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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 28-10-2024 / 09:10
DEJA UN VACÍO QUE ABRE PASO A LA NEFASTA AGENDA NEOLIBERAL LIBERTARIA

En un escenario de brutal ajuste, desmantelamiento y pobreza, el PJ se divide en peleas internas

En un escenario de brutal ajuste, desmantelamiento y pobreza, el PJ se divide en peleas internas
El peronismo enfrenta una encrucijada autodestructiva mientras el riesgo país, en caída, anticipa una nueva era de endeudamiento bajo las promesas de Milei a los acreedores. En este escenario de ajuste, desmantelamiento y pobreza, el PJ se divide en disputas, dejando un vacío que abre paso a la agenda ultraliberal. Operaciones proscriptivas y denuncias cruzadas en una interna que no cede.
El riesgo país perforó la barrera de los 1000 puntos, todavía más que el doble de lo que dejó, en diciembre de 2015, el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, pero un número bajo en la serie del último lustro que acerca al gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei a su principal objetivo en materia financiera desde el primer día de gestión: recuperar el acceso al crédito internacional para iniciar un nuevo ciclo de endeudamiento. Fue celebrado por el oficialismo anarco capitalista de forma acorde a esa importancia.
 
La novedad debe leerse como un voto de confianza de los grandes fondos de inversión globales hacia Milei. Significa, en principio, que le creen cuando se muestra dispuesto a postergar todas las partidas del presupuesto que sean necesarias para hacer frente al pago de vencimientos. Mientras que su admirado Donald Trump propone en su campaña America First, Estados Unidos Primero, Milei mira a los acreedores y les promete Argentina Después.
 
El método anarco capitalista para volver a los mercados consiste en expropiar un tercio o más del poder adquisitivo los salarios, desmantelar la salud pública, vaciar las universidades, abortar el programa nuclear, abandonar la obra pública, dejar de repartir alimentos, desprenderse de los trenes, arrojar a seis millones de argentinos a la pobreza y tres millones a la indigencia. El problema de cazar un oso con una bazuca es que incluso si acertás al blanco después no queda ni la piel para vender.
 
El voto de confianza financiero no sólo da cuenta de la voluntad de Milei. También deja entender la percepción de que no se le opondrá una fuerza suficiente que pueda evitar sus propósitos. Mientras que el oficialismo fagocita, sin prisa pero sin pausa, a la gran mayoría del PRO y una parte importante de la UCR, el peronismo entró en una espiral autodestructiva de final incierto. La política se fragmenta por arriba justo cuando, por abajo, los reclamos empiezan a confluir.
 
El veranito de dólar pisado, bicicleta financiera y ganancias récord en la timba de Toto Caputo, que recibió esta semana en Washington una taza de Mejor Papá del Mundo, contrasta con los datos de la economía real, estancada en niveles subsaharianos. No es la primera vez en la historia argentina que el optimismo de los banqueros difiere mucho de la realidad. Hasta ahora, cada vez que se abrió esa brecha, las cosas, tarde o temprano, terminaron mal.
 
Un antiguo refrán inglés que le gusta repetir a mi viejo dice que hay tres cosas que nunca vuelven: la flecha, una vez que fue arrojada; la palabra que se dijo y la oportunidad que se pierden. Este gobierno arroja flechas contra el país que debe gobernar y promete destruir, en nombre de la libertad. Las flechas son metafóricas pero las consecuencias son bien reales para la enorme mayoría del pueblo argentino. Y, como señala el refrán, también son irreversibles.
 
Por ejemplo: el presupuesto congela las partidas destinadas a la compra de drogas para el HIV. Por cada cuatro pesos que se destinaban en 2023 con ese fin, en 2025 habrá uno solo. Este año ya hubo faltantes en muchos hospitales públicos y más de dos mil pacientes no pudieron acceder a su esquema de medicación. Así se honra la deuda: con sacrificios humanos. Néstor Kirchner dijo en 2003 que los muertos no pagan. Milei parece empecinado en demostrar lo contrario.
 

 
Las oportunidades que se pierden no siempre son por causa de la persona involucrada. Hay decisiones, como las que ha tomado este gobierno, que cercenan de un momento a otro las oportunidades en la vida de millones de personas. Si cierra la universidad pública muchos jóvenes perderán la oportunidad de elegir para su vida el camino de seguir una carrera profesional, sin importar de dónde vienen. Sin oportunidades las personas son menos libres de decidir su destino.
 
Otro ejemplo: este viernes hizo su último viaje el tren que durante 135 años y de manera ininterrumpida unió la ciudad de Buenos Aires con la localidad bonaerense de Pehuajó. ¿Cuántas oportunidades perderán los productores y empresarios de esa zona para que el gobierno nacional pueda sumar algunos pocos billetes arrugados a la pila que junta míseramente para ofrendar a los acreedores externos? ¿Son más o menos libres los habitantes de Pehuajó con esta decisión?
 
Libertad no es dejar a cada uno a su suerte, eliminando toda regla y toda intervención. Esa es la receta de Milei y sólo beneficia al capital, que encuentra en ese vacío un terreno fértil para reproducirse. La libertad para las mayorías sólo puede promoverse con un esquema virtuoso de prácticas y normas que maximicen las oportunidades y las ocasiones para decidir de cada uno. Eso es la justicia social y es una condición necesaria para la libertad en términos democráticos.
 
Las palabras que se dicen tienen efectos y generan compromisos. El resultado de los compromisos rotos por los gobiernos anteriores fue Milei. El desgaste de la gestión actual seguramente erosione aún más la confianza de la sociedad en los políticos. La consultora Sentimientos Públicos dio a conocer esta semana un estudio en el que el 54 por ciento de los consultados dijeron que en las próximas elecciones preferirían votar por un candidato sin experiencia política.
 
Combinado con el efecto de la boleta única, que premia a las caras conocidas, nadie debería sorprenderse si el año que viene la oferta electoral, oficialista y opositora, se ve acaparada por figuras que hicieron fama en otros rubros, desde el arte y la cultura hasta las redes sociales. En la Casa Rosada están midiendo el conocimiento y la imagen de varios influencers de ultraderecha que trabajan en su aparato de comunicación paraestatal con la idea de incluirlos en las listas de 2025.
 
Esa idea va en línea con el anuncio de que José Luis Espert, el más violento de los voceros de La Libertad Avanza (y ese es un galardón disputado) encabezará la boleta en la provincia de Buenos Aires, el spot más destacado en la próxima campaña. La provocación y la disrupción serán las herramientas con las que La Libertad Avanza buscará obstruir el funcionamiento correcto del Poder Legislativo. Milei ya obtuvo del Congreso todo lo que quería. Ya no lo necesita.
 
La capitulación en cámara lenta del PRO y la ruptura del bloque radical en la Cámara de Diputados consolidan simultáneamente dos escenarios. Por un lado, el gobierno consolida el tercio que le sirve para blindar el veto presidencial y cubrirse de la eventualidad de un juicio político. Por el otro, cada vez queda más lejos de conformar una mayoría de 129 para impulsar los proyectos que necesite para gobernar. Para eso están las facultades delegadas y los DNU.
 
Un estudio realizado por el politólogo Pablo Salinas da cuenta de que, más allá de cuál sea la configuración de las alianzas electorales, el resultado de las legislativas que se celebrarán en doce meses no modificará sustancialmente ese equilibrio. Con el Congreso inmovilizado en un empate permanente, sin ley de Presupuesto y con la Corte Suprema paralizada a partir de enero, la hipótesis de que Milei profundice una deriva autocrática comienza a tomar una materialidad inquietante.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
24-03-2026 / 13:03
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