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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 20-03-2025 / 11:03
MASIVA MOVILIZACIÓN FRENTE AL CONGRESO, ESTA VEZ NO SE ANIMARON A REPRIMIR

Fracaso del terrorismo represivo del Loco Milei: miles de personas acompañaron este miércoles a los jubilados

Fracaso del terrorismo represivo del Loco Milei: miles de personas acompañaron este miércoles a los jubilados
La movilización de este miércoles fue superior en número a la del miércoles anterior. Y eso ocurrió a pesar de la escandalosa amenaza terrorista represiva que desplegó el Gobierno de los Hermanos Milei -ayudado por los medios oficialistas porteños- a lo largo de toda la jornada. La política de amedrentamiento de Patricia Bullrich no consiguió impedir que una multitud desbordara la Plaza de un Congreso enjaulado en solidaridad con los jubilados. Al Gobierno no le alcanzó la salvaje cacería de la semana pasada, ni las amenazas oficiales de aumentarla, ni la militarización de la CABA, ni los bloqueos ilegales para evitar la llegada de los manifestantes. La voluntad de pelear junto a los jubilados sigue en pie. El miércoles que viene hay llamada una nueva movilización.
La movilización de este miércoles fue superior en número a la del miércoles anterior. Y eso ocurrió a pesar de la escandalosa amenaza terrorista represiva que desplegó el Gobierno de los Hermanos Milei -ayudado por los medios oficialistas porteños- a lo largo de toda la jornada. La política de amedrentamiento de Patricia Bullrich no consiguió impedir que una multitud en solidaridad con los jubilados, desbordara la Plaza de un Congreso enjaulado. Al Gobierno no le alcanzó la salvaje cacería de la semana pasada, ni las amenazas oficiales de aumentarla, ni la militarización de la CABA, ni los bloqueos ilegales para evitar la llegada de los manifestantes. La voluntad de pelear junto a los jubilados sigue en pie. El miércoles que viene hay llamada una nueva movilización.

Poco antes, el Congreso avaló el DNU del acuerdo con el FMI, con el que Javier "el Loco" Milei y Luis "Toto" Caputo pretenden profundizar el saqueo social. El Gobierno volvió a contar con el apoyo de la casta: radicales, macristas y una porción del peronismo corrió en ayuda del oficialismo, para garantizarle un voto positivo a este acuerdo, del cual aún no se conocen las condiciones, pero que se cumplirá con el sufrimiento de los jubilados.

Para imponer el terror, las amenazas comenzaron temprano. En estaciones de tren y subte, altavoces oficiales repetían mensajes que asociaban la protesta con una supuesta violencia y anticipaban la acción represiva de las fuerzas de seguridad. "La policía va a reprimir cualquier atentado contra la República", repetían, como en la Alemania nazi, una y otra vez en distintas estaciones de Buenos Aires. El Gobierno autoritario intentó de todas las maneras posibles evitar la masiva manifestación en apoyo a los jubilados. No lo logró.

En los accesos a la CABA, efectivos revisaban pertenencias y pedían documentación a quienes llegaban para manifestarse, como en las peores épocas de la dictadura militar genocida. La orden era impedir que la movilización cobrara fuerza. Al llegar al Congreso, los manifestantes se encontraron con un cerco metálico y filas de gendarmes bloqueando el paso. Ni siquiera los vecinos que vivían en la zona pudieron atravesar el muro sin identificación. La postal de una Ciudad sitiada se completó con la presencia de efectivos en cada esquina, patrullando las inmediaciones.

Pese al vallado, los cortes de calle y los casi 2000 efectivos de las fuerzas federales y de la policía porteña desplegados, los manifestantes fueron copando desde temprano el epicentro de la movilización. Marcharon columnas de organizaciones sociales (como la UTEP y Barrios de Pie), gremios de la CGT (como La Bancaria, la UOM, la CATT), las dos CTA y la izquierda. El protagonismo, igualmente, fue de los jubilados y las jubiladas.

Muchos de ellos autoconvocados, otros organizados en las agrupaciones que todos los miércoles se congregan frente al Congreso. Se cantó contra el FMI, contra el Presidente, contra su hermana coimera Karina y su ministra de Seguridad. También se pidió la recomposición de las jubilaciones y el fin de la represión a la protesta social. Todo se hizo en paz: en todo momento, los que marcharon dieron cátedra de cómo controlar la calle, la última obsesión del Gobierno.

Milei intentó prohibir la protesta social con un descomunal y a la vez absurdo operativo, junto a la Policía de la CABA pero crearon un verdadero caos de tránsito en la capital del país, con el único objetivo de aterrorizar para impedir la movilización en apoyo a los jubilados. Nada de eso funcionó. Hubo miles de personas cerca del Congreso, en apoyo la lucha de los jubilados, que se mantiene como un símbolo de resistencia a un ajuste neoliberal feroz. Con la manifestación ya desconcentrada, un grupo reducido intentó derribar las vallas. Esa imagen fue utilizada por el Gobierno represivo para justificar el operativo y desviar la atención de la jornada pacífica que miles de personas protagonizaron en defensa de los derechos jubilatorios.

La Opinión Popular


 
MASIVA MOVILIZACIÓN FRENTE AL CONGRESO, ESTA VEZ SIN REPRESIÓN
 
El Gobierno no pudo imponer el miedo y los jubilados llenaron la plaza
 
El desmedido operativo de Bullrih resultó insuficiente para desmovilizar a las organizaciones y a los gremios, que se sumaron a la tradicional marcha de los miércoles. Se cantó contra Milei, el FMI y el ajuste. "Bullrich eligió mal al enemigo porque nosotros no tenemos nada que perder", se escuchó.
 
A pesar de las amenazas de "represión" por altoparlantes en las estaciones de trenes, las requisas en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires y el exagerado despliegue policial en el Congreso, miles de personas se movilizaron pacíficamente en contra del modelo de ajuste de Javier Milei. Tras la salvaje cacería de la semana pasada, en la calle se sintió una tensión permanente durante toda la jornada.
 
Las mismas personas que marcharon se ocuparon de cuidarse de las provocaciones de las fuerzas de Seguridad e, incluso, identificaron algunos infiltrados y los echaron de las columnas. "Bullrich eligió mal al enemigo porque nosotros no tenemos nada que perder. De acá no nos vamos", le dijo a Página/12 Omar Godoy, un jubilado de 73 años que habló por muchos otros que no se dejaron amedrentar y llenaron la plaza.
 
Horas después de la desconcentración, Bullrich intentó mostrarse victoriosa. Dijo haber detenido a unas 25 personas con presunto pedido de captura en los accesos a la capital. También sostuvo que secuestró "cuatro micros que venían sin ningún tipo de permiso" y que controló los accesos "para que no vengan narcohinchas de Rosario y Córdoba". Después, utilizó ese dato para sostener que "quienes van a las marchas son todos delincuentes, todos chorros".
 
El secretario general de UTEP, Alejandro Gramajo, le contestó en diálogo con este diario que "en lugar de querer restringir el derecho a la protesta con semejante operativo", la ministra "debería estar precisamente persiguiendo a los narcos, que se están metiendo en los barrios a cooptar soldaditos".
 
 
La marcha
  
En la plaza hubo varios hits. El más repetido fue "que se vayan todos". También se cantó "Trabajador/ te estamos avisando/ que tu jubilación/ te la están cagando" y el clásico "que feo, que feo, que feo debe ser, pegarle a un jubilado para poder comer". Además, hubo un palito a la CGT: "Que lo vengan a ver/ que lo vengan a ver/ los jubilados le enseñan/ cómo luchar a la CGT".
 
El ataque a Pablo Grillo, todavía fresco, estuvo presente de varias formas: carteles, globos y remeras. Sus compañeros fotógrafos de ARGRA levantaron sus cámaras y pidieron justicia sobre Hipólito Yrigoyen, a la altura donde recibió el disparo.
 
A pesar de esa situación violenta --y de tantas otras--, muchos jubilados coincidieron en que no iban a dar el brazo a torcer. "Nosotros no vamos a retroceder, no nos vamos a rendir. El gobierno de Milei, estafador y corrupto, no tiene autoridad moral para atacarnos. Eligió mal al enemigo. No tenemos nada que perder, solo nuestra dignidad y nuestro sueldo mínimo. Somos el peor enemigo que pudo haber elegido", dijo Omar, referente nacional de adultos mayores del Frente Grande.
 
Cerca suyo, caminaba "El Chueco", con una Virgen de Luján en su cabeza, vestida con un manto negro y verde en una adaptación que hicieron los hinchas de Chicago. Llegó desde Ciudad Oculta y dijo que "en esta etapa de la vida, ya no tengo miedo". Estuvo el miércoles pasado y anticipa que va a seguir en la calle cada semana: "Aunque sigan reprimiendo va a seguir habiendo gente porque el hambre permanece. Las dificultades están y la angustia cada vez es mayor y eso no se para con represión".
 
 
El operativo
  
El Congreso amaneció rodeado por vallas que impedían el paso. Varias horas antes que llegaran los manifestantes, la zona ya resultaba intransitable. El perímetro inmediato alrededor del Palacio Legislativo estuvo controlado además por varios retenes policiales. Durante varias horas, para los vecinos y comerciantes --también para la prensa-- resultó una tortura poder circular. Mucho más para las columnas, que en su mayoría ingresaron a la Plaza por las laterales Virrey Cevallos y Rodríguez Peña, luego de largas vueltas. Igualmente, el Gobierno quiso dar la imagen de que habría sido imposible manifestarse, pero no lo logró.
 
Detrás de las rejas, sobre el asfalto semivacío de Callao y Rivadavia, se ubicaron centenares de efectivos de la Federal y gendarmes, casi todos armados con escudos, en posición expectante. Hubo decenas de camiones hidrantes y del cuerpo de Infantería, y helicópteros sobrevolando la Plaza. Algunas esquinas fueron reforzadas hasta por un vallado triple. También se colocaron inhibidores de señal y amenazó con bajar los drones que intentaran grabar desde lo alto el operativo. Pareció una zona de guerra, militarizada por demás. El escenario en el que se desarrolló la marcha pretendió constituirse en sí mismo una amenaza.
 
"A mi con esta patoteada de las rejas no me mandan de vuelta a mi casa ni nada. No podremos llegar al Congreso como siempre, pero al menos hoy somos muchos", dijo Mirta, una de las primeras en llegar, entrado el mediodía. Llegó sola, envuelta en una bandera argentina. "Toda la amenaza del Gobierno me importa poco. Si no me asustaron los gases del miércoles pasado, ya no me asusta nada".
 
El operativo incluyó además un amedrentamiento explícito en las estaciones de tren. Los usuarios tuvieron que leer en los carteles digitales mensajes intimidatorios, y oírlos también por altavoz, como si se tratara de una pesadilla orwelliana. "Protesta no es violencia. La policía va a reprimir todo atentado contra la República", decía el texto oficial que salía por los altoparlantes y que confirmaba la razón de ser de la presencia del secretario de Transporte de la Nación, Franco Mogetta, en la reunión del martes en Casa Rosada en la que se planificó el operativo, de la que participó la cúpula de la SIDE. Algunos pasajeros denunciaron, además, que en los controles policiales hasta se pedía los DNI y se revisaron algunas mochilas.
 
"El operativo no empezó ahora, empezó con una campaña previa, de terror. Lo hicieron en los medios, en las estaciones, sin embargo la plaza se llena y se llena, de a poco pero se llena, y eso es muy importante", dijo Eduardo, jubilado de Laferrere. "Mira, siempre funciona la estrategia del miedo en algunas personas, pero hay que luchar contra eso", explicó.
 
Cerca suyo estaba Carlos Dawlowski, el jubilado e hincha de Chacarita de 75 años que despertó la solidaridad de los hinchas de todos los clubes y que motorizó la marcha del miércoles pasado. Llevaba consigo dos bolsas de una panadería de Devoto que cada semana le regala sandwiches y facturas para sus compañeros. "Yo viví el 76, el 78 y el 2001, pero como esto, nunca", le contó a Página/12. "Pero este operativo no me da miedo, me da más fuerza. Si ellos van a hacerlo todos los miércoles lo que van a ver es esto: lleno de gente. Que mejor gasten la plata en los comedores, y en los chicos que no tienen para comer. Si los jubilados venimos a marchar acá es porque no tenemos para comer", cerró.
 
Por Celeste del Bianco y Matías Ferrari
 
Fuente: Página 12
 

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22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 10:02
El ministro de Economía, el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, salió este domingo a interpelar públicamente al empresariado por la falta de respaldo explícito a la reforma laboral retrograda y esclavista impulsada por el Gobierno anarco capitalista. A través de un mensaje directo en redes sociales, el funcionario expresó su "asombro" ante lo que consideró una reacción tibia -o directamente nula- de las cámaras empresarias frente a los beneficios fiscales incluidos en el proyecto.
 
El reclamo de Caputo se produjo en un momento de alta tensión política y sindical, con la Confederación General del Trabajo convocando a un paro en rechazo al proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado y aguarda su tratamiento en la Cámara de Diputados. En ese contexto, el ministro buscó correr el foco del conflicto y presionar al sector privado para que se pronuncie en favor de una reforma que el Ejecutivo presenta como anti trabajadores.
 
El eje del planteo oficial es el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), dos herramientas que apuntan a reducir significativamente el costo laboral. La reforma permitiría bajar las contribuciones patronales por cada nuevo trabajador desde el 27 actual al 15 por ciento durante un período de 48 meses. En términos más amplios, la cuña laboral promedio se reduciría del 44 al 32 por ciento del salario bruto.
 
Pese a estos números, Caputo se mostró molesto por la falta de entusiasmo empresario. "Les bajamos un 85 por ciento las cargas patronales para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. ¡No salgo de mi asombro!", escribió en la red social X.
 
Sin embargo, el silencio por parte del empresariado expone una incomodidad que el Gobierno subestima. Voces del sector privado reconocen que la baja de cargas es un incentivo relevante, pero advierten que persisten dudas sobre la implementación del nuevo esquema, la estabilidad macroeconómica y la falta de políticas complementarias para reactivar la producción y el crédito. En sectores industriales, incluso, señalan que la reducción de costos laborales no alcanza si no hay demanda ni financiamiento.
 
Mientras el Gobierno ultra derechista exhibe el recorte de cargas patronales como una concesión histórica al empresariado, las principales cámaras evitan celebrarlo abiertamente, atrapadas entre el conflicto sindical, la incertidumbre económica y un modelo laboral que todavía genera más interrogantes que certezas.
 
Muchos empresarios están sensibilizados por los juicios laborales, pero hay que tener cuidado con la degradación de los derechos de los trabajadores, afecta la masa salarial, reduce el poder adquisitivo y por lo tanto achica aún más el mercado interno, con lo que a las Pymes les pega de lleno.
 
Los empresarios ni fu ni fa con la medida. En tanto, la CGT resolvió realizar un paro nacional para este jueves o el día en que se trate el proyecto oficial que destruye los derechos laborales de los trabajadores. El Gobierno libertario quiere que la Cámara de Diputados lo transforme urgente en ley, aunque si le hacen cambios volvería al Senado. La masividad de la medida está asegurada porque ya se sumaron los decisivos gremios del transporte.
 
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