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Internacionales - 31-03-2025 / 05:03
31 DE MARZO DE 1933

Autogolpe de Estado en Uruguay y suicidio del expresidente Baltasar Brum

Autogolpe de Estado en Uruguay y suicidio del expresidente Baltasar Brum
El expresidente Baltasar Brum resiste la ruptura del orden constitucional y, al no sumar apoyos, se suicida.
El 31 de marzo de 1933 se produce un autogolpe de Estado en Uruguay. El presidente Gabriel Terra, que había asumido en 1931 para un mandato de cuatro años, disuelve el Parlamento. El día del golpe de Terra se produce un hecho conmocionante: el expresidente Baltasar Brum resiste la ruptura del orden constitucional y, al no sumar apoyos, se suicida.
 
Comienza una dictadura que, entre otras cosas, rompe relaciones con la URSS y la II República Española. Terra reforma la Constitución y llama a elecciones en 1938. Su sucesor, Alfredo Baldomir, dará a su vez un golpe para terminar con las reformas autoritarias de Terra y volver a la vieja Carta Magna de 1918.
 
La Opinión Popular


Autogolpe de estado en Uruguay
 
Baltasar Brum Rodrígues fue un abogado, diplomático y político uruguayo del Partido Colorado, fue presidente de Uruguay entre 1919 y 1923. Al asumir el mando, tenía 35 años de edad.
 
El 31 de marzo de 1933, lo sorprendió el autogolpe de estado en el que el presidente Gabriel Terra, del partido colorado, con apoyo del Ejército, la Policía y un sector del Partido Nacional disolvió el parlamento y suspendió la Constitución de 1918.
 
Baltasar Brum trató de instar al batllismo a resistir el golpe de Estado, y se atrincheró en su casa particular del centro de Montevideo (Río Branco 1394), dispuesto a rechazar a la policía cuando esta fuera a arrestarlo. Secundado por su hermano y un puñado de partidarios, mantuvo un breve tiroteo con los policías y permaneció a la espera de un levantamiento popular contra la dictadura que no llegó a producirse.
 
Salvo en el caso de algunos sectores de la izquierda y del propio batllismo, el golpe fue mirado con cierta indiferencia por la población. Incluso en torno al domicilio de Brum, se había reunido una multitud de curiosos que contemplaban los hechos reseñados como si se tratara de un accidente de tránsito.
 
Al promediar la tarde de ese día, 31 de marzo de 1933, se habló insistentemente de que el gobierno de Terra autorizaría a Brum a abandonar el país garantizando su seguridad personal, pero en todo caso éste declinó la oferta. En aquellos momentos de incertidumbre, y comprobando que su resistencia no arrojaba fruto alguno, Baltasar Brum caminó hacia el centro de la calle en solitario, y tras gritar ¡Viva Batlle! ¡Viva la libertad! se suicidó con un disparo en el corazón.
 
El suicidio de Brum ha sido interpretado de diversas maneras por contemporáneos del hecho, que incluso alegaron un desequilibrio mental de parte del expresidente, pero es visto en la actualidad como un símbolo de la resistencia a la dictadura y un sacrificio por la libertad, en un gesto romántico y dramático.
 
Fuente: Wikipedia

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12-04-2026 / 19:04
La estrepitosa caída de Viktor Orbán en Hungría no es solo un traspié electoral en el Viejo Continente; es el colapso del espejo donde Javier Milei proyectaba su fantasía de un régimen de excepción y ajuste perpetuo. Al quedarse sin su principal bastión en Europa, el proyecto libertario en Argentina tiene un traspié geopolítico, desnudando que la mística de las "fuerzas del cielo" carece de sustento cuando la realidad del bolsillo y el hartazgo social desintegran el marketing del odio.

 
El desmoronamiento del régimen de Orbán se tradujo en cifras que marcaron un giro copernicano en la política húngara: el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, alcanzó un contundente 46% de los votos, superando por más de diez puntos al oficialista Fidesz, que se hundió en un 35%, su peor desempeño en casi dos décadas. Esta brecha de 11 puntos no solo despojó a Orbán de su mayoría especial en el Parlamento, sino que sepultó la imagen de invencibilidad del modelo conservador, demostrando que el descontento social acumulado fue capaz de perforar un aparato estatal diseñado para la perpetuidad.


 
Este quiebre del eje derechista internacional funciona como una sentencia anticipada para quienes pretenden gobernar contra las mayorías: la derrota de Orbán demuestra que no hay blindaje mediático ni persecución política que logre frenar la voluntad popular cuando el autoritarismo se convierte en hambre. En la Casa Rosada, el impacto se siente. Orbán es uno de los principales referentes ideologicos de las nuevas derechas del siglo XXI, uno de los primeros y mas acabados exponentes. El miedo a que el "efecto Budapest" cruce el Atlántico y se expanda a latinoamerica ha dejado de ser una especulación de la oposición para transformarse en el fantasma que hoy recorre los pasillos de un gobierno que empieza a oler su propio fin de ciclo.

03-03-2026 / 18:03
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02-03-2026 / 19:03
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