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Nacionales - 31-01-2025 / 10:01
DE VILLARRUEL A MARRA, PASANDO POR CASIELLES Y ZAGO: CÓMO ES EL AJUSTE DE CUENTAS EN LA LIBERTAD AVANZA

Deportados: el método de los Hermanos Milei para alejar a todos los que no puede despedir

Deportados: el método de los Hermanos Milei para alejar a todos los que no puede despedir
La lista de funcionarios expulsados del Gobierno de los Hermanos Milei en su primer año de gestión fue extensa y 2025 comenzó con otros tres despedidos, entre los que figuran el procurador del Tesoro Rodolfo Barra y el amigo del presidente Eduardo Serenellini. En el Poder Legislativo la capacidad de echar a alguien elegido por el voto popular es más compleja, pero las diferencias políticas, los destratos y despechos son marca registrada del autoritario clan Milei.
La lista de funcionarios expulsados del Gobierno de los Hermanos Milei en su primer año de gestión fue extensa y 2025 comenzó con otros tres despedidos, entre los que figuran el procurador del Tesoro Rodolfo Barra y el amigo del presidente Eduardo Serenellini. En el Poder Legislativo la capacidad de echar a alguien elegido por el voto popular es más compleja, pero las diferencias políticas, los destratos y despechos son marca registrada del autoritario clan Milei.
 
Con los funcionarios del Poder Ejecutivo, el mecanismo es sencillo: aquellos a los que Karina y su hermano le baja el pulgar, se van. En el Legislativo el caso más fresco es el de Ramiro Marra, quien fue candidato a jefe de Gobierno y presidente de bloque en la Legislatura porteña, hasta que la hermana del presidente le dijo chau. Pero claramente no es el primero y, muy probable, tampoco el último de un método poco convencional: los díscolos, al freezer.
  
"Viva la lealtad. Viva la libertad, carajo. Mañana hablamos", mostró fidelidad alcahueta Marra en su despedida del bloque que supo presidir y perdió a manos de María Pilar Ramírez, el alfil de Karina en la Legislatura porteña, quien durante todo el año se dedicó a mostrar los dientes. Todos aquellos que no acaten la agenda del Presidente serán expulsados. No importa quiénes sean, fue la explicación oficial para justificar la deportación política de Marra.
 
Pero el voto del presupuesto de Jorge Macri fue apenas una gota en un vaso que ya parecía rebalsado. Porque el recelo con María Pilar Ramírez venía desde varios meses y Karina Milei solo esperaba al momento adecuado. Marra insiste en que seguirá militando para los Milei, aunque hay rumores que lo sitúan como un candidato por afuera que podría robar votos a LLA y favorecer al PRO.
 
Y si Pilar Ramírez fue el alfil de Karina para destronar a Marra, también resultó ser la que eligió la suerte de otro legislador porteño de LLA. Eugenio Casielles entró a la Legislatura como primer candidato en la boleta mileísta, con Pilar Ramírez en segundo lugar -respetando el cupo femenino-, pero en noviembre pasado rompió filas y creó un monobloque denominado "Transformación". 
 
"Se llama La Libertad Avanza, un espacio donde se defendía la libertad y hoy en el espacio no hay ninguna libertad. No hay libertad de opinión, no hay libertad de acción, no hay libertad de nada. Es completamente verticalista y la opinión de los demás no importa", sentenció Caiselles uno de los fundadores del LLA en la Ciudad, otro que tampoco pudo torcer el brazo de "El Jefe".
  
Con la salida de Marra quedaron pendiendo de un hilo otros tres legisladores que respondían a su bloque ya dividido con Ramírez: Jorge Reta, Sandra Rey y Edgardo Alifraco. Los nombres de Rey y Alifraco llevan la historia del Parlamento porteño al Congreso Nacional. Los legisladores son integrantes del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), encabezado por Oscar Zago, el ex presidente de bloque de LLA en la Cámara de Diputados y expulsado tras enfrentarse con el presidente de la Cámara Martín Menem y, claro, con Karina.
 
La Libertad Avanza es una bolsa de gatos de donde todos, tarde o temprano saldrán rasguñados. Ninguno va a salir sano, ni Javier, porque la que manda es Karina y cuando le convenga irá sobre su hermano disfuncional.
 
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Cuando Marra había sido desplazado de la presidencia en la Legislatura por primera vez, Zago ordenó a Rey y Alifraco que amenazaran con una ruptura para forzar que Karina diera marcha atrás y, así, mantener la unidad libertaria. Pasó el tiempo y la hermana volvió a cargar los cañones: Marra salió despedido.
 
En tanto, Zago -que había sido enviado a cuarteles de invierno- volvió a ser un aliado clave para las votaciones y es convocado a negociar junto a los bloques del PRO y la UCR. Eso sí, es poco probable que pueda anotar un nombre en la lapicera que armará la lista de candidatos 2025.
 
Los chispazos entre Zago y Karina ocurrieron después de la conducción fallida del titular del MID en el primer intento de aprobar la Ley Ómnibus y por la disputa de la presidencia de la comisión de Juicio Político. Allí, Zago quería ubicar a la diputada Marcela Pagano, pero Menem ordenó suspender la sesión intempestivamente, mientras el entonces presidente de bloque oficialista intentó seguir con el respaldo de legisladores opositores y nombrar a la exconductora de televisión.
 
El oficialismo desconoció la votación y finalmente expulsó al diputado porteño.  Fue con una reunión a la medianoche, en la que nombraron titular de bloque a Gabriel Bornoroni. Karina no quería que un posible juicio político contra su hermano quedara fuera de su control.
 
Pagano no siguió el camino de su "protector". No opinó sobre la salida de Zago y ni siquiera dejó el bloque de LLA, a pesar de haberse padecido la ola de acoso de los trolls libertarios que derivó en una internación hospitalaria.
 
Sin embargo, Pagano mostró las heridas y sus diferencias tras el episodio de la visita de los diputados de LLA a los genocidas presos en Ezeiza. Esas impugnaciones, entre otras, le valieron a la ex periodista de América y TN repetidos ataques por parte de Lilia Lemoine, quien la señala como desleal a Milei. En los pasillos del Congreso se dice que cuando habla Lilia, Karina le da el guión al oído.
 
Lemoine llegó a acusar a Pagano de no querer dar quórum para la Libertad Avanza, la trató de "kirchnerista" y de ser parte de un complot junto a Lourdes Arrieta durante el caso de la visita a los genocidas.
 
Este último nombre es otro de los deportados de la bancada mileísta La legisladora mendocina, arribada a las fuerzas del cielo desde el evangelismo, y que dio su salto público como "la diputada de los patitos", rompió tras decir que fue engañada a la visita en la cárcel de Ezeiza: acusó a su compañero de bancada Beltrán Benedit  de "embaucarla" para sacarse una foto con Alfredo Astiz, entre otros genocidas. 
 
"Nací en 1993 y no tengo ni idea de quiénes eran", dijo queriendo desconocer la historia un día y se mostró con una edición del Nunca Más al otro.
 
Su defensa comenzó a lanzar más acusaciones, dijo que Martín Menem sabía de la visita, que Karina compartía un grupo de Whatsapp donde se envió la invitación y filtró los proyectos en los que se estaba trabajando para liberar a los genocidas y las conversaciones sobre el armado de la visita. Antes de que la expulsaran, armó su monobloque: "Fuerzas del Cielo - Espacio Liberal" (FE).
 
 
El deshielo de Píparo
  
Una diputada que se fue y volvió a LLA fue Carolina Píparo, una embanderada de la causa que llegó a ser candidata a gobernadora por Buenos Aires. Píparo se peleó antes de poder integrarse al bloque en diciembre de 2023, luego de darse cuenta que las promesas del clan Milei son, justamente eso, promesas. Porque Javier Milei, luego de ganar las elecciones, confirmaba que Píparo manejaría el Anses, algo que finalmente no ocurrió cuando se calzó la banda presidencial.
 
Píparo armó un bloque (Buenos Aires Libre) y se llevó a otra legisladora electa en 2023 por la lista libertaria: Lorena Macyzyn, cuñada de la excandidata bonaerense. Sin embargo, Karina supo llamar al Congreso y hacer las pases. En septiembre, Píparo y su cuñado se sumaron al bloque oficialista.
 
 
Un sueño amargo
  
Quien dio el portazo y no volvió fue el formoseño Francisco Paoltroni. El senado supo describir a la Argentina como la bella durmiente y a Milei como "el príncipe les hizo el amor y los despertó a todos", pero salió del ensueño cuando la Casa Rosada otorgó 100 mil millones de pesos por decreto a la Secretaría de Inteligencia.  "¿Cómo no hay plata para los jubilados y hay plata para la SIDE? ¿Con qué cara miro a un abuelo en Formosa?, se descargó Paoltroni.
 
Esa reacción generó la expulsión por "diferencias irreconciliables". El pedido de expulsión fue firmado por su compañeros de bancada Federico Atauche, Juan Carlos Pagotto, Vilma Bedia y Bartolomé Abdala. "La casta se está por comer al león, ¿y yo no tengo que hacer nada?", les dedicó. La carta fue recibida por la presidenta del Senado, la vicepresidenta Victoria Villaruel, quien primero quiso rechazar la renuncia, pero no había aval para salvar la expulsión del díscolo.
 
 
¿Y la vice?
  
Villaruel, por el momento, es la que se mantiene a salvo a ella misma. Las diferencias con la Casa Rosada ya son públicas, la desconfianza en su accionar al frente de la Cámara alta también. El rechazo viene desde el mismo punto de donde surgieron el resto de las expulsiones, la Secretaría General de la Presidencia. 
 
"Las dos queremos lo mejor para Javier. Somos bastante parecidas. Y en el medio está Javier... ¡Pobre Jamoncito!", había dicho Villaruel sobre su relación explosiva con Karina, cuando aún su figura política era estimada por el Gobierno y los periodistas que responden a la agenda oficialista.
 
El último cruce entre Villaruel y la calle Balcarce fue directamente con Milei. En noviembre, en una entrevista con LN+, el presidente dijo que Villaruel "está más cerca del círculo rojo, de lo que ella llama la alta política, y lo que nosotros llamamos la casta", que mantiene con ella "la relación que se necesita institucionalmente para cumplir con nuestros roles" y que "no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones".
 
Con el llamado a sesiones extraordinarias comienza el segundo año legislativo del gobierno de La Libertad Avanza y ninguna banca parece estar asegurada.
 
Fuente: Página 12
 

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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