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Nacionales - 30-04-2025 / 20:04
NERVIOSISMO EN EL GOBIERNO: EL CONGRESO ARRINCONA A LOS HERMANOS MILEI

Francos tartamudea y Karina se esconde: la estafa Libra de los Milei explotó en Diputados

Francos tartamudea y Karina se esconde: la estafa Libra de los Milei explotó en Diputados
Treinta años después de la última interpelación a un funcionario nacional, la Cámara de Diputados llevó al recinto al jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Con el respaldo de 129 legisladores se abrió la sesión para exigir explicaciones al único representante del Poder Ejecutivo sobre la promoción de la criptomoneda $LIBRA realizada por el presidente Javier "el Loco" Milei. El criptoactivo "Viva La Libertad Project" es investigado por la Justicia nacional e internacional como una presunta estafa. Karina "la Recaudadora" Milei aun no fue citada.
Treinta años después de la última interpelación a un funcionario nacional, la Cámara de Diputados llevó al recinto al jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Con el respaldo de 129 legisladores se abrió la sesión para exigir explicaciones al único representante del Poder Ejecutivo sobre la promoción de la criptomoneda $LIBRA realizada por el presidente Javier "el Loco" Milei. El criptoactivo "Viva La Libertad Project" es investigado por la Justicia nacional e internacional como una presunta estafa. Karina "la Recaudadora" Milei aun no fue citada.

La Cámara de Diputados fue escenario de un verdadero papelón para el gobierno anarco capitalista de Milei. Francos tuvo que dar explicaciones por el escándalo de la estafa criptomoneda Libra, pero terminó enredado en excusas, silencios incómodos y frases vacías que enojaron a toda la oposición. Hubo múltiples chicanas en Diputados pero ninguna respuesta seria.

Con la presión de un Congreso caliente, Francos intentó despegar a Milei de la promoción del token trucho, aunque las pruebas lo acorralaron. El Presidente había impulsado públicamente la inversión en Libra, generando una estampida de damnificados por la estafa que hoy reclaman explicaciones y justicia.

Con balbuceos sobre el escándalo $LIBRA, el jefe de Gabinete apeló a los lugares comunes: habló de "opiniones personales" y "desconocimiento técnico" para justificar el accionar presidencial, pero no convenció ni siquiera a sus propios aliados. Cada pregunta fue un bochorno mayor, dejando en evidencia que la estrategia del gobierno libertario es embarrar la cancha para ganar tiempo.


Sabrina Selva e Itai Hagman apuntaron al corazón de la estafa investigada: el origen del código alfanumérico de 44 caracteres del contrato del proyecto Libra que Milei publicó en su cuenta de X el pasado 14 de febrero. Francos insistió en que se trataba de "información pública", pese a que fue el propio Presidente quien difundió ese contenido por primera vez. "La información no era pública. En la página web de Viva la Libertad Project, en el momento en que Milei tuitea, todavía no estaba el número de contrato", retrucó Hagman.


Fue muy flojo lo de Francos. Mientras tanto, Milei, fiel a su estilo cuando algo lo compromete, eligió el silencio absoluto. No asistió, no mandó mensajes, ni siquiera envió un comunicado. El "paladín de la libertad" prefirió esconderse detrás de sus voceros, dejando a Francos solo ante una situación cada vez más escandalosa.

El caso Libra ya no es solo un problema judicial: se transformó en una mancha política que amenaza con devorarse al gobierno de los Hermanos Milei que llegó prometiendo transparencia y hoy naufraga entre estafas, improvisaciones y escándalos. Francos tartamudea y los Milei se esconden: el escándalo Libra explotó en Diputados.

Esta lamentable actuación de Francos fue para disimular la estafa, pero fracasó totalmente, pero con un agravante: cada vez parece quedar más claro que esto no fue una maniobra del gobierno sino de los Hermanos Milei, que para vergüenza de todos los argentinos uno es el presidente. Entonces hay que dejarse de joder con Francos, e interpelal a los que pueden (pero no quieren) explicar lo sucedido: los Hermanos Karina y Javier Milei.

La Opinión Popular

 
MÚLTIPLES CHICANAS EN DIPUTADOS PERO NINGUNA RESPUESTA
 
Los balbuceos del Jefe de Gabinete sobre el escándalo $LIBRA: cualquier cosa menos Francos
 
El jefe de Gabinete no pudo responder de dónde sacó Milei el código del contrato de la criptoestafa que promocionó en X. Los ministros ausentes serán citados para el 14 de mayo.
 
Por Paula Marussich
 
La convocatoria estuvo marcada por ausencias de peso: los ministros Mariano Cúneo Libarona (Justicia) y Luis "Toto" Caputo (Economía) esquivaron la cita, al igual que el titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Roberto Silva. Los funcionarios enviaron notas para justificar su inasistencia, y la oposición propuso volver a convocarlos. Deberán asistir el próximo 14 de mayo. "La información que difundió el Presidente era pública" fue la frase más repetida por Francos y una de las más cuestionadas por la oposición.
 
El Jefe de Gabinete debió esperar casi dos horas para ingresar al recinto. Los bloques de Unión por la Patria y Democracia Para Siempre insistían en someter a votación una nueva convocatoria para garantizar la presencia de los funcionarios ausentes.
 
El oficialismo recibió el auxilio clave del PRO. Silvana Giudici quien ocupó el rol de Silvia Lospennato -la principal espada parlamentaria aliada de los libertarios, ausente por el debate de candidaturas porteñas-, Fernando Iglesias y el reaparecido Gerardo Milman se sumaron para desactivar la maniobra.
 
La tensión escaló cuando el diputado Aldo Leiva (UxP) le gritó "¡asesino!" a Milman, reavivando los cruces dentro del recinto. "No dramaticemos. Es grave que no vengan, pero arranquemos la interpelación", apuró Miguel Ángel Pichetto. "Siempre salvando a Caputo vos", le recriminó Cecilia Moreau.
 
En un clima confrontativo y cargado de chicanas, Francos pudo comenzar su exposición minutos antes de las cuatro de la tarde. "Llevo muchos años en la actividad pública y privada, nunca hice esperar a nadie dos horas para una reunión", lanzó, visiblemente molesto. "Debo decir que es una falta de respeto".
 
Luego, leyó de principio a fin un discurso guionado en defensa del Ejecutivo: "El Presidente no mantiene ni mantuvo relación alguna con las personas involucradas", aseguró. Y agregó: "No existió participación del Estado nacional, ni de sus organismos o asesores, en el proyecto mencionado. Tampoco hubo contratos, acuerdos ni directivas para coordinar o promover su funcionamiento".
 
Según Francos, "al Presidente le informaron de un proyecto que permitiría dar facilidades e inversiones en pymes que no conseguían financiamiento, y le pareció una buena idea difundirlo". Su segundo en la Jefatura de Gabinete, Lisandro Catalán, siguió de cerca la interpelación y se lo vio dialogando con dirigentes del PRO.
 
 
El código que Milei y Francos no pueden explicar
  
Tras la primera intervención de Francos, los bloques que impulsaron la citación se repartieron los noventa minutos para formular preguntas. El primer turno quedó en manos de Unión por la Patria. Sabrina Selva, Juan Marino e Itai Hagman inauguraron el interrogatorio. Selva y Hagman apuntaron al corazón de la estafa investigada: el origen del código del contrato del proyecto Libra que Milei publicó en su cuenta de X el pasado 14 de febrero.
 
Francos insistió en que se trataba de "información pública", pese a que fue el propio Presidente quien difundió ese contenido por primera vez. "La información no era pública. En la página web de Viva la Libertad Project, en el momento en que Milei tuitea, todavía no estaba el número de contrato", retrucó Hagman.
 
"No pudo responder lo más importante", confió uno de los interpelantes a Página/12, en referencia a la falta de precisiones sobre quién le proporcionó ese dato al mandatario.  "No pudo responder dónde estaba esa información publicada", sentenció Germán Martinez. "Lejos de protegerlo lo que hizo fue desnudar que el único que tiene que dar explicaciones es el presidente", concluyó el jefe de la bancada de UxP.
 
Durante el intercambio, Guillermo Francos ofreció una defensa endeble y evidenció desconocimiento sobre la temática: "Una sola vez tuve un cuarto de bitcoin y lo perdí", reconoció. Consultado sobre las imágenes en las que Milei aparece junto a algunos de los involucrados en la causa, como Hayden Mark Davis, intentó justificar: "Toda la gente que entra a la Casa de Gobierno, debido a la popularidad del presidente, quiere sacarse una foto con él".
 
Los diputados de Unión por la Patria le mostraron a Francos los auspicios de Presidencia al Tech Forum, ante las reiteradas evasivas del funcionario. Francos admitió que, entre el 20 de septiembre de 2024 y el 30 de enero de 2025, durante las reuniones que Milei mantuvo con empresarios del mundo cripto -entre ellos Mauricio Novelli, Hayden Davis y Julian Peh-, ya se había discutido el proyecto Viva la Libertad.
 
En el turno de Encuentro Federal, el diputado Nicolás Massot apuntó más alto y sostuvo que los verdaderos responsables que deberían haber sido interpelados eran la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el vocero presidencial, Manuel Adorni, "porque son los que firmaron los ingresos de los estafadores a la Casa Rosada". Luego, preguntó por qué, si el presidente había sido engañado, no se constituyó como denunciante.
 
Francos respondió: "Hasta ahora no considera que sea una estafa. Que sea una estafa es algo que tiene que decir la Justicia". Más adelante, el diputado Oscar Agost Carreño consultó si existieron actores con información privilegiada  sobre el proyecto. Francos aseguró que el posteo de Milei fue "una decisión personal que no estuvo en conocimiento de ningún funcionario ni miembro del Gabinete".
 
 
Un mar de imprecisiones
  
A su turno, el diputado Pablo Juliano tomó la palabra con ironía: "¿Le gusta más el mar o la montaña? Capaz tiene ganas de responder otra cosa, porque no contestó nada de lo que se le preguntó", lanzó, en tono sarcástico, ante la mirada atónita del oficialismo. Su intervención apuntó directamente a la falta de respuestas del jefe de Gabinete.
 
"¿Adónde están los fondos millonarios recaudados por $LIBRA?", preguntó. Francos se limitó a responder: "No tengo idea". Posteriormente, indagó sobre la hermana del presidente: "¿Hay posibilidad de que Karina Milei no haya tenido conocimiento sobre la promoción de la criptomoneda?". Francos fue tajante: "Por supuesto que es posible. Karina Milei no tuvo ni idea de la promoción".
 
Más temprano, Francos había reconocido que gran parte de las audiencias que concede el presidente son tramitadas a través de la Secretaría General de la Presidencia. Muchas de las preguntas giraron en torno al rol de la hermana del mandatario y las denuncias sobre presuntos sobornos para acceder a Milei. Una y otra vez se citó el caso del orfebre Juan Carlos Pallarols, quien había denunciado que le pidió 2.000 dólares para gestionar un encuentro con su hermano.
 
 
Francos la tira a la tribuna
  
Finalizada la primera tanda de preguntas, Martín Menem llamó a un cuarto intermedio. En el segundo tramo, los bloques volvieron a tomar la palabra pero Francos eligió no responder las nuevas preguntas de Unión por la Patria, a las que calificó de "reiterativas".
 
En cambio, se lanzó a una ofensiva discursiva: enumeró una serie de causas por corrupción de gobiernos anteriores y cuestionó con vehemencia al recinto. "¿Alguna vez se investigó esto en esta Cámara? ¿Alguna vez se interpeló a algún ministro? Podría seguir, pero se me acaba el tiempo", lanzó. Desde su banca, Germán Martínez le gritó "¡caradura!", y Francos replicó: "¡Más caradura sos vos!".
 
"¿Tan hasta las manos están con Novelli que no le sueltan la mano? Usted tiene que explicar, si no se llama encubrimiento", chicaneó Julia Strada. La tensión no cedió. Menem le llamó la atención a Martínez y luego confirmó, en cumplimiento de lo acordado con los bloques, que se citará a Caputo y Cúneo Libarona para una nueva sesión el miércoles 14 de mayo a las 12.
 
A su turno, Margarita Stolbizer -quien denunció varios de los casos mencionados por Francos- fue tajante: "Lo que escuchamos hoy constituye una degradación política, institucional y moral de la Argentina. Un gobierno no puede defenderse de las denuncias mostrando que los anteriores fueron tan malos como ellos".
 
Más temprano, Francos ya había manifestado su rechazo a la comisión investigadora por el caso $Libra. "No pueden convertirse en órganos paralelos de justicia ni arrogarse facultades que la Constitución reserva exclusivamente al Poder Judicial", dijo. Aun así, la oposición se prepara para activarla este miércoles por la mañana.
 
Según adelantaron fuentes parlamentarias a este diario, si persiste el empate en la comisión, la presidencia se definirá en el recinto. La sesión en la que se buscará destrabar la comisión investigadora se proyecta para el mismo 14 de mayo, junto a otros temas clave como la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad.
 
Fuente: Página 12
 

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05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
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