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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Internacionales - 07-01-2026 / 08:01
7 DE ENERO DE 1979

En Camboya, fuerzas vietnamitas ocupan Phnom Penh, con la ayuda de camboyanos opuestos a Pol Pot

En Camboya, fuerzas vietnamitas ocupan Phnom Penh, con la ayuda de camboyanos opuestos a Pol Pot
Las aguerridas tropas vietnamitas de Ho Chi Minh se enfrentan al Khmer Rouge.
Saloth Sar, conocido como Pol Pot, fue un dictador y genocida, y el principal líder de los Jemeres Rojos (Khmers Rouges en francés), desde la génesis de éstos en la década de 1960. Fue también primer ministro de Kampuchea Democrática, nombre oficial del Reino de Camboya durante la dictadura de los Jemeres Rojos, entre 1975 y 1979. Forjador de un estado de corte maoísta, Saloth Sar pasó a la historia como el principal responsable del denominado genocidio camboyano.
 
Una vez conquistado el poder en 1975, Saloth Sar llevó a cabo una drástica política de reubicación de la población de los principales centros urbanos hacia el campo, con el objeto de implantar un comunismo de corte agrario. Los medios empleados incluyeron el exterminio de los intelectuales y otros enemigos burgueses. Su resultado fue la desaparición de entre un millón y medio y dos millones de personas.
 
Su política incluía la oposición a Vietnam, que hizo efectiva con numerosos ataques a ese país, lo que causó una invasión masiva de Camboya en 1979 que supuso el fin del régimen jemer. El legendario General Vo Nguyen Giap fue el responsable de dirigir la invasión con 100.000 soldados y 20.000 guerrilleros jemeres del que se hacía llamar "Frente Unido de Kampuchea".
 
El 07 de enero de 1979, Vietnam toma Nom Pen (también escrito como Phnom Penh). El Príncipe Norodom Sihanouk huye a China y Pol Pot y sus hombres huyen a las selvas del noroeste. Pol Pot y los Jemeres Rojos reconstituyen un movimiento armado antisoviético en la frontera con Tailandia, con el apoyo de Estados Unidos, de China y de Tailandia.
 
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En Camboya, fuerzas vietnamitas ocupan Phnom Penh, con la ayuda de camboyanos opuestos a Pol Pot
Pol Pot.

 
El 25 de diciembre de 1978 Vietnam realiza una invasión militar de Camboya con los propios camboyanos que se habían refugiado en ese país. Entre ellos estará un joven que será el futuro líder de la Camboya de post-guerra, Hun Sen, y que había desertado de los Jemeres Rojos junto con otro grupo significativo de personas, que hoy conforman la cúpula máxima del gobierno del Reino de Camboya.
 
El 07 de enero de 1979 Vietnam toma Nom Pen. El Príncipe Norodom Sihanouk huye a China y Pol Pot y sus hombres huyen a las selvas del noroeste. Vietnam funda la llamada República Popular Camboyana (RPC), con Heng Samrin, antiguo militante de los Jemeres Rojos, como Jefe de Estado. Este tiene que afrontar las hostilidades del Frente de Liberación Nacional del Pueblo Camboyano, movimiento no comunista, liderado por Son Sann, y del Frente de Unidad Nacional para una Independencia Neutral, Pacífica y Cooperativa (FUNCINPEC), liderado por el príncipe Norodom Sihanouk.
 
En febrero, China lanza una invasión limitada de Vietnam como respuesta a la invasión vietnamita de Camboya, pero se retira pronto alegando que ya había castigado bastante a Vietnam, aunque parece que tuvo influencia las buenas relaciones Vietnam-URSS.
 
El General Vo Nguyen Giap fue el responsable de dirigir la invasión de la Camboya de Pol Pot con 100 000 soldados y 20 000 guerrilleros jemeres del que se hacía llamar «Frente Unido de Kampuchea» cuyo dirigente era un ex-Jemer rojo, Heng Samrin. La invasión, en la cual Pol Pot no creyó hasta que no la vio sobre Nom Pen, comenzó el 25 de diciembre de 1978 y el 7 de enero de 1979 el territorio camboyano estaba casi sometido en las regiones más importantes.
 
El 17 de enero de 1979, China comenzaría en represalia su propia invasión de Vietnam, que de todas maneras no alcanzó las proporciones de las de Vietnam en Camboya. De todas maneras, las hostilidades en la frontera chino-vietnamita continuarían hasta la retirada del ejército vietnamita de Nom Pen.
 
Si bien la ocupación vietnamita le dio a Pol Pot una nueva bandera para una nueva campaña de liberación nacional y en la cual encontró el respaldo de varios países como Tailandia, que temía al comunismo vietnamita, China continuó respaldándole y los mismos Estados Unidos pretendieron utilizarle como un medio de contraposición para la hegemonía del Vietnam en la región.
 
La imagen de Pol Pot bien pronto se empañaría mientras iban haciéndose públicos los testimonios de víctimas sobrevivientes y refugiados y se encontraron numerosas evidencias de las atrocidades cometidas.
 
Las divisiones en el interior del Partido, iniciadas antes de la invasión vietnamita, lo resquebrajarían, y Pol Pot sería cuestionado incluso por figuras de su entera confianza como Ieng Sary, quien llegaría a hacerle enteramente responsable de los desmanes del régimen, una posición que seguirían los demás líderes de los Jemeres Rojos, especialmente después de los diálogos de paz con el nuevo Gobierno.
 
Fuente: Wikipedia

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08-01-2026 / 11:01
Un policía de la ICE (inmigración) en Minneapolis disparó a quemarropa contra Renee Good, de 37 años y madre de tres hijos, que se encontraba indefensa en un vehículo. Donald Trump mintió justificando el asesinato y crece el repudio. Se trata de otro caso de brutalidad policial que desnuda la verdadera cara de la "democracia" imperialista yanqui. Es la misma ciudad, donde el asesinato por parte de la policía de George Floyd (2020) disparó movilizaciones inmensas, que sacudieron todo Estados Unidos bajo la consigna "Black Lives Matter" (las vidas negras también importan).
 
Renee Good, de 37 años y madre de tres hijos, fue virtualmente fusilada dentro de su auto durante un operativo. Murió tras recibir disparos de un agente migratorio del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mientras se encontraba dentro de su vehículo en Minneapolis, en el estado de Minnesota, Estados Unidos. El hecho generó gran conmoción y, de acuerdo con la información oficial confirmada posteriormente por autoridades locales, Good no era objetivo de ninguna investigación ni operativo de inmigración.
 
En un primer momento, tanto ICE, a través de un comunicado, como Kristi Noem, secretaria de Seguridad del gobierno de Trump, sostuvieron que la mujer habría intentado agredir y atropellar a los agentes federales durante el procedimiento. La versión fue rápidamente cuestionada por funcionarios de la ciudad. El alcalde de Minneapolis y el jefe de policía rechazaron de manera tajante esas afirmaciones y aseguraron que no se ajustaban a los hechos.
 
El jefe del Departamento de Policía de Minneapolis, Brian OHara, publicó un comunicado en redes sociales en el que afirmó que la mujer abatida "era blanca, de mediana edad y no era objetivo de ningún operativo. Estaba dentro de su auto y, aparentemente, bloqueaba la calle por la presencia de los agentes, algo que está ocurriendo no solo en Minneapolis, sino en distintas partes del país", explicó el funcionario policial.
 
Por su parte, el gobernador de Minnesota Tim Walz calificó la explicación del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos sobre el tiroteo de "propaganda". "He visto el video. No crean en esta maquinaria de propaganda", dijo Walz en X. "El estado garantizará una investigación completa, justa y expedita para garantizar la rendición de cuentas y la justicia".
 
El malestar institucional coincidió con la furia de los manifestantes, quienes se congregaron detrás del cordón policial para increpar a las autoridades. Los ciudadanos presentes gritaron "¡Vergüenza!" y utilizaron silbatos para expresar su rechazo ante la mirada del comandante Gregory Bovino, de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
  
El hecho ocurrió cerca de la intersección de East 34th Street y Portland Avenue, en la ciudad de Minneapolis, estado de Minnesota. La escena quedó registrada por las cámaras de seguridad: el video muestra a varios agentes rodear el auto de la mujer, mientras ella daba marcha atrás y luego aceleraba. En ese mismo momento, un agente sacó su arma y disparó varias veces contra el vehículo. La víctima recibió al menos un disparo en la cabeza y fue declarada muerta en el hospital.
 
La crueldad de este tipo de operativos responde a un plan masivo de la administración Trump, que desplegó hasta 2000 efectivos en las "Ciudades Gemelas" (Minneapolis y Saint Paul), para "cazar" inmigrantes. De acuerdo con información de ABC News, la operación incluye a 600 agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y 1400 de ICE. Una verdadera Gestapo.
 
La Opinión Popular
 

07-01-2026 / 20:01
07-01-2026 / 09:01
El Cartel de los Soles es una truchada. El propio Departamento de Justicia de EE.UU. reconoció en los hechos que no existe el "Cartel de los Soles", la organización "narcoterrorista" que supuestamente encabezaba Nicolás Maduro. No fue ni contra el narcotráfico ni por la democracia: Donald Trump atacó Venezuela por el petróleo. Se cayó la principal excusa del gobierno yanqui para bombardear Venezuela y secuestrar a su presidente. El giro del Departamento de Justicia yanqui desnuda que el verdadero objetivo del ataque imperialista y el secuestro del presidente venezolano siempre fue el petróleo, no la falsa guerra contra las drogas. El papelón alcanza al alcahuete Javier "el Loco" Milei, que también declaró como terrorista al ficticio cartel para complacer a Trump.
 
El tan cacareado Cártel de los Soles resultó ser inexistente. Desde 2020 los Estados Unidos lo utilizó para acusar al presidente constitucional de Venezuela, Maduro, de ser el cabecilla. El creador de esta fábula fue el propio Trump en tiempos de su primer gobierno y la recuperó el año pasado para continuar con su asedio al celoso custodio de la mayor reserva petrolífera del planeta. Sin embargo, el lunes por la noche, esa fábula se desmoronó cuando se conoció que el Departamento de Justicia de Estados Unidos, había reescrito la acusación contra Maduro y dejó de considerar a este cártel como una organización real. La impunidad del poderoso.
 
Este cambió poco le importó a Milei que decidió mantener a los Soles en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento. Tal vez lo hizo a la espera de que la mentira se convierta en verdad. Lo cierto es que seguir con esta fábula entre los delitos que se le endilgan a Maduro, iba a resultar contraproducente para la estrategia de la fiscalía. Sobre todo, porque el proceso judicial ya tiene un vicio de legalidad de origen: se inició porque antes se invadió y atacó un país extranjero, Venezuela, y se secuestró a su presidente, Maduro.
 
Según trascendió, ahora la acusación de la fiscalía contra Maduro se limita a responsabilizarlo de conducción de un supuesto "sistema clientelar" y desarrollar una "cultura de corrupción" que se nutrió de dinero del narcotráfico.
 
Una vez que Trump comenzó su segundo mandato, resucitó al Cártel de los Soles y la acusación contra Maduro del año 2020. En julio pasado, el Departamento del Tesoro copió textual esa acusación para incorporar al cártel como organización terrorista. Cuatro meses más tarde, el secretario de Estado y uno de los principales asesores en seguridad, Marco Rubio, hizo lo mismo. El relato para la campaña mediática contra Venezuela cerraba perfecto y era casi calcado a otras experiencias norteamericanas con países de Latino América, como fue el caso Panamá en 1989. O la farsa de las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak, que justificaron su invasión.
 
Con franqueza imperial, Trump se encargó de despejar cualquier duda sobre las verdaderas motivaciones de la agresión. En una conferencia de prensa afirmó sin tapujos que su intención era "administrar" Venezuela para "recuperar" su petróleo, como si ese recurso natural perteneciera a Estados Unidos y no al pueblo venezolano. La frase, brutal en su sinceridad, pulverizó de un solo golpe el andamiaje discursivo con el que durante años se intentó justificar el hostigamiento contra los gobiernos bolivarianos.
 
Quedó así al desnudo que el problema de Washington con Maduro nunca fue el supuesto "fraude" en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, ni la acusación de ser una "dictadura", ni mucho menos la fantasía judicial del inexistente Cartel de los Soles. El verdadero conflicto es geopolítico y económico: Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo convencional del planeta y ha insistido, desde la Revolución Bolivariana, en ejercer soberanía sobre ellas. Para el imperialismo yanqui, ese pecado es imperdonable.
 
La Opinión Popular
 

07-01-2026 / 08:01
07-01-2026 / 08:01
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