La Opinión Popular
                  11:55  |  Martes 17 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Entre Ríos - 26-03-2025 / 11:03
OPINIÓN

Daniel Enz: Domingo Daniel Rossi y la desfachatez de un “Nunca más” contra la corrupción

Daniel Enz: Domingo Daniel Rossi y la desfachatez de un “Nunca más” contra la corrupción
"Hay que hacer un Nunca más de la corrupción en Entre Ríos". La frase corresponde a una especie de auto reportaje realizado al intendente de Santa Elena y ex vicegobernador, Domingo Daniel Rossi.
 
"Hay que hacer un Nunca más de la corrupción en Entre Ríos". La frase corresponde a una especie de auto reportaje realizado al intendente de Santa Elena y ex vicegobernador, Domingo Daniel Rossi.
 
No hay nadie en Entre Ríos -y seguramente debe haber pocos en el país- que tengan la caradurez y descaro de este dirigente del peronismo de Santa Elena, que considera que todos los habitantes de esta provincia son desmemoriados y estúpidos. O que no existen los archivos periodísticos en los medios entrerrianos con más de 35 años de existencia.
 
En las últimas cuatro décadas Rossi fue la imagen de la corrupción y la desfachatez, precisamente, por más que ahora quiera demostrar lo contrario, buscando una banca en el Senado de la Nación, de la mano de su asesor y abogado, Carlos Guillermo Reggiardo, un personaje lleno de odio y resentimiento, hecho a imagen y semejanza de su jefe político, que cobra uno o dos sueldos del erario público (municipio y Senado provincial), especialmente para decir a diario cualquier barbaridad en redes sociales y en los sitios web que él maneja y le sirven todo el tiempo para autoelogiarse o bien victimizarse.
 
La defensa de Rossi, su postulación y la agresión permanente a los que considera sus "enemigos" -tanto en la justicia, en la política o en el periodismo entrerriano- es su principal rol y objetivo de vida.
 
El excompañero de fórmula del primer gobierno de Jorge Busti, Domingo Daniel Rossi, nunca dio explicaciones de los desvíos de dineros del Estado cuando fue uno de los que orquestó con Orlando Engelmann (presidente de la Cámara de Diputados durante varios mandatos, desde 1987, ya fallecido) las compras de 25.000, 19.000 y 27.300 cajas de alimentos que fueron pagadas y nunca recepcionadas en la Legislatura entrerriana, entre 1989 y 1990.
 
Tampoco explicó demasiado el vaciamiento que se hizo del exfrigorifico regional Santa Elena cuando era el mandamás político de los negociados de la planta industrial ni de la privatización que se encaró y concretó al grupo Constantini, después de una primera licitación fallida al núcleo empresario denominado Malleco, que Rossi armó con su gente amiga y cuya propuesta fue desestimada por el Tribunal de Cuentas.
 
No fue casual que cuando ANÁLISIS descubrió las cuentas que tenía Rossi en la República Oriental del Uruguay, en 1997 (a nombre de su madre jubilada y su exesposa empleada pública), la justicia pudo determinar que en tiempos previos y posteriores a la privatización del frigorífico transitaron cerca de 90 millones de dólares por esas cuentas del exvicegobernador, en el vecino país. Y que cuando se descubrieron las dos cuentas que aún disponía había más de 1.600.000 dólares depositados, según los saldos bancarios del Surinvest y el ING Bank de Paysandú.
 
Rossi, con la caradurez e hipocresía que lo caracterizan, al declarar en el juicio oral y público, dijo que buena parte de sus ahorros eran provenientes de haberse robado todos los fondos reservados de la Vicegobernación, entre 1987 y 1991 y que eso le sirvió para los depósitos en el Uruguay. Sí, lo dijo en el juicio sin que se le moviera un pelo y como si hubiera sido lo más correcto y normal del mundo. Y por eso lo condenaron a prisión condicional, en medio del empobrecimiento de todo un pueblo donde lo único que creció -y más aún después del cierre del frigorífico, tras la partida de Constantini- fueron los índices de desocupación, prostitución, suicidios y éxodo de los pobladores.
 
Rossi siguió haciendo negocios con los empresarios de la construcción (por lo cual irá a juicio oral este año) y continuó apostando a colocar dinero en el exterior, aunque la pantalla haya sido su mujer, la senadora provincial Patricia Díaz, de quien solo se sabe que es "la mujer de Rossi" y no más que ello en el Senado.
 
Ese mismo Rossi, que ahora intenta ser el adalid contra la corrupción y hasta quiere juzgar e intenta dar consejos de cómo combatirla, cuando nunca hizo nada para revertirla en los últimos 40 años, es el que le importa un bledo dar explicaciones de las cuentas pendientes del municipio a los organismos de control o que no le interesa pagarle a ENERSA los más de mil millones de pesos que debe de alumbrado público, hace más de 8 meses.
 
Rossi es quien no duda un instante en ubicar a amigos y familiares con contratos en el Senado provincial ni se priva de nombrar a sus hijos como funcionarios de su gabinete en el municipio de Santa Elena. Ese es Rossi, el que quiere un "Nunca más" contra la corrupción y con tal idea de estos tiempos pretende engañar a miles de jóvenes que no le conocieron sus fechorías en estas últimas cuatro décadas de vida política.
 
El concepto Nunca más -esgrimido por Julio César Strassera en el Juicio a la Junta- es mancillado cuando lo pronuncia un dirigente como Rossi. Alguna vez la Memoria, Verdad y Justicia también debería ser aplicable para los hechos de corrupción. El Nunca Más hoy es un claro concepto para generar conciencia y rechazar los negacionismos en materia de Derechos Humanos.
 
Es hora de que también se utilice para rechazar los negacionismos en materia de corrupción, pero a través de personalidades que se ocuparon de combatirla en estas décadas, de modo coherente y constante. No es a través de Rossi o sus socios directos, porque ellos son la imagen de la mentira, el oportunismo y la caradurez. Solo así se podría comenzar a creer de nuevo en tener una provincia más sana y transparente.
 
Por Daniel Enz
 
Fuente: Análisis Digital
 

Agreganos como amigo a Facebook
03-03-2026 / 11:03
02-03-2026 / 11:03
02-03-2026 / 11:03
01-03-2026 / 20:03
El porteño Rogelio Frigerio y buena parte de los gobernadores escucharon al presidente Javier Milei, quien celebró la supuesta mejora macroeconómica, el control político pleno que La Libertad Avanza logró en el Congreso pese a no tener mayoría, las reformas que él considera irreversibles y el avance de las ideas libertarias, que parecen irrefrenables. Frigerio y los gobernadores escucharon un relato triunfal mientras afrontan la complejidad creciente de sus administraciones provinciales, de la economía real, del derrumbe de los sectores regionales industriales y de la grave situación social.
 
Esa parte de la realidad, dolorosamente territorial y expulsiva, radica en el interior federal, aunque dependa casi exclusivamente de decisiones que toma Milei. El desfinanciamiento cada vez más pronunciado de las administraciones provinciales les resta posibilidades de acción territorial y política. No obstante, los diputados y senadores de las provincias votan a favor de las leyes de Milei. El oficialismo entrerriano, entre ellos.
 
El posicionamiento político de Frigerio es cada vez más difícil de clasificar. Intenta calmar los reproches del pueblo, pero en simultáneo avala la reforma laboral. Apoya la macroeconomía de puertas abiertas de par en par, con importaciones indiscriminadas, pero reclama igualdad de condiciones para la golpeada industria provincial. Los diagnósticos son tenebrosos en materia de empleo y de condiciones sociales del amplio sector asalariado entrerriano que desde hace décadas vive de industrias que van perdiendo competitividad, y que el proyecto libertario ha venido a liquidar. Milei lo hace sin complejos: celebra el cierre de empresas, trata de delincuentes a los principales empresarios del país y jamás habla de producción ni de empleo.
 
Cuando se observa el posicionamiento de Frigerio, su margen político se evidencia dramáticamente reducido. Y las consecuencias en la propia administración son crecientes. Frigerio sostiene el ajuste en los sueldos públicos y en las jubilaciones pese al malestar gremial en alza; intenta amortiguar la caída generalizada de recursos con mayor endeudamiento, con refinanciamiento caro y sobre costos. Mientras, subsiste gracias al intercambio de votos en el Congreso por algún ATN. Se balancea al borde del abismo y la conflictividad se incrementa en todo el territorio provincial.
 
En ese marco, Nadia Burgos, dirigente del MST en el FIT-U y delegada gremial del Ministerio de Salud se expresó: "La paritaria estatal en Entre Ríos volvió a mostrar el mismo esquema de siempre: el gobierno presenta una oferta que no recompone el salario real y pretende cerrar el conflicto con el aval de UPCN, mientras miles de trabajadores siguen perdiendo poder adquisitivo y en su mayoría con salario de pobreza". La miserable propuesta de Frigerio, del 15,8% sobre sueldo básico de junio 2025, no cubre la inflación acumulada ni garantiza una recuperación del salario, sumado a los 9 meses de salarios congelado junto a los recortes de ingreso de junio 2025. Las sumas fijas, tramos diferidos y promesas de revisión no resuelven el problema de fondo: los sueldos estatales están por debajo de lo necesario para vivir. Frigerio está muy alejado de lo que se vive en los lugares de trabajo: el salario no llega, las condiciones laborales se deterioran y el ajuste se descarga sobre quienes sostienen el funcionamiento del Estado y los jubilados.
 
Por su parte, para el sector pasivo se otorgará una suma fija de 75.000 pesos que reemplaza la suma fija que venían percibiendo de $40.000. Aumento real: $35.000. Una miseria. Las cifras establecidas están muy debajo de la inflación real y en la mitad de los índices truchos del gobierno de Milei. Y no recomponen el poder de compra de los trabajadores. El Consejo Provincial del Partido Justicialista expresó su "profunda preocupación y rechazo ante el reciente anuncio del gobierno provincial de otorgar incrementos salariales bajo la modalidad de sumas no remunerativas y no bonificables". Resulta contradictorio e injustificable que, en un contexto donde el propio oficialismo impulsa una reforma previsional que afectará directamente a trabajadores activos y jubilados, se dispongan mecanismos salariales que reducen aportes, debilitan el financiamiento del sistema previsional y deterioran el salario real de los empleados públicos.
 

01-03-2026 / 10:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar