La Opinión Popular
                  09:04  |  Domingo 19 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Internacionales - 15-03-2025 / 10:03
15 DE MARZO DE 1951

Jacobo Árbenz, el militar patriota, asume la presidencia en Guatemala

Jacobo Árbenz, el militar patriota, asume la presidencia en Guatemala
El 15 de marzo de 1951, en la Ciudad de Guatemala, asume la presidencia el militar nacionalista Juan Jacobo Árbenz Guzmán.
El 15 de marzo de 1951, en la Ciudad de Guatemala, asume la presidencia el militar nacionalista Juan Jacobo Árbenz Guzmán, un político guatemalteco, ministro de la Defensa Nacional (1944-1951) y presidente de Guatemala (1951-1954). Perteneció al grupo de militares patriotas que protagonizaron la Revolución de 1944. Fue conocido como el "soldado del pueblo".
 
El 27 de junio de 1954 fue derrocado por un golpe de Estado dirigido por el Gobierno de Estados Unidos, con el patrocinio de la United Fruit Company y ejecutado por la siniestra CIA mediante la operación PBSUCCESS, que lo sustituyó por una junta militar que finalmente entregó el poder al coronel Carlos Castillo Armas.
 
Fue acusado de comunista por atacar los intereses de los monopolios fruteros yanquis principalmente con la reforma agraria, y por dar cabida entre su círculo de asesores a los miembros del Partido Guatemalteco del Trabajo, que era el partido comunista de Guatemala.
 
Tras el golpe tuvo que irse a un tortuoso exilio en México donde se separó de su esposa e hijos, sufrió una férrea campaña de desprestigio orquestada por la CIA y su hija Arabella se suicidó en Colombia en 1965. Finalmente, Árbenz murió en su exilio en México en 1971.
 
La Opinión Popular

Agreganos como amigo a Facebook
12-04-2026 / 19:04
La estrepitosa caída de Viktor Orbán en Hungría no es solo un traspié electoral en el Viejo Continente; es el colapso del espejo donde Javier Milei proyectaba su fantasía de un régimen de excepción y ajuste perpetuo. Al quedarse sin su principal bastión en Europa, el proyecto libertario en Argentina tiene un traspié geopolítico, desnudando que la mística de las "fuerzas del cielo" carece de sustento cuando la realidad del bolsillo y el hartazgo social desintegran el marketing del odio.

 
El desmoronamiento del régimen de Orbán se tradujo en cifras que marcaron un giro copernicano en la política húngara: el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, alcanzó un contundente 46% de los votos, superando por más de diez puntos al oficialista Fidesz, que se hundió en un 35%, su peor desempeño en casi dos décadas. Esta brecha de 11 puntos no solo despojó a Orbán de su mayoría especial en el Parlamento, sino que sepultó la imagen de invencibilidad del modelo conservador, demostrando que el descontento social acumulado fue capaz de perforar un aparato estatal diseñado para la perpetuidad.


 
Este quiebre del eje derechista internacional funciona como una sentencia anticipada para quienes pretenden gobernar contra las mayorías: la derrota de Orbán demuestra que no hay blindaje mediático ni persecución política que logre frenar la voluntad popular cuando el autoritarismo se convierte en hambre. En la Casa Rosada, el impacto se siente. Orbán es uno de los principales referentes ideologicos de las nuevas derechas del siglo XXI, uno de los primeros y mas acabados exponentes. El miedo a que el "efecto Budapest" cruce el Atlántico y se expanda a latinoamerica ha dejado de ser una especulación de la oposición para transformarse en el fantasma que hoy recorre los pasillos de un gobierno que empieza a oler su propio fin de ciclo.

03-03-2026 / 18:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 19:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar