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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 09-12-2024 / 10:12
LA CASA ROSADA EN CRISIS PORQUE NO LOGRA SACAR DE LOS MEDIOS EL CASO DE COIMA Y CORRUPCIÓN DEL SENADOR

Milei dice que el tránsfuga Kueider es K, por más que le haya votado la Ley Bases y todo lo que le pidió

Milei dice que el tránsfuga Kueider es K, por más que le haya votado la Ley Bases y todo lo que le pidió
"El Loco" Milei dice que el senador que compraron es todo del kirchnerismo, por más que haya votado exactamente al revés que todos los integrantes de Unión por la Patria. Sin la voluntad de Kueider, la Ley Bases se caía.
En la Casa Rosada están desesperados por sacar del tope de la agenda de los medios el caso de corrupción Kueider, el senador tránsfuga aliado al gobierno libertario que fue detenido la semana pasada en la frontera de Paraguay con más de 200.000 dólares sin declarar y permanece preso en Asunción, primer caso en la historia argentina. El escándalo sacude al gobierno a días de cumplir el primer año de gobierno y se suma al golpe que sufrió Javier "el Loco" Milei por desestimar el avance del proyecto Ficha Limpia en el Congreso, que también golpeó el relato libertario de supuesto combate a los vicios de "la casta" de los políticos.
 
El caso de Kueider lastima especialmente a Santiago Caputo, alias "Caputito", que fue quien acercó su voto clave para que se sancione la ley Bases, en medio de versiones de pago de coimas millonarias en dólares. El asesor estrella del Presidente no ha logrado hasta ahora articular una respuesta consistente al escándalo.
 
El héroe libertario Edgardo Kueider vino a ponerle un poco de pimienta al escenario aparentemente congelado en la fiesta financiera. ¿Es un escándalo que se quedará ahí? ¿Irá poco o bastante más allá? Para que suceda lo segundo debería ocurrir que, en forma subterránea, esté produciéndose una combustión hoy imperceptible. Hay sacudida en el mundillo político e institucional. El resto, en hipótesis silvestre, muy probablemente mira las andanzas del tránsfuga como paisaje habitual, ¿del que sólo Jamoncito saldría indemne por aquello del "cualquiercosismo"?
 
Ese término fue acuñado por el académico Alfredo Serrano Mancilla. Refiere a la impunidad del Presidente, y de su reducido pero eficaz séquito comunicacional, para decir lo que venga sin necesidad de respaldo técnico, ni histórico, ni de tipo alguno. No es la hora de las argumentaciones, sino de los vómitos. Eso sí que es ir ganando la batalla cultural.
 
Milei dice que el senador que compraron es todo del kirchnerismo, por más que haya votado exactamente al revés que todos los integrantes de Unión por la Patria. Sin la voluntad de Kueider, la Ley Bases se caía. Milei ratifica que los pobres ya son menos, muchos menos, y que los jubilados ganan en dólares como nunca en la vida. Milei humea sin ningún reparo que los extranjeros no residentes deberán pagar sus estudios superiores. No existe que algún extranjero no residente curse la Universidad pública. No importa. Está bien. "Que paguen".
 
Milei dice que el Mercosur es una prisión que obstaculizó el desarrollo. Lo asegura en la reunión del bloque, donde se habría llegado a un acuerdo para que los países que lo integran y la Unión Europea converjan en un ámbito de libre comercio entre zorros y gallinas. Lula, quien sí juega en las grandes ligas, lo ninguneó nuevamente. El presidente paraguayo avisa que firmó con reservas. Su colega uruguayo previene que todavía falta mucho para concretar el arreglo. Pero tampoco importa. Milei clavó la provocación y se habla de eso. La fijación de agenda es suya con exclusividad. Nada más. Y nada menos.
 
Milei ordenó hacer todo lo posible para cerrar el Senado. Es a fines de que no destituyan a Kueider, porque lo reemplazaría una representante peronista no vendida. Pero al republicanismo anticasta tampoco le importa. Y sigue mintiendo.
 
La Opinión Popular
 

 
Milei, en el capítulo Jubilados, lanzó otra andanada con el argumento de que nada es gratuito. Tiene razón, salvo en el pequeño detalle de quiénes pagan lo que no es gratuito. Entre los top del año figurará la jubilada que dijo que se jubiló gracias a Cristina, que no la votará jamás y que no sabe que se jubiló pagando en cuotas la moratoria dispuesta por aquella a quien jamás votará.
 
Milei, o más precisamente la Comandante Pato, se topó en día laborable con una considerable manifestación de ambas CTA, gremios sueltos de la CGT, una columna bonaerense y la izquierda trotskista marchando por separado. Casi todos los medios la ignoraron por completo. Fue un ejercicio de resistencia, loable, que sin decirlo expresamente continúa reclamando a los gritos una conducción política porque, de lo contrario, no hay modo de que supere (el intento de) lo resistencial.
 
En marco semejante, creció la expectativa por lo que, quizás de manera pretenciosa, se llega a calificar como "cumbre" entre Cristina, Axel Kicillof y Sergio Massa.
 
La convocatoria fue gestada por Máximo Kirchner, como titular del PJ provincial y a pedido de su madre. Será este lunes en Moreno. Las versiones son disímiles en torno a si está garantizada la concurrencia de los tres.
 
La última vez que se reunió el consejo partidario fue en febrero, sin presencia de ninguno los protagonistas. Aquello resultó un anticipo de las tensiones que se desataron durante el año, hacia dentro del espacio.
 
Ahora habría -se remarca el potencial- buena predisposición de todas las partes. Habrá que ver si hacen uso del escenario para decir qué. Formalmente, se trata de la lectura del acta, informe del bloque legislativo y análisis de la situación política.
 
A los bifes, el último punto podrá consistir en el relato archiconocido sobre las características de Gobierno y modelo. O bien, que eso sea complementado con definiciones algo más avanzadas.
 
Están, por un lado, las cuestiones de ingeniería electoral relativas a la Provincia. Si se desdoblan o no los comicios, la boleta única, el armado de las listas y, desde ya, el rol concreto que jugará Cristina. Casi con seguridad no cabe esperar anuncios al respecto, aunque con ella nunca se sabe.
 
En cualquier caso, si será candidata o eludirá ese compromiso es un factor determinante. Pero la pregunta es determinante respecto de qué.
 
Una cosa es su papel fundamental en cuanto a lo que representa en el peronismo, con absoluta prioridad en el conurbano bonaerense. Lo demás, como ya definieron otros colegas y analistas, es una suerte de confederación de partidos peronistas provinciales, que también aguardan alguna guía nacional.
 
Otra cosa es lo que proyecta la figura de CFK en el escenario nacional. Para lo primero, ella es decisiva a favor de su fuerza. Es una líder extraordinaria, ya histórica, y sólo a un loco podría ocurrírsele carecer de su aporte. Lo segundo está en duda.
 
Por lo pronto, las circunstancias compelen a ir generando ciertas certezas. Sólo tal vez, este lunes podrían encontrarse algunas para terminar el año -aunque sea- con una oposición menos dedicada a lo que parece un ombliguismo acentuado.
 
En opinión personal acerca de un tema muy polémico, arduo, presto a teorías y ensayos permanentes de prueba y error, todos esos cálculos acerca de cómo debe jugarse en las conformaciones de listas, arreglos con intendentes, arrastres sectoriales, acaban subsumidos en si hay o no una vocación de unidad con propuestas alternativas concretas. Lo que vaya a suceder no pasa, centralmente, por laboratorios en la arena. Discurre por una dirección convencida de lo que tiene que hacer.
 
Entre signos de admiración, el colega Jorge Halperín tituló el miércoles pasado, en este diario, qué vieja es la nueva subjetividad.
 
Comienza por interrogarse cómo pudo suceder, en el país de América Latina que alumbró y mantiene ya por ocho décadas una fuerza como el peronismo, impulsora de la justicia social, el Presidente más extremista de los ultraderechistas del mundo.
 
Sigue -la síntesis es del firmante- por cómo es que, al cabo de un año de su gobierno de demolición, sean tantos quienes siguen esperando milagros de Milei, particularmente en las provincias donde la dependencia del Estado -bajo amenaza- es tan extrema. Cómo es que en la vereda de enfrente vemos predominar un sentimiento de resignación.
 
Concluye, al apuntar a un diagnóstico generalizado, en que se fue erigiendo una nueva subjetividad que elige la autonomía personal. Que desprecia los planes sociales. Que se convence de que cada uno debe arreglárselas sin Estado que subsidie (o asista, o equilibre). Y, por supuesto, que aborrece a los políticos "profesionales", muy singularmente del peronismo kirchnerista. Los demás estamos "viejos".
 
Alerta que explicar los volantazos históricos del país por un supuestamente profundo cambio en las subjetividades políticas induce a vernos indefensos. ¿Frente a qué? Frente a la también supuesta ola indetenible del capital financiero que habría llegado para quedarse. Que erosiona la confianza en la idea de un país en el cual la riqueza esté mejor repartida. Siquiera eso, agregamos: algo mejor repartida.
 
Es probable que la "nueva subjetividad" sea (mucho) más profunda que lo históricamente experimentado. Más individualismo. Más comportamientos fascistoides. Más jóvenes y más pobres cooptados por ese discurso. Más gorilismo. Todo, por vía de una "realidad" cada vez más líquida del aquí, ahora, ya mismo, pisando cabezas de las víctimas.
 
Pero, ¿en lo sustancial es acaso tan honda la modificación?
 
¿Tanto cambió que sigue tratándose del antiperonismo como motor sentimental más fuerte de la Argentina? ¿Tanto varió que el progresismo se enfrenta a fuerzas reaccionarias hoy con esa sensación de impunidad, sin vergüenzas, promovidas por una guerrilla digital alentada oficialmente? ¿Tanto se alteró que sigue siendo asunto de quién reparte la torta?
 
¿Y tanto se modificó que esas cosas pasan por cuál fuerza política es capaz de oponérseles? Como dice Halperín, aunque aclara que "como mínimo", la nueva subjetividad huele a viejo. El problema sería que lo viejo sean las cabezas para enfrentarlo.
 
Por Eduardo Aliverti
 
Fuente: Página 12
 

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20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 10:02
El ministro de Economía, el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, salió este domingo a interpelar públicamente al empresariado por la falta de respaldo explícito a la reforma laboral retrograda y esclavista impulsada por el Gobierno anarco capitalista. A través de un mensaje directo en redes sociales, el funcionario expresó su "asombro" ante lo que consideró una reacción tibia -o directamente nula- de las cámaras empresarias frente a los beneficios fiscales incluidos en el proyecto.
 
El reclamo de Caputo se produjo en un momento de alta tensión política y sindical, con la Confederación General del Trabajo convocando a un paro en rechazo al proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado y aguarda su tratamiento en la Cámara de Diputados. En ese contexto, el ministro buscó correr el foco del conflicto y presionar al sector privado para que se pronuncie en favor de una reforma que el Ejecutivo presenta como anti trabajadores.
 
El eje del planteo oficial es el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), dos herramientas que apuntan a reducir significativamente el costo laboral. La reforma permitiría bajar las contribuciones patronales por cada nuevo trabajador desde el 27 actual al 15 por ciento durante un período de 48 meses. En términos más amplios, la cuña laboral promedio se reduciría del 44 al 32 por ciento del salario bruto.
 
Pese a estos números, Caputo se mostró molesto por la falta de entusiasmo empresario. "Les bajamos un 85 por ciento las cargas patronales para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. ¡No salgo de mi asombro!", escribió en la red social X.
 
Sin embargo, el silencio por parte del empresariado expone una incomodidad que el Gobierno subestima. Voces del sector privado reconocen que la baja de cargas es un incentivo relevante, pero advierten que persisten dudas sobre la implementación del nuevo esquema, la estabilidad macroeconómica y la falta de políticas complementarias para reactivar la producción y el crédito. En sectores industriales, incluso, señalan que la reducción de costos laborales no alcanza si no hay demanda ni financiamiento.
 
Mientras el Gobierno ultra derechista exhibe el recorte de cargas patronales como una concesión histórica al empresariado, las principales cámaras evitan celebrarlo abiertamente, atrapadas entre el conflicto sindical, la incertidumbre económica y un modelo laboral que todavía genera más interrogantes que certezas.
 
Muchos empresarios están sensibilizados por los juicios laborales, pero hay que tener cuidado con la degradación de los derechos de los trabajadores, afecta la masa salarial, reduce el poder adquisitivo y por lo tanto achica aún más el mercado interno, con lo que a las Pymes les pega de lleno.
 
Los empresarios ni fu ni fa con la medida. En tanto, la CGT resolvió realizar un paro nacional para este jueves o el día en que se trate el proyecto oficial que destruye los derechos laborales de los trabajadores. El Gobierno libertario quiere que la Cámara de Diputados lo transforme urgente en ley, aunque si le hacen cambios volvería al Senado. La masividad de la medida está asegurada porque ya se sumaron los decisivos gremios del transporte.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 08:02
El gobierno del anarco capitalista Javier "el Loco" Milei volvió a quedar en el centro del escándalo por un vergonzoso contrato estatal que cuestiona su prédica contra la "casta" y las prácticas de su gestión. La controversia gira en torno a una adjudicación millonaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad cuya directora ejecutiva es María Josefina Rouillet, esposa del ministro Federico "Pelado" Sturzenegger, el de la motosierra y el "achicamiento del Estado" para todos, menos para su esposa.
 
La contratación, formalizada mediante una disposición oficial publicada en el sistema COMPR.AR, asciende a 114.044.133 de pesos y contempla la capacitación en inglés de 132 empleados durante 2026. El procedimiento utilizado fue una "Adjudicación Simple por Especialidad", justificada en el expediente bajo el argumento de que la AACI era el único proveedor capaz de garantizar la continuidad del programa formativo. Sin embargo, el dato de que se registró una sola oferta -la de la propia entidad adjudicada- alimentó cuestionamientos sobre la competencia real del proceso.
 
El vínculo matrimonial entre Rouillet y Sturzenegger obligó a activar el mecanismo de integridad previsto por el Decreto 202/2017. En ese marco intervinieron la Oficina Anticorrupción y la Sindicatura General de la Nación, que confirmaron en dictamen la existencia de un vínculo familiar directo con un ministro nacional. Como respuesta, el área de Compras recomendó la firma de un Pacto de Integridad para prevenir conflictos de interés.
 
Aunque ese procedimiento se presentó como garantía de transparencia, especialistas en administración pública suelen advertir que estos mecanismos son correctivos y no sustituyen el principio básico de evitar situaciones que puedan generar sospechas de favoritismo. El hecho de que el Estado contrate a una organización dirigida por un familiar directo de un funcionario de alto rango, aun con controles formales, expone una zona gris difícil de conciliar con el discurso oficial contra los privilegios políticos de casta.
 
El caso no es aislado. Registros del mismo portal oficial muestran que Cancillería ya había contratado a la AACI en 2024 por 55.388.180 pesos para un servicio similar. En esa ocasión, la documentación pública no incluía un Pacto de Integridad ni permitía descargar el pliego completo, lo que suma interrogantes sobre la consistencia de los estándares de transparencia aplicados.

Desde su campaña presidencial, Milei construyó su identidad política en torno a la denuncia de la "casta" y la promesa de terminar con los beneficios para funcionarios y allegados. Sin embargo, episodios como este niegan esa narrativa. Si bien la contratación no fue declarada ilegal y siguió los pasos administrativos exigidos, el problema radica en el plano político: la percepción de que ciertos vínculos personales siguen teniendo acceso privilegiado a recursos públicos.

La defensa oficial se apoya en la legalidad de los procedimientos. Pero la discusión pública se mueve en otro terreno: el de la legitimidad ética y simbólica. En un gobierno que hizo de la austeridad y la lucha contra los privilegios su principal bandera, cada contratación que involucra familiares directos de altos cargos se convierte en una prueba de inconsistencia. Ya denunciaron penalmente a Sturzenegger.

 
El caso, lejos de cerrarse con la firma de un supuesto pacto administrativo, reabre el debate sobre hasta qué punto la promesa de terminar con la "casta" queda limitada al terreno discursivo. Porque, cuando los beneficiarios de contratos estatales están vinculados a la cúpula del poder, la distancia entre relato y realidad es indisimulable.
 
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16-02-2026 / 09:02
Si algo faltaba para completar la foto de una ofensiva gubernamental a todo trapo, llegó con las medias sanciones de reforma laboral y baja en la edad de punibilidad. Triunfo político del Gobierno, sin dudas, con paliza para la oposición. Sin embargo, resta constatar si esa foto es parte de una película rumbo a ser concluida o si, al cabo, no es más que un recuadro.
 
Lo que el oficialismo se anima a denominar como "modernización" de las condiciones laborales se vio impregnado por el despliegue represivo en los alrededores del Congreso. Hay que detenerse en este punto, porque algunos de sus rasgos son sustantivos para entender fondos de la cuestión.
 
Hubo una marcha de protesta -no impactante, sí muy numerosa- que se dispersó apenas diseminado el impresionante operativo policial. Esos manifestantes fueron ignorados por la prensa oficialista, desde ya. Pero resulta que los medios opositores, con escasas excepciones, también ningunearon a los manifestantes. Prefirieron centrarse en lo burdo de infiltrados y/o marginales que fueron a pudrirla, casi sin registro de quiénes, cuántos, con qué composición, habían ganado la calle.
 
Todo fue de manual. Cuando una manifestación es imponente y bien organizada, no hay services ni ocho cuartos capaces de empiojar. Hacía falta -y esto no se dice con el diario de lunes, sino con repetida evidencia- que los organizadores tomaran precauciones ante lo obvio. No lo hicieron, y lo obvio sucedió.
 
Primeros apuntes, entonces: una marcha justificadísima pero convocada sin mayor convicción, empezando por la otrora "central obrera", y unos marchantes que quedaron al arbitrio de ser operados en forma infantil.
 
Luego, adentro del Congreso ya estaba cocinado que la cúpula cegetista -no hablamos de toda la CGT- había conseguido retener sus cuotas de privilegios burocráticos en materia de aportes sindicales y empresariales. Ellos y los tránsfugas del peronismo "del interior" o "dialoguista", en reemplazo de otras definiciones que hoy resuman de qué se trata el peronismo por fuera de consignas clásicas.
 
Lo objetivo es que se medio-sancionó una reforma de la que, en primer término, una mayoría de la población no tiene o parece no tener ni la menor idea informativa. "Porque son todos iguales". "Porque gracias si me dedico a arreglarme como puedo". "Porque la política no me interesa" y, con sus variantes, sigue la lista de respuestas similares.
 
Viene la votación en Diputados. No debiera arriesgarse una sentencia concluyente porque, en un país político como éste que para bien y mal siempre depara sorpresas, habrá de verse si no falla alguna transa en el propio oficialismo. Por caso, es incierto que el ítem espeluznante de las licencias por enfermedad atraviese el filtro de la Cámara Baja.
 
Como fuere y de hecho, el gobierno de los Milei se metió sus denuncias retóricas contra "las ratas de los senadores" allí donde la espalda pierde su buen nombre y honor. Negoció cuanto era necesario y dos de los grandes bloques de intereses, el del empresariado sin un mínimo rasgo de burguesía inteligente y el de los dirigentes sindicales entregados, obtuvieron lo que querían.
 
Nadie en su sano juicio supone que esta reforma significará potenciar el mercado laboral, ni oportunidades de empleo, ni cosa que se le asemeje. Lo aceptan ellos mismos, los voceros del establishment, en sus diálogos reservados. Reconocen que se da trabajo cuando crece la economía y la gente tiene un mango en el bolsillo. No cuando se profundizan las condiciones contractuales entre el zorro y las gallinas.
 

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