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Sociedad e Interés General - 11-12-2024 / 07:12
11 DE DICIEMBRE DE 1981

Roberto Viola es destituido de su cargo en la presidencia de la dictadura militar

Roberto Viola es destituido de su cargo en la presidencia de la dictadura militar
Ex dictador Roberto Eduardo Viola.
El ex general Roberto Eduardo Viola fue Presidente de la Nación Argentina, el décimo primero de facto desde el 29 de marzo de 1981, durante la sangrienta dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983). El 11 de diciembre de 1981, la dictadura lo depone de la presidencia. Asume interinamente el cargo de presidente el vicealmirante Carlos Alberto Lacoste.
 
Con el retorno de la democracia, el 9 de diciembre de 1985 se dictó la sentencia condenándolo a 17 años de prisión y fue destituido como general por resultar culpable de crímenes de lesa humanidad.
 
La Opinión Popular


El general Roberto Eduardo Viola reemplazó a Jorge Rafael Videla a causa de tensiones en el seno de la cúpula militar, insatisfecha con la incapacidad de este último para estabilizar la situación económica y la intranquilidad civil.
 
Viola, partidario de la línea blanda, alejó a los colaboradores inmediatos de Videla e inició una apertura parcial a la reincorporación de políticos de carrera y técnicos civiles a cargos públicos con miras a establecerse en el poder hasta 1985.
 
Las circunstancias permitieron que la CGT se reorganizara y movilizara bajo la dirección del sindicalista Saúl Ubaldini, aún pese a la prohibición legal.
 
Las medidas económicas del gobierno de Viola se mostraron ineficientes. En vista de las repetidas devaluaciones del Peso Ley 18.188 frente al dólar impulsadas por el ministro de Economía José Martínez de Hoz durante el gobierno de Videla, era marcada la preferencia por la compra de divisas; incluso los pequeños ahorristas optaban por la tenencia de moneda extranjera y evitaban invertir en el país.
 
El ministro de Economía designado por Viola, Lorenzo Sigaut, aseguró al ocupar el cargo que "el que apuesta al dólar, pierde". Días más tarde realizaría una devaluación (del peso con respecto al dólar) del 30 por ciento, en un intento desesperado de atraer inversión internacional. La inflación de 1981 alcanzaría el 131% interanual.
 
Los fracasos en materia económica y las perspectivas aperturistas del gobierno de Viola llevarían a la constitución de la Multipartidaria Nacional por parte de los principales partidos políticos, buscando la realización de elecciones.
 
La muerte de Ricardo Balbín, quien durante años había sido presidente de la Unión Cívica Radical, constituyó una ocasión de manifestación pública en favor de la democracia.?
 
El día sábado 21 de noviembre de 1981 la junta militar declara a Roberto Eduardo Viola como incapacitado de ejercer sus funciones de Presidente de la Nación Argentina debido a "problemas de salud", en su lugar es nombrado frente al poder ejecutivo su ministro del interior Horacio Tomás Liendo hasta el 11 de diciembre de 1981, cuando la junta decide remover a Viola de su cargo.
 
Aunque Viola no había interrumpido en ningún momento el accionar represivo ni los operativos contra la subversión, fue removido de su cargo por la junta militar de gobierno el 11 de diciembre de 1981.
 
Lo reemplazó interinamente el vicealmirante Carlos Alberto Lacoste, hasta el 22 de diciembre de 1981, cuando el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri juró como presidente de la Nación Argentina, convirtiéndose en el nuevo primer mandatario de facto de su país.
 
Fuente:  Wikipedia

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
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