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Nacionales - 12-10-2024 / 09:10
LA OFENSIVA DEL GOBIERNO SOBRE LAS UNIVERSIDADES MOVILIZÓ A UN SECTOR QUE FUNCIONÓ COMO CATALIZADOR DE LAS LUCHAS POPULARES EN OTROS MOMENTOS HISTÓRICOS

El Loco Milei pateó al león dormido y desató la respuesta estudiantil en las universidades

El Loco Milei pateó al león dormido y desató la respuesta estudiantil en las universidades
El gobierno anarco capitalista de Javier “el Loco” Milei que acusó a las universidades de actuar como centros de adoctrinamiento, es responsable del repentino brote de politización y radicalización estudiantil que hace recordar a los años 70. El veto a la ley de financiamiento universitario, su aprobación y la ofensiva oficial para destruir a la universidad pública tuvieron el mismo efecto que patear a un león dormido.
El gobierno anarco capitalista de Javier "el Loco" Milei que acusó a las universidades de actuar como centros de adoctrinamiento, es responsable del repentino brote de politización y radicalización estudiantil que hace recordar a los años 70.
 
El veto a la ley de financiamiento universitario, su aprobación y la ofensiva oficial para destruir a la universidad pública tuvieron el mismo efecto que patear a un león dormido. Milei acusó de adoctrinamiento cuando menos participación política había en las universidades. Fue una gran mentira y ahora deberá confrontar con un movimiento estudiantil fortalecido y reactivado.
 
La toma de facultades en todo el país no refleja la acción de pequeños grupos politizados, sino que tiene consenso de la mayoría estudiantil que hasta hace poco era reacia a la acción política. Las tomas fueron decididas en asambleas, junto a docentes y no docentes.
 
En Psicología de la UBA, la conducción del centro de estudiantes no estaba de acuerdo con las tomas, pero la mayoría decidió en asamblea tomar la facultad. En La Matanza, las que se opusieron fueron las autoridades, que resultaron sobrepasadas por los estudiantes y se vieron obligadas a abrir los portones. Las tomas fueron masivas en la universidad cordobesa y en provincias como Salta y Tucumán, en Rosario y en la universidad cuyana.
 
En La Matanza se declaró persona no grata y se planteó la expulsión del profesor Alejandro Finocchiaro, ex ministro de Educación de Mauricio Macri y uno de los diputados que respaldó el desfinanciamiento de las universidades que impulsa el gobierno. Este profesor universitario argumentó su voto contra las universidades porque "antes de votar con el kirchnerismo me corto un brazo".
 
El radicalismo de Franja Morada hegemonizó el movimiento estudiantil desde el gobierno de Raúl Alfonsín. Al revés de lo que dijo el gobierno, desde la salida de la dictadura se produjo un proceso gradual de despolitización del movimiento estudiantil, cada vez más volcado a la actividad puramente gremial.
 
También al contrario de lo que dijo Milei, ese proceso fue más pronunciado en las nuevas universidades del conurbano, las que no mostraban paredes pintadas o grandes carteles de las agrupaciones politizadas.
 
El brutal ajuste que está aplicando el gobierno en las universidades anuló la perspectiva de futuro de miles de estudiantes. La inseguridad y la incertidumbre se han extendido en las aulas, el debate político surgió como una necesidad, incluso entre los que votaron a Milei.
 
Docentes y no docentes coinciden en que se hizo masiva la participación estudiantil. El movimiento tiene antecedentes como catalizador de las luchas populares. Y es el forjador de las futuras generaciones de profesionales y dirigentes.
 

 
No es casual que casi al mismo tiempo que se anunció el conflicto, aparecieron supuestos ranking internacionales que aseguran que tal o cual universidad privada ocupa los primeros puestos entre las universidades del mundo o de la región.
 
Pero el plantel docente y el nivel académico de ninguna universidad privada pudo superar al de las universidades públicas. Allí están los premiados reconocidos en ciencias duras y en humanidades. Igual que los hospitales, habrá que mejorarlos, pero destruir la educación y la salud pública, como plantea este gobierno, es un crimen de lesa humanidad porque atenta contra derechos básicos de los argentinos.
 
El desfinanciamiento de los hospitales que dependen del gobierno nacional y el anuncio extraoficial de que sería cerrado el Hospital Laura Bonaparte, especializado en Salud Mental y Adicciones, también provocó la reacción de profesionales, pacientes y vecinos de los sanatorios. El gobierno tuvo que reabrir la guardia y los consultorios externos del Bonaparte cuyo cierre había ordenado, y de la misma manera tuvo que asegurar que el hospital no será cerrado.
 
En plena crisis económica que atormenta a millones de argentinos con la posibilidad de no poder alimentar a sus familias o cuando se da una batalla mundial contra el narco, cerrar el único hospital especializado en salud mental y adicciones se presenta como la decisión de un orate.
 
El ajuste brutal contra los jubilados, la educación y la salud pública se justificó con el argumento de que no hay plata. Es lo que han hecho circular en las redes aduciendo que la plata se gastó en la "fiesta populista".
 
La persona que lee ese argumento está asociada a una prepaga cuyo precio "populista" ahora se convirtió en una cifra inalcanzable. O estudia en la universidad pública y gratuita o se atiende en un hospital de alta tecnología como el del Cruce. O cobra una jubilación gracias al "populismo", a la que ahora le sablearon el 30 por ciento de su capacidad adquisitiva.
 
Y es capaz de creer que no hay plata. Pero está mal informada. Con sólo retirar las exenciones impositivas que benefician a las grandes empresas, se podría financiar el aumento de las jubilaciones y un nivel digno para la salud y la educación pública.
 
Todo el discurso contra el populismo es un engañapichanga para que los argentinos cedan mansamente derechos y calidad de vida para favorecer a los ricos y poderosos.
 
Para los libertarios, la "fiesta del populismo" fue construir 1800 escuelas y fundar 17 nuevas universidades, como hizo el gobierno de Cristina Kirchner. Como son antipopulistas tienen que destruir escuelas, universidades y hospitales que construyó el populismo. Aparecen con claridad dos proyectos diferentes de país.
 
Pero aún, en el marco de esta crisis y con el gobierno de Milei poniendo todo tipo de obstáculos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, con un presupuesto recortado, finalizó las obras que abandonó el gobierno nacional en las 17 universidades nacionales que están en la provincia, creó 66 centros de extensión universitaria en los pueblos más alejados, donde se dictarán 155 carreras. Aún en plena crisis se despliegan dos modelos de país antagónicos.
 
La decisión de Cristina Kirchner de aceptar su postulación para encabezar el PJ nacional empieza a reordenar la fuerza política que por ahora es capaz de ofrecer una alternativa, pese al antecedente del gobierno deslucido de Alberto Fernández.
 
Cristina Kirchner y Axel Kicillof son las figuras que gravitan en el segmento opuesto a Javier Milei. El futuro del peronismo y del kirchnerismo dependerá si se genera una dinámica de complementación o de confrontación.
 
Los libertarios buscan la división del peronismo. En parte con la ilusión de revivir los restos arqueológicos del menemismo y en parte alimentando divisiones en el plano gremial y entre gobernadores e intendentes. Aunque no se puede subestimar, el margen de lo que está dispuesto a ofrecer para extorsionar es tan poco que lo más probable es que sólo convoque a los más desahuciados.
 
Kicillof y Cristina Kirchner comparten el modelo de país, no hay diferencias de tipo ideológico, al igual que en la mayoría del peronismo. El resultado de ese debate aparece en este momento como la posibilidad más concreta para frenar al extremismo libertario. 
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
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