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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 30-03-2025 / 08:03
PRIMERA GRAN CRISIS FINANCIERA DEL GOBIERNO LIBERTARIO

El “Loco” Milei y el “Toto” Caputo: Los responsables de una nueva catástrofe económica neoliberal

El “Loco” Milei y el “Toto” Caputo: Los responsables de una nueva catástrofe económica neoliberal
Por impericia de política económica y un modelo que no se aplicó en ningún país del mundo, Milei terminó apelando al FMI aun habiendo hecho el ajuste más grande de la historia. Esa misma ineptitud técnica, mezclada con una desesperación por dólares frescos que salven el proceso político electoral, está minando de dudas, internas y secretos las negociaciones con dicho organismo, resultando en una corrida casi diaria que el BCRA tiene que apagar con reservas que ya cayeron por debajo de los 26 mil millones de dólares. El acuerdo con el FMI genera más dudas que certezas. El mercado no compró el discurso del Gobierno nacional y buscó cubrirse de una posible devaluación.
El anarco capitalista Javier "el Loco" Milei no tardó en consolidarse como uno de los principales promotores del endeudamiento argentino. Milei se convertiría en el segundo presidente que más endeudó a la Argentina con el FMI, mientras que Luis "Toto" Caputo es responsable del 72% de la deuda total contraída con el organismo desde 1958. Con el crédito de u$s 20.000 millones que espera ser aprobado en las próximas semanas, solo es superado por Mauricio Macri, quien tomó u$s 44.000 millones durante su gestión.

Detrás de ambos nefastos acuerdos está la misma firma: "Toto" Caputo, ministro de Economía de Milei, quien también presidió el Banco Central durante el gobierno de Macri y fue responsable directo del desastre financiero que provocó el retorno al FMI en 2018. Desde 1958, la Argentina ha recurrido al organismo internacional en diversas ocasiones, pero ningún otro funcionario concentró tanta deuda como Caputo. Bajo su gestión, el país quedó atrapado en una espiral de dependencia financiera que ahora se profundiza con el aval de Milei. La receta es siempre la misma: ajuste brutal, destrucción del Estado y una carga impagable para los argentinos.

Por impericia de política económica y un modelo que no se aplicó en ningún país del mundo, Milei terminó apelando al FMI aun habiendo hecho el ajuste más grande de la historia. Esa misma ineptitud técnica, mezclada con una desesperación por dólares frescos que salven el proceso político electoral, está minando de dudas, internas y secretos las negociaciones con dicho organismo, resultando en una corrida casi diaria que el BCRA tiene que apagar con reservas que ya cayeron por debajo de los 26 mil millones de dólares.

El gobierno libertario se jacta de su "plan motosierra" y de su supuesta austeridad fiscal, pero la realidad es que su estrategia no es otra que la repetición de un ciclo neoliberal de endeudamiento irresponsable que solo beneficia a los especuladores financieros y a los acreedores internacionales. Cuando uno va a pedir la escupidera del FMI es porque está al horno. 
Así, Argentina pasaría a estar más endeudada que Ucrania en guerra. Mientras tanto, los sectores populares sufren las consecuencias: economía paralizada, salarios pulverizados e inflación imparable.


El dato es irrefutable: en menos de una década, Caputo y sus mandantes, los especuladores financieros, han sido responsables de la de la deuda con el FMI. Lo que vendieron como "soluciones" solo han dejado crisis económicas y una dependencia insostenible. Argentina ya conoce este camino y sabe cómo termina. El gobierno pierde el control, la crisis financiera, la desconfianza del mercado crecen y los dólares se fugan.

Luego de los sucesos de las últimas semanas, la desconfianza en el equipo económico de Milei y Caputo ha alcanzado un punto crítico. La falta de transparencia en la gestión de la deuda en pesos, sumada a las contradicciones sobre el acuerdo con el FMI, ha deteriorado la credibilidad del gobierno. La incertidumbre se traduce en una aceleración inflacionaria y una corrida cambiaria que debilita aún más las reservas del Banco Central.

La desesperación por contener el dólar llevó al gobierno a maniobras financieras cuestionables, generando sospechas de financiamiento indirecto del Tesoro a través del Banco Nación y el BCRA. En este contexto, el FMI endurecería su postura y exigiría una devaluación inmediata que podría alcanzar al 30%, mientras los mercados anticipan el fracaso de la estrategia libertaria. Con las elecciones de medio término en el horizonte, Milei intenta sostener un modelo agotado, pero el pueblo ya paga los costos de un ajuste sin salida.

El endeudador serial Caputo no solo enfrenta la fuerte pulseada con el FMI, que él mismo complicó filtrando datos más allá de cualquier código. También recibe el ataque de "fuego amigo", incluidos miembros del equipo económico neoliberal que se pelean por su sillón. Todos resaltan su impericia técnica, y la del propio Milei, que derivó en la desesperada búsqueda de dólares para llegar sin devaluar a las próximas elecciones, evitando una inflación creciente.

La Opinión Popular



 
TRASTIENDA POLÍTICA DE LA PRIMERA GRAN CRISIS FINANCIERA DEL GOBIERNO DE MILEI
 
Secretos, operaciones y nervios entre Caputo y el FMI
 
El ministro, desesperado por un desembolso de dólares millonario en una sola vez que lo sostenga en su cargo, violó un código interno al filtrar negociaciones en curso. Malestar en el Board y ruido en Hacienda por una oferta que deja al Gobierno al límite.
 
El mercado mostró esta semana que no le cree al ministro de Economía, Luis Caputo, cuyo cargo está en revisión y tiene fuego amigo que lo opera en esa línea. La verdad es que viendo cómo se sucedieron los acontecimientos de los últimos días, razones para explicar la turbulencia no faltan.
 
Horas atrás, Caputo violó un código comunicacional interno del FMI, un pacto tácito.  Filtró el monto del acuerdo y hasta especuló con la forma de los desembolsos, justo cuando se está negociando eso con el organismo. Habló de 20 mil millones de dólares y deslizó que sería todo de una vez. La movida cayó como una bomba en la sede del organismo en Washington y hubo directores del Board de al menos 5 países poderosos que se quejaron ante Kristalina Georgieva. No era cierto, según cuentan, que el ministro tenía aval para avanzar tan en detalle.
 
Es más, según fuentes al tanto de las negociaciones, la reunión informal del Board con enviados de Caputo, a inicios de semana, no salió tan bien como esperaba Argentina. Lo que hay hoy son diferencias visibles entre el Staff del FMI y el Board, que es el validador final y el que define la cuestión cambiaria, es decir, cuánto tendrá que devaluar el Gobierno. ¿Por qué? porque el Staff quiere un crédito político a Milei, avalado por Estados Unidos, y el Board, los países, advierten que esto ya ocurrió y terminó mal.
 
Por esta razón, la portavoz Julie Kozack, primero, y luego una filtración a la prensa del propio organismo, salieron a jugarle a Caputo con las mismas armas peligrosas: comunicaron que el préstamo es en cuotas y solo una parte es para intervenir. Le marcaron la cancha y sacudieron aún más los mercados dando una versión diferente a la del ministro. Más tarde, fue el propio Caputo el que habló con medios amigos para que titulen que el FMI había autorizado 20 mil millones. No habían dicho eso.
 
La decisión del ministro de romper códigos se dio luego de varias discusiones entre él y Milei. El Presidente le teme a la corrida y quiere ver resultados urgentes, cuentan. Pero el FMI tiene sus tiempos. Lo que más desesperó al Gobierno es que, hoy, el consenso del mercado y lo que se comenta en los Estados Unidos es que habrá dinero fresco en dos tramos de baja intensidad.
 
"Se están matando por los montos y por la devaluación", detalló alguien que sigue las negociaciones muy de cerca. Lo que está en la mesa, más allá de las operaciones oficiales, es alarmante: un crédito de 20 mil millones de dólares de los cuales entre 5000 y 6000 millones serán de libre disponibilidad y el resto para pagar vencimientos.
 
Pero con un problema: el FMI quiere darle a Caputo 2000 millones entre mayo y noviembre, es decir, post aprobación del crédito de parte del Board del FMI; y otros 3000 después de las elecciones, devaluación mediante. Si el ministro y el BCRA se patinaron 1600 millones en 10 días, ese desembolso casi que acrecienta la crisis político-financiera de Milei. "Sería dramático", especulan en Casa Rosada, donde dicen que "pelearemos a muerte para que la plata sea importante y de una vez".
 
 
Sangrías y el mitín de los multilaterales
  
En síntesis, el organismo le dijo a Caputo que, si se niegan a devaluar, tendrán que bancarse corridas en los mercados con poca plata para seguir interviniendo por las próximas tres semanas, hasta que el FMI defina. Por eso el ministro insiste y hasta opera con la agencia de noticias Bloomberg para presionar por un volumen inicial grande.
 
En las últimas dos semanas, hubo tres cables y artículos instalando el desembolso de una vez. La preocupación de Caputo es natural: el viernes último, el BCRA vendió casi 200 millones de dólares para intervenir la brecha, pero ese día, el agro liquidó 150 millones, algo que debería haber redundado, en un escenario normal, en compras. Pasó lo contrario: en concreto, en los papeles, el Central terminó el viernes vendiendo 350 millones de dólares, un récord absoluto.
 
Hay, en este escenario, una pulseada virulenta por los fondos frescos, pero aquí el FMI también puede quedar comprometido: los negociadores del Gobierno en el organismo contaron a Página I12 que, históricamente, en los programas de Facilidades Extendidas, el Fondo no suele dar inicialmente más que el 35 por ciento del total del dinero. Eso hizo con Mauricio Macri, entregando 14.700 millones sobre 50 mil millones pedidos. ¿Violará el organismo esta regla? La última vez que hubo un sobrecrédito, también con Macri, terminó en razzia total en el organismo. También gobernaba Donald Trump.
 
Otro dato es central en esta historia y explica por qué Caputo quiere garantizarse plata gruesa del Fondo: hace unos días se celebró en Chile la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde participaron funcionarios argentinos y de la Corporación Andina de Fomento (CAF).
 
En ese mitín, la CAF avisó que no tiene en carpeta desembolsos fuertes para Argentina y que, además, son a contraparte de obras, es decir, no se usan para reforzar reservas. Por su parte, el BID deslizó que el crédito que Caputo prometió de organismos internacionales no está cerrado. El ministro dijo que habrá un paquete extra de esos entes para usar de libre disponibilidad.
 
 
A Caputo lo operan desde adentro
  
En este contexto, un Caputo desgastado por una negociación que le pesa, experimenta problemas impensados. Por un lado, el FMI le hizo saber que la carta de los senadores de Unión por la Patria sobre desconocer la deuda a futuro es "importante" para el organismo. "Esto tiene que salir con consenso político", insisten.
 
Por otro lado, y aunque resulte sorprendente lo que se contará a continuación, hay algunos que lo están velando al ministro por anticipado. Y varios son tropa propia. Esta semana, Pablo Quirno, el secretario de Finanzas, que conoce a Caputo desde la gestión en el macrismo y comparten palco en la cancha de River, movió fuerte. En reuniones con bancos y aseguradoras, se vendió como "el potencial suplente" de Toto. A Quirno, de grande, le empezó a gustar tener protagonismo, según cuentan.
 
Llega, hoy, a hablarle directo al Presidente y se acercó a los trolls libertarios, tanto que se acostumbró a gestualidades cuasi infantiles de esos cuadros, y afirman quienes los frecuentan que copia todos los gestos del "Gordo" Dan aplicados a la batalla cultural. "Está raro, Pablo", admiten sus viejos amigos. Mientras tanto, Quirno sostiene en los mitines antes mencionados que "soy la continuidad más ordenada".
 
¿Quién vendría a ser, entonces, la continuidad más desordenada? Hay que mirar al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. En estas páginas se relató que en las últimas horas "el coloso", como lo llama Milei, le dijo al Presidente que hay que levantar ya mismo el cepo porque el plan de dólar quieto de Caputo está terminado.
 
Desde los años del macrismo en el poder se detestan. Sturzenegger es el que más plantea los objetivos y los modos de Milei, y hoy se siente empoderado: avisó que lo de Caputo no iba a funcionar. Corajudo, hasta se tomó una foto que dice muchas cosas: se dejó ver con Georgieva, como parte del consejo asesor en crecimiento del organismo.
 
Por Leandro Renou
 
Fuente: Página 12
 

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30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

 

28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

La Opinión Popular


27-01-2026 / 10:01
La visita del presidente Javier Milei a Mar del Plata dejó una postal muy distinta a la que solía mostrar en anteriores desembarcos en la ciudad. Lejos de las multitudes que supieron acompañarlo durante la campaña y en los primeros meses de gestión, su llegada este lunes estuvo marcada por una convocatoria reducida que apenas superó el centenar de personas, un dato que no pasó inadvertido y que refleja un notorio desgaste de su imagen pública. Milei tuvo que enfrentar una importante manifestación opositora conformada por turistas y vecinos que se autoconvocaron en el centro para repudiar su agenda "vacacional" y su participación en la fascista "La Derecha Fest".
 
Milei arribó a la ciudad en el marco de lo que su entorno denomina el "Tour de la Gratitud", una gira de carácter político-partidario destinada a reencontrarse con simpatizantes y agradecer el apoyo electoral. También formó parte de actividades vinculadas a "La Derecha Fest" y realizó una breve recorrida por la zona de Güemes, en un intento de mostrarse cercano a vecinos y turistas. Sin embargo, el impacto real de la visita fue mucho menor al esperado.
 
Según pudo observarse en el lugar, la presencia de militantes rentdis y fanáticos fue escasa, con un operativo de seguridad que contrastó con la reducida cantidad de personas que aguardaban al presidente. Las imágenes difundidas evidenciaron un acompañamiento magro, muy lejos de las convocatorias masivas que Milei lograba reunir en Mar del Plata durante 2023, cuando su figura despertaba entusiasmo y curiosidad en amplios sectores de la sociedad.
 
Este marcado descenso en la convocatoria expone un cambio de clima político. Las medidas de ajuste, el deterioro del poder adquisitivo y los conflictos sociales comienzan a pasarle factura a un presidente que basó gran parte de su capital político en la conexión directa con "la gente".
 
La postal marplatense parece confirmar que ese vínculo ya no genera el mismo fervor. Así, la visita de Milei a Mar del Plata terminó funcionando más como un termómetro de su presente político que como un gesto de fortaleza. Con un operativo de seguridad nuevamente defectuoso, el Jefe de Estado intentó de manera infructuosa una caravana como parte de su tour de agradecimiento por los resultados de las elecciones de octubre de 2025.
 
El Presidente continúa su recorrida nacional, que no incluye zonas urgentes como las incendiadas en Chubut, pero sí abre terreno propicio para abogar por la nefasta reforma laboral. La escasa recepción, comparada con sus anteriores pasos por la ciudad, deja en evidencia una caída en su nivel de popularidad y abre interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para sostener el respaldo social en un contexto cada vez más adverso.
 
La confianza en el Gobierno volvió a mostrar señales de retroceso en el arranque de 2026. En enero, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó 2,8 por ciento frente a diciembre y se ubicó en 2,40 puntos sobre un máximo de 5, de acuerdo al relevamiento mensual que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.
 
Lejos de la gestión, Milei tiene planificado seguir con los paseos y recorridas por distintas ciudades y evalúa continuar, además, con sus shows en distintas fiestas regionales que tanto criticó. Sin embargo, no tiene en los planes, por ejemplo, visitar la Patagonia que por estos momentos se consume bajo el fuego.
 
La Opinión Popular
 

26-01-2026 / 11:01
La noticia no tuvo titulares catastróficos, ni paneles que la debatieran, ni fue motivo de charla en el café, el asado o la juntada. Como el embarazo de la nena, o el hijo con discapacidad que se ocultaba en la sociedad careta del siglo pasado, la pavorosa noticia del aumento imparable de la morosidad de las familias que volvió a crecer en noviembre, pasa como si no pasara.

La morosidad familiar, o sea, la deuda que toman las familias que antes no se endeudaban para pagar alquiler, comida, vestimenta, salud o educación se triplicó en sólo un año y pasó del 2,6% en noviembre de 2024 al 8,8% en el mismo mes del año pasado.

Desde 2010 que no se veían cifras así, con la "pequeña" diferencia que en aquel año una parte no menor de esa deuda tenía que ver con la compra de viviendas, automóviles o viajes y hoy es por atender las necesidades básicas insatisfechas en familias que venían bien cuando "estábamos mal" y había que votar un "cambio".
 
Y el voto hizo el cambio. En el mismo mes del infierno endeudador de las familias, hubo otros derrumbes de actividades que eran florecientes cuando estábamos mal: la industria manufacturera cayó -8,2%, el comercio -6,4% para no hablar de la pesca que se sumergió (valga la expresión acuática) un -25%, convirtiéndose en el sector de mayor desplome.
 
Lo único que crece es lo que está ligado al gran capital: petróleo y minería, el agro y la llamada "intermediación financiera", esto es, los hijos y nietos de los ganadores de la siniestra Argentina de Martínez de Hoz con su ley de entidades financieras prohijados por la dictadura de Videla, Massera, Agosti y sus civiles cómplices que dejaron 30 mil desaparecidos, cientos de bebés apropiados y la economía destruida.
 
¿De qué viviremos los argentinos en este país que así se destruye? Días atrás estimamos que al proyecto de país libertario le sobran 25 millones de argentinos. Con los nuevos datos, el cálculo parece optimista.
 
La receta gorila para ocultar las verdaderas causas de esta destrucción es la de siempre: reforma laboral porque la culpa la tienen los trabajadores y los derechos que el peronismo les regaló. El "costo argentino" le llaman estos atorrantes.
 
La verdad, aunque no se informe, ni se debata, ni se charle o se discuta, es que, con estos niveles de consumo en picada, a la industria, al comercio, a los servicios, le falta demanda. Con este nivel de actividad, no necesitan más empleados, ni baratos ni caros, ni con derechos o sin derechos.
 
El último índice de salarios difundido por el Indec volvió a dejar en evidencia que el poder de compra de los trabajadores no logra recuperarse frente al avance de los precios. En paralelo, la Unión Industrial Argentina advirtió una nueva caída de la actividad fabril, con impacto directo en el empleo y el consumo. Al país libertario le sobran empleados, le sobran familias y por eso tiene más de seis millones de planes AUH y Tarjetas Alimentar que son grupos familiares barridos bajo la alfombra.

El problema no son los laburantes y sus familias, es el proyecto libertario de endeudamiento para ocultar el fracaso. Su deuda en dólares se paga con más deuda y con emisión de pesos que luego se absorbe a tasas altísimas dándole ganancias a sus amigos especuladores de la patria financiera y con las que se destruye la inversión productiva. No son los trabajadores el problema... es la patria financiera... y para esa antipatria que pide reforma laboral, la única solución argentina es una reforma financiera que le corte sus garras a los buitres.

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