La Opinión Popular
                  08:20  |  Sabado 04 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 10-01-2025 / 07:01
10 DE ENERO DE 1973

El tornado desbastador de San Justo en 1973

El tornado desbastador de San Justo en 1973
El 10 de enero de 1973 se desató en San Justo el tornado más intenso del cual se tiene registro en Sudamérica. Mientras los habitantes descansaban en una siesta de intenso calor, el fenómeno que alcanzó la categoría F5 en la Escala Fujita arrasó la avenida principal, con un saldo de 63 muertos y más de 500 heridos. El hecho dejó huellas imborrables entre los sanjustinos.
El tornado desbastador de San Justo en 1973
El tornado arrasó con unas 35 manzanas. Entró de norte a sur en un borde de la ciudad, sobre la ruta nacional 11 y en 120 segundos desintegró un barrio entero de San Justo. Hay quienes creen que lo atrajo el calor que irradiaba la cinta asfáltica y que por eso luego entró por el Boulevard Roque Sáenz Peña.


 
El Tornado de San Justo fue un tornado categoría F5 que afectó a la ciudad argentina de San Justo (provincia de Santa Fe) el día miércoles 10 de enero de 1973, causando 63 muertes, más de 200 heridos y millones de pesos en pérdidas materiales.
 
Es el único tornado de tal magnitud registrado en la Historia no solo de Sudamérica, sino de todo el hemisferio sur. Este tornado fue estudiado por Tetsuya Fujita (uno de los creadores de la escala Fujita-Pearson) y lo calificó como el tornado más intenso registrado fuera de los Estados Unidos.
 
La Opinión Popular



Tornado de San Justo

Las crónicas periodísticas de ese año, revelaban la desesperación de las horas inmediatas a la tragedia. Un periodista de diario El Litoral de Santa Fe describía el desolador panorama que, según su propia apreciación, no se podía definir con palabras.
 
"El área devastada ofrecía, esa mañana (el día después del tornado), la imagen que deber ser común a los centros urbanos sometidos a un bombardeo, con la salvedad de que aquí fue la fuerza de la naturaleza y no la inconsciencia de los hombres la que sembró muerte y desolación", decía la crónica. Aproximadamente fueron 50 los muertos rescatados de los escombros, a los que se le sumaron más de 500 heridos.
 
El resto del pueblo que sobrevivió a ese inusual ensañamiento de la naturaleza colaboraba con albergues para las 1.500 personas que quedaron sin viviendas.
 
Bomberos, obreros, policías, soldados y médicos venidos de todas partes trabajaron en la labor de remoción de escombros en busca del hálito de vida, seguidos por la azorada mirada de quienes trataban de escrutar entre los restos de sus viviendas la razón de lo que no puede tener explicación.
 
Mientras, comenzaban a llegar ayuda alimentaría y material para los damnificados ofrecidos por el gobierno nacional y distintas provincias que se solidarizaron con los pobladores sanjustinos.
 
Ese fatídico día, el cielo comenzó a oscurecerse rápidamente y a las 14.15 exactamente, empezó a soplar el fuerte viento con ráfagas que alcanzaron una velocidad de 400 kilómetros por hora, según los expertos en climatología, remarcó en aquella oportunidad el periodista de diario El Litoral que cubrió el suceso.
 
El tornado tomó como eje unas dos cuadras paralelas al bulevar Roque Sáenz Peña que cruza la ciudad de norte a sur y se extendió por espacio de casi un kilómetro. Allí la naturaleza descargó toda su ira.
 
Fuente: El Litoral
 
El tornado desbastador de San Justo en 1973
El Diario de Paraná.

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar