La Opinión Popular
                  18:56  |  Martes 06 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
Recomendar Imprimir
Internacionales - 19-04-2025 / 09:04
19 DE ABRIL DE 1943: LEVANTAMIENTO DE LOS CHICOS EN EL GUETO DE VARSOVIA

Resistencia de los judíos polacos contra el siniestro plan de exterminio nazi

Resistencia de los judíos polacos contra el siniestro plan de exterminio nazi
Entre octubre y noviembre de 1940, a poco de que las tropas nazis aplastaran a Polonia –primero de septiembre de 1939– y mostraran las garras y fauces de la Segunda Gran Guerra, todos los judíos de Varsovia, la capital, y de otras regiones, fueron confinados a lo que sería el gueto de Varsovia. Pleno centro y sobre las ya invisibles ruinas de un gueto similar, pero de la Edad Media.
Resistencia de los judíos polacos contra el siniestro plan de exterminio nazi
Rumbo al exterminio. Arrestos y traslados hacia Treblinka durante el levantamiento del gueto judío de Varsovia. Fotografía tomada por Jürgen Stroop en un reportaje para Heinrich Himmler durante el levantamiento del Gueto en mayo de 1943. Es una de las fotografías más conocidas de la Segunda Guerra Mundial.

 
Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis invadieron Polonia y establecieron a la población judía en un gueto, conocido como el gueto de Varsovia (Getto warszawskie, en polaco; Warschauer Ghetto, en alemán) que fue el gueto judío más grande de Europa establecido por la Alemania Nazi durante el Holocausto.

El gobernador alemán de Polonia había ordenado el confinamiento de todos los judíos, el 16 de octubre de 1940, en un sector del centro de la ciudad. Un muro de tres metros de altura y 18 kilómetros de largo los separaba totalmente de la llamada "zona aria", el resto de la ciudad donde vivían los polacos católicos.

Llegaron allí unos 380.000 judíos, el 30% de la población de la ciudad, en un territorio que ocupaba apenas el 2,4% de su superficie. Las familias se tenían que hacinar en departamentos de a siete personas por habitación. Miles murieron de hambre, enfermedades y hacinamiento antes de empezar a ser enviados a campos de la muerte, donde destaca el de Treblinka.

Cuando se conoció la noticia del destino final de los judíos polacos, se inició el levantamiento del gueto de Varsovia, que duró casi un mes. El 19 de abril de 1943 comenzó la resistencia de los judíos polacos contra el plan de exterminio de los nazis.

Los partisanos de las dos principales organizaciones judías clandestinas del ZOB y la ZZW, habían recibido algunas pistolas y fusiles de la Armia Krajowa, el Ejército Territorial Polaco, que resistía la ocupación en la "zona aria". De los que estaban en la resistencia, muchos eran chicos muy jóvenes, que tenía 13 o 14 años. Les faltaba ya la familia o se los estaban llevando. No tenían nada que perder.

Pero la fuerza alemana era devastadora: 2.054 soldados y 36 oficiales del ejército, 821 comandos de las SS y 363 colaboracionistas polacos. Las tropas alemanes al mando de Jürgen Stroop pusieron fin a la resistencia judía, y luego de destruir la Gran Sinagoga, símbolo de la Varsovia judía, reanudaron las deportaciones a Treblinka.

Unos 7.000 judíos murieron combatiendo. Otros 6.000, asfixiados bajo los escombros. Y unos 40.000 fueron enviados a Treblinka. Pero 80 años más tarde, el levantamiento del Gueto de Varsovia, sigue siendo uno de los mayores símbolos de la resistencia a la opresión.

Por Carlos Morales


 
 Resistencia de los judíos polacos contra el siniestro plan de exterminio nazi 
Niño judío se rinde en Varsovia. Al frente, con las manos en alto, mientras el SS-Rottenführer Josef Blösche le intimida desde el fondo con un subfusil. Es una de las fotografías más icónicas del Holocausto y el chico pasó a representar a todos los niños que lo sufrieron, así como a todas las víctimas judías.

 

En el marco del Holocausto judío, se establece el gueto en Varsovia 
 
Gueto de Varsovia: el levantamiento de los chicos

Por Gustavo Sierra

El 19 de abril de 1943 comenzó la resistencia de los judíos polacos contra el plan de exterminio de los nazis.

El primer cañonazo se escuchó alrededor de las nueve de la noche, en el momento en que partían el Matzá, el pan sin levadura, para celebrar el Pesaj de ese 19 de abril de 1943. El segundo cañonazo terminó por destruir la parte superior del primer edificio ubicado justo frente a la entrada del gueto, por la actual calle Minow, en pleno centro de Varsovia.

Los muchachos de la resistencia liderados por el delgado e hiperactivo Mordecjai Anielewicz, estaban esperando este momento desde hacía tres meses. Los mensajeros comenzaron a correr por las cloacas y desagües dando el alerta a todos los activistas. Los partisanos de las dos principales organizaciones judías clandestinas del ZOB y la ZZW, habían recibido algunas pistolas y fusiles de la Armia Krajowa, el Ejército Territorial Polaco, que resistía la ocupación en la "zona aria". Pero la fuerza alemana era devastadora: 2.054 soldados y 36 oficiales del ejército, 821 comandos de las SS y 363 colaboracionistas polacos.

"Me acuerdo de los que estaban en la resistencia. Eran chicos muy jóvenes, apenas un poco mayores que yo que tenía 13 o 14 años. Les faltaba ya la familia o se los estaban llevando. No tenían nada que perder", cuenta Eugenia Unger, sobreviviente del gueto de Varsovia y de cinco campos de concentración, que vive en Buenos Aires desde 1948. Me muestra el número tatuado por los nazis que aún es perfectamente visible en su brazo y sigue contando: "Se escondían en casas clandestinas y para moverse se metían por las alcantarillas".

La resistencia de los judíos polacos contra el plan de exterminio de los nazis 
Combatientes judíos.
 
Los chicos lograron detener el avance por cuatro días. Los mejores tiradores estaban apostados en los altillos de los edificios. Los más forzudos eran los encargados de lanzar las granadas y las molotov. Cuando avanzó el primer pelotón alemán a marcha forzada y cantando un himno hitleriano, cayó sobre ellos una verdadera lluvia de proyectiles. Una chica, de no más de 18 años, se había colgado con una soga de la balustrada de una terraza y se lanzaba hacia el vacío para arrojar granadas sobre un tanque nazi.

El gobernador alemán de Polonia había ordenado el confinamiento de todos los judíos el 16 de octubre de 1940 en un sector del centro de la ciudad. Llegaron allí unos 380.000 judíos, el 30% de la población de la ciudad, en un territorio que ocupaba apenas el 2,4% de su superficie. Las familias se tenían que hacinar en departamentos de a siete personas por habitación.

Las enfermedades como la fiebre tifoidea y el hambre diezmaron a miles. La ración de comida que entregaban los alemanes era oficialmente de 180 calorías al día cuando la de los polacos era de 1.800 y la de los alemanes de 2.400. Un muro de tres metros de altura y 18 kilómetros de largo los separaba totalmente de la llamada "zona aria", el resto de la ciudad donde vivían los polacos católicos.

Pronto comenzaron las deportaciones hacia los campos de concentración. Los líderes religiosos ordenaron no resistir porque creían que los estaban llevando a lugares de trabajo forzado. Para entonces ya estaba en práctica la llamada "solución final del problema judío" elaborada por el comandante SS, Reinhard Heydrich, y llevada a cabo por Heinrich Himmler.

En la Conferencia de Wannsee, cerca de Berlín, el 20 de enero de 1942, supervisada por Adolf Hitler, se ordenó el exterminio en masa de los judíos de Europa. Para los judíos de Varsovia se levantó el campo de Treblinka y cuando éste ya no dio abasto tenían el de Auschwitz.

"Mis padres me contaron que hubo muchas discusiones sobre si tenían que iniciar un movimiento armado o no. Era una cuestión moral. Ellos eran del Bund, el partido socialista, se opusieron por un tiempo a la resistencia armada hasta que no hubo más remedio", me cuenta la psicoanalista Zully Peusner, cuyos padres fueron parte de la resistencia en Varsovia y vivieron, luego, en Argentina más de medio siglo.

Los chicos ya tenían decidido combatir hasta la muerte. Y esa actitud les dio la ventaja en los primeros días. Para el 6 de mayo, el comandante general de las tropas alemanas, Jürgen Stroop, ordenó la entrada de los tanques y el "aniquilamiento" de la resistencia.

En su diario escribió: "familias enteras se arrojan por las ventanas de los edificios incendiados". Ese día murieron 365 combatientes y se rindieron otros 1.500. Dos días más tarde los nazis logran entrar al cuartel general de la resistencia y ejecutan a los líderes. Mordechai Anielewicz y su novia se suicidan antes de que los atrapen.

A la semana siguiente ya no se escuchaban disparos. Los pocos sobrevivientes se escondieron en los sótanos y las cloacas. Los alemanes incendiaron todos los edificios en pie. El 16 de mayo, Stroop mandó a demoler la sinagoga de la calle Tlomacka.

"El gueto ya no existe", escribió en su diario. Unos 7.000 judíos murieron combatiendo. Otros 6.000, asfixiados bajo los escombros. Y unos 40.000 fueron enviados a Treblinka. Pero 70 años más tarde siguen siendo uno de los mayores símbolos de la resistencia a la opresión.
 
Resistencia de los judíos polacos contra el siniestro plan de exterminio nazi 
 
Fuente: Clarín

Agreganos como amigo a Facebook
06-01-2026 / 11:01
Si algo confirmó el ataque yanqui a Venezuela fue que Nicolás Maduro era el presidente legítimo de ese país. Terminó con la discusión de su elección y de las famosas actas. Si no fuera así, la oposición no habría presentado actas truchas y Washington no hubiera necesitado intervenir por la fuerza. Si la oposición tenía tanto respaldo como decían, el matón Donald Trump no los hubiera despreciado públicamente como hizo en la conferencia de prensa donde anunció el secuestro del mandatario venezolano y su esposa.
 
El mundo cambió, algunos dicen que no es cierto que Estados Unidos sea una potencia en decadencia. Y es al revés. Tiene que usar la fuerza para mantener su hegemonía porque su economía está en problemas y es difícil que pueda recuperarse. Pero es la primera potencia militar por lejos. La sigue Rusia y después China. Pero China y Rusia sumadas sobrepasan el poderío norteamericano, que tiene 18 bases militares fuera de su territorio, más sus aliados de la OTAN. Como las medidas económicas ya no tienen la fuerza necesaria, aplica la fuerza más importante que le queda, que es la militar.
 
Es obvio que a China y a Rusia no les gusta la intervención militar norteamericana, pero no moverán un soldado porque aceptan que América sea zona de influencia norteamericana. Si Latinoamérica es zona de influencia de Washington, es obvio que Ucrania resulta zona de influencia de Rusia y que Taiwán y sus alrededores es zona de influencia de China. Las potencias están demarcando sus zonas de influencia. Permitirán la presencia de otras economías mientras no crean que los amenaza.
 
Lo que no se resuelve por la política, se resuelve por la fuerza. Los argentinos sabemos esa máxima de la realidad. Y la lógica de la fuerza, no es progresiva porque la única forma de defenderse es tener más fuerza que el posible agresor. O sea: la regla será una nueva carrera armamentística con la proliferación de arsenales nucleares. Muy peligroso.
 
El tema principal con Venezuela no sería tanto la provisión de petróleo, porque le vende todo el que necesita y ha aclarado en repetidas oportunidades que no tienen intenciones de retacearlo. Tampoco sería el hecho de que le venda a China. El problema es que los tratos con Beijing no se realizan en dólares.
 
Y si el mundo abandona el dólar como moneda internacional, Estados Unidos sería aplastado por su enorme deuda y los problemas en sus cadenas de suministro internacionalizadas. El año próximo, por primera vez, los vencimientos de su deuda serían mayores que su enorme gasto militar. Por supuesto que la intención de máxima es tomar el control directo de las grandes reservas de petróleo venezolano.

En Argentina y en todas partes, pasa a ser más necesario que nunca que sus Fuerzas Armadas recuperen el sentido nacional que terminaron de perder durante la Guerra Fría. Es un mundo en el que prima la fuerza y las relaciones de dominación. Resignarse en este mundo es aceptar el sometimiento como ocurre con el gobierno actual. El camino para preservar los intereses propios está en fortalecerse en los organismos de integración regional y la diversificación de mercados en organismos como el de los BRICS.

La operación de comandos que secuestró a Maduro fue exitosa desde su punto de vista. Pero como Estados Unidos no puede arriesgar una invasión de infantería similar a la de Panamá el objetivo de máxima era de cambio de régimen. El secuestro de Maduro debía provocar saqueos, levantamientos de multitudes y en cascada, fracturas en las Fuerzas Armadas. La oposición de Corina Machado no podía garantizar ni un acto mínimo. La decepción de Trump fue evidente. En vez de reemplazar al régimen está obligado a negociar con él, aunque presione con la cárcel de Maduro
Trump utiliza la agresión a Venezuela para amenazar a los gobiernos de América que no se someten a EE.UU.

 

05-01-2026 / 20:01
05-01-2026 / 20:01
05-01-2026 / 20:01
05-01-2026 / 10:01
Estados Unidos dejó bien claro que el objetivo central de su ataque a Venezuela es disponer de sus yacimientos petroleros. Luego del secuestro y traslado ilegal de Nicolás Maduro, el propio presidente Donald Trump amenazó con nuevos ataques y exigió este domingo a la flamante presidenta interina, Delcy Rodríguez, "acceso total" al petróleo venezolano. El cipayo Milei celebró la captura de Maduro y volvió a exhibir una política exterior arrastrada y pro yanqui. Kicillof se diferenció de LLA, calificó la agresión como una grave violación del Derecho Internacional, defendió el principio de no intervención y cuestionó el alineamiento colonialista del libertario.
 
Bajo sanciones estadounidenses desde 2019, Venezuela produce alrededor de un millón de barriles de crudo al día, un botín nada despreciable para el mandatario republicano. Aunque no se sabe hasta dónde podrá llegar Washington en su amenaza sobre los recursos venezolanos, el secretario de Estado, Marco Rubio, también fue contundente este domingo al señalar que "tendremos en cuarentena el petróleo hasta que las condiciones sean beneficiosas" para Estados Unidos. "En unas semanas van a tener que bombear más y tenemos la armada situada para que quien tiene el poder haga los cambios en beneficio de Estados Unidos", presionó.
 
La congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez exhibió en pocas palabras la grieta que divide a la política estadounidense en torno a la captura de Maduro: "No se trata de drogas. Se trata de petróleo y cambio de régimen". El historiador venezolano Miguel Tinker Salas, se expresó en la misma línea: "La guerra contra el narcotráfico es un simple pretexto para impulsar una intervención en Venezuela. La realidad es que las propias agencias de inteligencia en los EE.UU. reportaron que Venezuela no produce fentanilo y que la cantidad de cocaína que se trafica por el país es poca". La mayoría de la droga se produce en Colombia y sale por Ecuador, no por Venezuela.
 
Un ejemplo pornográfico de la guerra de mentiras fue la forma en que EE.UU. construyó la excusa para atacar a Venezuela. Hace dos años que el Departamento de Estado comenzó con un argumento al estilo Hollywood. El gobierno de Nicolás Maduro es en realidad una narco-dictadura que tiene incrustada en su interior al Cártel de los Soles. El 16 de noviembre del año pasado, el Departamento de Estado declaró al famoso cártel una organización terrorista extranjera dirigida por Maduro y otros funcionarios del chavismo.
 
Era el marco político para justificar un despliegue militar inédito en el Caribe. Y el asesinato de al menos 100 lancheros que supuestamente transportaban droga en sus modestas lanchas de madera con motor fuera de borda. ¿Sería droga? ¿Serían pescadores? Nadie lo sabrá porque los americanos pusieron como prueba sus propios crímenes con una filmación satelital nocturna, en la que una lancha de madera, de esas que suelen usar los pescadores pobres de América Latina, es atacada con armamento sacado de La guerra de las galaxias.
 
El aparato de propaganda proyanqui -Infobae, La Nación, Clarín- se dedicó a difundir que ahora la Justicia de Nueva York juzgaría a Maduro por narcotráfico. Hasta ahora nunca se conocieron las supuestas pruebas ni la supuesta investigación. Sin embargo, hay algo que sí se sabe: el presidente Trump indultó hace poco más de un mes al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández.
 
Paradojas de la vida, sobre Hernández sí había una investigación judicial. Lo acusó la Justicia estadounidense de participar y facilitar, como presidente del Congreso y luego del país, de una red que traficó más de 500 toneladas de droga hacia EE UU. lo condenaron a 45 años de cárcel. Trump -siempre preocupado por sus amigos ultra derechistas- lo indultó. Salió de la cárcel el pasado dos de diciembre. No es por la democracia ni los derechos humanos. Es el petróleo, estúpido.
 
La Opinión Popular

 

 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar