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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Sociedad e Interés General - 31-01-2025 / 09:01
SU CUERPO RECIÉN FUE HALLADO EN 2014 ENTERRADO COMO NN EN EL CEMENTERIO DE LA CHACARITA

Luciano Arruga, un desaparecido en democracia que lleva años esperando justicia

Luciano Arruga, un desaparecido en democracia que lleva años esperando justicia
Desaparece Luciano Arruga. El joven tenía 16 años y fue detenido por efectivos policiales en Lomas del Mirador. La familia sostuvo que los policías querían que fuese a robar para ellos. Los peritos determinaron la presencia del chico en la comisaría del barrio. Su cuerpo apareció el 17 de octubre de 2014. Estaba como NN en el cementerio de la Chacarita. Allí fue remitido desde el hospital Santojanni el día después de su desaparición. Al Santojanni fue ingresado como atropellado. En 2015, el policía Diego Torales fue condenado a diez años por las torturas que Arruga sufrió cuatro meses antes de la desaparición.
El 31 de enero de 2009, Luciano Nahuel Arruga estuvo detenido en el Destacamento de Lomas del Mirador, partido de La Matanza, donde otros detenidos vieron cómo los policías lo golpeaban hasta dejarlo desangrándose.
 
Pasaron tres años y continúa desaparecido: a fuerza de movilizaciones, su hermana Vanesa Orietto y su madre, Mónica Alegre, lograron hacer escuchar su voz y denunciar que el joven, que tenía 16 años, fue detenido por efectivos bonaerenses que le reclamaban que robara para ellos. Pero todavía no hay ningún responsable preso.
 
Hay sospechas y hay posibles culpables, pero nadie se encuentra preso. La investigación, plagada de errores, sólo sirvió para encubrir. Luciano es una deuda de la democracia.
 
La Opinión Popular

 
Luciano Arruga: se cumplen 12 años de su desaparición
 
Por Adriana Meyer
 
 "Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: una mano, una máquina, un mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez la estan esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad". Vanesa Orieta apeló a estas palabras del escritor y militante Rodolfo Walsh para difundir --ya no con mimeógrafo sino en las redes sociales-- los datos de la convocatoria para volver a exigir justicia por la desaparición y muerte de su hermano, Luciano Arruga, de la que mañana se cumplen 11 años. La tristeza que se instaló en su mirada hace más de una década, al igual que la dureza de sus palabras, no borraron del todo la ternura de esta mujer que tuvo que crecer de golpe. El sábado, para la marcha, volverá a Lomas del Mirador, el barrio que tuvo que dejar para poner "un poco de distancia", como le dijo a PáginaI12 hace poco, en ocasión del estreno de la película Quién mató mi hermano?
 
 "No hay que minimizar la vida del pobre con la excusa de que el aparato político no se va a poner en juego para aniquilarlo. Cada vez que se mata o desaparece a un pibe o piba está operando una lógica de gobierno que debe ser juzgada. Cuando un barrio es abandonado por el Estado y la gente deja de acceder a sus derechos fundamentales, hay personas que se creen con el poder de gobernar en forma violenta, hacen lo que quieren porque saben que los costos son mínimos", había dicho en diálogo con este diario en abril pasado.
 
Su hermano, un joven de 16 años que cartoneaba y que se negó a robar para la policía allí en el corazón de La Matanza, fue visto con vida por última vez en los calabozos de la comisaría de Lomas del Mirador, ese chalecito que transformaron porque los vecinos pedían "mano dura" contra la delincuencia. Su cuerpo recién fue hallado en 2014, enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita.
 
Su familia, amigos y amigas siguen reclamando que se investigue qué hicieron con Luciano. En 2015 la familia logró llevar a juicio al policía Julio Diego Torales que fue condenado a diez años de prisión por torturarlo durante una aprehensión en 2008.
 
"Hace siete años impulsamos un jury de enjuiciamiento contra las primeras fiscales de la causa, Roxana Castelli y Celia Cejas Martin, y el juez Gustavo Banco. El desempeño de los funcionarios contribuyó a la impunidad y obstaculizó el acceso a la verdad, pero el Estado desestimó nuestra denuncia y resolvió no acompañar a la familia. Mientras tanto, la búsqueda de Luciano y la investigación de la hipótesis policial estuvieron y están absolutamente paralizadas en el ámbito de la Justicia Federal", denunciaron Familiares y Amigos en referencia a la Procuración bonaerense y a una Comisión Bicameral de la Legislatura bonaerense, que interviene.
 
"En 2019 ambas instancias emitieron lamentables dictámenes desistiendo de acusar a los funcionarios". El dictamen de la Procuración fue firmado por el procurador Julio Conte Grand, y el de la comisión bicameral por los legisladores Ricardo Lissalde (Frente de Todos), Walter Lanaro (Cambiemos), Mauricio Viviani (Cambiemos), Sandra Paris (Cambiemos), Flavia Delmonte (Cambiemos), Mario Giacobbe (monobloque, exCambiemos), Aldana Ahumada (Cambiemos) y Fernando Carballo (Frente de Todos, massista). La decisión de no acusar deja en soledad en la búsqueda de verdad a quienes hace más de once años esperan justicia por un delito de lesa humanidad", agregaron. Ahora es la Suprema Corte de la Provincia quien debería declarar admisible el juicio.
 
Este sábado 1 de febrero se desarrollará una jornada "para exigir condena a los policías responsables y jury al juez y las fiscales cómplices". A partir de las 17 se marchará desde Mosconi y General Paz hasta la Plaza Luciano Arruga de Lomas del Mirador, donde a las 20.30 se proyectará el documental Quién mató a mi hermano?, de Lucas Scavino y Ana Fraile. El punto de partida de la movilización es el lugar donde fue visto por última vez con vida, el 31 de enero de 2009, mientras escapaba de la Policía Bonaerense.
 
Fuente: Página12

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
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