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                  23:15  |  Jueves 12 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 15-12-2024 / 12:12
DISPUTAS EN LA DERECHA

Macri versus Milei: la venganza tardía por el caso Kueider de un calabrés muy acorralado

Macri versus Milei: la venganza tardía por el caso Kueider de un calabrés muy acorralado
La expulsión del senador Edgardo Kueider y la crisis que desató en el corazón del oficialismo le permitieron a Mauricio Macri lanzar la contraofensiva que venía preparando en silencio desde hace meses, mientras intenta reconstruir el partido que preside desde mayo.
El fundador del PRO no logra definir un estilo de conducción. Después de pintar al partido de color violeta, intenta reunir a los malheridos de su gestión y convencerlos de volver al color amarillo. Las encuestas lo muestran al borde de disolución pero puede complicar a LLA si se decide eliminar las PASO.
 
La expulsión del senador Edgardo Kueider y la crisis que desató en el corazón del oficialismo le permitieron a Mauricio Macri lanzar la contraofensiva que venía preparando en silencio desde hace meses, mientras intenta reconstruir el partido que preside desde mayo.
 
El magnate no termina de definir un estilo de conducción del PRO: después de expulsar a Patricia Bullrich y activar el rifle sanitario para evitar una absorción de La Libertad Avanza, mantuvo el apoyo irrestricto y casi acrítico en el Congreso a favor de Javier Milei. Al mismo tiempo, Macri mantiene reuniones con los malheridos de su gestión, con ex funcionarios que no valoró cuando estuvo en el poder y reactiva vínculos casi extinguidos para retomar los resortes federales del partido.
 
El ex presidente parece tejer el armado partidario que no hizo hace una década, cuando le reclamaban que lo hiciera. Ahora, envalentonado por las internas que rodean al presidente, lanzó una nueva batería de advertencias.
 
Según dicen en su entorno, esta vez viene en serio, tanto en público, como en privado, tanto en los temas visibles, como en los asuntos donde es más importante el milagro que el santo que puede estar detrás. El momento elegido para mostrar los dientes es a un paso de fin de año, en la previa del verano, a dos meses de que pueda comprobarse algún gesto que confirme el poder de daño que le queda al PRO.
 
Afuera del Palacio y en las encuestas que miden los precalentamientos electorales, al partido amarillo no le va bien. Toda la conducción del PRO lo sabe y por eso varios dirigentes no ocultaron su preocupación el viernes, cuando el expresidente reunió al Consejo Nacional del partido en un hotel del barrio porteño de Abasto.
 
Ante un centenar de asistentes Macri volvió a posarse en un atril y retomó el tono de candidato. Habló del destrato permanente del Gobierno con el PRO y destacó todo el apoyo que le han brindado durante este año. El ex presidente buscó mostrar que se terminó una etapa y ahora deberá ver si le rinde dividendos electorales.
 
Incluso quienes lo bancan al frente del partido no olvidan que el PRO sigue por debajo de los dos puntos en términos de imagen positiva en distritos determinantes, como la provincia de Buenos Aires. El año que viene tienen que renovar 22 bancas en Diputados y los últimos números de este año preelectoral no son buenos.
 
Lo único que ha esperanzado a los macristas de paladar negro es que los últimos errores del Gobierno han comenzado a quitarle nitidez, especialmente sobre el electorado que votó a Milei y que perdió el PRO, entre el apoyo pactado después de la primera vuelta y el salto que pegó Bullrich reclamando la propiedad del 80% de voluntades que le aportaron a LLA.
 

Según Macri los dos intentos fallidos en Diputados para darle media sanción al proyecto de Ficha Limpia marcaron una inflexión. Fue una forma de catalizar la bronca acumulada por la negociación del Gobierno con la CGT y la decisión de los hermanos Milei de habilitar un diálogo con el kirchnerismo. Macri esperaba que apuntaran a borrarla del mapa y, en caso de ser posible, acelerar todos los procesos judiciales en su contra.
 
Al fundador del PRO no le gusta la idea de quedar atrapado en una polarización total entre Milei y Cristina, con un lugar menguante para el PRO, que podría ahondarse si la nueva táctica crítica no funciona y les cuesta caro ante ese electorado que los votó durante años y ahora los mira de reojo porque los entusiasmó el shock libertario, aún a costa de empobrecerse.
 
En la Casa Rosada no eluden que el macrismo puede hacerles daño en las dos cámaras del Congreso. Quizás por eso, entre otros factores, no convocaron a extraordinarias en diciembre y si lo hacen en febrero será para volver a pelearse con el PRO. Pero miran afuera de esas paredes palaciegas y advierten que los fogonazos de Macri son crepusculares. El expresidente cree lo contrario, pero también sabe que no controla todo el partido. Por eso tiene que volver a evangelizar, aunque la imagen que protagonizó en el Abasto no lo ayude.
 
«El que tiene aspiraciones para 2025 y el viernes fue a escucharlo a Mauricio, se quedó preocupado, porque estaban pensando en violeta y ahora les pide que vuelvan a pensar en amarilllo», confió otro asistente a la reunión de Consejo Nacional. Macri no es ajeno a ese planteo, pero quienes lo defienden sostienen que tenía que comenzar a diferenciarse antes de que sea demasiado tarde.
 
En los últimos meses han surgido señales inquietantes en uno de los terrenos donde el PRO ha buscado pisar fuerte. Los bloques en las dos cámaras están virtualmente fracturados por los alineamientos automáticos con Milei y quienes no se bancan ese derrotero.
 
El momento más crítico y más reciente lo tuvo a Macri como protagonista el jueves, durante la sesión convocada para expulsar a Kueider, que hace 10 días fue detenido en Paraguay, proveniente de Brasil, mientras cruzaba el Puente de la Amistad junto a su secretaria, con 211 mil dólares en efectivo que no pudo justificar. «Justo en ese puente, donde nunca pasa nada, parece una trampera lo que pasó», interpretó un dirigente del PRO que conoce a Macri hace décadas.
 
Refleja el clima que respiran aquellos macristas que saben hasta dónde puede llegar el expresidente cuando está realmente enojado y cede ante su origen calabrés, al que le adjudican un costado tóxicamente vengativo.
 
El jueves, mientras transcurría una sesión tensa e inesperada, Macri también estuvo presente. El oficialismo arrancó la jornada convencido de conseguir una licencia sin goce de sueldo por un año y una posterior expulsión cuando el escenario fuera otro. El objetivo inicialmente pactado con un sector del radicalismo y el PRO era evitar que la caída del entrerriano se precipitara y le permitiera al bloque de Unión por la Patria sumar una banca a las 33 que ya tiene.
 
Stefanía Cora es la segunda en la lista del Frente de Todos, detrás de Kueider, cuando era candidato y todavía no se había transformado en el aliado desequilibrante del Ejecutivo a través del consultor presidencial Santiago Caputo.
 
La fractura más reciente del PRO sucedió en esa jornada y fue con el cordobés Luis Juez, que exigió hasta las últimas consecuencias que echaran a Kueider. Los tiempos se aceleraron en la previa de la sesión, porque la jueza federal Sandra Arroyo Salgado ordenó la detención del senador, pidió su desafuero y ordenó una serie de allanamientos que se concretaron ese mismo día.
 
Uno de ellos llegó al tercer piso del Senado y obligó a Villarruel a ordenar que parte del cuerpo de seguridad blindara la planta y precintara el despacho. Es el «hecho nuevo» que mencionaron distintos senadores del PRO antes de la sesión para avanzar con el desafuero, pero la posibilidad no fue valorada.
 
Era la expulsión que beneficiaba al kirchnerismo o una suspensión incómoda que los podía dejar muy expuestos ante la opinión pública, más enfocada ahora que una jueza había movido una pieza letal en un momento muy bien elegido que también disparó sospechas.
 
La medida de la magistrada le sirvió como punto de fuga a la mayoría de la UCR, que dejó de lado la suspensión y se aferró a la expulsión del entrerriano. En el PRO hablan de una discusión entre Macri y Juez que no llegó a buen puerto.
 
Fue el prólogo del comunicado inusual que sacó el Consejo del partido para sostener la idea de suspensión y desafuero en lugar de una expulsión. Sucedió el jueves después de las 16:30, cuando el oficialismo había pedido un cuarto intermedio para tratar de encontrar una salida.
 
No la hubo, cuentan en el bloque amarillo, porque Juez no aflojó, y en respuesta Macri convenció a otros cuatro senadores de que se olvidaran de la idea de la expulsión. Otra herida en la maltrecha relación del magnate con el bloque del PRO en el Senado.
 
La fractura quedó expuesta y Macri volvió a encontrarse con su pasado. El senador cordobés quiere ser gobernador, peleará por ello y ya lo intentó. El año pasado perdió, pero quedó muy cerquita del peronista Martín Llaryora. Después no ocultó su bronca por la ferocidad de la interna nacional entre Macri, a través de Patricia Bullrich, y Horacio Rodríguez Larreta.
 
Juez bramó por entonces contra las consecuencias de esa pelea. Dicen que esta vez no dejará que un traspié, impulsado otra vez por Macri, lo perjudique esta vez desde el Senado. El cordobés no sólo habla con el magnate, también dialoga con el presidente y con la vice, Victoria Villarruel, la otra parte de esta crisis en pleno desarrollo.
 
Cerca de la vicepresidenta también identifican a Juez como una pieza desequilibrante en la derrota vivida el jueves. «Esta vez ganó el peronismo, sumó una banca y ahora el Gobierno nos considera traidores a nosotros, algo raro está pasando», razonó un integrante del bloque oficialista que preside Ezequiel Atauche.
 
El jujeño buscó cumplir con el pedido de la Casa Rosada para bancar la suspensión por un año, pero los acuerdos se rompieron después de las medidas que ordenó Arroyo Salgado y que impactaron en las entrañas del Senado. «Por las advertencias de Juez tuvimos que mover todo, nos arruinó todo y después se metió Macri con sus intervenciones y el comunicado de último momento», lamentó otra alta fuente del oficialismo.
 
Tras la expulsión de Kueider, el Gobierno entró en crisis y responsabilizaron a Villarruel. Tal como contó Tiempo en su edición web, la crisis del entrerriano los obligó a retomar los puentes con la Rosada. Hubo conversaciones previas con distintos funcionarios del Gobierno e incluso con intermediarios de Caputo. El jueves, durante la sesión, hubo tres comunicaciones con el jefe de Gabinete Guillermo Francos.
 
Por entonces el presidente ya había comenzado su viaje a Italia y no habían firmado el traspaso de mando. Se concretó a las 19, dos horas después de la sesión y la Rosada comenzó a instalar que la expulsión del senador detenido in fraganti, resuelta por 60 votos, no tenía validez. Poco después Milei ofreció una entrevista y aumentó la interna. Cargó contra Villarruel y dijo que la sesión no tenía validez.
 
En la presidencia del Senado hay resignación. Resulta un termómetro revelador, porque Villarruel ya no se sorprende. Si bien no lo esperaba, tampoco le quita el sueño que la acusen públicamente al borde la traición cuando en privado había retomado una coordinación empujada por la necesidad de no caer ante el peronismo en el recinto.
 
La fiebre de este jueves quedará como la última foto de un Congreso que no volverá a funcionar hasta febrero o marzo. Milei finalmente no convocó a extraordinarias. Podría hacerlo a partir de la primera semana de febrero con un objetivo estratégico: derotar las PASO y buscar un pacto con el sector del panperonismo que viene proponiendo anularlas desde hace años. Sería otra afrenta para el PRO, la fuerza que más utilizó las primarias desde que existen, Si no hay PASO las chances de un frente común con LLA se diluyen por completo. Macri hablo de una oferta electoral competitiva y, a diferencia de cuando comía milanesas en Olivos, no mencionó ir junto al oficialismo. Es otro poder de daño latente, porque también sabe que Milei tendrá dificultades para armar listas en todo el país si el PRO les quita el cuerpo y los deja a merced de los sectores más marginales de las ultraderechas locales.
 
Ahí radica otra debilidad que Macri tiene en el radar. Desde el viernes quedó en un lugar muy incómodo y sin puentes con el Gobierno después del caso Kueider. El bloque se partió en el Senado y el expresidente, sin quererlo, también quedó pegado a Kueider por no querer echarlo. El año no ha terminado y el magnate sigue apareciendo mal en las encuestas.
 
El 29 de diciembre el cortesano Juan Carlos Maqueda cumplirá los 75 y deberá jubilarse automáticamente. Milei dijo que podría designar por decreto a los postulantes que nominó al Senado y que siguen sin acuerdo. En la cena que la Asociación de Magistrados organizó para cerrar el año y despedir a Maqueda hablaron los cortesanos. Reclamaron hombres fuertes para defender el equilibrio de poderes. Quizás lo recuerden si tienen que decidir si toman juramento a cortesanos nombrados por decreto y en comisión. Deberán firmar una acordada previa y en ella podrían provocarle un duro revés institucional al presidente. Macri sigue el tema en detalle y aguarda agazapado, aunque las encuestas le den la espalda.
 
Por Claudio Mardones
 
Fuente: Tiempo Argentino
 

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12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
La Opinión Popular
 

09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

07-02-2026 / 19:02
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, uno de los sectores que más se benefició en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, dijo que los empresarios votaron al cipayo Javier Milei porque esperaban un cambio. Bueno, el cambio llegó y ahora el ministro de Economía del gobierno que votó, promueve la ropa importada.
 
El problema de Drescher es que no es el único perjudicado. No lo dijo, es probable que no lo vea o no le importe, pero todos los miércoles apalean a los jubilados y el gobierno quiere imponer una nueva legislación laboral que precarizará el empleo. El trabajo está más barato que nunca porque con este gobierno el salario perdió el 35 por ciento de su valor, están más bajos que en el 2001. Zafan los que trabajan mal pagados en varios empleos.
 
Y el comercio debe pagar fletes, alquileres y tarifas astronómicas. Varias tiendas cerraron en la calle Avellaneda, pero una señora de condición humilde que pasaba por allí, fue entrevistada por el cronista "Sergio en la calle". La mujer dijo que le costaba llegar a fin de mes aunque tenía tres trabajos, pero que el rumbo del gobierno era correcto. "¿Qué le parecen estos comercios con las persianas bajas?" preguntó el youtuber. "No, eso no es culpa del Presidente, eso es por malas decisiones personales".
 
Con el kirchnerismo, pagando buenos salarios, los empresarios textiles hicieron fortunas, pero votaron el cambio, según Drescher. Como el empresario, la señora de la calle Avellaneda está peor, pero uno y otra son incapaces de asimilar que respaldan un modelo de país donde ellos no tienen ninguna importancia.
 
El gobierno que votaron para que las cosas cambien apareció envuelto en varios hechos de corrupción. Se destacaron dos por sus evidencias: el escándalo de las criptomonedas $Libra, que involucró de manera muy directa al presidente. El otro hecho de corrupción que destacó entre muchos, fueron las coimas del ocho por ciento a los laboratorios, por los remedios para discapacitados, una estafa denigrante, en la que se mencionó a Karina, la hermana del Presidente.
 
El modelo tiene banca también en el ámbito judicial. Esta semana un decreto de Milei retiró al Estado argentino como parte en la causa por el megacrédito tomado en 2018 con el FMI. La causa está caratulada como "Macri Mauricio y otros s/defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública". Entre los "y otros" están Federico Sturzenegger y el ministro de Economía que no compra nunca en Argentina, Luis Caputo.
 
La jueza María Eugenia Capuchetti, la misma que intervino en la fallida investigación del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, determinó que los delitos denunciados no eran tales sino "discrepancias con decisiones políticas". Por ese préstamo concedido de manera irregular, los funcionarios del Fondo que intervinieron, fueron expulsados. El fiscal Franco Picardi apeló la decisión de la jueza, porque el gobierno de Mauricio Macri tampoco siguió la normativa al tomar deuda y porque nunca se aclaró cuál sería el destino del préstamo ni en qué se usó. Esa deuda comprometió la soberanía argentina y el país quedó subordinado al control permanente de sus decisiones económicas.
 
Para Caputo no era una situación nueva. En 2017 apareció en los Panama Papers, en una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, como administrador de una gerenciadora de fondos de inversión en las islas Caimán, un paraíso fiscal. El periodista Marcelo Bonelli denunció en 2018 que la entonces "titular de la Oficina Anticorrupción y exlegisladora del PRO Laura Alonso, prometió al presidente Macri cerrar la investigación contra Caputo, por haber ocultado en sus declaraciones juradas que tenía acciones en dos compañías offshore en las Islas Caimán y que era dueño de una gerenciadora de fondos de inversión en Miami."
 

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