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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 07-11-2024 / 07:11
ES LA CABECERA DE PLAYA DEL ATAQUE DE LOS MEGAMILLONARIOS CONTRA EL RESTO DE LA HUMANIDAD

¿Patria, no. Colonia, sí?: Milei celebró como propia la victoria de Donald Trump en EE.UU.

¿Patria, no. Colonia, sí?: Milei celebró como propia la victoria de Donald Trump en EE.UU.
Milei espera que la victoria de Trump favorezca el apoyo del país del norte en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, por más endeudamiento. Además, Milei celebra el triunfo de uno de los mayores (sino el mayor) representante de la ultraderecha conservadora y neoliberal en el mundo. "Felicitaciones por su formidable victoria electoral. Ahora, hacé a América grande de nuevo", escribió el cipayo chupamedias Milei en sus redes sociales. "Saben que pueden contar con la Argentina para llevar a cabo su tarea. Éxitos y bendiciones", completó y corroboró su completa alineación y sumisión colonialista a los EE.UU.
Donald Trump fue electo 47° presidente de Estados Unidos y Javier "el Loco" Milei celebró la victoria del candidato republicano como propia porque se identifica ideológicamente con el ultra derechista yanqui. Cabe recordar que de las seis visitas del libertario a Estados Unidos, una fue para sacarse una foto con el republicano. Sin embargo, aunque le encantaría creer que son amigos íntimos, Trump lo saludó rápidamente y no le dedicó demasiado tiempo.
 
De todas formas, Milei espera que la victoria de Trump favorezca el apoyo del país del norte en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, por más endeudamiento. Además, Milei celebra el triunfo de uno de los mayores (sino el mayor) representante de la ultraderecha conservadora y neoliberal en el mundo. "Felicitaciones por su formidable victoria electoral. Ahora, hacé a América grande de nuevo", escribió el cipayo chupamedias Milei en sus redes sociales. "Saben que pueden contar con la Argentina para llevar a cabo su tarea. Éxitos y bendiciones", completó y corroboró su completa alineación y sumisión colonialista a los EE.UU.
 
El martes pasado se derrumbó la narrativa que se basaba en presentar a EE.UU. como un reservorio de la democracia, el imperio de la ley, el respeto por los derechos humanos. Desde luego, siempre existieron grietas en ese relato, como la contumaz negativa del país a suscribir tratados internacionales sobre derechos humanos, como la atroz violación de los derechos civiles de la población negra, o como el indefendible sistema del colegio electoral, que permite la elección como presidente de un candidato que no ha obtenido ni siquiera la mayoría simple del voto popular.
 
El martes, los norteamericanos eligieron un presidente, Donald Trump, respecto del cual nadie puede ignorar sus tendencias autoritarias, su escaso apego a las formas republicanas, e incluso su nula obediencia de la ley. Estos hechos fueron evidentes durante su primera presidencia, y se hicieron patentes en sus actos y sus dichos desde que salió del poder, cuatro años atrás. Ello sea dicho, sin dejar de mencionar la constante prédica misógina del discurso trumpista, y su conducta personal, que ostenta el récord de más de veinte denuncias por acoso o violación contra mujeres, uno de los cuales le valió una fuerte condena civil hace apenas unos meses.
 
Al igual que Milei, no pueden caber dudas tampoco sobre el desdén de Trump respecto de la democracia, y tanto es así que, cuando fue derrotado en 2020 por el actual presidente Joe Biden, se negó a aceptar el resultado, y hasta urdió un intento de golpe de estado, enviando una turba al Capitolio para evitar que se certificara el resultado que lo desfavorecía. Y si en el pasado atentó claramente contra la democracia, es casi seguro que reincidirá en el futuro. De hecho, durante la campaña, y en varios discursos, instó a sus partidarios a concurrir a las urnas con este eslogan: "Salgan a votar, sólo por esta vez. La próxima vez no va a hacer falta". ¿Por qué, no habrá próxima vez?
 
La sociedad norteamericana eligió para conducir sus destinos a un líder de ultraderecha, que no cree en la democracia, ni en los derechos humanos, ni en el imperio de la ley. Los argentinos mal podríamos escandalizarnos al respecto, lo tenemos a Milei.
 
La Opinión Popular
 

 
Elecciones en Estados Unidos: nace el tercer Donald Trump
 
Ganó la Presidencia, su partido el Senado y se encamina a ganar la cámara baja del Congreso de Estados Unidos. Además, contará con una Corte ultraconservadora que ayudó a construir.
 
El tercer Trump se encamina a controlar todos los resortes del poder. A partir de enero ocupará el Salón Oval de la Casa Blanca y el Partido Republicano ya se garantizó el control del Senado y se encamina a consolidar una mayoría en la cámara baja. La supermayoría conservadora en la Corte Suprema quedará resguardada por muchos años más. Su alianza con la élite de megamillonarios de Silicon Valley que diseña las opacidades del algoritmo goza de excelente salud.
 
Nunca en la historia reciente, al menos desde Ronald Reagan, un presidente de Estados Unidos concentró tanto poder. Nunca hubo alguien en ese cargo con tan pocos incentivos y menos predisposición a acatar los límites escritos y de los otros que le dan su contorno a la democracia. La primera lección de la noche es una que deberíamos haber aprendido hace cuatro u ocho años (y nos hubiéramos ahorrado tantos problemas): las cosas cambiaron y ya no van a volver a ser como antes.
 
Trump no solamente pudo imponerse en los siete Estados en disputa que definían la elección. Mejoró sustancialmente su performance a lo largo y a lo ancho de todo el país, incluso en terrenos históricamente hostiles a los republicanos y a su figura, como California o Nueva York. Se explica sobre todo por el acompañamiento que pudo conseguir entre la población latina, afroamericana e islámica, en particular de varones jóvenes de bajo nivel educativo en esas comunidades.
 
Las brechas por origen se volvieron más difusas mientras que tomaron mayor relevancia el género y la clase. Sobre esa novedad se montó el tercer Trump para quedar muy cerca de un triunfo, por primera vez, en el voto popular. El escenario hacia adelante cambia radicalmente. La muralla azul en el norte industrial voló por los aires y el sunbelt en el sur volvió a teñirse íntegramente de rojo, lo que obliga a los demócratas a buscar nuevos caminos si quieren reconstruir una mayoría.
 
El riesgo sobre la democracia más antigua del planeta es concreto. Trump tiene 78 años y, según las reglas actuales, no puede ser reelecto. Un fallo reciente de la Corte Suprema le brinda inmunidad casi absoluta a sus actos de gobierno. El establishment que no pudo, no supo o no quiso evitar que llegue hasta aquí difícilmente pueda ponerle frenos ahora. El tercer Trump existe porque antes el primer Trump y el segundo Trump pudieron salirse con la suya.
 
Es importante entender la diferencia. El primer Trump, el de 2016, llegó a la Casa Blanca para sorpresa de todos, incluso de él mismo. Su base de apoyo crítica, el núcleo duro, eran los MAGA, esos muchachotes WASP, algo rústicos, con organizaciones a nivel local en algunos Estados y poco más. Su proyecto político tenía aristas poco definidas, excepto en temas periféricos como la inmigración. Su discurso no tenía, por entonces, definiciones ideológicas demasiado novedosas.
 
Si el primer Trump era el de MAGA, el segundo Trump fue el de QAnon, el foro digital creado durante su presidencia que permitió que esos grupos aislados comenzaran a organizarse, coqueteando con teorías conspirativas y llamados a la acción directa. Cuando fue derrotado en 2020 por Joe Biden, intentó activarlos para quedarse en la Casa Blanca. El resultado de eso fue el fallido asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Una fecha que sigue siendo clave en esta historia.
 
Ese día el mundo de los algoritmos tomó por asalto la realidad de tres dimensiones. Avatares devenidos en personas se lanzaron contra uno de los poderes del Estado más poderoso de la tierra. Banderas de naciones inventadas flameaban junto a insignias neonazis en el centro político de Washington DC. La consecuencia de extremar, por izquierda y derecha, la política de identidades, es que cuando no queda nada en común lo que percibimos como realidad pierde espesor.
 
Ahora, con el diario del lunes, urge revisar la respuesta que tuvo ese ataque: el reflejo cancelatorio. El discurso de Trump la noche de la elección fue interrumpido por casi todas las cadenas de televisión. Sus posteos en redes sociales venían con carteles que advertían contra las fake news. Luego bajaron su cuenta en Twitter y cuando llamó a sus seguidores a sumarse a otra red social, Parler, la dieron de baja de las tiendas de apps y de los servidores donde estaba alojada.
 
El progresismo y la izquierda celebraron. Argumentaron que no se veía afectada la libertad de expresión porque se trataba de decisiones soberanas de empresas privadas y existían otros lugares donde expresarse. A nadie le hacía ruido que los tipos más ricos del planeta tuvieran un botón para decidir quién puede hablar y quién no. Cuatro años más tarde, todos ellos juegan para el tercer Trump, que ya no es el de MAGA ni el de QAnon sino que es el de Silicon Valley.
 
Ya no es solamente el reflejo de la rabia de los excluidos de 2016 ni el mesías de una secta delirante como en 2020. El tercer Trump es la vanguardia de un proyecto ideológico: el plan para reemplazar la democracia por un sistema que le resulte más eficiente al gran capital, representado por figuras como Elon Musk, protagonista de este proceso y posible futuro funcionario del nuevo gobierno. Es la cabecera de playa del ataque de los megamillonarios contra el resto de la humanidad.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 10:02
El ministro de Economía, el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, salió este domingo a interpelar públicamente al empresariado por la falta de respaldo explícito a la reforma laboral retrograda y esclavista impulsada por el Gobierno anarco capitalista. A través de un mensaje directo en redes sociales, el funcionario expresó su "asombro" ante lo que consideró una reacción tibia -o directamente nula- de las cámaras empresarias frente a los beneficios fiscales incluidos en el proyecto.
 
El reclamo de Caputo se produjo en un momento de alta tensión política y sindical, con la Confederación General del Trabajo convocando a un paro en rechazo al proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado y aguarda su tratamiento en la Cámara de Diputados. En ese contexto, el ministro buscó correr el foco del conflicto y presionar al sector privado para que se pronuncie en favor de una reforma que el Ejecutivo presenta como anti trabajadores.
 
El eje del planteo oficial es el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), dos herramientas que apuntan a reducir significativamente el costo laboral. La reforma permitiría bajar las contribuciones patronales por cada nuevo trabajador desde el 27 actual al 15 por ciento durante un período de 48 meses. En términos más amplios, la cuña laboral promedio se reduciría del 44 al 32 por ciento del salario bruto.
 
Pese a estos números, Caputo se mostró molesto por la falta de entusiasmo empresario. "Les bajamos un 85 por ciento las cargas patronales para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. ¡No salgo de mi asombro!", escribió en la red social X.
 
Sin embargo, el silencio por parte del empresariado expone una incomodidad que el Gobierno subestima. Voces del sector privado reconocen que la baja de cargas es un incentivo relevante, pero advierten que persisten dudas sobre la implementación del nuevo esquema, la estabilidad macroeconómica y la falta de políticas complementarias para reactivar la producción y el crédito. En sectores industriales, incluso, señalan que la reducción de costos laborales no alcanza si no hay demanda ni financiamiento.
 
Mientras el Gobierno ultra derechista exhibe el recorte de cargas patronales como una concesión histórica al empresariado, las principales cámaras evitan celebrarlo abiertamente, atrapadas entre el conflicto sindical, la incertidumbre económica y un modelo laboral que todavía genera más interrogantes que certezas.
 
Muchos empresarios están sensibilizados por los juicios laborales, pero hay que tener cuidado con la degradación de los derechos de los trabajadores, afecta la masa salarial, reduce el poder adquisitivo y por lo tanto achica aún más el mercado interno, con lo que a las Pymes les pega de lleno.
 
Los empresarios ni fu ni fa con la medida. En tanto, la CGT resolvió realizar un paro nacional para este jueves o el día en que se trate el proyecto oficial que destruye los derechos laborales de los trabajadores. El Gobierno libertario quiere que la Cámara de Diputados lo transforme urgente en ley, aunque si le hacen cambios volvería al Senado. La masividad de la medida está asegurada porque ya se sumaron los decisivos gremios del transporte.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 08:02
El gobierno del anarco capitalista Javier "el Loco" Milei volvió a quedar en el centro del escándalo por un vergonzoso contrato estatal que cuestiona su prédica contra la "casta" y las prácticas de su gestión. La controversia gira en torno a una adjudicación millonaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad cuya directora ejecutiva es María Josefina Rouillet, esposa del ministro Federico "Pelado" Sturzenegger, el de la motosierra y el "achicamiento del Estado" para todos, menos para su esposa.
 
La contratación, formalizada mediante una disposición oficial publicada en el sistema COMPR.AR, asciende a 114.044.133 de pesos y contempla la capacitación en inglés de 132 empleados durante 2026. El procedimiento utilizado fue una "Adjudicación Simple por Especialidad", justificada en el expediente bajo el argumento de que la AACI era el único proveedor capaz de garantizar la continuidad del programa formativo. Sin embargo, el dato de que se registró una sola oferta -la de la propia entidad adjudicada- alimentó cuestionamientos sobre la competencia real del proceso.
 
El vínculo matrimonial entre Rouillet y Sturzenegger obligó a activar el mecanismo de integridad previsto por el Decreto 202/2017. En ese marco intervinieron la Oficina Anticorrupción y la Sindicatura General de la Nación, que confirmaron en dictamen la existencia de un vínculo familiar directo con un ministro nacional. Como respuesta, el área de Compras recomendó la firma de un Pacto de Integridad para prevenir conflictos de interés.
 
Aunque ese procedimiento se presentó como garantía de transparencia, especialistas en administración pública suelen advertir que estos mecanismos son correctivos y no sustituyen el principio básico de evitar situaciones que puedan generar sospechas de favoritismo. El hecho de que el Estado contrate a una organización dirigida por un familiar directo de un funcionario de alto rango, aun con controles formales, expone una zona gris difícil de conciliar con el discurso oficial contra los privilegios políticos de casta.
 
El caso no es aislado. Registros del mismo portal oficial muestran que Cancillería ya había contratado a la AACI en 2024 por 55.388.180 pesos para un servicio similar. En esa ocasión, la documentación pública no incluía un Pacto de Integridad ni permitía descargar el pliego completo, lo que suma interrogantes sobre la consistencia de los estándares de transparencia aplicados.

Desde su campaña presidencial, Milei construyó su identidad política en torno a la denuncia de la "casta" y la promesa de terminar con los beneficios para funcionarios y allegados. Sin embargo, episodios como este niegan esa narrativa. Si bien la contratación no fue declarada ilegal y siguió los pasos administrativos exigidos, el problema radica en el plano político: la percepción de que ciertos vínculos personales siguen teniendo acceso privilegiado a recursos públicos.

La defensa oficial se apoya en la legalidad de los procedimientos. Pero la discusión pública se mueve en otro terreno: el de la legitimidad ética y simbólica. En un gobierno que hizo de la austeridad y la lucha contra los privilegios su principal bandera, cada contratación que involucra familiares directos de altos cargos se convierte en una prueba de inconsistencia. Ya denunciaron penalmente a Sturzenegger.

 
El caso, lejos de cerrarse con la firma de un supuesto pacto administrativo, reabre el debate sobre hasta qué punto la promesa de terminar con la "casta" queda limitada al terreno discursivo. Porque, cuando los beneficiarios de contratos estatales están vinculados a la cúpula del poder, la distancia entre relato y realidad es indisimulable.
 
La Opinión Popular
 
 

16-02-2026 / 09:02
Si algo faltaba para completar la foto de una ofensiva gubernamental a todo trapo, llegó con las medias sanciones de reforma laboral y baja en la edad de punibilidad. Triunfo político del Gobierno, sin dudas, con paliza para la oposición. Sin embargo, resta constatar si esa foto es parte de una película rumbo a ser concluida o si, al cabo, no es más que un recuadro.
 
Lo que el oficialismo se anima a denominar como "modernización" de las condiciones laborales se vio impregnado por el despliegue represivo en los alrededores del Congreso. Hay que detenerse en este punto, porque algunos de sus rasgos son sustantivos para entender fondos de la cuestión.
 
Hubo una marcha de protesta -no impactante, sí muy numerosa- que se dispersó apenas diseminado el impresionante operativo policial. Esos manifestantes fueron ignorados por la prensa oficialista, desde ya. Pero resulta que los medios opositores, con escasas excepciones, también ningunearon a los manifestantes. Prefirieron centrarse en lo burdo de infiltrados y/o marginales que fueron a pudrirla, casi sin registro de quiénes, cuántos, con qué composición, habían ganado la calle.
 
Todo fue de manual. Cuando una manifestación es imponente y bien organizada, no hay services ni ocho cuartos capaces de empiojar. Hacía falta -y esto no se dice con el diario de lunes, sino con repetida evidencia- que los organizadores tomaran precauciones ante lo obvio. No lo hicieron, y lo obvio sucedió.
 
Primeros apuntes, entonces: una marcha justificadísima pero convocada sin mayor convicción, empezando por la otrora "central obrera", y unos marchantes que quedaron al arbitrio de ser operados en forma infantil.
 
Luego, adentro del Congreso ya estaba cocinado que la cúpula cegetista -no hablamos de toda la CGT- había conseguido retener sus cuotas de privilegios burocráticos en materia de aportes sindicales y empresariales. Ellos y los tránsfugas del peronismo "del interior" o "dialoguista", en reemplazo de otras definiciones que hoy resuman de qué se trata el peronismo por fuera de consignas clásicas.
 
Lo objetivo es que se medio-sancionó una reforma de la que, en primer término, una mayoría de la población no tiene o parece no tener ni la menor idea informativa. "Porque son todos iguales". "Porque gracias si me dedico a arreglarme como puedo". "Porque la política no me interesa" y, con sus variantes, sigue la lista de respuestas similares.
 
Viene la votación en Diputados. No debiera arriesgarse una sentencia concluyente porque, en un país político como éste que para bien y mal siempre depara sorpresas, habrá de verse si no falla alguna transa en el propio oficialismo. Por caso, es incierto que el ítem espeluznante de las licencias por enfermedad atraviese el filtro de la Cámara Baja.
 
Como fuere y de hecho, el gobierno de los Milei se metió sus denuncias retóricas contra "las ratas de los senadores" allí donde la espalda pierde su buen nombre y honor. Negoció cuanto era necesario y dos de los grandes bloques de intereses, el del empresariado sin un mínimo rasgo de burguesía inteligente y el de los dirigentes sindicales entregados, obtuvieron lo que querían.
 
Nadie en su sano juicio supone que esta reforma significará potenciar el mercado laboral, ni oportunidades de empleo, ni cosa que se le asemeje. Lo aceptan ellos mismos, los voceros del establishment, en sus diálogos reservados. Reconocen que se da trabajo cuando crece la economía y la gente tiene un mango en el bolsillo. No cuando se profundizan las condiciones contractuales entre el zorro y las gallinas.
 

15-02-2026 / 09:02
Hay algo que Javier "el Loco" Milei parece haber entendido con claridad y que demuestra que, más allá de cuán loco esté, tiene intuición política. Lo que Milei entendió es que la oligarquía: los sectores del poder fáctico de la argentina, los siete grupos empresarios aglutinados en AEA, los medios de comunicación hegemónicos, el Poder Judicial de la guarida de Cómodo Py, tienen un mismo jefe. Vive en Avenida Pennsylvania al 1600, en la Casa Blanca, ciudad de Washington. Milei puede decirle "señor chatarrín" al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo abierto de Donald Trump. El líder del Grupo Techint jamás entraría en fricción con el inquilino de la Casa Blanca. Lo mismo se aplica a Héctor Magnetto de Clarín y a toda la cúpula judicial. 
 
El "gran empresariado argentino", a diferencia del brasileño, no tiene proyecto nacional. Una "burguesía nacional" se piensa a si misma rivalizando con otras por negocios y mercados. Eduardo Duhalde, cuando fue presidente interino, decía que había que cobrarle impuestos a los grandes empresarios, pero "aliarse con ellos" para rivalizar con las empresas de otras latitudes. Es la concepción básica del capitalismo nacional. El punto es que los grupos económicos locales no tienen una visión de país. Su imaginario es el de quien administra un territorio colonial. Tienen sus cuentas en EE UU y consiguen ahí el financiamiento. Entonces están sometidos a la legislación americana y a los jueces americanos que sólo un niño puede creer que son independientes.
 
Cristina Fernández está presa por el deseo de venganza de la derecha argentina que quiere darle una lección a la clase política. Es cierto. Pero también es una perseguida política de un sector del poder estadounidense que hoy está gobernando. El anuncio del secretario de Estado Marco Rubio en marzo de 2025 de que le quitaba la visa a CFK para ingresar a EE UU fue la batiseñal para que el poder judicial argentino actuara. Y lo hizo de inmediato. El poder judicial es veloz cuando las órdenes vienen del jefe supremo. Hay que recordar el episodio vergonzoso del Boing 747 de la empresa venezolana Emtrasur que fue directamente robado por la justicia argentina por orden de EE UU. Los jueces le tienen terror a la CIA.
 
Incluso entre los políticos peronistas, si se mira con detenimiento, los que conservan buenas relaciones con Washington también tienen menos problemas judiciales. No es una crítica a esos dirigentes ni una acusación de cipayismo. Es una descripción de cómo funciona el poder en Argentina, de quién maneja los hilos detrás del telón. El economista Roberto Felleti sostiene la hipótesis de que Milei quiere reemplazar al gran capital argentino por uno de origen norteamericano. El único freno que ese proyecto podría tener está en el propio Estados Unidos. El gran capital local se entregaría sin ofrecer resistencia.
 
¿Cómo se libera a la Colonia Argentina? Liberarla del todo es imposible. Se pueden ganar márgenes de soberanía. Los 12 años de peronismo muestran que mientras más soberanía se gana mejor vive el pueblo. No existe la colonia próspera. Es la gran mentira de la derecha. Tampoco hay prosperidad enfrentándose por completo al imperio militar más poderosos que conoció la historia humana. Es un juego de equilibrios.
 
El documento que anunció la lista de unidad para elegir las autoridades del peronismo bonaerense es una luz en el camino. Se sabe que quienes lo firmaron no se quieren demasiado. No se reunirían para brindar en año nuevo. La política se trata justamente de construir entre los que no se quieren en pos de un objetivo superior. El documento tiene dos puntos clave: termina de posicionar a Axel Kicillof como jefe político y no como subalterno y pone el acento en la necesidad de lograr la liberación de CFK como objetivo estratégico. No hay recuperación de soberanía sin la liberación de Cristina. Y el peronismo no tiene sentido sin la búsqueda de soberanía.
 
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