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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 01-01-2026 / 21:01
EL LIBERTARIO DESMORONÓ EL PODER ADQUISITIVO DE LA CLASE MEDIA Y AFECTÓ EL EMPLEO DE CALIDAD, DERRUMBÓ LA DEMANDA Y LIBERALIZÓ EL PRECIO DE INSUMOS Y SERVICIOS ELEMENTALES COMO LA LUZ, EL GAS, EL COMBUSTIBLE Y LA SALUD

El objetivo del Loco Milei: La latinoamericación argentina con la destrucción de la clase media

El objetivo del Loco Milei: La latinoamericación argentina con la destrucción de la clase media
Primero, el gobierno para los ricos de Javier Milei arremete contra el poder adquisitivo de sectores medios pisando salarios, destruyendo empleos de calidad y con políticas que alteran los precios relativos en detrimento de la demanda a través la liberalización brusca de precios en rubros de gastos insustituibles que aumentan considerablemente más que la medición oficial de inflación (como en salud, tarifas de servicios públicos, combustibles y alquileres).
Primero, el gobierno para los ricos de Javier Milei arremete contra el poder adquisitivo de sectores medios pisando salarios, destruyendo empleos de calidad y con políticas que alteran los precios relativos en detrimento de la demanda a través la liberalización brusca de precios en rubros de gastos insustituibles que aumentan considerablemente más que la medición oficial de inflación (como en salud, tarifas de servicios públicos, combustibles y alquileres).
 
De esa forma, consiguieron neutralizar el boom del consumo en rubros distintivos del paisaje urbano nacional, como en este caso del sector gastronómico, asimilando progresivamente el perfil local de consumo al común de las ciudades latinoamericanas que carecen de sectores de ingresos medios nutridos.
 
Sus sociedades son mucho menos integradas, es habitual la existencia de circuitos exclusivos para la clase alta y otros para la clase baja y casi no hay espacios comunes, como los que están depredándose hoy en Argentina. Liquidados estos negocios por el derrumbe de las ventas, las propiedades pueden ser compradas con menor dificultad. Es un primer obstáculo eliminado en favor del negocio inmobiliario.
 
Un segundo paso necesario para alcanzar los objetivos del gobierno de Milei es exhibir un desconocimiento absoluto del problema distributivo negando terminantemente sus efectos e inclusive, para intentar validar su relato, manipulando las estadísticas oficiales. Desde el oficialismo, repiten hasta el hartazgo que el consumo no cae y atacan a todo aquel que lo insinúe. Ricardo Darín puede dar fe.
 
Los medios de comunicación más influyentes tampoco hacen eco del drama de la gran mayoría de los comercios. No sólo de gastronomía. Es muy difícil encontrar un rubro en los dos últimos años, no vinculado al negocio financiero, de extracción de recursos naturales o de energía, que hoy se salve de la depresión.
 
Con un estilo más sofisticado que el de Guillermo Moreno, mejor tecnología y blindaje mediático operan sobre el Indec. Lo principal no radica en una medición subestimada de la inflación que, por caso, entre noviembre de 2023 y el mismo mes de 2025 arrojó 18,5 puntos porcentuales menos de aumentos de precios que el IPC de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí no está el grueso del ocultamiento del deterioro de los ingresos.
 
El gobierno se concentra en aplicar cambios metodológicos en áreas de impacto en los grandes números de la economía, pero donde, al mismo tiempo, existen dificultades de medición rigurosa. De esa forma, evitan que surjan estudios frecuentes y consistentes que puedan contradecirlos de forma contundente.
 
Sin embargo, los cambios metodológicos en el cálculo de la evolución de los salarios de los trabajadores informales derivan en resultados grotescos. Esconden el drama social de disminución del consumo e inciden de forma determinante en una virtual disminución de la pobreza.
 
Según los datos oficiales, la informalidad laboral alcanzó el 43,3% en el tercer trimestre de 2025. No obstante, en base a la medición salarial del Indec, el crecimiento de la informalidad debería entenderse como algo natural y que inclusive debería haber sido considerablemente mayor (en el cuarto trimestre de 2023 era de 41,4%).
 
Esos trabajadores, según las mediciones oficiales, a lo largo de los dos últimos años consiguieron vencer por goleada a la inflación y lograron también aumentos salariales muy superiores a los obtenidos por los trabajadores registrados, tanto del sector público como del privado. Todo eso a pesar de haber tenido que soportar una crisis que incluyó en diciembre de 2023 la segunda mayor devaluación en 35 años y picos históricos de inflación.
 

 
Entre octubre de 2023 y el mismo mes de 2025, los asalariados registrados del sector privado tuvieron un incremento salarial promedio del 272%, los del sector público del 215% y, asombrosamente, los trabajadores informales registraron un aumento promedio del 538%, de acuerdo con los datos oficiales.
 
Sí, creer o reventar: el Indec afirma que los trabajadores informales consiguieron más que duplicar la suba de los salarios de los trabajadores formales y que vencieron por 253 puntos a la inflación acumulada en el mismo período (285%). Si fuera cierto el dato, con un mundo de informalidad enorme y creciente, deberíamos estar viviendo una fiesta de consumo masivo como nunca en la historia, jamás un sector social tan representativo tuvo una mejora salarial así de impresionante.
 
 
La destrucción de la clase media
  
Pero la lamentable realidad es que el consumo y, por ende, la inversión, están deprimidos como lo refleja la calle y los indicadores sectoriales de las cámaras empresarias y de consultoras dedicadas a medir el consumo. La gran diferencia con la época del Indec de Moreno es que esta vergüenza de las estadísticas públicas no se denuncia a viva voz e insistentemente en los grandes medios de comunicación.
 
Así, por caso, un trabajador informal de la confección textil, uno de los sectores más demandantes de empleo en negro del país y que fue afectado de lleno por la devaluación, la apertura comercial y la baja del consumo, en octubre de 2023, podía tener un ingreso de $290.000 trabajando extenuantes jornadas de 12 horas (el salario promedio en el sector formal del rubro era de $330.000).
 
Si ese monto hubiera sido ajustado por el nivel promedio informado por el Indec, hoy tendría un sueldo de $1.851.450. Con los datos del Indec, ese trabajador tendría hoy un ingreso superior a la mayoría de los empleados formales que tienen una remuneración bruta, en promedio, de $1.797.893, según el último dato disponible de septiembre de 2025 de la Secretaría de Empleo de la Nación.
 
Y comparado con una maestra de escuela pública que en octubre de 2023 ganaba alrededor de $270.000 y hoy recibe $988.000, el ingreso del trabajador informal casi la duplicaría.
 
Las estadísticas oficiales de la evolución salarial de los empleados informales fueron adulteradas con cambios en la modalidad de extracción de datos de la Encuesta Permanente de Hogares. El Indec agregó ingresos antes no computados, pero que no implican una mejora real del poder de compra de los trabajadores.
 
La irregularidad que la dirección del organismo no corrigió es no haber discontinuado la serie que no contemplaba esos ingresos antes no computados. Así, pudieron generar un falso aumento de los ingresos. No hubo mejoras, sumaron ítems como la tarjeta alimentar, pensiones y programas sociales que antes no contabilizaban y eso permite simular también una drástica reducción de la pobreza.
 
De esta manera, Milei y Caputo pueden dar entrevistas en medios de comunicación de poco rigor profesional o cómplices de la manipulación estadística y decir sin sonrojarse que sacaron a "13 millones de personas de la pobreza" y que el consumo no cae cuando lo que hacen en realidad es esconder sus políticas de hundimiento de las grandes mayorías para la promoción de determinados grupos de poder.
 
Por Mariano Kestelboim
 
Fuente: La Política Online
 

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08-06-2026 / 15:06
La partida física de Carlos Alberto "El Indio" Solari no se tradujo en el silencio sepulcral que la frialdad de la época pretende imponer; al contrario, se convirtió en un grito ensordecedor. El multitudinario velorio del máximo mito del rock nacional no fue solo una despedida artística: fue un hecho sociológico descomunal, una movilización de masas espontánea que funcionó como el espejo donde la Argentina real le muestra un freno y toma distancia al experimento libertario de Javier Milei. 
 
Las miles y millones de almas que ganaron las calles para llorar y cantar al Indio expresan con potencia que la dimensión anti-libertaria del pueblo argentino está viva, activa y dispuesta a disputar el sentido de la argentinidad. Es cierto que quienes peregrinaron a ese último adiós no lo hicieron con la intención consciente de hacer política: fueron movilizados por la fidelidad a su música; fueron padres e hijos porque el Indio supo atravesar artísticamente a sucesivas generaciones; fueron porque sus canciones eran un salvadidas en momentos adversos, fueron por el recuerdo de los viajes compartidos, las banderas y los amigos entrañables que se fundaron en cada recital. Fueron, en definitiva, por miles y millones de razones diversas que trascienden o nada tienen que ver originalmente con la política partidaria. 
 
Pero, precisamente como ocurre con todo hecho verdaderamente trascendente, la política se hamaca allí donde el pueblo se junta: se hace historia sin saber que se la está haciendo, transformando ese duelo íntimo y colectivo en un testimonio político involuntario pero históricamente descomunal.
 
Por A.G.G.G. para La Opinión Popular

17-05-2026 / 13:05
17-05-2026 / 12:05
La gestión de Javier Milei atraviesa una fase de desorientación estratégica, donde el dogma ideológico choca frontalmente con una realidad social cada vez más crítica. La profundización de un modelo basado en el ajuste fiscal severo y la desregulación extrema ha disparado los índices de pobreza y desigualdad, transformando la promesa de "orden" en un escenario de exclusión que ya no se disciplina ante el discurso oficial. 
 
Trump no está en condiciones de volver a salvar a Milei y le exige cada vez más. Se define la guerra entre grupos de poder por la Hidrovía. Copado por funcionarios de la embajada, el instituto de propiedad intelectual se inclina a favor de los laboratorios estadounidenses. La esperanza, lo último que perdió el votante de Milei.
 
Esta desconexión entre la macroeconomía de pizarrón y las urgencias de la calle ha provocado que el Gobierno pierda el rumbo, quedando atrapado en una lógica que prioriza los superávits teóricos sobre la sostenibilidad humana. Según el análisis de Diego Genoud, el mandatario habría perdido la brújula política, mostrando una desconexión creciente entre su narrativa ideológica y las demandas de una realidad socioeconómica que ya no se disciplina ante sus discursos, lo que genera un clima de incertidumbre sobre la viabilidad de su programa a mediano plazo. 
 
Este deterioro del tejido social tiene un correlato directo en el capital político del mandatario: el ecosistema de apoyos que lo llevó al poder se muestra hoy fragmentado y reticente ante la falta de resultados tangibles. Con aliados ensayando su propia salida y una estructura territorial que no logra contener el descontento, la reelección para 2027 se percibe más como una expresión de deseos que como un escenario probable. El oficialismo enfrenta así una coyuntura de aislamiento, donde el aumento de la brecha social se convierte en el principal obstáculo para la continuidad de su proyecto político.
 
De la redacción de La Opinión Popular 

10-05-2026 / 14:05
Frente a un auditorio que colmó la capacidad de la Sala José Hernández, Axel Kicillof transformó la presentación de su libro en un acto de resistencia intelectual contra el avance del anarcocapitalismo en Argentina. Con una defensa cerrada de la intervención estatal y la justicia social, el gobernador bonaerense utilizó el pensamiento de Keynes para desnudar las falencias de un modelo nacional que, bajo la promesa de libertad, solo parece ofrecer recesión y exclusión. Su mensaje fue una advertencia clara: el verdadero peligro para el futuro del país no reside en los proyectos populares, sino en la impericia de una gestión que ignora la historia y la teoría económica básica.

"Si Keynes viera lo que está pasando en la Argentina, se vuelve a morir. Estamos ante un experimento que ignora las fallas de mercado que el propio Keynes describió hace casi un siglo", sentenció Kicillof ante un público que seguía cada definición técnica con atención política.


En lo que muchos leyeron como un paso decisivo hacia la reconstrucción del peronismo, Kicillof se posicionó como el principal antagonista político y teórico de Javier Milei. Entre citas académicas y definiciones políticas de alto voltaje, el mandatario dejó en claro que la provincia de Buenos Aires funciona hoy como el último bastión contra el ajuste desmedido y como el laboratorio de una alternativa de gobierno para 2027. Fue lanzamiento de una obra de Economía; pero también fue la presentación de un programa de soberanía económica diseñado para enfrentar el "riesgo país" que representa el actual experimento libertario.


De la redacción de La Opinión Popular

09-05-2026 / 10:05
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