La Opinión Popular
                  06:49  |  Sabado 18 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Internacionales - 25-04-2025 / 10:04
25 DE ABRIL DE 1945

Derrota del fascismo en Italia: los partisanos liberan de nazis las ciudades de Milán y Turín

Derrota del fascismo en Italia: los partisanos liberan de nazis las ciudades de Milán y Turín
Con la liberación de Milán y Turín por parte de los partisanos, cae el fascismo en Italia. El régimen de Mussolini es derrotado, horas antes de la caída del nazismo en la Segunda Guerra. El dictador apenas sobrevive 72 horas a la derrota de su dictadura, iniciada en 1922.
La Resistencia partisana (en italiano, Resistenza partigiana) fue un movimiento armado de oposición al fascismo y a las tropas de ocupación nazis instaladas en Italia durante la Segunda Guerra Mundial. La Resistencia desarrolló una guerra de guerrillas que finalizó con la rendición de las tropas alemanas. Se calcula que más de 300.000 personas participaron en la lucha armada de la Resistencia (de las cuales, unas 35.000 fueron mujeres).
 
El 19 de abril de 1945, mientras los aliados avanzaban por el valle del Po, los partisanos bajo las órdenes del Comité de Liberación Nacional (CLN) iniciaron la insurrección general: bajaron de las montañas y confluyeron hacia los centros urbanos del norte de Italia, ocupando fábricas, prefecturas y cuarteles. Las formaciones fascistas huyeron y las tropas alemanas se batieron en retirada.
 
Muchas grandes ciudades (entre ellas, Milán, Turín, Génova y Bolonia) fueron liberadas antes de la llegada de las tropas aliadas. En muchos casos, hubo combates calle por calle: los restos del ejército alemán y algunos fascistas partidarios de la RSI disparaban refugiados en edificios, azoteas o campanarios contra civiles y partisanos.
 
La lucha armada se dio por terminada el 25 de abril de 1945, cuando el Comité de Liberación Nacional de la Alta Italia (CLNAI) consiguió el control de casi todas las ciudades del norte del país, último territorio todavía en poder de las tropas nazis en su retirada hacia Alemania.
 
La Opinión Popular  
 
 
En Italia, los partisanos liberan de los nazis y fascistas las ciudades de Milán y Turín
 
La Resistencia italiana o Resistencia partisana (en italiano, Resistenza italiana o partigiana) fue un movimiento armado de oposición al fascismo y a las tropas de ocupación nazis instaladas en Italia durante la Segunda Guerra Mundial.
 
La Resistencia desarrolló una guerra de guerrillas tras el Armisticio de Cassibile (8 de septiembre de 1943, cuando Italia fue invadida por la Alemania Nazi) y finalizó en abril de 1945 con la rendición de las tropas alemanas. Se calcula que más de 300.000 personas participaron en la lucha armada de la Resistencia (de las cuales, unas 35.000 fueron mujeres).
 
Sus miembros tenían una procedencia social e ideológica muy diversa: la Resistencia se nutrió de las fuerzas armadas del Reino del Sur, de voluntarios, de miembros de los partidos políticos (democristianos, comunistas, liberales, socialistas), miembros del Partito dAzione, del Partido Popular Italiano, monárquicos, anarquistas, etc. Se opusieron política y militarmente a la ocupación nazi y a la República Social Italiana (RSI) fundada por Benito Mussolini.
 
Los partidos más importantes de la Resistencia constituyeron el Comité de Liberación Nacional (CLN).
 
 
De la insurrección general a la liberación
 
El 19 de abril de 1945, mientras los aliados avanzaban por el valle del Po, los partisanos bajo las órdenes del CLN iniciaron la insurrección general: bajaron de las montañas y confluyeron hacia los centros urbanos del norte de Italia, ocupando fábricas, prefecturas y cuarteles. Las formaciones fascistas huyeron y las tropas alemanas se batieron en retirada.
 
Muchas grandes ciudades (entre ellas, Turín, Génova y Bolonia) fueron liberadas antes de la llegada de las tropas aliadas. En muchos casos, hubo combates calle por calle: los restos del ejército alemán y algunos fascistas partidarios de la RSI disparaban refugiados en edificios, azoteas o campanarios contra civiles y partisanos.
 
En algún caso, hubo verdaderas batallas para dominar la ciudad (fue el caso de Florencia en septiembre de 1944), pero generalmente los partisanos pudieron reducir con facilidad a estos combatientes dispersos (así sucedió en Parma y en Piacenza).
 
La lucha armada se dio por terminada el 25 de abril de 1945, cuando el Comité de Liberación Nacional de la Alta Italia (CLNAI) consiguió el control de casi todas las ciudades del norte del país, último territorio todavía en poder de las tropas nazis en su retirada hacia Alemania.
 
La rendición incondicional del ejército alemán tuvo lugar el 29 de abril de 1945, aunque en alguna ciudad como Génova ya habían depuesto sus armas ante los partisanos días antes. Esto marcó el final de la Resistencia.
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
12-04-2026 / 19:04
La estrepitosa caída de Viktor Orbán en Hungría no es solo un traspié electoral en el Viejo Continente; es el colapso del espejo donde Javier Milei proyectaba su fantasía de un régimen de excepción y ajuste perpetuo. Al quedarse sin su principal bastión en Europa, el proyecto libertario en Argentina tiene un traspié geopolítico, desnudando que la mística de las "fuerzas del cielo" carece de sustento cuando la realidad del bolsillo y el hartazgo social desintegran el marketing del odio.

 
El desmoronamiento del régimen de Orbán se tradujo en cifras que marcaron un giro copernicano en la política húngara: el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, alcanzó un contundente 46% de los votos, superando por más de diez puntos al oficialista Fidesz, que se hundió en un 35%, su peor desempeño en casi dos décadas. Esta brecha de 11 puntos no solo despojó a Orbán de su mayoría especial en el Parlamento, sino que sepultó la imagen de invencibilidad del modelo conservador, demostrando que el descontento social acumulado fue capaz de perforar un aparato estatal diseñado para la perpetuidad.


 
Este quiebre del eje derechista internacional funciona como una sentencia anticipada para quienes pretenden gobernar contra las mayorías: la derrota de Orbán demuestra que no hay blindaje mediático ni persecución política que logre frenar la voluntad popular cuando el autoritarismo se convierte en hambre. En la Casa Rosada, el impacto se siente. Orbán es uno de los principales referentes ideologicos de las nuevas derechas del siglo XXI, uno de los primeros y mas acabados exponentes. El miedo a que el "efecto Budapest" cruce el Atlántico y se expanda a latinoamerica ha dejado de ser una especulación de la oposición para transformarse en el fantasma que hoy recorre los pasillos de un gobierno que empieza a oler su propio fin de ciclo.

03-03-2026 / 18:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 19:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar