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Nacionales - 28-03-2025 / 11:03
EL NUEVO ENDEUDAMIENTO CON EL FONDO MONETARIO TRAERÁ UN AGRAVAMIENTO DE LA CRISIS ECONÓMICA-SOCIAL

El cipayo Milei viajará a EE.UU. a chupar las medias de Trump para que el FMI le de los dólares que necesita con desesperación

El cipayo Milei viajará a EE.UU. a chupar las medias de Trump para que el FMI le de los dólares que necesita con desesperación
El Banco Central volvió a vender dólares este jueves a pesar de los intentos del loco Milei por mostrar que pueden sostener la cotización oficial. En las últimas 9 jornadas perdió casi US$1.500 millones en el mercado cambiario y las variables financieras siguen siendo negativas. Cada vez que el ministro Caputo intenta calmar “los mercados”, termina agitando aún más las aguas. Esta vez aseguró que el nuevo acuerdo con el FMI implicará desembolsos por 20.000 millones de dólares, pero no dio detalles de cómo se harán y encima la vocera del Fondo se negó a respaldar su anuncio. De ahí el nuevo viaje de el libertario estafador a los EE.UU.
El presidente Javier "el Loco" Milei visitará la Casa Blanca entre la última semana de abril y los primeros días de mayo, para chuparles las medias a su par estadounidense, Donald Trump. La reunión, es para conseguir los dólares que el libertario necesita con desesperación, para llegar a las elecciones de octubre, y que su política neoliberal no puede generar. El canciller Gerardo Werthein ya se encuentra en Washington para coordinar los detalles del encuentro con la administración republicana. Su agenda incluye una reunión el 1º de abril con el senador Marco Rubio, donde podría definirse la fecha exacta del encuentro entre los dos jefes de Estado.
 
Presionado por la corrida, Luis "Toto" Caputo se anticipó a la apertura del mercado para anunciar que el nuevo acuerdo con el FMI es por USD 20 mil millones. La desesperación del Gobierno por frenar la corrida contra el peso, llevó al ministro de Economía a revolear cifras sin precisiones. No dio detalles sobre la devaluación que pide el Fondo ni explicó cuanto serán los fondos frescos que reciba el país. Ni explicó cuáles son las medidas que aceptó implementar el gobierno a cambio de esos USD 20 mil millones. Conclusión, el Banco Central siguió vendiendo y ya suma 1445 millones de dólares desde que empezó la corrida.
 
Los argumentos del gobierno, fueron desmentidos hasta por el propio FMI. La vocera Julie Kozack se negó a confirmar la cifra de 20 mil millones de dólares que anunció Caputo: "El monto lo define el board y los desembolsos serán en tramos y no todo junto", afirmó. La desautorización de Kozak a las palabras de Caputo cayeron mal en el "mercado" financiero que pasó de un entusiasmo inicial a mostrar señales negativas. Los bancos que están empezando a acercarse a números rojos, muy lejos de las ganancias siderales que tuvieron durante el festival de Leliqs, llegaron a perder 5% de su valor en pocos minutos.
 
El falaz razonamiento del ministro consiste en sumar como fondos disponibles, el total del crédito que le otorgaría el FMI, incluso la parte que deberá aplicar al pago de los vencimientos de la deuda anterior con el propio Fondo entre 2026 y 2029. Eso suman unos 14 mil millones, que seguramente recibirá apenas semanas antes de cada vencimiento. No se sumarán a las reservas, aunque aliviarán a éstas de hacer frente a tales vencimientos. 

Quedarán otros 6000 millones del préstamo del FMI, que tampoco está claro que ingresen de inmediato una vez firmado el acuerdo. Su vocera indicó ayer que ese punto está por verse. Y por otra parte, los créditos para respaldo de reservas que le otorgaría el BID, la CAF y el Banco Mundial, difícilmente puedan concretarse en pocos días. Todo lo cual convierte la proyección de llevar las reservas internacionales del Banco Central "en unos días" en una falacia para calmar al mercado, que no le rindió. Bajo esta misma lógica, fue que Milei refirió que hablar hoy del tipo de cambio "es irrelevante", no hay razones para devaluar. ¿El mensaje es que el que apuesta al dólar pierde?

¿Son o no son U$S 20.000 millones? ¿Taca-taca o paso a paso? La exasperada necesidad de dólares acrecienta el alineamiento cipayo de Milei con Trump, apoyando políticas que incluyen el respaldo a Israel, la crítica a la influencia de China en América Latina y el rechazo a los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Sin embargo, a pesar de la afinidad ideológica, existen diferencias en el enfoque económico de ambos mandatarios. Mientras Milei defiende el libre comercio, Trump promueve una política proteccionista que ha afectado a socios históricos de Estados Unidos en América Latina, Europa y Asia. La reunión entre Milei y Trump podría marcar un nuevo capítulo en las relaciones carnales con la potencia yanqui.

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LOS ARGUMENTOS DEL GOBIERNO, DESMENTIDOS HASTA POR EL FMI
 
El que se quemó con dólares ve un Caputo y llora
 
El presidente y su ministro quisieron dar una señal de confianza exagerando que al Banco Central "le sobrarán dólares" con un desembolso inmediato del FMI, que su vocera desestimó. Mientras tanto, siguen volando las reservas
 
En una jornada que se preveía caliente, Luis Caputo intentó anticiparse a la apertura del mercado con un mensaje optimista: antes de las 10 de la mañana de este jueves, anunció que el acuerdo que se negociaba con el FMI suponía un desembolso de 20.000 millones de dólares. Los que, además, sumados a otros préstamos en trámite con otros organismos financieros internacionales por 5000 millones, equivaldrían a un respaldo extra para las reservas internacionales de 25.000 millones.
 
Indicó que, sumado este aporte al nivel actual de reservas, las llevaría a 50.000 millones de dólares. "Con esto vamos a terminar con el stress del dólar en la Argentina", aseguró el ministro en tono celebratorio. Pero la extraña alquimia que describió Caputo para multiplicar por dos las reservas en pocos días, quedó rápidamente descalificada, y nada menos que por el propio FMI.
 
Su vocera, Julie Kozack, apenas un par de horas después de los dichos de Caputo, en conferencia de prensa informó desde Washington que la cifra total del acuerdo aún no estaba definida y que, además, los desembolsos serían en etapas "a lo largo de programa", que tendrá una duración de diez años. Conclusión: Caputo no recibirá 20.000 millones "en unos días" como él dijo.
 
El intento del ministro sirvió de poco y no logró detener, ni siquiera durante la jornada, la sangría de dólares (pérdida de reservas) que viene sufriendo el Banco Central desde el 14 de marzo en forma ininterrumpida.
 
A pesar de ello, el presidente Javier Milei trató de respaldar al titular del Palacio de Hacienda, asegurando que con semejante nivel de reservas que conseguiría, quedaría descartada la necesidad de devaluar.
 
"Hablar del tipo de cambio es irrelevante, porque voy a tener tantos dólares que respaldan la base monetaria, que me podrían sacar toda la base monetaria al tipo de cambio oficial y me sobrarían US$24.000 millones", sostuvo en una entrevista este jueves, en la que además aseguró que no piensa en devaluar, porque "lo que faltarán en la Argentina serán pesos y no dólares".
 
En su intervención en un seminario en la Bolsa de Comercio, Luis Caputo aseguró que había conversado el miércoles con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, con quien acordó dar a conocer la cifra el acuerdo que se negocia, "porque aún restan varios pasos  burocráticos que pueden demandar varias semanas" para que se firme.
 
"Sumando BID, BM y CAF vamos a estar en torno a los 50.000 millones de dólares de reservas brutas. La base monetaria es de 25.000 millones al dólar oficial y al cambio libre es de 20.000 millones. Entonces, vamos a tener más del doble de reservas que de base monetaria", fue la insólita explicación que dio Caputo para convencer sobre la solidez del programa que se negocia.
 
Argumento que reforzó afirmando: "El nivel de respaldo que en unos días tendrán los pasivos del Banco Central no lo hemos tenido nunca. Ni siquiera en la convertibilidad y además con superávit fiscal (...). Con esto vamos a terminar con el estrés del dólar en la Argentina, porque no vamos a volver al déficit fiscal".
 
Tanto Milei como Caputo apuntaron, en sus intervenciones públicas, a culpar a la oposición de querer desestabilizar al Gobierno. "Cuando veo hablar de corrida cambiaria o crisis me sorprendo. Desde que nosotros llegamos en 14 meses el tipo de cambio se movió 15%. Me parece un poco raro que sea una corrida", indicó el ministro.
 
Enfatizó que "hay una intención de desestabilizar al Gobierno de Milei. Hay una necesidad y urgencia de desestabilizar. La oposición lo hace organizando cosas como lo que hicieron en las últimas dos semanas", dijo, atribuyendo a una organización siniestra la secuencia de marchas por los jubilados, la resistencia a tratar el DNU que pretendió habilitar el nuevo préstamo del FMI, la carta a las autoridades del Fondo descalificando la legalidad del nuevo acuerdo. "Y el cuarto punto, es lo que se dice sobre lo que está pasando", se quejó el ministro.
 
El Fondo Monetario Internacional aclaró que los fondos que incluirá el nuevo acuerdo con la Argentina serán desembolsados en etapas y evitó precisar la cifra total. "El tamaño del paquete será determinado en última instancia por nuestro Directorio", indicó la vocera Julie Kozack durante su conferencia de prensa.
 
La portavoz señaló que "las discusiones sobre un nuevo programa apoyado por el FMI están muy avanzadas y esto incluye conversaciones por un monto considerable", afirmó Kozack eludiendo la respuesta sobre la cifra de 20.000 millones de dolares que anunció Caputo. Según Kozack, los desembolsos serán en etapas "a lo largo de programa" y los montos y los plazos aún son materia de discusión.
 
Un último episodio también pareció parte de la conjura contra Caputo: Federico Sturzenegger subió en sus redes sociales una foto de él y la titular del FMI, Kristalina Georgieva, en una reunión del Consejo Asesor sobre Emprendimiento y Crecimiento del FMI, mostrándose dispuesto a jugar otro rol si se le diera la oportunidad. Página/12 ya informó acerca de trascendidos que indican que Sturzenegger rompió el pacto de caballeros con Caputo y comenzó a dejar correr sus recomendaciones sobre economía en el despacho presidencial.
 
En medio de la sangría de divisas del Banco Central para frenar el dólar la suba del dólar, el ministro desregulador le pidió al presidente Javier Milei "levantar el cepo ya" para frenar la pérdida de reservas. "Es un riesgo que no podemos tomar hoy", le respondió Milei, que por ahora mantiene al "Messi de las finanzas" en el cargo.
 
"El Consejo reúne a un grupo de destacados pensadores y profesionales de los negocios, las finanzas, el mundo académico y la formulación de políticas para compartir sus puntos de vista", dice el sugerente texto que acompaña la foto que publicó Sturzenegger en sus redes.
 
Por Raúl Dellatorre
 
Fuente: Página 12
 

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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
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29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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