a Naciones Unidas y otros que no son parte de la ONU.
Los pasos previos de Milei por Davos
Para contextualizar el discurso que este año dará Milei --en el que es muy factible que mencione la ocupación que Estados Unidos hizo de Venezuela--, es necesario repasar lo que el presidente argentino dijo en las dos ediciones anteriores del mismo foro.
En 2024 Milei buscó instalarse como una de las figuras de la nueva derecha mundial. Con un discurso estridente y poco convencional comenzó con una "advertencia": "Occidente está en peligro porque aquellos que supuestamente deben defender sus valores se encuentran cooptados por una visión del mundo, que inexorablemente conduce al socialismo, y en consecuencia, a la pobreza", señaló.
Habló en contra del "colectivismo", y a favor del capitalismo y aseveró: "Lejos de ser la causa de nuestros problemas, el capitalismo de libre empresa, como sistema económico, es la única herramienta que tenemos para terminar con el hambre, la pobreza y la indigencia". Además, añadió: "Gracias al capitalismo de libre empresa, hoy, el mundo se encuentra en su mejor momento".
Luego, Milei comenzó con su diatriba en contra de lo que él denomina "ideología de género". Habló de una "pelea ridícula y antinatural entre el hombre y la mujer", y mencionó a la "agenda sangrienta del aborto".
Por último, despotricó contra quienes defienden el medioambiente al decir que "los socialistas sostienen que los seres humanos dañamos el planeta y que debe ser protegido a toda costa". Habrá que ver si este año, con la patagonia argentina consumiéndose por el fuego, el Presidente se anima a ahondar en esa teoría.
En 2025 Milei dobló la apuesta. Dijo que, a diferencia del año anterior se encontraba "más acompañado" en el mundo y mencionó "Desde el maravilloso Elon Musk hasta la feroz dama italiana, mi querida amiga, Giorgia Meloni; desde Bukele en El Salvador hasta Viktor Orbán en Hungría; desde Benjamín Netanyahu en Israel, hasta Donald Trump en Estados Unidos", y habló de la existencia de una "alianza internacional".
Volvió a criticar a lo que denominó "el wokismo enfermizo", y dobló la apuesta: Subrayó que "la ideología woke", es "un virus mental". "Es la gran epidemia de nuestra época y debe ser curada. Es el cáncer que hay que extirpar", aseveró.
Volvió a elogiar a Elon Musk, que en ese momento no estaba enemistado con Donald Trump, y cargó, una vez más, contra el feminismo. Cuestionó la figura penal de "femicidio", y dijo que los homosexuales son pedófilos.
En Casa Rosada corrió el rumor de que el mandatario, dentro de la reforma del código penal que está preparando el gobierno para enviar al Congreso, eliminaría la figura del femicidio. Por ahora, quienes están redactando el texto aseguraron a este diario que eso no ocurrirá.
Durante su alocución en Davos en 2025 Milei también repitió las críticas contra quienes protegen el medioambiente y dijo que quienes lo cuidan piensan que "el desarrollo económico es poco menos que un crimen contra la naturaleza".
Por último, dedicó la última parte del discurso a fomentar el odio a los inmigrantes, a imagen y semejanza de lo que hace Trump y otros presidentes de la región, como el electo presidente de Chile Antonio Kast.
"El wokismo también ha distorsionado la causa de la inmigración. De intentar atraer el talento extranjero hemos pasado a la inmigración masiva motivada desde la culpa. Como Occidente es la supuesta causa de todos los males debe redimirse abriendo sus fronteras a todo el mundo y hoy vemos las hordas de inmigrantes que abusan, violan o matan a ciudadanos europeos", finalizó.
Después de su última intervención en enero de 2025, hubo una masiva movilización de las organizaciones de LGTBYQ+ en contra de los dichos homofóbicos del mandatario a lo largo y ancho de la Argentina.
La agenda de Milei
Si bien el discurso de este año aún no está terminado, quienes conocen a Milei aseguran que nuevamente dará una intervención "poco convencional".
El martes a las 17, Milei tendrá un encuentro con un empresario y filántropo británico, dueño de "Ostro Minerals", Maurice Ostro. El Miércoles a las seis será el saludo con el Presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin y a las 6:15 participará en el "Country Strategy Dialogue on Argentina".
Ese mismo día, pero a las 07:30, Milei sostendrá la reunión con CEOs de Bancos Globales y a las 11:30, en tanto, se llevará a cabo el saludo al señor Presidente Ejecutivo del Foro Económico Mundial, D. Børge Brende. A las 11:45, por último, tendrá lugar su discurso.
El jueves, en tanto, a las siete dará una entrevista con la agencia de noticias Bloomberg y a continuación brindará otra entrevista con la Editora en Jefe de The Economist, Zanny Minton Beddoes. El vuelo de regreso será el viernes a las 14.
En la previa de su viaje a Davos, el mandatario argentino estuvo en el festival Jesús María en Córdoba cantando a los gritos "amor salvaje" con el Chaqueño Palavecino y también viajó a Paraguay para la firma del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Entre el 9 y el 11 de marzo, en tanto, Milei volverá a viajar al exterior. En ese caso será otro viaje más a los Estados Unidos. Allí participará de la "Argentina Week", en la ciudad de Nueva York.
Por Melisa Molina
Fuente: Página 12