La Opinión Popular
                  02:37  |  Lunes 02 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 10-03-2025 / 10:03
IGNORARÁN AL CONGRESO “PORQUE ESTO ES DE NECESIDAD Y URGENCIA”

Toto Caputo dijo que ahora sí saldrá bien la monstruosidad que ya ejecutó con Macri al endeudar a Argentina por los tiempos de los tiempos

Toto Caputo dijo que ahora sí saldrá bien la monstruosidad que ya ejecutó con Macri al endeudar a Argentina por los tiempos de los tiempos
Si algo quedaba para asimilar con cuáles cartas y aspiraciones de impunidad pasea el Gobierno, debería suponerse que alcanzará con la gastada de Caputo Toto. Dijo que ahora sí saldrá bien la monstruosidad que ya ejecutó con Macri al endeudar a Argentina por los tiempos de los tiempos, y que el acuerdo con el Fondo Monetario no implicará nuevos compromisos.
Si algo quedaba para asimilar con cuáles cartas y aspiraciones de impunidad pasea el Gobierno, debería suponerse que alcanzará con la gastada de Caputo Toto. Dijo que ahora sí saldrá bien la monstruosidad que ya ejecutó con Macri al endeudar a Argentina por los tiempos de los tiempos, y que el acuerdo con el Fondo Monetario no implicará nuevos compromisos.
 
Es muy probable que se suponga mal y la capacidad de un conjunto de la población para comprar interminables espejos de colores, más la ausencia de opciones opositoras, habrá de hacer lo suyo.
 
Después de todo, ¿quiénes y cuántos prestan atención a las obviedades políticas?
 
El espectáculo de que un ministro admita que no pasarán por el Congreso "porque esto es de necesidad y urgencia", que el DNU solamente resultará anulado si las dos Cámaras lo rechazan por voluntad propia y que eso sea exactamente lo contrario de lo anunciado por Javier Milei pocas horas antes, también debiera bastar. Pero quizás no.
 
Entonces, si con eso no alcanza, menos ocurriría -casi todo merece expresarse en potencial- tomar nota masiva acerca de por dónde va el arreglo con el FMI.
 
Se adquiere deuda con el organismo para que el Tesoro cancele otro tanto con el Banco Central. Es decir, la misma caja. La mismísima. Pero esa elementalidad tampoco contaría. O bien, más nadie que muchos tienen idea de que es así. A lado de esto, el acuerdo operado por Martín Guzmán, que sí pasó por el Congreso, era el de la Primera Internacional en septiembre de 1864.
 
Los dólares del Fondo, que ingresarán para estirar la agonía aunque sea hasta las elecciones, se irán más tarde por la cuenta corriente cambiaria que viene desangrándose para mantener el ilusionismo de la divisa estable y, siguiendo con el show de las obviedades, sujetar la inflación en pesos.
 
Ergo, se van los dólares y el país se queda con nueva deuda exigible en igual moneda. Lo sensacional no es el dispositivo, ejecutado por el mismo timbero en jefe hace 7 años. No. Ni de cerca. Es la prácticamente inconcebible desmemoria popular, ayudada por la carencia de rivales que se dispongan a apartar berretines de internas y combates tuiteros.
 
Mientras, como para aferrarse a alguna prospectiva, no es de la nada, sino porque algo semejaría entrar en combustión, la iniciativa de numerosas hinchadas, clubes de barrio, motoqueros, en respaldo a los jubilados de los miércoles y convocando a acompañarlos, creció de manera considerable.
 
La respuesta del aparato coreográfico del régimen es y será de manual. Advertirán sobre los violentos de siempre. Amedrentarán con que se trata de los barrabrava delincuenciales. No y no. Son hinchas autoconvocados en una movida espontánea.
 
Es tan de manual como las estratagemas desviacionistas que provocan en cada uno de sus episodios adversos y profundizados. Frente al Criptogate, que juegue la provincia de Buenos Aires convertida en "baño de sangre" y la necesidad de intervenirla. Ante el Congreso semivacío, Rasputín.
 
Contra la hermanísima que habría dejado la marca de todos sus dedos en el pedido de coimas o favores para llegar al panelista televisivo y al mismo comediante mudado a Presidente, recordar en forma sistemática a "la chorra condenada".
 
Y si se produce que una entrevista ficcional es subida en crudo, interrupción incluida para advertirle a Milei sobre una barrabasada insólita, con la complicidad del bufón de turno, debe quedar claro el mérito de la espontaneidad de Jamoncito versus la hipocresía de "los kirchos" y la indignidad de "los marrones".
 

 
Sin embargo, y de momento sólo como síntoma, un grueso de la oposición revelaría que ya no entra, o no lo hace tan fácil, en esa trampa cazabobos. Sucede en la franja retórica más combativa. Pero también en la pusilánime que apoyó al Gobierno en todas sus leyes, decretos y resoluciones. Les es conveniente irse despegando, en esencia frente a los potenciales efectos externos de la estafa presidencial con la shitcoin.
 
Hace no tanto, hablamos aquí de lo que significó y representó la Carpa Blanca, instalada frente al Congreso el 2 de abril de 1997 con el inicio del ayuno docente. Dio paso a la manifestación más prolongada y efectiva de los 90.
 
Eran apenas unos 50 maestros en reclamo por incrementar los fondos presupuestarios del sector. Se propagó a todo el país y concluyó con la sanción de la Ley de Financiamiento Educativo, junto con que se derogara la Ley Federal del área. Apenas 50 docentes iniciales, amparados por la Ctera y con el impulso de Marta Maffei y Hugo Yasky, que tuvieron la épica de confrontar cuando los rodeaba un desierto.
 
Fue una sede fija que simbolizó, durante 1003 días, la mayor de las resistencias al desguace de Menem. Ayunaron 1400 maestros en 86 grupos, aumentados a 200 mil que protestaron del igual modo, en conmemoración del Día del Maestro de ese año, por 48 horas, al largo y ancho argentino. Los visitaron 7 mil escuelas, 2.800.000 personas y 96 delegaciones extranjeras. Hubo 475 acontecimientos artísticos y culturales. Va de vuelta, y que vaya todas las veces que sea menester: empezaron 50 maestros.
 
El viernes, en su notable contratapa en Página/12, la colega y escritora Raquel Robles convocó desde el título al poder de Grayskull, en alusión a la fortaleza ubicada en Eternia y lugar de procedencia de los atributos de He-Man.
 
Hacia el cierre del artículo, escribe que viendo al personaje desopilante que nos gobierna, mezcla de Guasón y Marcel Marceau, siempre subido a algún banquito para ocultar su estaturita, podemos imaginarlo en su azotea mirando para abajo y gozando con la destrucción.
 
Empero, agrega y se pregunta, cuando miramos a los costados y vemos la desesperación por encontrar un héroe o heroína que nos saque de este lío, ¿no estamos esperando a un apasionado del poder? ¿No estamos buscando a alguien que acumule supervivencia? ¿Alguien malo, pero por las razones correctas?
 
Robles culmina proponiendo que, a lo mejor, en vez de mirar hacia la colina más alta a ver cuándo viene quien ostente el poder de Grayskull, podríamos ir caminando por la calle hasta encontrarnos con esos otros héroes que acumulan supervivencia sin angurrias de poder. Esos viejos que cada miércoles, sin siquiera una Norma Plá que encabece alguna columna, vuelven y vuelven a poner el cuerpo.
 
"Quizás ese sea el famoso héroe colectivo del que hablaba Oesterheld. Por ahí no hay que ir a buscar grandes experiencias de construcción popular, sino empezar por no dejar que los cebados de poder acumulen más muertos. No sé. Nadie sabe mucho en este momento, y el que diga que sabe es porque no soporta la angustia de la incertidumbre. Pero hay cosas que, aun dando tumbos en la tiniebla más densa, podemos animarnos a afirmar sin miedo a pifiarle: hay quienes están resistiendo. Y esa es una invitación que no podemos declinar".
 
¿Acaso es esta una convocatoria meramente sentimental, carente de escrutinio político?
 
No, porque lo único que falta es perder de vista que medir la dimensión de lo político comienza por aspectos básicos de solidaridad. De sentir que el sufrimiento del otro debe tener un componente del propio.
 
Además, que es parte de lo mismo y según la inmensa mayoría de los indicios, si se continúa esperando que en "el campo nacional y popular" surja algo de arriba para abajo... parecería que cabe esperar sentados.
 
¿Cómo es? ¿Poner el cuerpo se acabó? ¿Movilizarse es demodé? ¿Postear es la reacción exclusiva? ¿El contragolpe es sólo escudriñar las interacciones positivas o negativas en las redes? ¿Esto se termina, y gracias, en adjudicar crueldad a los "libervirgos" y responderles con memes creativos? ¿Sí?
 
Puede ser. Vaya a saberse.
 
No es el inmovilismo lo que enseña la historia del pueblo argentino, o por lo menos de sus minorías intensísimas, hasta antes de que los medios lo convirtieran en "la sociedad". O en "la gente". Bernardo Neustadt, ese comunicador extraordinario primero de la dictadura y luego del menemato, supo primerear rotulándolo como Doña Rosa, que ahora son los ciudadanos de bien.
 
Que vayan a ganar ésos no es lo que demuestra el volver al futuro del empate hegemónico entre los proyectos populares y los oligárquicos, aunque pueda ser cierto que las circunstancias epocales son inéditas.
 
Y en cualquier caso, lo irremediable sería asistir a esa victoria con los brazos bajados.
 
Que se agrande Chacarita. 
 
Por Eduardo Aliverti
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

 

28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

La Opinión Popular


NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar