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Sociedad e Interés General - 10-12-2025 / 07:12
10 DE DICIEMBRE DE 1977

Secuestro y desaparición de Azucena Villaflor

Secuestro y desaparición de Azucena Villaflor
Un “grupo de tareas” de la Armada secuestra a Azucena Villaflor, co-fundadora de la asociación Madres de la Plaza de Mayo, en la esquina de su casa. Villaflor fue asesinada y sus restos aparecieron en una playa bonaerense. En 2005 se informó la identificación de sus restos. En la imagen: con su hijo Néstor, también desaparecido.
El 10 de diciembre de 1977, Azucena Villaflor es secuestrada en Avellaneda. El secuestro de una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo es la culminación de la serie de operativos contra denunciantes de las violaciones a los derechos humanos. Dos días antes, se había realizado el operativo en la Iglesia de la Santa Cruz, en el que se secuestró, entre otros, a Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce de Bianco, otras dos fundadoras de Madres.
 
El grupo de tareas de la Armada, que opera a partir de la infiltración de Alfredo Astiz, también secuestra a las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet. Ese 10 de diciembre se publicó en La Nación la solicitada titulada "Sólo pedimos la verdad", para la cual el grupo había juntado fondos. Todos los secuestrados, doce en total, fueron asesinados. Los restos de Azucena se recuperaron, fueron cremados y depositados al pie de la Pirámide de Mayo.
 
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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
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