La Opinión Popular
                  21:12  |  Jueves 16 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 27-06-2025 / 07:06
CONCORDANCIA RADICAL-CONSERVADORA

Renuncia el radical Marcelino Ortiz y asume el conservador Ramón Castillo

Renuncia el radical Marcelino Ortiz y asume el conservador Ramón Castillo
El 27 de junio de 1940 el radical Ortiz (izq.) debió delegar el mando presidencial, por razones de salud, en el conservador Castillo (der.).
Renuncia el radical Marcelino Ortiz y asume el conservador Ramón Castillo
La Alianza del radical Roberto M. Ortiz y el conservador Ramón S. Castillo ganan las elecciones con el Fraude Patriótico.

 
La Concordancia fue una alianza política argentina formada en el año 1931 entre el Partido Demócrata Nacional (también conocido como Partido Conservador), la Unión Cívica Radical Antipersonalista y el Partido Socialista Independiente que gobernó el país durante la "década infame" entre 1932 y 1943.
 
La Concordancia estableció un orden político ilegítimo, por el uso abierto y generalizado del fraude electoral que era justificado como "fraude patriótico" por sus dirigentes. La Concordancia se oponía frontalmente a la Ley Sáenz Peña de 1912, que establecía el sufragio secreto y universal para varones, y si bien formalmente la misma no fue derogada, en los hechos se retornó al antiguo régimen de voto cantado.
 
Para las elecciones del 5 de septiembre de 1937 el Partido de la Concordancia (oficialista) presentó las candidaturas de Roberto M. Ortiz - Ramón S. Castillo. Ambos contaban con el apoyo de los partidos Radical Antipersonalista y Demócrata Nacional (conservador). La fórmula resultó vencedora frente a las de Marcelo T. de Alvear - Enrique Mosca (UCR) y de Nicolás Repetto - Arturo Orgaz (Partido Socialista).
 
En 1940 el radical Ortiz debió delegar el mando presidencial, por razones de salud, en el conservador Castillo. Este se desempeñó en forma provisional hasta 1942. El 27 de junio de ese año Ortiz renunció ante el agravamiento de la enfermedad que le causaría la muerte un mes después.
 
La Opinión Popular


Renuncia el radical Marcelino Ortiz y asume el conservador Ramón Castillo 
La Revolución de 1943 que derrocó al gobierno fraudulento de Ramón S. Castillo, puso fin a la llamada "Década Infame", un período de gobiernos autoritarios, ilegítimos y corruptos, signados por la trampa electoral sistemática, la represión a opositores, la proscripción del yrigoyenismo y la entrega económica de la Patria.

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar