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Sociedad e Interés General - 30-12-2024 / 09:12
30 DE DICIEMBRE DE 2001

Sin respaldo, Adolfo Rodríguez Saá renuncia a la presidencia de Argentina

Sin respaldo, Adolfo Rodríguez Saá renuncia a la presidencia de Argentina
Sin apoyo político de los gobernadores peronistas, Adolfo Rodríguez Saá renuncia a la presidencia. Había sido elegido una semana antes por la Asamblea Legislativa para gobernar 90 días y llamar a elecciones para un gobierno que completara el mandato de Fernando de la Rúa hasta diciembre de 2003.
Durante la Gran Crisis de diciembre de 2001 en Argentina, la primera magistratura del país había quedado vacante tras las renuncias del vicepresidente Carlos "Chacho" Álvarez y del presidente Fernando de la Rúa.
 
La Asamblea legislativa convocada por el Senador Ramón Puerta (en ejercicio de la presidencia nacional) eligió a Adolfo Rodríguez Saá, Presidente de la Nación para un período de 90 días, tras convocar a elecciones presidenciales mediante el sistema de ley de lemas.
 
La presidencia de Rodríguez Saa duró sólo siete días. Durante ese periodo proclamó la suspensión de pagos de la deuda externa con los acreedores privados, lo cual nunca llegó a concretar.
 
En la semana de Navidad de 2001 se hizo fuerte el rumor de que Rodríguez Saá pretendía permanecer en el gobierno hasta completar el mandato de Fernando de la Rúa (diciembre de 2003), lo cual le quitó definitivamente el respaldo de varios gobernadores peronistas que tenían aspiraciones presidenciales, entre ellos José Manuel de la SotaCarlos Ruckauf y Néstor Kirchner. A las críticas se sumaron los senadores Duhalde y Capitanich, también justicialistas.
 
Sin respaldo por la interna partidaria y por las protestas, que incluyeron actos de violencia en el Congreso, a sólo una semana de asumir el cargo renuncia Rodríguez Saá, el 30 de diciembre. Quien debía sucederlo como presidente provisional (Puerta), renunció a su cargo antes de que el puntano hubiera hecho pública su renuncia.
 
La sucesión recayó en el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño. Éste, de acuerdo a la Ley 20.972, convocó a la Asamblea legislativa, y llevó a cabo la transición de un par de días necesaria para que se produjeran los acuerdos que llevaron a la presidencia al entonces senador nacional y ex gobernador Eduardo Duhalde.
 
La Opinión Popular 

 
Sin respaldo, Adolfo Rodríguez Saá renuncia a la presidencia de Argentina
 
Durante su breve presidencia, Rodríguez Saá anunció la entrada en circulación de una nueva moneda no convertible, llamada Argentino -que nunca vio la luz-, con la cual financiaría planes de vivienda y daría más de 100.000 subsidios, así como un aumento a jubilados y estatales.
 
Por su negociación logró reunificar a la CGT, lo cual le valió el respaldo de los jefes sindicales, pero no el de la UIA (Unión Industrial Argentina) ni el de un importante sector del Partido Justicialista, disconformes con la decisión del mandatario de no devaluar la moneda en forma inmediata y no gradualmente como se proponía desde el Poder Ejecutivo.
 
Nombró al senador Jorge Capitanich como Ministro de Infraestructura y Vivienda e interino de Economía, de Desarrollo Social y Medio Ambiente, de Salud, de Trabajo, Empleo y Formación de Recursos Humanos y de Seguridad Social; y como presidente del Banco de la Nación Argentina a David Expósito, un economista y periodista que tomó notoriedad en esos días al ser quitado de su cargo por sus declaraciones sobre el Argentino.
 
Fuente: Wikipedia

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
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