Entre Ríos - 27-07-2025 / 17:07
PANORAMA POLÍTICO ENTRERRIANO
Región Centro: sintonías en la gestión, diferencias en la política
Los tres gobernadores de la Región Centro se reunieron y dejaron en claro que, más allá de las diferencias partidarias, existe un denominador común entre ellos: el peronista Martín Llaryora, el radical Maximiliano Pullaro y el macrista Rogelio Frigerio, coincidieron en algo más que en el diagnóstico: compartieron una agenda de gestión. Coinciden en que Javier Milei falta a la verdad cuando habla de superávit fiscal: sostienen que los números de la Nación cierran porque se queda con recursos de las provincias.
Los tres gobernadores de la Región Centro se reunieron y dejaron en claro que, más allá de las diferencias partidarias, existe un denominador común entre ellos: el peronista Martín Llaryora, el radical Maximiliano Pullaro y el macrista Rogelio Frigerio, coincidieron en algo más que en el diagnóstico: compartieron una agenda de gestión. Coinciden en que Javier Milei falta a la verdad cuando habla de superávit fiscal: sostienen que los números de la Nación cierran porque se queda con recursos de las provincias.
En ese marco, los tres mandatarios alzaron la voz para reclamarles a Milei por los fondos que deben llegar a las provincias, pero son retenidos por la Nación. Pero lo que más inquieta al interior federal no es solo la asfixia financiera. Una preocupación más profunda los atraviesa: la caída de la producción y del empleo, producto de una economía estancada y de importaciones que crecen sin control, que destruyen las producciones locales. Lo que anticipa que el desempleo podría agravarse si no se modifica el rumbo.
Un rumbo que hoy conduce el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, sostenido con fanática convicción por el presidente Milei, quien no ha dudado en calificar a su ministro -con tono exagerado y grandilocuente- como "el mejor ministro de Economía de la historia argentina". Mientras las provincias reclaman por recursos económicos que Caputo no reparte o lo hace a cuentagotas y discrecionalmente.
No obstante, y aunque en privado son muy críticos de la gestión libertaria, los tres gobernadores eligieron una maniobra cuidadosa en público. Se mostraron dispuestos al diálogo con la Casa Rosada, aunque en voz baja reconocen que no esperan cambios hasta que pasen las elecciones legislativas de octubre.
En sus conversaciones reservadas, los mandatarios compartieron un diagnóstico pesimista: si los libertarios obtienen un triunfo en octubre, se consolidará en el Congreso el experimento anarco capitalista y cualquier posibilidad de giro en la política económica quedará aún más lejana. Ese horizonte peligroso no sólo inquieta a los gobernadores de la Región Centro: también lo afronta toda la dirigencia opositora, sin distinción entre "duros" y "dialoguistas".
Pero, mientras Llaryora y Pullaro irán al enfrentamiento electoral con La Libertad Avanza en octubre, Frigerio intenta alianzas con los libertarios, reflejando así las diferencias políticas en juego entre los gobernadores de la Región Centro. Hay una sintonía que une a Llaryora y a Pullaro. Ambos coinciden en la necesidad de construir un espacio común, una especie de "ancha avenida del medio", aún en estado embrionario, pero pensando en el 2027. Frigerio, en cambio, todavía no se bajó del PRO, el partido de Mauricio Macri, hoy absorbido totalmente por los libertarios.
Lo que parece no entender Frigerio, con sus intentos de alianza, es que La Libertad Avanza ha establecido condiciones rígidas de subordinación para los adherentes a la gestión de Milei. La "Jefa" Karina enfatizó la necesidad de obediencia y sumisión, mientras el presidente declaró que entraría en "guerra" contra quienes intenten frenar su proyecto. Como no había ocurrido hasta ahora, La Libertad Avanza expuso y planteó condiciones expresas -como si se tratara de mandamientos de una religión- para quienes pretendan sumarse al libertarianismo en la segunda parte de la gestión Milei. El planteo no deja lugar a dobles lecturas: obediencia, boca cerrada y sumisión política para los nuevos. ¿Está dispuesto Frigerio a aceptar eso?
El porteño Frigerio probablemente haya repasado cuadro por cuadro el espectáculo que la feligresía libertaria montó en la Derecha Fest. En un plazo corto de tiempo, debe decidir si ese ambiente libertario tiene que ver en algo con sus orígenes y, sobre todo, con su proyección futura. Una alianza bajo esa carcasa podría ser un viaje de no retorno para su carrera política. En 15 días, el porteño definirá si se calza o no ese ropaje. ¿Es Frigerio un temeroso por que no tiene el valor de jugarse y contar los porotos defendiendo las banderas de Juntos por Entre Ríos que lo llevó a la gobernación? ¿Y dejará a sus aliados radicales colgados de la fiambrera?
Karina lo planteó sin vueltas en X, en un mensaje dirigido su tropa digital rentada, aún impactada por la marginación sufrida de Las Fuerzas del Cielo en el cierre de listas bonaerenses. Desde Córdoba y en un evento de la Derecha Fest, el presidente había reforzado el mensaje. Habló de establecer un estado de "guerra" con quienes no compartan su proyecto de gobierno o pretenden intentar detenerlo con leyes que vayan en contra del experimento anarco capitalista.
Para no arriesgarse a salir tercero, Frigerio se encamina a una rendición política y electoral ante la franquicia provincial de La Libertad Avanza. Más que un socio, un subordinado. Acuerdo, que un operador de la Casa Gris, califica de "indigno". Se quedaría sin reelección, con Milei en 50% de imagen positiva en la provincia, y masticando una doble condena: no poder asegurar su sucesión para 2027 y no poner los primeros candidatos nacionales a legisladores para las elecciones del 26 de octubre. Ni a los gobernadores aliados, que cierran acuerdos con ellos, los dejan encabezar, ¿por qué con Frigerio tendrían un trato diferente?
Hay un Estado nacional, centralista y porteño, que, a lo largo de un año y medio ha saqueado las economías provinciales sin siquiera devolverles estabilidad ni crecimiento económico. Más allá del discurso utópico libertario, alguien se tiene que hacer cargo de los problemas del interior federal y lo que pretende Milei es mostrar superávit fiscal transfiriendo a las provincias la gestión de partes importantes del rol del Estado: salud, educación, pero también obras públicas y política productiva. Pero, el primer inconveniente de las provincias es que no pueden ampliar recursos tributarios propios.
"Los recursos se los lleva la Nación y no vuelven en rutas, energía ni servicios. Cada vez hay más recortes, pero las provincias seguimos haciéndonos cargo", enfatizaron los gobernadores en la reunión. Completamente distinto fue el comunicado que firmaron; en los hechos, mucho más medido y evitando confrontar. No obstante, Milei fue durísimo en su momento con las provincias, al plantear que "quieren destruir al Gobierno". Y el análisis de Milei fue despiadado respecto a los jefes provinciales.
El clima económico del momento recuerda mucho a los años 1999-2000, cuando también fue el interior federal el que encendió las alertas sobre una recesión que lentamente estranguló las economías regionales y familiares hasta que asomó el rostro de una verdadera depresión económica. ¿Esto significa que lo que sigue puede ser similar a 2001? No necesariamente, pero tampoco sería recomendable que Milei se obstine en tentar a la suerte.
Hay por lo menos tres indicadores macroeconómicos en común entre el presente y aquel 2001: fuerte endeudamiento externo, inflación controlada (en aquellos años, incluso, con momentos de deflación) y desesperada búsqueda de las conducciones económicas de un déficit igual a cero a cualquier costo. También en que la recesión comienza a notarse en los pueblos y ciudades del interior porque ahí prevalecen los sectores siempre más golpeados por los ajustes: las pymes y la clase media baja, una especie en extinción.
En rigor, los ingresos de los sectores populares, endeudados por gastos corrientes con tarjetas de crédito, jamás se pudieron recuperar de la brutal devaluación de diciembre de 2023: la inflación disminuyó, pero el ingreso masivo quedó muy por debajo del nivel de precios de bienes y servicios que alcanzó la economía a partir de entonces. Los trabajadores de menores ingresos y los jubilados están pagando el costo de la política libertaria. Si esa era la casta sobre la que iba a recaer el peso del feroz ajuste, Milei cumplió su trabajo.
En última instancia, la perspectiva libertaria, cruel y simplista, descarta el rol del Estado en su dimensión política y de poder, pero sobre todo en su dimensión soberana: la soberanía nacional cuesta cara y por eso existe el gasto público. En un país federal, la tendencia de Milei a transferir los gastos a las provincias, pero no los ingresos podrían tener fuertes impactos políticos, en el Congreso, pero también en términos mucho más amplios, los sociales. Estos ajustes sin sentido no sólo ponen en riesgo herramientas del desarrollo económico, sino que suponen una afrenta al federalismo y a la propia integridad nacional.
La Opinión Popular
Milei en guerra, conjuras policiales y la jefa de las SS de Trump
Sostiene Nicolás Lantos, columnista de El Destape, que con apoyo explícito de Estados Unidos y un alineamiento ideológico cada vez más extremo, Javier Milei profundiza su "guerra" contra la justicia social y la oposición, mientras una trama de espionaje, militarización política y vínculos turbios entre policías y candidatos libertarios revela el avance de un régimen que combina represión interna, injerencia extranjera y corrupción estructural.
"Estamos en guerra", anunció el presidente Milei en el discurso que dio este martes en Córdoba ante la audiencia del festival de ultraderecha Ni Uno Más o Menos. El enemigo son los "parásitos mentales" que "se alimentan de lo más noble que tiene la gente" y le contagian las ideas de "la justicia social", "los derechos sociales" y "el Estado benefactor". A los parásitos, desde ya, hay que exterminarlos.
El presidente tendrá el apoyo total del gobierno de Estados Unidos en esa guerra, como se encargó de dejar claro el futuro embajador, Peter Lamelas, en su audiencia ante el Senado, en la que también dejó saber que es voluntad de la Casa Blanca que Milei complete dos mandatos. Es un auxilio oportuno que llega justo cuando los planes de reemplazo empezaban a tomar forma en un sector de la élite local.
En la audiencia, Lamelas expresó claramente cuál será su agenda: obstaculizar las inversiones chinas en áreas estratégicas a través del vínculo directo con las provincias, asegurarse de que Cristina Kirchner siga presa y garantizar la estabilidad del régimen, que está verticalmente alineado con los objetivos y propósitos de Washington, más parecido a un vasallo que a un aliado.
La preocupación del embajador también fue explícita: "Hay todavía un movimiento allí, el movimiento kirchnerista, que está incluso a la izquierda del movimiento peronista, y es algo con lo que necesitamos seguir teniendo cuidado", por lo que pidió "seguir apoyando a la presidencia de Milei a través de las elecciones de medio término y durante su segundo mandato para construir una mejor relación".
La ayuda prometida ya está en marcha. El FMI finalmente aprobó la revisión del acuerdo en curso y en los próximos días puede destrabarse el desembolso de 2 mil millones de dólares. Pero eso es solamente una parte. Al mismo tiempo, y con el perfil bastante más bajo, hoy llega a Buenos Aires la poderosa secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Donald Trump, Kristi Noem.
La visita de Kristi Noem
Noem está a cargo del ICE, la fuerza de Control de Inmigraciones y Aduanas, que encabeza los operativos de lo que Trump bautizó como "la mayor deportación de la historia". En poco más de medio año ya fueron expulsadas de los Estados Unidos sin juicio previo más de 150 mil personas, muchas de ellas con destino a los campos de concentración alquilados por Nayib Bukele en El Salvador.
El ICE se ha convertido rápidamente en la fuerza de choque favorita de Trump. Gracias a una ley recientemente aprobada, su presupuesto creció 75 mil millones de dólares. Eso es más que la deuda argentina al FMI, más que todo el gasto militar de la India o más que el presupuesto del FBI, la DEA, el servicio federal de policía, la agencia de regulación de armas y el sistema penitenciario yanqui juntos.
Ese dinero estará destinado principalmente al reclutamiento de 10 mil nuevos agentes, a la construcción de nuevos "centros de detención" con capacidad para más de 100 mil personas, y a adquirir software especializado para espionaje interno, uno de los grandes negocios que está haciendo crecer las cuentas de los magnates de Silicon Valley en esta nueva etapa.
Es difícil explicar qué viene a hacer la jefa de las SS de Trump a la Argentina, pero esta clase de viajes de funcionarios de primera línea de la Casa Blanca que no pueden explicarse por la agenda oficial ya es costumbre desde que asumió Trump, a fines de enero. En abril hizo una visita express el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y en mayo el de Salud, Robert Kennedy Jr.
Noem será recibida por Milei y por su contraparte local, Patricia Bullrich, que esta semana quedó involucrada en la conjura de 24 policías bonaerenses con el candidato de La Libertad Avanza en la Tercera Sección, Maximiliano Bondarenko, un excomisario devenido casta política con un prontuario bastante difícil de explicar. Es una especialidad de Bullrich: la utilización política de las fuerzas de seguridad.
La investigación sobre Bondarenko
Una investigación de Asuntos Internos descubrió un "grupo de acción política" con agentes en actividad, algo prohibido en todas las fuerzas policiales del mundo, que durante sus horas de trabajo y utilizando recursos oficiales hacían tareas de militancia partidaria por La Libertad Avanza y otras actividades incompatibles, algunas de las cuales exceden al reglamento policial y pueden ser materia penal.
El grupo estaba coordinado por Bondarenko y su "compadre", el comisario mayor Ignacio Manuel Ortiz Valenzuela, jefe de la división de Policía Ecológica, a través de un grupo de whatsapp, en el que se mencionan contactos directísimos con el ministerio de Seguridad y la Casa Rosada. En un mensaje, el candidato habla de una reunión "con el equipo de mesa chica de la ministra de Seguridad".
De acuerdo a la investigación, los policías daban "asesoramiento en materia de seguridad" a dirigentes libertarios y facilitaban a legisladores y concejales de esa fuerza información sobre operativos policiales en curso, además de redactar notas, pedidos de informes y otras actividades incompatibles con la función policial. La denuncia habla incluso de "financiamiento" de la campaña con "plata negra".
En función a los elementos secuestrados por la investigación, en el gobierno de la provincia sospechan que, además, existían planes para un "golpe comando institucional" para instalar al comisario mayor Ortiz Valenzuela en la conducción policial y que los agentes conjurados podían intentar alguna operación en los días previos a los comicios para perjudicar a los candidatos del peronismo.
Bondarenko, un caso de casta de manual
El excomisario que ahora encabeza la lista en la Tercera Sección es, sin lugar a dudas, un caso de casta de manual. Ingresó en la Policía Bonaerense en 1997 como cadete. En sus primeros años en la fuerza tuvo tres arrestos por "negligencia en el cumplimiento del deber" y "desobediencia a superiores". No obstante a eso, hizo una carrera meteórica enlazando ascensos difíciles de explicar.
Entre 1998 y 2004 pasó por los escalafones de oficial subayudante, oficial ayudante, oficial subinspector, oficial inspector, oficial principal, subcomisario y comisario. De acuerdo al reglamento, cada uno de esos puestos tiene un tiempo mínimo de permanencia de 3 o 4 años que se debe cumplir antes de un ascenso. Bondarenko, de alguna manera, pudo subir siete categorías en seis años.
Entre 2002 y 2007 trabajó para la custodia del gobernador Felipe Solá. Allí tendió sus primeros lazos con políticos como Emilio Monzó. También custodió a Néstor Kirchner. En 2008, recibió su último ascenso a comisario inspector. En 2010 le iniciaron un sumario por robo automotor, que se archivó por falta de pruebas. En 2012 es desafectado por Asuntos Internos, pero consiguió que lo reincorporen.
En 2014 recibió una suspensión de 15 días por infracción al artículo 198 del Decreto 1050/09, sobre "faltas graves", entre las que figuran "abandonar el servicio sin causa justificada", "incumplir con la persecución o represión de la delincuencia", "permitir la fuga de un detenido", "la pérdida del armamento por negligencia grave" e "incumplir con el deber de guarda y conservación de los efectos secuestrados".
En 2015 se sumó al PRO, de la mano de Monzó. Recibió a cambio un nombramiento en el RENAPER, al que asumió pidiendo licencia de la policía. En 2017 fue candidato a concejal en Florencio Varela por Juntos por el Cambio. En 2018 cuando el gobierno de Mauricio Macri empieza a flaquear, se abre de ese espacio y arma un monobloque, preservándose de la caída del PRO.
En 2021, para buscar la reelección, se acercó al espacio de Facundo Manes, que enfrentó en las PASO a Diego Santilli. Derrotado en la interna se quedó sin curro en el Concejo Deliberante, por lo que decidió terminar su licencia y volver a la policía. De allí lo rescató Sebastián Pareja, que lo había conocido cuando armaba en el conurbano para Monzó, y ahora es el delegado de Karina Milei.
En febrero de este año, Pareja designó a Bondarenko como responsable de La Libertad Avanza en Florencio Varela. Ya por entonces pensaban en volver a proyectarlo a la política electoral; en abril el comisario pidió su baja definitiva. Para la misma época se iniciaba el papeleo para el nombramiento de su esposa al frente de la oficina de ANSES en esa localidad. Otra caja para la guerra de Milei.
Entre Ríos: grave crisis en el sector hotelero y comercial
Tras las duras medidas neoliberales llevadas adelante por el Gobierno centralista y unitario encabezado por Javier Milei, con la complicidad del porteño Rogelio Frigerio, el sector hotelero y comercial de la provincia de Entre Ríos, sufre una crisis sin precedentes. Las ventas en los comercios minoristas en Entre Ríos se desplomaron, llegando a una caída del 20%, cada vez cierran sus puertas más negocios y las deudas con las tarjetas de créditos, prenden las alertas.
La situación económica de los comercios de las grandes ciudades entrerrianas (Paraná, Concordia y Gualeguaychú), continúa siendo crítica en lo que va de 2025. Aun con el vano intento de los comerciantes en la búsqueda de levantar la actividad comercial, las altas tasas de inflación y la subida de costos golpea duramente a los emprendimientos locales.
Una de las situaciones que desata este problema es la fuerte disparidad entre el aumento de precios y los incrementos salariales. Con un aumento del salario de solo un 168 por ciento, y como contrapartida una inflación de 440 por ciento, el panorama actual y a futuro para los comerciantes es claramente sombrío.
Una de las cuestiones que más preocupa a los comerciantes es la cantidad de locales cerrados en el microcentro de la ciudad de Paraná, como ejemplo en la peatonal San Martín, uno de los puntos de venta más destacados de la ciudad capital de la provincia, hay decenas de comercios que han cerrado sus puertas y los locales no fueron nuevamente alquilados.
La mayor cantidad de cierres se dieron en los rubros de indumentaria y zapatería, dos de los sectores más golpeados por la crisis económica. La falta de poder adquisitivo y el alto costo de los alquileres son factores determinantes que afectan duramente a los comercios minoristas que buscan denodadamente mantenerse en pie.
La compra online ha crecido, especialmente entre los jóvenes, generando una batalla muy difícil de ganar para los comercios que deben mantener alquileres, servicios, empleados e impuestos, habida cuenta que han crecido las compras en páginas del extranjero puntualmente de origen chino, generando una pelea desigual para los comerciantes locales.
De acuerdo a las últimas estadísticas, el uso de tarjetas de crédito para compras de productos básicos como alimentos ha aumentado significativamente, lo que preocupa a los comerciantes y economistas es el altísimo nivel de endeudamiento y mora. La caída del consumo y el bajo poder adquisitivo de la gente en general ha desatado el cierre de comercios icónicos en ciudades como Paraná y Gualeguaychú, tal es el caso de un comercio emblemático de Gualeguaychú que anunció su cierre definitivo tras 30 años de actividad.
En Paraná, otros dos locales -uno de indumentaria, y otro de artículos electrónicos, también anunciaron su cierre en los últimos días. En todos los casos, los dueños destacan el mismo combo de factores negativos, la caída del consumo, suba de costos y competencia online, especialmente desde plataformas que comercializan productos importados a menor precio. Desde las cámaras empresarias advierten que, si no se revierte esta tendencia, podría haber más cierres hacia fin de año.
Otro rubro que está sintiendo el rigor de las decisiones del Gobierno de Milei, es el ligado al turismo, sector de suma importancia para Entre Ríos. Ya son cinco los hoteles que dispusieron finalizar sus actividades en forma definitiva, algunos de ellos con una enorme trayectoria en el sector.
En apenas unos meses, un total de cinco hoteles entrerrianos finalizaron sus actividades. La crisis que atraviesa la economía en general impacta de lleno en el turismo en particular, promoviendo que grandes y reconocidos emprendimientos decidan cerrar definitivamente. En algunos casos, se trata de establecimientos con una histórica trayectoria en el sector hotelero, dejando además un tendal de trabajadores sin su sustento diario.
En un informe elaborado por el gremio del sector, se da cuenta del cierre de dos hoteles en Paraná, otros dos en La Paz y uno en Victoria. Debido a esta drástica decisión, alrededor de 45 trabajadores se quedaron en la calle. Hay un sexto emprendimiento que probablemente también camine hacia el cierre definitivo. Cabe destacar que el cierre, además de dejar trabajadores en la calle, agrega la reducción de ingresos en localidades que se vinculan estrechamente con la actividad turística.
El cierre de emprendimientos hoteleros es un reflejo claro de la brutal crisis económica actual, que desató la administración libertaria, con el único fin de rendir cuentas a organismos internacionales a quienes poco o nada interesa el día a día de entrerrianas y entrerrianos, que sin trabajo caen en niveles de pobreza extrema del cual les será muy difícil salir, cuando desde el Gobierno nacional analizan incrementar aún más las políticas de ajuste.
La Opinión Popular