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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 11-12-2024 / 09:12
EL GOBIERNO DE LOS HERMANOS MILEI AUTOCELEBRÓ LOS SUPUESTOS "LOGROS" DE LA GESTIÓN ANARCO CAPITALISTA

Milei se autoelogió en su primer año hablando de un país de fantasía y vomitando una catarata de mentiras al pueblo trabajador

Milei se autoelogió en su primer año hablando de un país de fantasía y vomitando una catarata de mentiras al pueblo trabajador
Javier “el Loco” Milei repasó su año de gestión hablando de un país de fantasía, que solo existe en su delirante imaginación, sin hacer mención del 50 % de pobreza. Festejó el ajuste y aplaudió el despido de miles de empleados públicos, prometió avanzar en una reforma laboral, previsional, penal, entre otras. Repitió su estribillo contra la casta, sin detenerse en que este relato se encuentra fuertemente cuestionado a raíz del escándalo del senador Edgardo Kueider.
Javier "el Loco" Milei repasó su año de gestión hablando de un país de fantasía, que solo existe en su delirante imaginación, sin hacer mención del 50 % de pobreza. Festejó el ajuste y aplaudió el despido de miles de empleados públicos, prometió avanzar en una reforma laboral, previsional, penal, entre otras. Repitió su estribillo contra la casta, sin detenerse en que este relato se encuentra fuertemente cuestionado a raíz del escándalo de corrupción del senador Edgardo Kueider. El libertario hará en su segundo año lo único en lo que cree: acelerar. Su mensaje por cadena nacional confirmó que el 2025 redoblará la apuesta. Competencia de monedas, reducción de impuestos, tratado de libre comercio con Estados Unidos, salida del cepo, más facilidades para la llegada de inversiones especulativas: la agenda es solo económica.
 
Con las facultades delegadas en plena vigencia, al igual que el DNU 70/23, tendrá las manos libres para aplicar buena parte de sus iniciativas autoritarias sin pasar por el Congreso de la Nación. En la Casa Rosada hablan de una nueva tanda de decretos en gateras. Aunque confunda con cifras inventadas y otras que son ciertas pero se sacan de contexto, la idea de que el sacrificio de los argentinos se limitó al año que termina, como dijo Milei, se choca con la realidad, como pueden comprobar los jubilados a los que recientemente se les quitó la cobertura de medicamentos.
 
También se contradice con el propio discurso del presidente, que prometió una motosierra más profunda para los próximos doce meses. El objetivo es explícito. Las áreas y roles del Estado nacional que resulten redituables pasarán a manos privadas "amigas". Las responsabilidades que signifiquen un déficit en el presupuesto serán trasladadas a las provincias, sin los recursos necesarios para cumplirlas.
 
Las promesas de desarrollo que hizo Milei es una broma de pésimo gusto. Destacó la red de ferrocarriles que tuvo alguna vez el país al mismo tiempo que desmonta lo que queda de ella. Prometió impulsar "un plan nuclear argentino que contemple la construcción de nuevos reactores, así como la investigación en las tecnologías emergentes de reactores pequeños o modulares". Es exactamente lo contrario a lo que sucedió en su primer año de gobierno, en el que se está vaciando la CNEA, se frenó la obra del reactor modular CAREM y se frizó el acuerdo con China para la construcción de Atucha III.
 
El protagonismo de Karina "el Jefe" Milei prácticamente a la par de su hermano es el dato sobresaliente. En el momento en el que afloran algunas tensiones en el triángulo de hierro que completa Santiago Caputo, por diferencias respecto a la estrategia electoral, el presidente ratifica que su sociedad fraternal está por encima de todas las demás lealtades. El asesor estrella no quiso aparecer ni en el video institucional ni en el mensaje grabado que se emitió por la noche. La excluida de todo fue la vice, Victoria Villarruel.
 
Dos ministros fueron destacados por la comunicación oficial, con lugares destacados en la cadena nacional. Uno es el de Economía, Luis "Toto" Caputo, uno de los grandes protagonistas de la narrativa triunfal del gobierno. La otra es la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La ministra recibirá nuevas facultades en 2025 que proyectó el presidente en su mensaje. El proyecto de ley antimafias, la reforma de la Policía Federal y la reducción de la edad de imputabilidad van en ese sentido. El afán aceleracionista de Milei y el torniquete fiscal de Caputo sólo pueden sostenerse en el tiempo sobre un fuerte aparato represivo muy consolidado.
 
La Opinión Popular
 

 
EL FESTEJO POR EL PRIMER AÑO DE GOBIERNO ANARCO CAPITALISTA
 
Lo que no se vio de la autocelebración de Javier Milei: la intimidad de la grabación, los datos falsos y el show del balcón
 
Javier Milei festejó su primer año de mandato como si en el país no hubiera cada vez más jubilados que no pueden comprar medicamentos, trabajadores despedidos, salarios por debajo de la línea de la pobreza y una economía paralizada. El Presidente se mostró a los besos con su novia, la vedette Yuyito González, con su hermana Karina Milei, y con sus ministros en el balcón de la Casa Rosada, sin la vicepresidenta Victoria Villarruel.
 
Antes de salir al balcón --a las carcajadas y con el puño en alto-- el Presidente había grabado el mensaje que, pasadas las 21, se emitió por cadena nacional. Allí, Milei hizo un repaso de su gestión y prometió que el año que viene será el año de la "motosierra profunda", volvió a despotricar contra "la casta", se jactó de "hacer el ajuste más grande de la historia", de despedir "más de 34 mil empleados públicos", de cerrar ministerios y desfinanciar áreas del estado como el INCA.
 
Además, agradeció a los argentinos "de a pie" por el "conmovedor sacrificio que hicieron", que, según aseguró, permitió "ahorrar 15 puntos del PBI", para "devolverles el dinero al sector privado". En otras palabras, por soportar una brutal transferencia de recursos de los sectores medios y populares a los sectores más concentrados de la economía.
 
Una vez en el balcón, después de grabar el mensaje con todos los ministros de fondo y su hermana a su lado, los hermanos Milei invitaron a pasar uno a uno a los funcionarios que ejecutaron el ajuste y los mostraron orgullosos ante las menos de 150 personas que lo saludaban detrás de la reja en la Plaza de Mayo.
 
Muchos eran jubilados, que declaraban que la estaban pasando "muy mal", pero que "tenían fe", en el gobierno. "El futuro de prosperidad está al alcance de nuestras manos. Pueden subirse al tren del progreso o ser arrollados por él", terminó el Presidente la cadena nacional, en una reversión de la "luz al final del túnel" que prometía el macrismo y nunca llegó.
 
Para arrancar la cadena, después de agradecerle a los "hombres de a pie por el sacrificio", el Presidente decidió citar al expresidente Carlos Saúl Menem: "Menem dijo que el coraje de un pueblo se mide por la cantidad de verdades que está dispuesto a soportar", indicó y aclaró que él había advertido que su gobierno "iba a requerir un impasse de dolor".
 
En esa línea, opinó que se terminó el año "con alivio", y prometió que vendrán "tiempos felices" en La Argentina. Más adelante, también citó a Luis XV para criticar a "la casta". "Cuando el rey Luis XV de Francia despilfarraba la riqueza del reino en sus placeres personales, decía una frase: Después de nosotros el diluvio", recordó y se jactó de cerrar el ministerio de las Mujeres y el INADI a los que calificó de "aguantaderos militantes".
 
"Es un desagradecido. Sin los que se vendieron y se pusieron peluca, no podría haber aprobado nada. La casta lo sostiene", le retrucó Myriam Bregman en redes sociales.
 
 
Los números falsos del discurso
 
En su análisis de la realidad, el Presidente aseguró que "el salario básico en La Argentina pasó de 300 dólares a 1100 dólares", que "la oferta de alquileres no para de crecer", y "cayó un 30 por ciento el precio de los alquileres", y que, durante este año, hubo no solo una "recomposición de los salarios", sino también "una recomposición de las jubilaciones".
 
El exsecretario de Comercio, Roberto Feletti, desmintió los datos económicos que Milei dio y expresó que el salario cayó 6,8% entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024 y que el desempleo aumentó de 5,7% a 7,7% entre el primer semestre de 2023 y el primer semestre de 2024. Sobre la pobreza, agregó que se incrementó 12,8 puntos en el mismo período, pasando de 40,1% a 52,9% y la indigencia casi se duplicó en ese tiempo, trepando de 9,3% a 18,1%.
 
En cuanto a los números del PBI, Feletti detalló que el PBI cayó -5,2% en el primer trimestre de 2024 y -1,7% en el segundo. Y que la proyección para todo el año es de -3,8%. Además, agregó que el consumo privado se derrumbó -6,6% en el primer trimestre de este año y -9,8% en el segundo y que la inversión proyecta una caída de -22,2% para 2024.
 
En el plano internacional, Milei cree que la Argentina "dejó de ser un hazmerreír mundial", y dijo que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, copió el ministerio de desregulación "a imagen y semejanza" del que él inventó en Argentina.
 
También recordó su discurso en el Mercosur la semana pasada, en el que despotricó contra el NO al ALCA, y volvió a decir que "hay que romper las cadenas", y "eliminar trabas arancelarias y reducir el arancel externo común". El objetivo, admitió, es "impulsar un tratado de libre comercio con EEUU que debió haber ocurrido hace 19 años".
 
 
Zona de promesas
 
Para finalizar la cadena nacional, que duró casi 40 minutos, Milei empezó con las promesas. Muchas de las cosas que anunció ya las intentó hacer como la reforma laboral. Esta vez, aclaró, será "una reforma laboral en serio".
 
Dijo que vendrá "una reforma impositiva que devolverá a las provincias la autonomía que nunca deberían haber perdido", y que las pondrá a competir entre ellas "a ver cuál atrae más inversiones". Volvió a prometer que "la salida definitiva del cepo será el año que viene", y, un clásico, volvió a prometer "el cierre del Banco Central".
 
También adelantó que "se van a poder hacer las transacciones en la moneda que ustedes quieran", pero aclaró que "el pago de impuestos, por ahora, seguirá siendo en pesos". Dijo que, por el RIGI "tendremos el terreno lleno de nuevos jugadores que nunca existieron en nuestro país", y adelantó que se viene "la motosierra profunda".
 
Y, para justificar que seguirá echando empleados públicos, disparó: "El estado se convirtió en la niñera que tiene que dar de comer y entretener a cada ciudadano. Vamos a hacer una auditoría inclemente que nos llevará a un estado más chico, efectivo y barato".
 
Mientras Bullrich sonreía cínica de fondo, Milei prometió que en seguridad no pararán hasta "tallar en piedra" en la mente de cada delincuente que "el que las hace las paga", y prometió bajar la edad de imputabilidad. Añadió que impulsará una "ley antimafia", una "reforma de la policía federal", y una ley "antiterrorismo".
 
Por último, anunció que diseñarán "un plan nuclear argentino que contemple la construcción de nuevos reactores". La respuesta a este punto fue inmediata de Roberto Salvarezza, exministro de Ciencia y Tecnología: "Un absurdo. El presidente anuncia un nuevo plan nuclear argentino, pero recorta el presupuesto de la Comisión Nacional de Energía en un 40% y mantiene paralizado el proyecto del primer reactor nuclear nacional", contó.
 
Sobre las elecciones del año que viene, el Jefe de Estado espetó que van a "comenzar el año electoral sin una política monetaria expansiva", y adelantó que seguirán con el programa de ajuste "para devolverle dinero al sector privado".
 
Por más que en el plano cerrado de la cámara que eligió presidencia decidieron ubicar al jefe de gabinete, Guillermo Francos; al ministro de Economía, Luis Caputo; y a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; acompañando a Milei y Karina, la hermana del presidente fue la única mencionada. El mandatario le agradeció "por su labor en la campaña y todo este año", y opinó que "Argentina tendrá siempre una gratitud para con ella".
 
El Jefe de Estado había arrancado el día, como casi siempre, prendido a su celular. A lo largo de la jornada retwiteó, compartiendo decenas de publicaciones. Entre ellas, un video institucional al que le pusieron de fondo una versión del himno de la alegría --buscando que sea épico-- en el que repasó lo que para él fueron los logros del gobierno. También otro que replicaba la canción de "Menem lo hizo", pero reemplazado por "Milei lo hizo".
 
 
Villarruel la miró de afuera
  
La que estuvo excluida de todo fue la vicepresidenta, Victoria Villarruel. Además de no aparecer en los videos, tampoco fue invitada al brindis en Casa Rosada y no se la vio en el balcón presidencial con el resto del equipo. Su festejo se redujo a un tuit en el que destacó sus tareas y no las del Ejecutivo. "1er año de gobierno. Un año muy intenso de trabajo, construyendo consensos en el Senado, recorriendo las provincias, afianzando el federalismo y trabajando por una Argentina mejor", publicó.
 
Cerca del mediodía, después de su discurso en La Rural, Milei había compartido en redes una foto junto al asesor presidencial Santiago Caputo, y puso: "Tenemos discurso, Santiago. Viva la libertad carajo". El funcionario que no tiene cargo, pero es parte del "triángulo de hierro", fue quien escribió el discurso junto al Presidente. A diferencia de otras ocasiones, esta vez no salió al balcón presidencial una vez que terminó la grabación de la cadena.
 
Por Melisa Molina
Por Nicolás Lantos
 
Fuentes: Página 12 y El Destape
 

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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