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Nacionales - 13-03-2025 / 11:03
LA POLICÍA BARRABRAVA DE LA BORRACHA BULLRICH, AVALADA POR MILEI, LE DISPARÓ EN LA CABEZA A UN FOTÓGRAFO, QUE ESTÁ HERIDO DE GRAVEDAD

Milei en crisis: resistencia en las calles, sangrienta represión de Bullrich y derrota en el Congreso

Milei en crisis: resistencia en las calles, sangrienta represión  de Bullrich y derrota en el Congreso
Miles de personas se movilizaron en el centro de Buenos Aires y resistieron la represión salvaje de Patricia “Borracha” Bullrich y la furiosa campaña de mentiras de los grandes medios porteños. El oficialismo sufrió también un revés en el Congreso. En una sesión que terminó en escándalo, la oposición consiguió enviar a comisiones los proyectos de pedidos de informes, interpelación y creación de una comisión investigadora de la megaestafa $LIBRA. Además, Javier “el Loco” Milei fue escrachado en Bahía Blanca. La economía está en emergencia y Luis “Toto” Caputo rezando un rescate del FMI. ¿Se la viene la noche al anarco libertario?
Miles de personas se movilizaron en el centro de Buenos Aires y resistieron la represión salvaje de Patricia "Borracha" Bullrich y la furiosa campaña de mentiras de los grandes medios porteños. El oficialismo sufrió también un revés en el Congreso. En una sesión que terminó en escándalo, la oposición consiguió enviar a comisiones los proyectos de pedidos de informes, interpelación y creación de una comisión investigadora de la megaestafa $LIBRA. Además, Javier "el Loco" Milei fue escrachado en Bahía Blanca. La economía está en emergencia y Luis "Toto" Caputo rezando un rescate del FMI. ¿Se la viene la noche al anarco libertario?

Hubo un salto en la voluntad popular de resistencia, mientras el Gobierno festeja su brutal represión. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentó defender la actuación de las fuerzas de seguridad en las inmediaciones del Congreso y minimizó la situación de Pablo Grillo, el fotoperiodista herido de gravedad e internado en terapia intensiva. "Lo que se pretende es una especie de golpe de Estado", lanzó Francos para justificar el violento operativo. 
La Policía le abrió el cráneo a un fotógrafo y la borracha Bullrich lo justificó: "Era un militante".


En su intento por crear un chivo expiatorio que justifique la salvaje represión en la marcha de ayer, Francos acusó al kirchnerismo de alentar "una especie de golpe de Estado" con jubilados e hinchas de fútbol. El funcionario justificó la violencia policial desatada en los alrededores del Congreso y catalogó como "accidente no previsto" al ataque contra el fotógrafo Grillo, cuya vida corre peligro producto del disparo de un casquillo de gas lacrimógeno lanzado por la infantería.

Según Francos, al peronismo "se le ocurrió la original idea de poner barrabravas a defender los derechos de los jubilados y eso provocó los disturbios que vimos ayer: la generalización de la violencia". "Esta marcha estuvo organizada al grito de que se vayan todos y lo que se pretende con eso es una especie de golpe de Estado", lanzó el jefe de ministros durante una entrevista radial.

En su tentativa por justificar la salvaje represión durante la cual se detuvieron a 130 personas, se plantaron armas, se golpeó a ancianos, se gaseó a niños que salían del colegio, se persiguió a manifestantes y se disparó a mansalva, Francos culpó a la oposición de provocar los desmanes porque "no encuentra un elemento para poder cuestionar a un gobierno que está buscando soluciones".

Además, relativizó la gravedad de la acción policial que deliberadamente apuntó contra el reportero gráfico que se encuentra en gravísimo estado: "Son consecuencias desgraciadas de estos episodios, como también la cantidad de miembros de las fuerzas de seguridad y la Policía heridos e internados". El jefe de Gabinete intentó convencer de que "la mayoría está de acuerdo" con las políticas implementadas y que el uso de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad "es lo que corresponde".

También cuestionó la decisión de la jueza Karina Andrade de liberar durante la madrugada a 94 de los detenidos arbitrariamente por el mero hecho de manifestarse: "Si detienen a 130 o 140 personas y a las pocas horas una jueza dice que estaban defendiendo derechos y los libera, es muy difícil combatir la violencia organizada", criticó Francos. En su opinión, en las movilizaciones contra el gobierno de Milei "debe funcionar la aplicación de la ley con más dureza", y ratificó que quienes continúen protestando en las calles serán "reprimidos como corresponde", omitiendo que la violencia fue desatada por la cruel represión de las fuerzas de seguridad de Bullrich.

La Opinión Popular

 

 
LA PROTESTA DE JUBILADOS DEJÓ UN HERIDO MUY GRAVE Y CIENTOS DE DETENIDOS
 
Salvajada: El gobierno de Milei reprimió a jubilados, hinchas y a todo el que se movía
 
Las fuerzas de seguridad, al mando de Bullrich, no hicieron distingos al momento de usar palos, balas de gomas y gas lacrimógeno para impedir la movilización. A la noche hubo cacerolazos que llegaron hasta Plaza de Mayo.
 
Nunca una marcha de jubilados había generado la expectativa de ésta. Que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, estaba decidida a reprimirla se notó desde temprano, cuando a las tres y media de la tarde --una hora y media antes del comienzo oficial de la protesta--, ordenó a la Policía Federal avanzar sobre los manifestantes que se iban reuniendo frente al Congreso. Hinchas y jubilados, empujados por la infantería, que los hizo subir a la vereda, forcejearon. Un pibe de camiseta quedó cara a cara con un cabeza de tortuga; le prometió:
 
-Hoy vamos a hacer historia.
 
-¡Vayan a Bahia Blanca a ayudar, caraduras! - puteó también una mujer ante la provocación innecesaria.
 
El día ya estaba decidido. Una hora más tarde, con la plaza a medio llenar --a medias, porque tampoco habían llegado todavía todos los convocados--, la represión arrancó de la misma manera: sin ninguna justificación. Como un violento e inequívoco gesto de disciplinamiento.
 
A los gases y al avance de los camiones hidrantes le siguieron choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Durante más de dos horas, desde el Congreso a la 9 de Julio, hubo manifestantes que tiraron piedras y armaron en la calle barricadas con volquetes de la basura. Incluso atacaron un patrullero que los policías dejaron oportunamente abiertos y le prendieron fuego al vehículo, en ese tipo de episodio que nunca queda claro si se debe a la mano de infiltrados o no. También hubo otros coches incendiados. Desde un hidrante, la policía de la Ciudad persiguió a manifestantes al grito de "corran, zurdos!"; según quedó registrado en un video -cuya veracidad también hay que poner entre paréntesis en tiempos de inteligencia artificial.
 
De otras consecuencias no hay dudas. Pablo Grillo, fotógrafo de FM La Tribu, recibió el disparo de un cartucho de gas lacrimógeno a la cabeza y sufrió una fractura de cráneo con perdida de masa encefálica. Lo operaron y está luchando por su vida. A Beatriz Blanco, una jubilada de 87 años, un policía le dió un bestial palazo en la cabeza que la hizo caer desplomada en medio de la calle; la ambulancia se la llevó ensangrentada. El recuento de heridos hasta ahora es de seis manifestantes.  Diecisiete policías, según informó el ministerio de Seguridad, necesitaron atención médica; uno de ellos estaría en situación crítica, con una  herida en el cuello.
 
Las detenciones fueron masivas: según Bullrich fueron cerca de 150 las personas privadas de su libertad (entre ellos estuvo el titular de ATE Capital, Daniel Catalano). Al cierre de esta nota, la represión había frenado, pero la manifestación del Congreso continuaba, convertida en un cacerolazo en los barrios porteños y ciudades del interior.
 
 
Los reclamos
 
Fue una marcha masiva, porque la convocatoria de los hinchas de fútbol a acompañar a los jubilados --para impedir que siguieran siendo gaseados cada miércoles-- sumó a gremios --las dos CTA y gremios de la CGT--, a movimientos sociales, a partidos opositores, tanto de izquierda como al peronismo.
 
¿Qué se reclamó con la concentración?
 
* Un aumento en las jubilaciones (hoy la mínima es de 279 mil pesos más un bono de 70 mil).
 
* Recuperar los medicamentos gratis, ya que el gobierno de Milei restringió la canasta del PAMI y el precio de los remedios se triplicó.
 
* Que se reabra la moratoria previsional, dada de baja por La Libertad Avanza, porque 9 de cada 10 mujeres y 8 de cada 10 varones cercanos a la edad de retirarse no podrán jubilarse sin ella.
 
La protesta enlazó la identidad popular del fútbol con un reclamo de índole claramente político. En la plaza, Walter, vestido con la camiseta de River, 55 años, explicó por qué se había movilizado: "Cuando mi papá se jubiló lo ví feliz. Ahí me di cuenta de la importancia de tener ese ingreso, de saber que por lo menos vas contar con lo básico para vivir, para poder comer", dijo.
 
Maxi, de 30 años, xeneize, también habló de sus abuelos y su papá, jubilados. "Cobran la mínima, no les alcanza para nada y me parece muy injusta la situación". Todavía no habían empezado los gases.  "Si este gobierno no los escucha hoy, no los escucha nunca más", opinó.
 
Rodrigo, de 22, llevaba la camiseta de Independiente. Contó que estudia profesorado de historia y trabaja en una metalúrgica. "Mis abuelos vinieron de Santiago del Estero con diez años, y a los doce empezaron a trabajar. No está bien que hoy no tengan una jubilación digna".
 
 
El balance del gobierno
  
Bullrich defendió su operativo antiprotestas. Puede pensarse que sus consecuencias fueron demasiado graves: podemos recordar también que estos operativos tienen el objetivo de mantener abierto el tránsito. ¿Cuál es sentido de hacerlos?
 
La ministra se adelantó a cualquier crítica de este tipo y salió asegurar que con el operativo había evitado un mal mayor: dijo que los manifestantes ("energúmenos") fueron "preparados para matar" y que querían "tomar el Congreso". Como prueba, aseguró que les secuestraron armas de fuego, armas blancas y "papeles donde tenían anotado" su presunto plan. Sin embargo, los propios manifestantes registraron con sus teléfonos que la policía plantó un arma de fuego en la plaza.
 
"Esta gente venía a por todo, a tomar el Congreso. En general, las marchas como esta comenzaban con 40 o 50 jubilados, después se sumó la izquierda y ahora se sumaron todos estos grupos... Es una mezcla de narcopolítica con otras personas", dijo Bullrich
 
La ministra desplegó en la plaza a cinco fuerzas: Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Policía de la Ciudad y Servicio Penitenciario. "Nosotros no nos distrajimos ni un minuto del operativo. Estaban todas las fuerzas federales para ayudarnos en las detenciones, incluida la Policía de la Ciudad y el Servicio Penitenciario. Teníamos una cantidad de efectivos muy importante, pero trajeron un gran nivel de barrabravas, lúmpenes, de cualquier cosa. Seguramente muchos de ellos tenían antecedentes penales", añadió.
 
El vocero presidencial, Manuel Adorni, sumó elementos a ese relato y escribió: "La izquierda argentina, un cúmulo de violencia, criminalidad, deshonestidad e infantilismo intelectual". Más tarde, publicó fotos de piedras en la entrada de la Casa de Gobierno con un texto que consignaba: "Atentaron contra la Casa Rosada utilizando las piedras que recordaban a los fallecidos por la pandemia".
 
El presidente Milei mostró en X una foto de una pintada en una pared cerca de la Plaza de Mayo que decía: "Hay que matar al Presidente", y escribió: "Los demoKráticos...". El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, destacó que con el gobierno libertario "los conflictos que hubo fueron ordenados y la calle fue recuperada".
 
 
Meter miedo
  
¿Qué se puede esperar para los días que vienen? Todo indica que una fase de más autoritarismo y mayor violencia contra quien se oponga al gobierno de Milei o intente expresar un reclamo sin resignarse a lo testimonial. El mensaje de la jornada es ese: tengan miedo. Protestar puede costar más que unas horas de detención o una corrida. 
 
La respuesta represiva, inaugurada por Bullrich en diciembre de 2023, diez días después de la asunción de Javier Milei en la Casa Rosada, se venía centrado en desorganizar a los sectores populares más pobres, como los movimientos sociales, y a las protestas de cariz más político, como las manifestaciones contra la Ley Bases, siempre con cierto cuidado de a quién darle con el garrote. Cuanto más pobre y marrón, mejor. Se amplió a los jóvenes con la Ley Bases; llegó a los jubilados y parece que va a lograr naturalizar pegarle a los viejos.
 
La marcha de ayer empezó a poner en el radar, además,  a otros sectores, tras estigmatizarlos como barrabravas. Por más que la ministra asegure que los manifestantes fueron "lúmpenes, energúmenos o mafiosos", lo que se vio en la plaza fue otra cosa: gente laburante, con su camiseta pero con argumentos, no barrabravas movidos por el gusto de romper--. También avanzó con dar palos pese a que la movilización había juntado un buen número. Si se busca anotar una cal y otra de arena, puede señalarse otro dato a mirar: la presencia de varones no militantes ni muy politizados que se sintieron convocados a la protesta, algo que no era, hasta ahora, para nada frecuente.
 
Por Laura Vales
 
Fuente: Página 12
 

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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
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