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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Entre Ríos - 27-09-2025 / 17:09
CANDIDATO A SENADOR NACIONAL POR FUERZA ENTRE RÍOS; EX VICEGOBERNADOR Y MINISTRO DE ENTRE RÍOS; E INTENDENTE DE PARANÁ

Adán Bahl: El manual de ajuste y dependencia de Milei

Adán Bahl: El manual de ajuste y dependencia de Milei
"Lo sabe Dios", dijo De Pablo, economista y asesor financiero de Javier Milei, mientras los mercados hacían temblar las bandas de flotación y nadie sabía cómo contener la corrida cambiaria que se desató la semana pasada. Pocos días antes, el 15 de septiembre en una cadena nacional, Milei había presentado los lineamientos del Presupuesto 2026, que definió con orgullo como "el más chico de los últimos 30 años": un presupuesto de ajuste que ignora claramente el mensaje de las urnas y profundiza un rumbo económico que muestra graves signos de fragilidad.
 
"Lo sabe Dios", dijo De Pablo, economista y asesor financiero de Javier Milei, mientras los mercados hacían temblar las bandas de flotación y nadie sabía cómo contener la corrida cambiaria que se desató la semana pasada. Pocos días antes, el 15 de septiembre en una cadena nacional, Milei había presentado los lineamientos del Presupuesto 2026, que definió con orgullo como "el más chico de los últimos 30 años": un presupuesto de ajuste que ignora claramente el mensaje de las urnas y profundiza un rumbo económico que muestra graves signos de fragilidad.
 
Entre los múltiples aspectos del Presupuesto, uno merece atención especial: el resaltado "equilibrio fiscal". La regla fiscal que propone Milei no es un simple principio contable: establece que la prioridad absoluta del Estado es mantener las cuentas equilibradas a cualquier costo. En la práctica, esto significa que si la recaudación cae, las partidas de gasto se recortan automáticamente, sin importar a quién afecte. Es decir, los derechos sociales y las políticas públicas quedan subordinados a la necesidad de pagar deuda y sostener la especulación financiera. No se trata solo de ajustar el gasto; se trata de institucionalizar el ajuste como norma permanente. La regla fiscal convierte cualquier crisis, caída de ingresos o desaceleración económica en excusa para recortar jubilaciones, educación, salud y programas sociales, asegurando que los sectores más vulnerables paguen el costo del "equilibrio", mientras los grandes acreedores quedan protegidos.
 
Un ejemplo concreto de cómo funciona esta regla se dio con el ida y vuelta de las retenciones durante esa misma semana. La semana anterior había comenzado con una corrida cambiaria, y el Ministro de Economía Caputo había declarado: "voy a vender hasta el último dólar en el techo de la banda". Pero este lunes hubo dos novedades simultáneas: primero, se anunciaba la baja de retenciones a cero para asegurar la liquidación de dólares que el Gobierno necesitaba; segundo, Scott Bessent, Secretario del Tesoro de Estados Unidos, manifestaba públicamente su apoyo a Milei.
 
Este respaldo tiene implicancias profundas. No se trata solo de un gesto político: abrió la puerta a un swap de 20.000 millones de dólares, promesas de inversión y la posibilidad de que fondos norteamericanos compren bonos argentinos. Todo esto buscaba calmar a los mercados antes de octubre, es decir, antes de la segunda instancia electoral en menos de un año. Esto no es una interpretación personal: es lo que dijo Bessent y luego también el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Es la segunda vez que el Gobierno busca un rescate externo: primero con el FMI y ahora con el Tesoro estadounidense. La señal es clara: cualquier decisión económica crítica queda subordinada al respaldo externo, y no hay certezas sobre lo que ocurrirá después de octubre. Esto deja expuesto algo que hay que considerar: es un apoyo político a la campaña electoral de Javier Milei y todavía no sabemos a cambio de qué.
 
Lo que se pierde por la caja de los grandes exportadores se compensa con recortes sobre jubilaciones, educación, salud y programas sociales. Hay plata para cinco cerealeras, pero no para los remedios de nuestros abuelos.
 
El mecanismo de las retenciones, sin embargo, mostró una lógica inesperada: tres días después de la baja, cuando ya se había producido la liquidación de dólares, volvieron las retenciones al nivel anterior. Resultado: cinco cerealeras se llevaron 1.600 millones de dólares de ganancia, equivalente aproximadamente a la pérdida de recaudación del Estado. Mientras tanto, los productores no recibieron un peso. La celebración de algunos que pensaron que era una política para aliviar o impulsar al sector duró muy poco. ¿Quién paga esa fiesta? No será sorpresa si la motosierra cae sobre los mismos de siempre: lo que se pierde por la caja de los grandes exportadores se compensa con recortes sobre jubilaciones, educación, salud y programas sociales. Hay plata para cinco cerealeras, pero no para los remedios de nuestros abuelos.
 
Es paradójico que esa misma semana, el Jefe de Gabinete Francos devolvió al Congreso la Ley de Emergencia en Discapacidad porque no especificaba de dónde saldría la partida para financiarla. La regla fiscal del equilibrio, entonces, funciona solo para proteger la deuda y la especulación financiera, no para garantizar derechos ni políticas públicas.
 
Lo que mostró esta semana es más que un ajuste: es la dependencia de la economía argentina a caprichosas decisiones externas. El apoyo público de Scott Bessent y la búsqueda de rescates reiterados (en abril este mismo gobierno acudió al FMI) revelan un Gobierno que, en lugar de fortalecer la producción, el trabajo y la soberanía, prioriza calmar a los mercados y proteger a los grandes jugadores financieros.
 
Mientras tanto, los argentinos de a pie siguen esperando soluciones que nunca llegan: los derechos sociales quedan subordinados a la urgencia de los mercados y la especulación. La pregunta es clara: ¿vamos a seguir aceptando que nuestro futuro dependa del visto bueno de otros, o vamos a recuperar la independencia y el control de nuestra economía?
 
Por: Adán Bahl, candidato a senador nacional por Fuerza Entre Ríos; ex vicegobernador y ministro de Entre Ríos; e intendente de Paraná.
 

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09-07-2026 / 09:07
09-07-2026 / 09:07
El proyecto de reforma previsional impulsado por el Poder Ejecutivo de Entre Ríos ha encendido las alarmas en diversos sectores sociales al poner en jaque conquistas laborales históricas con perspectiva de género. En su análisis, Lucy Grimalt advierte de manera tajante que “la reforma previsional es inconstitucional y atenta contra la vida y salud de las mujeres y disidencias sexuales”, señalando de forma puntual que la propuesta, en su artículo 18, “deroga el derecho de las mujeres a acceder a jubilarse con 30 años de aportes y cinco años menos de edad que los varones”. Lejos de tratarse de un beneficio infundado, la autora defiende que esta diferenciación cronológica responde a una “acción afirmativa o discriminación positiva” indispensable para “compensar desigualdades históricas estructurales” dentro de un mercado laboral fuertemente precarizado y desigual.
 
Asimismo, la publicación enfatiza el flagrante desapego del texto oficial frente a las normativas vigentes en la provincia, las cuales protegen las trayectorias de vida signadas por las tareas de cuidado no remuneradas. Grimalt recuerda de forma unívoca que la propia Carta Magna entrerriana de 2008 “instituye la equidad de género con carácter constitucional en el artículo 17”, donde textualmente “reconoce el valor social del trabajo en el ámbito del hogar”. En este sentido, la articulista denuncia que equiparar la edad jubilatoria bajo una falsa premisa de simetría o aplicar un criterio de “ajuste selectivo” no hace más que profundizar la vulnerabilidad socioeconómica de las trabajadoras, ignorando el mandato constitucional de compensar el impacto económico y social de la división sexual del trabajo.

06-07-2026 / 15:07
Detrás de los discursos oficiales de ordenamiento fiscal y un dócil alineamiento con el ajuste nacional, la realidad socioeconómica de Entre Ríos se traduce en una alarmante parálisis que golpea de lleno la mesa de las familias. El reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expone un derrumbe dramático y estructural del consumo masivo: las ventas en supermercados acumuladas a abril de 2026 arrastran una estrepitosa caída del 26,6% en comparación con los niveles de 2023, afectando de manera severa a rubros de primera necesidad como almacén (-28,9%), carnes (-22,5%) y lácteos (-18,1%).
 
Esta alarmante retracción descalza el relato oficial y desnuda la total desprotección en la que la gestión de Rogelio Frigerio ha dejado a la provincia, permitiendo que una recesión sin freno devore la calidad de vida de los entrerrianos bajo una pasividad gubernamental alarmante. La explicación de este vaciamiento de las góndolas locales radica en la pulverización del bolsillo popular, donde los trabajadores registrados sufren una pérdida real de hasta el 10,1% de su poder adquisitivo en una economía provincial que ya ha visto evaporarse más de 300.000 millones de pesos del circuito comercial desde fines de 2023.
 
Mientras el Ejecutivo entrerriano ensaya justificaciones macroeconómicas y se desentiende de los efectos destructivos de la recesión, la asfixia del mercado interno no solo destruye el comercio local, sino que consolida un modelo de empobrecimiento planificado. El "cambio" prometido por Frigerio se revela así en su versión más cruda: una administración obsesionada con cumplir las exigencias ordenadas ante el poder central, pero dolorosamente indiferente ante las mesas vacías y los ingresos licuados de su propio pueblo.
 
De la redacción de La Opinión Popular

06-07-2026 / 15:07
La gestión de Rogelio Frigerio en Entre Ríos cruzó un límite ético: exigirle un ajuste feroz a los de abajo mientras la dirigencia política se salva sola. Bajo la bandera de una supuesta "sustentabilidad financiera", el oficialismo provincial avanza con una reforma previsional implacable que pretende estirar la edad de retiro, subir los aportes y licuar el histórico 82% móvil. Para el laburante común —el docente, el enfermero o el empleado estatal cuyos salarios ya perdieron más del 40% de su poder de compra bajo este mandato—, la propuesta gubernamental no es otra cosa que una condena a la pobreza legalizada; un manotazo al bolsillo popular para maquillar el déficit de una caja que los trabajadores no vaciaron.
 
La bofetada definitiva a la dignidad de los entrerrianos quedó en evidencia con el escandaloso doble estándar en el Senado, donde legisladores del propio bloque oficialista se apuraron a tramitar sus retiros en medio del debate para blindar sus privilegios antes de que caiga el hachazo de la nueva ley. Este oportunismo político despoja por completo de autoridad moral al gobierno de Frigerio, desnudando un esquema obsceno donde el sacrificio y la austeridad son obligaciones exclusivas para el pueblo trabajador, mientras que el "sálvese quien pueda" y las jubilaciones de privilegio siguen siendo el reglamento interno de la casta gobernante.
 
El secretario General de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Oscar Muntes, expresó que: “los dos senadores que tienen responsabilidad muy importante en el proyecto ya iniciaron los trámites de jubilación. Eso también es una bofetada a cada uno de los laburantes, a cada uno de los trabajadores y trabajadoras, porque ni ellos creen en lo que ellos mismos están legislando y están llevando adelante”.
 
De la redacción de La Opinión Popular 

04-07-2026 / 10:07
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