La Opinión Popular
                  15:06  |  Sabado 11 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 15-12-2025 / 19:12
EL 16 DE DICIEMBRE DE 1993 SE PRODUCE LA REACCIÓN CONTRA LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES

El Santiagueñazo: Estallido popular en el noroeste argentino

El Santiagueñazo: Estallido popular en el noroeste argentino
El 16 de diciembre de 1993, en Santiago del Estero, una pueblada de santiagueños incendiaba la Casa de Gobierno, el Palacio de Tribunales y casas particulares de políticos.
El 16 de diciembre de 1993 comienza el estallido popular en Santiago del Estero conocido como el Santiagueñazo. Miles de santiagueños protagonizaron uno de los levantamientos más importantes de la década menemista en el que los empleados públicos de la provincia voltearon al gobernador Fernando Lobo.
 
La pueblada surgió por la grave crisis económica de la provincia, con salarios impagos. Los manifestantes tomaron la Casa de Gobierno y la Legislatura, entre otros edificios públicos, en la primera gran reacción contra las políticas neoliberales de Carlos Menem. Hay cuatro muertos y un centenar de heridos.
 
El Santiagueñazo derivó en la renuncia del gobernador Lobo y la intervención federal a cargo del hoy gobernador cordobés Juan Schiaretti. "El Gringo", en menos de dos años, ordenó la provincia, abonó los sueldos estatales en tiempo y forma, y la dejó sin déficit fiscal.
 
La Opinión Popular


El Santiagueñazo: Estallido popular en Santiago del Estero 
El 16 de diciembre de 1993, miles de santiagueños protagonizaron uno de los levantamientos más importantes de la década menemista en el que los empleados públicos de la provincia voltearon al gobernador.

 
En diciembre de 1993, en Santiago del Estero un levantamiento terminó con el gobierno de Carlos Mujica, surgido de las filas de la Corriente Renovadora peronista, cuyo líder máximo era César Iturre y había gobernado durante el período anterior.
 
Durante dos días, miles de ciudadanos de todos los sectores sociales tomaron las calles de la ciudad de Santiago del Estero y La Banda. Se rebelaban contra la falta de pago de los salarios adeudados a los empleados públicos, docentes, trabajadores de la sanidad y municipales.
 
Luego de haber tomado la ciudad prácticamente durante toda una mañana muy caliente -en Santiago del Estero es la temporada más calurosa del año, donde llegan a hacer 45º de temperatura en las calles-, grandes columnas marcharon hacia la Casa de Gobierno.
 
En tal circunstancia el pueblo tomó la Casa de Gobierno, haciendo lo mismo luego con el edificio del Poder Judicial, la Legislatura provincial y el Archivo Provincial.
 
Numerosas columnas partieron hacia las casas de los exgobernadores Juárez e Iturre, las que quemaron. Así como la de algunos diputados, señalados como particularmente corruptos.[cita requerida] Durante un día entero, la provincia estuvo pues en manos de grupos ciudadanos sin color partidario. La manifestación fue particularmente violenta, con saqueos a supermercados e incendio de edificios públicos
 
Se contabilizaron cuatro muertos y una centena de heridos, en los hechos más graves ocurridos en el país desde los saqueos de 1989 que pusieron fin a la gestión de Raúl Alfonsín.
 
El 17 de diciembre, desde Roma, "el presidente Carlos Menem ordenaba la intervención federal a Santiago del Estero, designando a Juan Schiaretti". Finalmente la Gendarmería Nacional ocupó la provincia, disolviendo las manifestaciones.
 
Se lo considera al Santiagueñazo como "uno de los antecedentes del "Argentinazo" de diciembre de 2001, al igual que los piquetes, cortes de ruta y movilizaciones de Tartagal, General Mosconi, Cutral Có, Corrientes y Provincia de Buenos Aires, pero con la particularidad de haber sido el único en el que se logró la renuncia del gobernador y la huida de todos los representantes del poder".
 
El Santiagueñazo: Estallido popular en Santiago del Estero 
Escena del Santiagueñazo, la rebelión emblemática de la década del 90.

Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar