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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 27-01-2025 / 11:01
EL LIBERTARIO ATACÓ CON UN VIOLENTO TEXTO DONDE MUESTRA QUE SUEÑA CON UN RÉGIMEN AUTORITARIO QUE NO TENGA RESTRICCIONES LEGALES

Al fascismo se lo combate: Milei denunció las falacias ajenas... pero se le escaparon las suyas

Al fascismo se lo combate: Milei denunció las falacias ajenas... pero se le escaparon las suyas
El fascista Milei produjo la última semana una escena fundamental. Escribió un texto en el que insulta de modo directo a las personas que no comparten su punto de vista político, los puso en el lugar del crimen y los enlaza como su enemigo principal. Es una declaración de guerra que se verificará o no en los tiempos que vienen: el presidente sueña con un régimen político que no le cree restricciones legales y que suspenda las que están en vigencia.
Después de su polémico discurso en el Foro de Davos, que Javier "el Loco" Milei utilizó para arremeter duramente contra el "wokeísmo", denunciando su supuesto intento de imponer una agenda progresista que, según él, condena al mundo al "fracaso". Sin embargo, en su defensa ante las críticas, el mandatario incurrió en varias falacias argumentativas, desde generalizaciones apresuradas hasta apelaciones a las emociones.
 
La falacia del falso dilema, por ejemplo, se hizo evidente en su afirmación: "Pretenden imponer una agenda cuya única consecuencia es la expansión infinita del Estado; y en consecuencia, la muerte de la libertad." Este razonamiento reduce un tema multifacético, como el rol del Estado en la economía, a una decisión binaria: o su modelo liberal extremo, o el caos y la opresión. Por otro lado, hay modelos de gobernanza que equilibran la intervención estatal con la promoción de libertades, un punto que Milei elige ignorar.
 
Milei también incurrió en una apelación a la autoridad, en este caso la suya propia, al recalcar que confrontó a las "élites globales" en su propio terreno: "Le dijimos en la cara..." Al posicionarse como un héroe que desafía a estas fuerzas, construye un argumento basado en su supuesto valor, pero sin sustentar con datos o análisis concreto por qué su visión sería la correcta.
 
Además, recurrió a una apelación al miedo al advertir que si no se sigue su camino, la libertad en el país estaría en peligro: "Sabemos hacia dónde tenemos que ir para rescatar este país de sus garras." Un recurso emocional que busca movilizar a su base electoral mediante el temor, en lugar de presentar un análisis que valide cómo sus propuestas liberarían efectivamente a la economía o mejorarían la calidad de vida.
 
Otro punto cuestionable fue su declaración sobre la "expansión infinita del Estado" como "la única consecuencia" de las políticas globales. Este tipo de razonamiento encaja en una falacia de generalización apresurada, ya que no presenta pruebas de que todas las políticas que implican intervención estatal conduzcan inevitablemente a la pérdida de libertad. Es una simplificación excesiva que ignora ejemplos internacionales donde el Estado juega un papel importante sin comprometer las libertades.
 
Algunos periodistas y políticos no escaparon de sus ataques, como los nombrados directamente por él Ernesto Tenembaum, Jorge Macri y Sebastián Borensztein, acusándolos de distorsionar sus palabras y de participar en una "campaña de difamación". No obstante, al afirmar que "todos se montaron a una campaña (...) con el solo fin de hacer daño", Milei incurrió en una generalización apresurada, al no aportar pruebas claras de que todas estas figuras estuvieran coordinadas o que sus críticas no fueran independientes.
 
En su tuit, Milei también usó la falacia de la proyección, acusando a sus opositores de recurrir a estigmatizaciones y mentiras para desacreditarlo: "Utilizan la estigmatización, la categorización y las falacias para desprestigiar a quienes tienen el coraje de enfrentarlos", señalamiento que, paradójicamente, se ve empañado por su uso constante de etiquetas despectivas como "élites globales" o "políticos ladrones", lo cual refuerza el mismo tipo de discurso que critica.
 
El uso constante de los términos "ustedes" o "nosotros", donde construye un enemigo monolítico y se coloca como el único salvador, Milei emplea una falacia de personalización, que desvía el foco de la discusión sobre políticas públicas hacia la confrontación directa entre bandos, una estrategia efectiva para fidelizar fanáticos pero que pone en duda la profundidad de sus propuestas frente a los graves problemas estructurales del país.
 
La Opinión Popular
 

 
La "denuncia" de Milei
 
Milei produjo la última semana una escena fundamental. Escribió un texto en el que insulta de modo directo a las personas que no comparten su punto de vista político, los puso en el lugar del crimen y los enlaza como su enemigo principal. El caso se menciona con diferentes nombres pero fácilmente se entiende: se trata de "la casta", la parte de la población que establece un diálogo "amable" con el poder.
 
En las poquísimas palabras que les dedicó los colocó en el lugar más oscuro: el de "creyentes del régimen". Es una declaración de guerra que se verificará o no en los tiempos que vienen: el presidente sueña con un régimen político que no le cree restricciones legales y que suspenda las que están en vigencia según lo dicen los abundantes "recortes" que llegan a la mano de cualquiera.
 
Lo que Milei acaba de poner en discusión es su posición frente a las clases privilegiadas. Hay abundantes datos a favor de la impresión de que la  incondicionalidad de los sectores de más altos ingresos a favor de Milei ha entrado en un cono de sombras. Lógicamente, el antiperonismo es la bandera común de la grey que apoya la política del gobierno. Pero eso no significa que rendirse ante los poderosos se haya convertido en una referencia política ideal. Y lo cierto es que la evidencia de que Milei se ha rendido a los poderosos podría justificar unas cuantas páginas.
 
Al mismo tiempo hay que decir que las fronteras en términos de ideas políticas son muchísimo más complejas que lo que este sobrevuelo insinúa. Las identidades, las historias personales, la experiencia laboral y moral son un soporte esencial de la personalidad; la política ocupa su propio lugar.
 
Detengámonos en el fenómeno que fue la respuesta espectacular del presidente, que golpea de modo brutal cualquier conciencia moral: "los vamos a ir a buscar" dijo Milei. Y en ningún momento precisó a quiénes se refería, cuanto menos claro se es en estos casos, más se evidencia la intención manipuladora. El mensaje de Milei a propósito del affaire Musk invadió el territorio de lo políticamente correcto, como lo invade repetidamente.
 
"Saltar por encima de lo políticamente correcto" no es un asunto cualquiera. No lo resuelve la contratación de personas que diseñen la imagen del personaje. Ni se logra con la lectura obsesiva de los focus groups. Finalmente hay que reconocer que la política es un género en sí mismo. Complejo. Contradictorio. Variable. En cualquier caso, de lo que se trata es de la corporeidad de la política. Algo así como lo que el gran pensador del siglo pasado, Max Weber, llamara con lenguaje bíblico el "carisma".
 
Es en este terreno en el que estamos obligados a pensar nuestro pasaje político actual. El uso de la palabra y el uso del cuerpo pasan a ser cuestiones centrales de la actividad política. Claro que las formas no son neutrales. El mundo de la propaganda política ha ido adoptando un estilo que, según dicen sus beneficiarios, "beneficia a la política, la hace accesible al "gran público". Sin duda que es así, pero la doctrina extrema de la centralidad del acting en la política produce preguntas muy difíciles de contestar en términos políticos democráticos.
 
La cuestión que produce desconcierto es que el presidente, de alguna manera, se presenta él mismo como el objeto de una conjura. En la práctica, la entrada del episodio de Musk en la escena argentina es el resultado de una "operación de prensa" armada desde el lugar de la presidencia. Si se pone en duda esto, estamos muy complicados para seguir la conversación. Como también, si se ignora el sentido político del episodio: la instalación de la figura del presidente como objeto de una conjura. El por qué del episodio termina apareciendo como una conjura, como un sabotaje contra el presidente.
 
El operativo cierra exitosamente, por lo menos en forma provisoria. "Hay un sector político que está trabajando para desestabilizar a Milei". Es un sector que todavía no adquirió un nombre específico, pero aparece junto con cualquier "ataque" contra Milei. Ahora el problema es que la historia tan ingeniosamente pensada podría plantear, por su lado, otro problema para Milei, el de la sensación de vulnerabilidad de su gobierno.
 
La descripción del "enemigo" es una de las apariciones más amenazantes de los últimos tiempos democráticos en Argentina: la existencia de una fuerza que viene a desestabilizar, en este caso al régimen "liberal" desde el interior de ese mismo régimen. El peligro es mayor aún porque no aparece ningún nombre que corporice el peligro: es un peligro vago, tan vago como ubicuo, de tal modo que la conspiración podría ser la etiqueta de cualquier modo de protesta contra el gobierno.
 
En esta etapa, todavía no aparecen los nombres propios que podrían "identificar" a los conspiradores. El itinerario dice que primero hay que identificar al enemigo y desde esa identificación preparar la defensa. Si esto no es más que una payasada como tantas otras, pronto sabremos en qué dirección se orienta la persecución.
 
Por Edgardo Mocca
Por Germán Molkuc
 
Fuentes: Página 12 y Urgente 24
 

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24-02-2026 / 09:02
Por decisión unánime, el Comité Ejecutivo de la AFA suspendió la fecha 9 de La Liga Profesional, que va del 5 al 8 de marzo, en repudio a la denuncia de ARCA contra los dirigentes de la institución. La AFA sostiene que "está todo pago" y que, en realidad, el Gobierno del Loco Milei "le está declarando la guerra al fútbol para imponer las Sociedades Anónimas Deportivas que los clubes no quieren", y de la que el Gato Macri se quiere beneficiar. La Asociación refutó las acusaciones contra sus principales dirigentes y votó suspender las fechas que se iban a jugar entre el jueves 5 y el domingo 8. "Se está declarando una guerra contra el fútbol", expresó el presidente de Vélez.
 
El enfrentamiento entre el Gobierno libertario y la alta dirigencia del fútbol argentino se recalentó este lunes a partir de la decisión del Comité Ejecutivo de la AFA de suspender toda la actividad del fútbol local entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo en protesta por la acusación de evasión impositiva hacia las máximas autoridades de la casa madre del fútbol. El parate, de características inéditas en la historia del fútbol argentino, abarcará a la novena fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional y a todas las restantes categorías, incluso formativas, que deberán ser reprogramadas oportunamente.
 
El jueves 5 de marzo, primero del cese de actividades futbolísticas, es el día en el que está prevista la declaración del presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico en la causa abierta el 12 de diciembre pasado, a partir de una denuncia del ARCA, el ente recaudador a nivel nacional, por una presunta omisión sistemática en el pago de tributos y la retención de aportes previsionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025. El monto estimado superaría los 19 mil millones de pesos.
 
El cronograma de audiencias indagatorias comenzará el jueves 5 con la declaración de Tapia y proseguirá un día más tarde con las de Toviggino y Gustavo Lorenzo, director general de la AFA. Mientras que el lunes 9 deberán presentarse Víctor Blanco Rodríguez, expresidente de Racing y anterior secretario general de la entidad, y Cristian Malaspina, actual titular de Argentinos Juniors. La pelota estará parada mientras duren estas audiencias.
 
La decisión de la alta dirigencia del fútbol argentino se disparó en la reunión de Comité Ejecutivo desarrollada en la mañana de este lunes en el predio Lionel Messi de Ezeiza. En ese encuentro, Gustavo Lorenzo, director general de la AFA y uno de los acusados, presentó una captura de la página oficial de ARCA que, de acuerdo con sus palabras, demostraba que la AFA no registra deudas ni tiene declaraciones juradas pendientes.
 
A partir de este documento, los dirigentes sostuvieron que la deuda que motivó la causa judicial no existe. Por lo cual, los representantes de la Primera División resolvieron impulsar el paro como señal de respaldo institucional e iniciar una ronda de consultas con las mesas de las diferentes divisionales para que adhieran a la medida.
 
La Opinión Popular
 

23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
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