La Opinión Popular
                  02:35  |  Martes 20 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
Recomendar Imprimir
Nacionales - 02-06-2025 / 10:06
DEL GARRAHAN A LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, DE LA REPRESIÓN A LOS JUBILADOS AL NIDO DE TROLLS DEL GORDO DAN

¿Una Argentina esquizofrénica?: El país de Milei, una mezcla de estupidez, crueldad e inmoralidad

¿Una Argentina esquizofrénica?: El país de Milei, una mezcla de estupidez, crueldad e inmoralidad
Del Garrahan a las personas con discapacidad, de la represión a los jubilados al nido de trolls encabezados por el Gordo Dan. La realidad del país, cruzada por el destrato libertario, no parece alterar los apoyos alrededor de la figura presidencial, pese a que crece el descontento con la situación económica.
Las imágenes de esta semana son de una crueldad que debería convocar a la rabia. Lo que sucede en el Hospital Garrahan, un símbolo probablemente inigualable de lo estatal que funciona bien, como centro de atención pediátrica a cuya excelencia se remiten niños y adolescentes de todo el país, tendría que ser un límite -uno, aunque sea- para la bestialidad.
 
Como ocurrió al cabo de la primera marcha universitaria, el Gobierno de Javier "el Loco" Milei retrocederá unos pasos para luego, cuando amaine la protesta, dejar todo como está. El asco supremo es que lograron instalar, como uno de los ejes, la "sobreabundancia" de empleados administrativos. Lo hicieron alegremente, sin pudor alguno, sin una sola cifra cierta, con las milicias del Gordo Dan convertidas en especialistas de administración hospitalaria. Nada para sorprenderse, por supuesto.
 
¿En serio ya somos esto en buena medida? ¿De verdad le resbala a la mayoría de los argentinos que unos salvajes, que no son cualquier hijo de puta, se concedan la licencia de preguntar si acaso tener un hijo con discapacidad no es un problema individual que el Estado no tiene por qué atender? ¿De veras que no pasa nada si una comisión Bicameral deja acéfala a la Defensoría Nacional de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, con los votos de La Libertad Avanza y de sus socios radicales invariablemente arrastrados?
 
¿No basta con la naturalización de reprimir todos los miércoles a un puñado de jubilados y militantes, que dejó entre la vida y la muerte a Pablo Grillo, que gasea a mansalva, que se convierte en un piquete de energúmenos armados hasta los dientes? ¿Y qué tal con la decisión del Consejo de la Magistratura, que enterró el proceso contra los "jueces clarinete" que viajaron a la mansión del magnate británico Joe Lewis, en Lago Escondido? Uno de los votos clave para hacerlo fue el del senador radical correntino Eduardo Vischi, quien ya había prestado sus servicios para voltear la comisión investigadora por la criptoestafa presidencial.
 
¿Cómo es? ¿Que la Corte Suprema haya dejado firme la condena por lavado contra Lázaro Báez alcanza y sobra para relegar las andanzas de fugadores seriales que ejercen de ministros libertaristas? Sí, es. Es porque esas noticias no tienen trascendencia masiva o, si la tuvieran, tampoco contaría. Lo del Garrahan, en cambio, sí la tiene. Pero tampoco altera la cuestión central.
 
El viernes se conoció la última encuesta de la consultora internacional brasileña Atlas Intel, que ha mostrado varios aciertos en sus relevamientos sociológicos y pronósticos electorales. En este caso, fue en colaboración con la agencia Bloomberg. Como todas las encuestas, admite ser mirada con prevenciones. Pero, de mínima, nadie podría cuestionar su verosimilitud. Y sirve detenerse en su disección.
 
El 65 por ciento de los argentinos cree que la situación económica es mala. Las evaluaciones negativas sobre el Gobierno, aunque muestran una tendencia a la baja, continúan superando a las positivas. Se incrementa la preocupación por el costo de vida, que llega al 55 por ciento y alcanza el nivel más alto desde el inicio de estas mediciones. El alerta porcentual por el desempleo saltó de 30 a 41, luego de tres meses de descenso. El 74 por ciento tiene una percepción negativa del mercado laboral. El 56 por ciento considera mala la situación económica de su familia. El 41 por ciento prevé un empeoramiento de la economía. Y una mayoría del 53 por ciento observa negativamente el último préstamo tomado con el FMI.
 

 
Es probable que al marciano que aterrizara en Argentina le alcanzase con esas cifras para sacar conclusiones, pero no. La imagen de Javier Milei está en ascenso y, con 50 puntos, es el líder mejor valorado del país. Muy atrás, corriendo ni siquiera a placé si es por la diferencia de entre 17 y 28 puntos que el Presidente saca sobre sus adversarios, aparecen en orden decreciente Cristina, Victoria Villarruel, Axel Kicillof y Sergio Massa.
 
¿Alguien dispone de alguna respuesta, frente a esta foto creíble de una Argentina bipolar, que no sea la ausencia de expectativas en torno a opciones capaces de presentar quiénes, cómo, con qué, con cuál relato y programa concreto, oponerse a la "lógica" vigente?
 
Es cierto, o aceptable, que Milei no enamora por fuera de su ratificado núcleo duro, en alrededor de un tercio de las voluntades efectivas o del electorado total. Tampoco podría asegurarse que es un enamoramiento incondicional, por fuera de la actividad incesante que despliegan sus fuerzas de choque.
 
Cuidado con esa percepción: aun en sus mejores momentos, Cristina también disponía de una médula fija. Pasó que obtuvo el concurso del "tercio flotante" que tanto la votó en 2011 como a Mauricio Macri cuatro años después, a Alberto Fernández cuatro años más tarde y al actual Presidente a los cuatro siguientes.
 
Esto es: no hay mayores novedades en la política argentina respecto de los espacios más o menos consolidados de peronismo/progresismo y antiperonismo/conservadurismo. Lo que sí se atraviesa, en la etapa presente, es que la primera franja está congelada. Y la segunda, en línea con eso, es que los sectores reaccionarios suman a indiferentes, enojados y resignados. Otra vez, entonces, ¿qué hay de nuevo, viejo?
 
Una de las novedades es que la mayor vulnerabilidad social se corresponde con más ausentismo electoral. Como bien definió Artemio López, se va construyendo un voto calificado estructural. El voto positivo crece hacia la cima de la estratificación social. En efecto, es el sueño húmedo de ultras y acompañantes: que sólo voten los propios.
 
Y lo nuevo es también que ahora ya no se trata del péndulo entre el nombre argentino de la socialdemocracia, que es el peronismo en sus términos de capitalismo menos salvaje, y el modelo conservador que Macri inauguró por vía de las urnas en reemplazo del partido militar (con la precuela del menemato).
 
No. Ahora, y eso es lo más grave, se trata del peronismo en la crisis identitaria más profunda de su historia. ¿Contra qué? Contra un experimento ultrista que arrasa con todas las conquistas sociales habidas y por haber, apoyado en acción u omisión por las fracciones sociales que, antes, desde la salida de la dictadura, fluctuaron entre variantes más liberales o más progres.
 
Hoy es entre más progres, que no terminan ni tan sólo empiezan por formular una propuesta atractiva, y otra directamente neofascista.
 
En consecuencia, se debería intentar ponerse de acuerdo en que, si de por medio hay semejante desafío, mucho más que necesario es urgente encontrar el lugar de quiebre. De convencer por fuera de los convencidos. De atraer a los que se fueron a algo peor que la nada. Se fueron a un trastornado que está destruyéndolos.
 
El desafío es triple, en rigor, porque además hay que demostrar que el "neo" cambia el carácter instrumental del fascismo, pero no su sentido de aplastamiento de las necesidades de las mayorías. Ya no es una concepción estatalista, de partido de masas, sino del tecnofeudalismo de las oligarquías financierizadas desde un valor material desaparecido. Y por si fuera poco, debe mostrarse que señalar eso no es para disimular el vacío propositivo en contrario.
 
"La gente", podría arriesgarse, no percibe o no está interesada en que haya peligro para sus "libertades individuales", ni avance contra logros democráticos, ni peligro para "la prensa independiente", ni "afectaciones institucionales", ni nada que se le parezca.
 
Redes (cloacales) mediante, en el ecosistema comunicacional, cualquiera puede decir literalmente cualquier cosa y las autoridades simbólicas se extinguieron. ¿Dónde está el peligro de un chiflado que bastardea a diestra y siniestra, si total puede retrucarse y acusárselo sin ningún problema?
 
Está ahí, justamente. Está en que, mientras trazan la agenda en putear a Darín por el precio de las empanadas, o se apropian de lo que diría Maradona, o se dan el lujo de afirmar que el Garrahan es un nido de ñoquis, o aseveran que la mujer debe retornar a su mero papel reproductivo, entregan el país a su timba salvaje, de extractivismo primarizado, atado al carro ya no triunfal del Imperio.
 
En la semana, casi prolijamente relativizado, el Gobierno lanzó un bono en dólares a tasa extravagante, con corte a los dos años. Es una fiesta de emisión con proporciones descomunales, pero no desconocidas.
 
Cuando caigan, irreversiblemente según toda enseñanza histórica pero en un lapso que nadie conoce, vendrá "el populismo" a salvarle de nuevo las papas.
 
Y vuelta a empezar, salvo, sólo quizás, que la dirigencia consciente de ese panorama empiece por apartar internas conducidas, en primer lugar, por ambiciones personales. La legitimidad de esas apetencias nunca debiera estar por encima del interés colectivo que declaman.
 
Por Eduardo Aliverti
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
19-01-2026 / 18:01
Meses antes de que Donald Trump regresara a la Casa Blanca, Javier Milei ya había jugado todas sus fichas por el magnate republicano, incluso cuando Joe Biden todavía gobernaba Estados Unidos. Hoy, con Trump cumpliendo su primer año de mandato, esa apuesta se tradujo en una subordinación personal y política cada vez más obsecuente, con consecuencias directas para la política exterior argentina y un alineamiento automático con las decisiones de Washington.
 
La sintonía entre Milei y Trump se consolidó rápidamente. El presidente argentino convirtió a Estados Unidos en su principal destino internacional, con 15 viajes en lo que va de su gestión, y definió a ese país, junto con el gobierno genocida de Israel, como socios prioritarios. En paralelo, la Argentina comenzó a votar en bloque con Estados Unidos en los organismos internacionales y a respaldar su estrategia en Medio Oriente, dejando de lado cualquier margen de autonomía diplomática.
 
Desde la Casa Blanca llegaron gestos políticos y financieros de alto impacto. Trump recibió a Milei en Washington, impulsó señales públicas de respaldo a su programa económico neoliberal y apoyó a la Argentina en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
 
Además, el Tesoro yanqui desembolsó cerca de 20.000 millones de dólares para apuntalar la situación financiera del país en la antesala de las elecciones legislativas de octubre, una decisión que generó fuertes críticas internas en Estados Unidos, especialmente entre productores agropecuarios y sectores de la oposición. Ese rescate financiero no fue gratuito. Para Trump, el auxilio económico funcionó como una forma de asegurar lealtad política neocolonial en un momento en el que busca recuperar influencia del Imperio en el continente.
 
Para Milei, el respaldo tuvo un carácter vital, tanto para sostener su programa económico anarco capitalista en crisis como para reforzar su posición interna. La contracara fue una política exterior cada vez más subordinada, con gestos concretos de alineamiento estratégico y escasa distancia frente a las decisiones más agresivas de Washington.
 
En el plano económico y geopolítico, la relación también se inscribe en la disputa global entre Estados Unidos y China. Las reservas de hidrocarburos y de minerales estratégicos de la Argentina se volvieron un factor central para la Casa Blanca, que busca garantizar que esos recursos queden bajo el control de gobiernos políticamente afines. Al mismo tiempo, el éxito o fracaso del modelo económico de Milei es observado como una pieza clave para frenar la expansión de proyectos alternativos en América latina.
 
Sin embargo, no todo el impacto de esta sociedad es positivo para la Argentina. Las tarifas impuestas por Estados Unidos al acero y al aluminio afectan directamente a sectores industriales locales, y la dependencia del respaldo financiero externo deja al país expuesto a cambios bruscos en el humor político de Trump. La relación es marcadamente asimétrica: mientras Milei necesita imperiosamente el apoyo de Trump para sostener su gestión, para el presidente yanqui la alianza es útil, pero no determinante.
 
Pero el vínculo entre dos líderes de perfil confrontativo y decisiones imprevisibles deja abierto un interrogante central: qué ocurrirá cuando aparezcan los primeros desacuerdos de fondo y hasta dónde está dispuesta la Argentina a ceder autonomía para sostener una alianza que, en los hechos, favorece mucho más a la estrategia global de Estados Unidos que al desarrollo soberano del país. Este miércoles, Milei volverá a disertar en el foro internacional de Davos. Buscará mostrarse como el mejor alcahuete de Trump.
 
La Opinión Popular
 

17-01-2026 / 21:01
En una semana, los incendios se dieron la mano con la inflación sostenidos por un fenómeno de la época como la desinformación sumada al negacionismo ambiental. Inesperado en un mundo caótico, el informe sobre riesgo global para el Foro de Davos que comienza este lunes, advirtió que dos de los problemas centrales que afronta el planeta son la desinformación y el cambio climático.
 
Los incendios que asolaron sobre todo a la provincia de Chubut se produjeron 20 días después de que el vocero presidencial Manuel Adorni anunciara la intención de derogar las leyes de Tierras y la de Manejo del Fuego. La primera limitó la extranjerización de la tierra y la segunda trata de evitar los incendios intencionales de bosques nativos.
 
Durante la semana se habló mucho de los incendios y la destrucción que provocaron. El tema sumó negacionismo ambiental y desinformación como forma de manipulación política. Primero fue el intento bizarro de responsabilizar a la comunidad mapuche, lo que fue desmentido por el fiscal general de la provincia, Carlos Díaz Mayer.
 
La Constitución protege al bosque nativo, pero no habla de lo que sucede una vez que deja de existir porque lo incendian. Y allí empiezan desde proyectos mineros, turísticos, inmobiliarios o siembra de soja.
 
La Ley de Manejo del Fuego dice que a esas tierras no se les puede dar otro uso hasta 50 o 60 años después del incendio. Y con relación a la extranjerización, la ley delimita ese principio por departamento y por provincia, en cambio la Constitución habla en general de todo el país. Decir que con la Constitución alcanza, es otra forma de mentir.
 
El presidente Milei no fue a la zona de desastre para apoyar a los bomberos y acompañar a las víctimas. Colgó en sus redes una imagen como si estuviera en medio de las llamas saludando a un bombero y rodeado de pobladores que lo aplauden. No aclaró que se trataba de inteligencia artificial.
 
Milei tiene millones de seguidores en las redes que verán esa imagen y creerán que el presidente estuvo en la zona de desastre. La norma de este gobierno es abandonar las víctimas a su suerte. En Bahía Blanca hizo eso pero igual lo volvieron a votar. En Chubut también ganó a pesar del desinterés que demostró.
 
El informe sobre riesgo global de Davos 2026 señaló que el peligro de la desinformación es crítico cuando la sociedad ya no puede distinguir la ficción de lo real. Es interesante que el planteo haya sido presentado en Davos porque plantea un debate en el interior de un sector supuestamente favorecido por la desinformación.
 
Los incendios forestales demuelen el negacionismo ambiental, pero también revelan la forma como la manipulación de la información encubre la acción de priorizar el negocio sobre el cuidado ambiental, porque efectivamente se detectó que uno de los focos del incendio fue intencional.
 

15-01-2026 / 10:01
Desde que Javier "el Loco" Milei llegó a la Casa Rosada, cada 24 horas desaparecieron 30 empresas y se perdieron 400 empleos formales. Semejante carnicería productiva, 21.046 empresas y 272.607 puestos de trabajo menos en dos años, es resultado directo de las políticas oficiales, anarco capitalistas, que cerraron la Secretaría Pyme en el Ministerio de Economía y desfinanciaron todos los organismos destinados a impulsar la producción.
 
La destrucción del entramado productivo avanza a un ritmo sostenido en la Argentina bajo el gobierno de Javier Milei y no aparece como un efecto colateral inesperado, sino como una consecuencia directa del rumbo elegido. Entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 desaparecieron 21.046 empleadores con trabajadores registrados, lo que equivale a un promedio de 30 empresas menos por día.
 
En paralelo, se perdieron 272.607 puestos de trabajo formales en unidades productivas, una caída del 2,77 por ciento que implica la eliminación de casi 400 empleos registrados diarios desde el inicio de la gestión libertaria, según los datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesados por el Centro de Economía Política Argentina.
 
Lejos de tratarse de una anomalía transitoria, el retroceso del empleo y de los empleadores se inscribe en una definición política explícita del Gobierno nacional. Desde el inicio de la administración neoliberal de Milei, la política industrial fue descartada como herramienta de desarrollo.
 
"La mejor política industrial consiste simplemente en tener buenas políticas fiscales y monetarias", repiten los libertontos una consigna que se tradujo en el desmantelamiento de áreas específicas del Estado orientadas a sostener la producción, el entramado Pyme y el empleo formal.
 
En esa línea se inscribe el cierre de la Secretaría Pyme dentro del Ministerio de Economía, la eliminación de programas públicos de crédito productivo y el vaciamiento de instrumentos que históricamente apuntaban a sostener a las pequeñas y medianas empresas frente a los ciclos recesivos.
 
La contracción del Estado como actor de coordinación productiva dejó a miles de firmas expuestas a un contexto macroeconómico adverso, sin amortiguadores ni políticas contracíclicas que atenúen el impacto del ajuste.
 
Los números muestran que el deterioro no distingue rubros ni regiones. La cantidad total de empleadores cayó de 512.357 en noviembre de 2023 a 492.223 en octubre de 2025. El sector más afectado fue transporte y almacenamiento, con 5.042 empleadores menos, seguido por comercio, servicios inmobiliarios, servicios profesionales e industria manufacturera.
 
También la construcción y las actividades agropecuarias registraron caídas significativas, reflejando el efecto combinado de la paralización de la obra pública, la caída del consumo interno y el encarecimiento del financiamiento.
 
Mientras las empresas se cierran y crece la desocupación, Milei se va de joda a Jesús María y a Davos como si el país anduviera bárbaro. Este industricidio aberrante solo se puede hacer con una sociedad completamente desmovilizada, una CGT que parece un club de viejas jugando a la canasta y una juventud idiotizada por internet con toda esa mierda rentada de youtubers e influencers. Esto es tierra fértil para la canalla fascista criolla.
 
La Opinión Popular 
 

14-01-2026 / 10:01
En la segunda semana de enero, los conflictos por despidos se propagan en la papelera Lustramax de Tortuguitas y la textil TN Platex de Tucumán y hasta en el gigante Mercado Libre. En ese cuadro, que contradice por completo la euforia del gobierno de Javier "el Loco" Milei, el INDEC dio a conocer el dato de inflación más alto de los últimos ocho meses, una señal de que ni siquiera el activo principal que vende el gobierno está funcionando bien.
 
El último IPC del año fue del 2,8% y los precios terminaron 2025 con un alza acumulada de 31,5%. Las Canastas Básicas aumentaron por encima: una familia tipo necesita más de $1,3 millones al mes para no ser pobre. La inflación subió por séptimo mes consecutivo y las Canastas Básicas aumentaron por encima de la variación de precios según el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicado este martes. El estudio indica que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó un 2,8% en diciembre y cerró 2025 con un incremento acumulado anual de 31,5%. Por su parte, las líneas de pobreza e indigencia saltaron un 4,1% cada una.
 
La inflación se disparó un 2,8% el último mes del año pasado motorizada principalmente por las subas en Transporte (4%), tarifas (3,4%), Comunicación (3,3%), Restaurantes y hoteles (3,2%) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (3,1%). Se trata de la marca más elevada desde abril de 2025 y el séptimo mes consecutivo sin caídas tras mayo (1,5%), junio (1,6%), julio (1,9%), agosto (1,9%), septiembre (2,1%), octubre (2,3%) y noviembre (2,5%).
 
En tanto, las Canastas Básicas Alimentaria y Total crecieron un 4,1% cada una - más de un punto por encima de la inflación mensual. Las CBA y CBT marcaron así sus subas más altas en los últimos meses: la línea de indigencia no registraba un incremento así desde marzo de 2025 (5,9%), mientras que la línea de pobreza tuvo su marca más alta del último año en diciembre. Trasladado a precios, la CBA se asentó en $190.780 y la CBT cerró a $423.532 en términos individuales mensuales. Por otra parte, un hogar de cuatro integrantes necesitó $589.510 al mes para no ser indigente y $1.308.713 para no ser pobre.
 
Por otra parte, la temporada turística no remonta. Pese a la profusa publicidad que desde las usinas oficiales lanzaron en los primeros días del año, la verdad, vista desde los propios lugares de vacaciones de los argentinos y comparando con la ocupación de cuando "estábamos mal", es que las vacaciones de millones de argentinos se achicaron a unos pocos días o nada.
 
Así lo revela la simple mirada a las playas de la costa atlántica o una recorrida por la disponibilidad de hospedajes. Enero, un mes donde era imposible conseguir un lugar y cuando se lograba, la exigencia era que se debía contratar por lo menos una semana, ha dado paso hoy a conseguir alojamiento en casi cualquier punto del país, y con una predisposición hotelera o de casas de alquiler a aceptar uno, dos o tres días, sin mayores exigencias.
 
Es que, como dicen los vendedores ambulantes de playa o de sierra, o los comerciantes céntricos, o las inmobiliarias, hay poca gente en comparación con otros años, con el agravante que vienen pocos días, preferentemente fines de semana, y con un presupuesto ajustado, "gasolero", como se dice.
 
Si se tiene en cuenta que diciembre es el mes donde millones de argentinos que aún gozan de un empleo en blanco cobran el medio aguinaldo y que al ser el mes de las fiestas se tiende culturalmente a consumir más alimentos y a comprar obsequios, la cifra de una caída tal da cuenta del desastre económico que el ajuste provoca en la parte media de la pirámide social y económica. No hablemos ya de la parte baja. Pero la Argentina es hoy un país donde al parecer, como en el dicho, hay una supuesta mayoría que le gusta que le mientan.
 
La Opinión Popular
 

13-01-2026 / 10:01
El Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) publicó un informe que refleja el ajuste del gobierno de Javier Milei sobre los jubilados. "Las jubilaciones tienen un techo, no recuperaron lo perdido al inicio del gobierno y están atadas a la inflación (desde el DNU 274/2024), por lo tanto, con la actual ley tampoco lo recuperarán", señaló el escrito.
 
El centro de estudios calculó que la jubilación media es hoy 23% menor a la de diciembre de 2023, cuando inició la gestión libertaria. Como resultado, cada jubilado acumula, en promedio, una pérdida de 4,8 millones de pesos desde que asumió Milei.
 
Esto significó un brutal ajuste. Desde MATE alertaron que el Estado "ahorró" 100,8 billones de pesos desde que gobierna Milei, siendo los recortes en jubilaciones junto con obra pública y programa sociales, los tres segmentos más golpeados.
 
"El ajuste sobre los jubilados sigue siendo uno de los principales componentes del ahorro fiscal con 16,5 billones de pesos", detallaron. De esta manera, los adultos mayores se transformaron en "el sector social más castigado por el gobierno".
 
En paralelo, días atrás, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) calculó que el haber mínimo jubilatorio sería 27% superior si la gestión libertaria no hubiera modificado la fórmula en 2024.
 
En este sentido, en diciembre de 2025, la jubilación mínima sin bono se ubicó en $340.886 pesos. De haber continuado el esquema anterior, ese haber habría alcanzado los $434.279 pesos, un 27,4% más.
 
La Opinión Popular
 
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar