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Nacionales - 03-04-2025 / 09:04
A FAVOR DE LOS USURPADORES: EL DESQUICIADO PRESIDENTE DESCONOCIÓ EL RECLAMO POR LA SOBERANÍA DE LAS ISLAS MALVINAS

Milei: Más cipayo, entreguista de Malvinas a los británicos y traidor a la Patria no se consigue

Milei: Más cipayo, entreguista de Malvinas a los británicos y traidor a la Patria no se consigue
En el aniversario de la Gesta de Malvinas, en un acto donde se impidió la participación de excombatientes, creando un repudio generalizado, Javier "el Loco" Milei, con un discurso mal leído que duró menos de 6 minutos, antepuso la prosperidad económica, al reclamo por soberanía e hizo suyo el principal argumento británico sobre la soberanía de las Malvinas, el supuesto "derecho" a la autodeterminación de los kelpers, en abierta violación de la Constitución y las resoluciones de la ONU. Llovieron las críticas desde todo el arco político y Cristina lo sintetizó llamándolo "cipayo", que es quien sirve al extranjero contra su Patria.
En el aniversario de la Gesta de Malvinas, en un acto donde se impidió la participación de excombatientes, creando un repudio generalizado, Javier "el Loco" Milei, con un discurso mal leído que duró menos de 6 minutos, antepuso la prosperidad económica, al reclamo por soberanía e hizo suyo el principal argumento británico sobre la soberanía de las Malvinas, el supuesto "derecho" a la autodeterminación de los kelpers, en abierta violación de la Constitución y las resoluciones de la ONU. Llovieron las críticas desde todo el arco político y Cristina lo sintetizó llamándolo "cipayo", que es quien sirve al extranjero contra su Patria.
 
En la ceremonia en Plaza San Martín, el Presidente vende patria reunió a un puñado de funcionarios y militares, y reivindicó a las Fuerzas Armadas genocidas, cuyos comandantes condujeron la derrota ante Inglaterra. Excombatientes denunciaron que no pudieron ingresar, mientras que el cipayo Milei evitó condenar la ocupación británica y sugirió que los kelpers decidan ser argentinos. Su postura generó un profundo malestar entre los veteranos y en distintos sectores políticos, que vieron en sus palabras un retroceso en el histórico reclamo de soberanía argentina sobre las islas.
 
El discurso de Milei no solo omitió toda condena a la ocupación británica, sino que planteó que la soberanía debería depender de la voluntad de los habitantes de las islas, en una postura alineada con la del Reino Unido. "Queremos que los malvinenses decidan votarnos con los pies", afirmó, dejando entrever que la estrategia para recuperar el territorio sería seducir a los kelpers con un supuesto progreso económico.
 
Está visto que el aniversario del 2 de abril de 1982 y el recuerdo de aquella guerra encuentran al país ante su dirigencia de la ultra derecha conservadora que ostenta un alarmante déficit en materia de patriotismo. En un reportaje dado en 1997, Mauricio Macri confesó "no entender" la insistencia argentina en el reclamo por la soberanía sobre Malvinas, cuya anexión significaría "un fuerte déficit" para las arcas nacionales. Patricia Bullrich, declaró luego en 2021, en plena pandemia, que estaría dispuesta a entregar la soberanía sobre Malvinas como moneda de cambio para obtener vacunas de las farmacéuticas yanquis.
 
El acto conmemorativo, lejos de fortalecer el reclamo argentino, terminó con un gesto que sintetizó el descontento: mientras Milei cerró su discurso con su característico "Viva la libertad, carajo", los presentes respondieron con un rotundo "Viva la Patria". Una demostración clara de la distancia entre el relato libertario y el sentimiento patriótico de quienes dieron su vida por Malvinas. Es que el reclamo se basa en principios que la derecha no comprende, principios que tienen que ver con la integridad nacional, la soberanía, y con la lucha centenaria contra el maldito Imperio Británico.
 
En el plano diplomático, hubo reacciones. La ambigüedad del discurso de Milei, admirador de Margaret Thatcher, generó interrogantes sobre si su posición en la causa Malvinas responde a la necesidad de asegurarse los dólares en el directorio del Fondo Monetario Internacional, donde el Reino Unido tiene peso. En un contexto de negociaciones financieras, algunos analistas se preguntan si esta postura es parte de una estrategia económica o simplemente evidencia el desprecio de Milei por la soberanía nacional.
 
Argentina no reclama Malvinas por una cuestión de conveniencia económica: ni porque las islas representen una riqueza incalculable en materia de recursos pesqueros y petroleros, ni porque su anexión vaya a mejorar las arcas del Estado. De hecho, nuestro país es rico en recursos naturales sin necesidad de recuperar Malvinas: su problema es -sobre todo- la rapiña a la que lo somete la avaricia insaciable de sus elites económicas. Si Milei no entiende el reclamo de Malvinas, es porque carece del sentimiento de patriotismo: no es un patriota, sino un traidor, funcional a los británicos.
 
La Opinión Popular
 

 
EL PRESIDENTE DESCONOCIÓ EL RECLAMO POR LA SOBERANÍA DE LAS ISLAS
 
"Cipayo", "traidor" y "funcional a los ingleses": las críticas a Milei por su discurso sobre Malvinas
 
Los dichos del libertario por cadena nacional provocaron un repudio generalizado. Ex combatientes y dirigentes de todo el arco político salieron a cuestionar su alineamiento con los intereses de la potencia colonial durante el acto oficial en memoria de los caídos.
 
En un nuevo aniversario de la guerra de Malvinas, Javier Milei desconoció el reclamo histórico de la soberanía argentina sobre las Islas, reconocido por Naciones Unidas desde 1965. Por cadena nacional, el Presidente avaló la posición inglesa del supuesto derecho a la autodeterminación de los isleños y, para justificar su claudicación, incluso dio a entender que los argentinos a los que gobierna no son lo suficientemente dignos como para recuperar el territorio colonizado por el Reino Unido. Las críticas a su discurso, contradictorio con la Constitución, no tardaron en llegar y partieron desde diversos sectores políticos, incluída su propia vicepresidenta, Victoria Villarruel.
 
Cristina Fernández de Kirchner lo acusó abiertamente de "cipayo" y lo mismo hicieron distintos dirigentes y especialistas vinculados a la causa, que le achacaron haberse arrodillado ante la potencia colonial. También lo cuestionaron las agrupaciones de excombatientes, muchos de los cuales fueron excluidos del acto oficial y no pudieron, ni siquiera, acercarse al cenotafio donde están las placas de sus compañeros caídos.
 
 
"Una traición"
  
"Es el pensamiento cipayo". Así describió la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner el discurso de Milei y recordó que ser cipayo es ser "alguien partidario del poder extranjero en desmedro de los intereses del país en el que nació". Ella no fue la única, el presidente de la UCR, Martín Lousteau, que dijo que el discurso de Milei "atenta contra el reclamo legítimo de Argentina y es un insulto a los excombatientes", y los distintos exsecretarios de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur advirtieron los riesgos que genera el discurso de Milei al reclamo diplomático que históricamente llevó a cabo el país.
 
Guillermo Carmona, exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, opinó que, en su discurso, Milei "volvió a dar entidad a la decisión de los isleños, una forma perversa de habilitar un derecho de autodeterminación que no les corresponde y que la comunidad internacional nunca ha reconocido". Luego añadió que "ningún presidente de ningún gobierno llegó a este punto de funcionalidad con los británicos", y recordó que "no existe derecho de autodeterminación en el caso de Malvinas". Por último, remarcó que "no es casual que, una vez más, Milei no haya reclamado a la potencia usurpadora por la persistencia de su acción colonial". "Ha cometido un gravísimo acto de traición que daña a la posición de nuestro país y vulnera nuestra soberanía", finalizó.
 
Daniel Filmus, también exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur añadió en diálogo con este diario que el discurso del Presidente "es de una gravedad inusitada", porque desconoce, al mismo tiempo, la resolución de Naciones Unidas, la 2065; el derecho internacional y la Constitución Argentina. "En los tres casos es muy claro que la situación de Malvinas es un caso de descolonización, casi el único en el mundo que no es por autodeterminación y no debe hacerse por el deseo de los isleños, sino por una negociación bilateral entre Reino Unido y la Argentina", dijo. Filmus explicó que "la política poblacional británica fue parte de la política colonial, porque los que vivían ahí eran argentinos y luego de la guerra se implantó una población", y concluyó: "por ende, no le podés preguntar al usurpador si quiere seguir usurpando".
 
El presidente de la Unión Cívica Radical, Martín Lousteau, se sumó a los repudios y dijo que el discurso de Milei. "Las Malvinas son argentinas por derecho y por historia", afirmó y se preguntó de manera irónica: "¿Gandhi les preguntaba a los ingleses en la India si preferían ser indios, o simplemente exigía que abandonaran su territorio? Me perdí... ¿Ahora les preguntamos a los representantes de la potencia colonial si preferirían ser argentinos? ¿El presidente está a favor de la autodeterminación de los colonos?".
 
Edgardo Esteban, periodista y veterano de guerra, expresó que las palabras de Milei "le dolieron", y recordó que hablar de Malvinas no es solo hablar del conflicto bélico, sino también de futuro, por su importancia estratégica. "Es un lugar que te permite hacer dinero, hay un paraíso fiscal y hoy hay una entrega sin ningún tipo de negociación y diálogo", denunció.
 
El excombatiente recordó que hay una cláusula en la Constitución Nacional que no fue respetada por el Presidente durante su discurso y resaltó que "es la primera vez en la historia que se hace eso. Ningún gobierno se atrevió a tanto". "Ojalá que esto pase y podamos reconstruir un camino de diálogo, pero la autodeterminación no. Hay cuestiones que son de Estado, que no se negocian y que son imposibles de aceptar", terminó.
 
 
Un acto sin combatientes
  
El Presidente llegó al cenotafio de la Plaza San Martín poco antes de las nueve de la mañana, acompañado por su hermana Karina, por los ministros de Defensa, Luis Petri, y de Seguridad, Patricia Bullrich, y por el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, con quién los libertarios transitan un momento de fuerte tensión porque irán en listas separadas en las elecciones locales de mayo.
 
Después de saludar a todo el gabinete y cantar el himno, el Presidente dio un escueto discurso en el que dijo que nadie toma en serio los reclamos de la Argentina porque somos la "escoria del mundo", debido a que, según su criterio, "la dirigencia es conocida en el mundo por su corrupción e incompetencia".
 
Milei también dejó entender que nuestro país no puede reclamar soberanía porque "no somos prósperos", y aseguró que su gobierno va a trabajar para que --según él-- cuando el país se lo merezca, es decir, "cuando la Argentina sea una potencia", los "malvinenses decidan votarnos con los pies" y "prefieran ser argentinos sin que ni siquiera haga falta la disuasión o el convencimiento para lograrlo".
 
Para continuar con la línea argumental de que el país no recupera las islas porque no es digno, opinó que "el primer paso que debemos dar, entonces, es levantarnos como país tanto material como espiritualmente, y recuperar el lugar en la comunidad internacional que nunca debimos haber perdido".
 
"Un país soberano debe ser, en primer lugar, un país próspero. Solo así podemos dar el segundo paso: dignificar a nuestras Fuerzas Armadas mediante las inversiones necesarias", disparó y añadió que la Argentina "necesita unas Fuerzas Armadas robustas para defender nuestro extenso territorio de potenciales amenazas en un contexto global de creciente incertidumbre". "Esto no quiere decir que la fuerza haga el derecho, pero tampoco se puede llevar a cabo una política exterior desde un idealismo ingenuo e infantil", tuvo que aclarar.
 
De lejos lo intentaban escuchar los excombatientes a los que el gobierno les impidió el ingreso al acto. Uno de ellos fue Fabián Volonté, excombatiente que a los 19 años recayó en Puerto Argentino. "Nosotros fuimos los actores principales de esa epopeya y estamos mirando del lado de afuera", se lamentó y en una entrevista televisiva añadió: "Pasó lo que siempre pasa: el veterano es el jamón del medio del sándwich, cuando se dividen las cosas en la política, nosotros pagamos los platos rotos".
 
En sus manos, Volonté llevaba fotos de sus compañeros, muchos de ellos caídos, que él mismo sacó durante su paso por la guerra. Sí fueron invitados y partícipes del acto un grupo de excombatientes, mayormente con rango de oficiales.
 
 
Villarruel, bien lejos
  
Con quién el Presidente ya no puede disimular la tensión, ni siquiera para compartir un acto protocolar, es con la vicepresidenta, Victoria Villarruel. Ella no estuvo presente en el homenaje, porque no fue invitada, y decidió viajar a Ushuaia para asistir a un acto que organizó el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella. Lejos de los dichos del mandatario, la vicepresidenta que reivindica la dictadura y defiende a los genocidas, llamó a emprender "un proceso de malvinización", y hasta citó al Papa Francisco cuando dijo "debemos implementar políticas hemisféricas que cuiden nuestra Casa común, a fin de evitar el saqueo de potencias que agotan las riquezas de nuestro océano".
 
Por Melisa Molina
 
Fuente: Página 12
 

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23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
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