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El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 22-03-2025 / 06:03
LOS LEGISLADORES QUE FIRMARON UNA LETRA DE ENDEUDAMIENTO EN BLANCO, TRAICIONARON SU MANDATO

Esclavos de la deuda externa: La peor forma de corrupción de la política

Esclavos de la deuda externa: La peor forma de corrupción de la política
El DNU de Javier "el Loco" Milei, de la deuda que gestionará Donald Trump y que aprobaron diputados de La Libertad Avanza, los del PRO y los semioficialistas del radicalismo, la Coalición Cívica, los provinciales y algún peronista transfugado, no indicaba la cantidad, los intereses ni los plazos de la deuda, ni las condiciones que exige el prestamista.
La deuda la pagará el pueblo. Los legisladores son representantes del pueblo, son elegidos y pagados para defender sus intereses. Los legisladores que firmaron una letra de endeudamiento en blanco, -incluso los oficialistas-, traicionaron la responsabilidad para la que fueron electos. Porque lo que está en blanco en ese adefesio de DNU -inconstitucional porque pasa por arriba de una ley-, no lo llenará el gobierno sino el Fondo Monetario Internacional.
 
El DNU de Javier "el Loco" Milei, de la deuda que gestionará Donald Trump y que aprobaron diputados de La Libertad Avanza, los del PRO y los semioficialistas del radicalismo, la Coalición Cívica, los provinciales y algún peronista transfugado, no indicaba la cantidad, los intereses ni los plazos de la deuda, ni las condiciones que exige el prestamista.
 
Pero no es casual que ese mismo día en las puertas del Congreso se realizaba una masiva movilización de respaldo a los jubilados, que han sido las principales víctimas del ajuste. Y tampoco es de extrañar que mañana venzan las moratorias para las jubilaciones. El 90 por ciento de las mujeres no se podrá jubilar. Y tampoco podrán hacerlo los trabajadores que fueron estafados por sus empleadores al no hacer los aportes que les correspondía.
 
El ajuste del sistema previsional fue exigido por el FMI cada vez que le pidieron prestado, al igual que una "flexibilización" laboral que despoje a los trabajadores de derechos y beneficios. Por eso no llama la atención que el gobierno y todos sus cómplices del desfalco a los jubilados hayan festejado después por el dinero que irá a parar a los bolsillos de los fugadores de capital y que luego deberá pagar el pueblo.
 
Fue denigrante para los argentinos que el gobierno enviara un DNU en blanco y fue infame que se lo votaran. Los bloques de Unión por la Patria y la izquierda votaron en contra, perdieron la votación, pero salvaron la dignidad. Los que votaron a favor, ni siquiera se tomaron el trabajo de pedir mínimas explicaciones, de poner un marco razonable a la deuda que se tomará y que, junto con la montaña de plata que tomó Mauricio Macri, condenó a varias generaciones de argentinos.
 
La presentación de ese DNU en blanco fue un acto desesperado por la falta de dólares que pone en forma permanente al gobierno ante el peligro de una corrida. Sólo en los últimos cuatro días el Banco Central perdió mil millones de dólares para pisar su cotización.
 
Y con la misma desesperación recurrió al FMI. Resultó obvio que hará lo que le digan a cambio del préstamo. Por eso, los diputados no le firmaron un DNU en blanco al gobierno sino al prestamista. Eso es traicionar sus mandatos. Es la peor forma de corrupción de la política, hicieron lo opuesto a la responsabilidad por la que fueron elegidos.
 
Cuando se habla de "puja de intereses" mucha gente lo concibe como una categoría intelectual, algo de la sociología, y no se da cuenta que es lo que ocurre cuando defiende su salario o cuando busca mejores precios en los comercios. Y cuando se habla de "interés nacional" muchos creen que es algo de la historia, que le es ajeno, y no se dan cuenta que cada ciudadano es parte de lo nacional, no está por fuera.
 
Cuando se defienden los intereses del país, se defienden los intereses de cada uno de los argentinos. Y cuando se entregan, como hizo Mauricio Macri y sus aliados políticos y ahora Javier Milei, mandan abajo del tren a todos los argentinos. "No queremos entorpecer la acción del gobierno", es lo mismo que decir que no van a entorpecer la acción del asesino, porque el gobierno no fue votado para endeudarse.
 

El otro argumento fue que no votarlo hubiera sido "hacerle el juego a los devaluadores seriales". Fue la explicación de Carrió, que mandó votar a sus diputados una devaluación de entre el 30 y el 50 por ciento, porque una de las exigencias que trascendió del Fondo es que el gobierno ubique al dólar oficial flotando en una banda entre 1300 y 1600 pesos.
 
Los diputados que votaron por el DNU, también votaron una megadevaluación que provocará otro pico inflacionario. Pero esta vez, el salto de los precios no será acompañado por los salarios. En ese momento habrá que recordar quiénes fueron los "devaluadores seriales" que levantaron la mano a favor del DNU.
 
Más que una solicitud al FMI, fue un pedido de auxilio, el grito de socorro de un ahogado por la crisis económica que detonó sin saber nadar y que ya le llega al cuello. Si estuviera bien, no necesitaría los dólares del Fondo. El consumo no deja de bajar y la economía no crece. El gobierno desprecia el mercado interno y se confía en Vaca Muerta pero la política que anunció Donald Trump fue para bajar el precio del petróleo.
 
El bloque de senadores de Unión por la Patria y la conducción del PJ advirtieron que no aceptaban la legalidad de la nueva deuda con el Fondo. Más allá del resultado en Diputados, esas declaraciones fueron un mensaje al prestamista desde la fuerza que tiene más posibilidades de suceder al gobierno libertario.
 
Desconocer la legalidad implicaría una deuda llevada a los tribunales, difícil de cobrar. Manejado desde la Casa Blanca, el Fondo se mueve ahora en un escenario internacional multipolar donde el futuro es incierto y este crédito, igual que el de Macri, es expresión del mundo unipolar que ya no existe. Resulta absurdo y criminal que un país como Argentina tenga el 40 por ciento de toda la deuda que prestó el Fondo.
 
Estas semanas, el Congreso y sus alrededores se convirtieron en una radiografía de la Argentina de Milei. El miércoles 12 una manifestación en solidaridad con los jubilados terminó con miles de manifestantes reprimidos a garrotazos, gases y balas, con decenas de heridos y el reportero gráfico Pablo Grillo, de gravedad.
 
Y el miércoles 19 la ciudad amaneció tomada por un ejército de ocupación y amenazas que una voz robótica repetía en las estaciones de trenes, en las calles y en algunas radios. En vez de amedrentar ese clima funcionó como provocación y fueron más manifestantes en repudio a la represión del miércoles anterior.
 
La CGT anunció un paro para el 10 de abril, también se sumará al acto de los miércoles de los jubilados frente al Congreso y convocó a participar en el acto del 24.
 
En este gobierno, FMI, jubilados, trabajadores y derechos humanos son temas que confluyen. Siempre ha sido así, pero el extremismo de Milei tuvo el mérito de mostrarlo. Generó sin proponérselo una deriva de la protesta hacia la marcha del 24, que se ha convertido en la expresión más clara de la forma como la mayoría de la sociedad se apropió de los derechos humanos. Es un tema que no decae.
 
En algunas escuelas se levantaron los actos de repudio a la dictadura que estaban previstos. El gobierno ha desmantelado la secretaría de Derechos Humanos y despidió a la mayoría de los empleados en los centros de la Memoria. Sus legisladores planificaron visitas a los criminales condenados. El gobierno justificó las atrocidades de la represión durante la dictadura y seguramente difundirá un video con esa temática.
 
El año pasado, la convocatoria de los organismos de derechos humanos fue masiva. Este año, además, estará unificada. Será más grande aún, convocada por las agresiones del gobierno, y tendrá una proyección que va más allá de los derechos humanos.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
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