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Nacionales - 10-10-2024 / 09:10
REBELIÓN ESTUDIANTIL: CRECE EL REPUDIO CON TOMAS DE FACULTADES Y PARO NACIONAL

Milei le tiene terror a que la gente que no es rica se eduque: Diputados ensobrados dejan sin ley de financiamiento a las universidades públicas

Milei le tiene terror a que la gente que no es rica se eduque: Diputados ensobrados dejan sin ley de financiamiento a las universidades públicas
En una votación muy ajustada, el miserable y cruel gobierno oligárquico de Javier "el Loco" Milei consiguió salvar el veto que desfinancia las universidades con el apoyo de la casta del PRO, los "heroicos" tránsfugas radicales, provinciales y los peronistas traidores Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, en una indisimulada compraventa de votos. Pero el conflicto sigue abierto. Volverá al Congreso con la discusión del Presupuesto, y la propia comunidad universitaria reaccionó con decenas de facultades tomadas y un paro nacional para este mismo jueves, mientras el desquiciado Milei amenaza con el Terrorismo de Estado.
En una votación muy ajustada, el miserable y cruel gobierno oligárquico de Javier "el Loco" Milei consiguió salvar el veto que desfinancia las universidades con el apoyo de la casta del PRO, los "heroicos" tránsfugas radicales, provinciales y los peronistas traidores  Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, en una indisimulada compraventa de votos. Pero el conflicto sigue abierto. Volverá al Congreso con la discusión del Presupuesto, y la propia comunidad universitaria reaccionó con decenas de facultades tomadas y un paro nacional para este mismo jueves, mientras el desquiciado Milei amenaza con el Terrorismo de Estado.
 
Milei confirmó este miércoles que es capaz de tejer una red de contención que le permite gobernar a la defensiva, muy lejos de la democracia y muy cerca de una dictadura, a fuerza de decretos que voltean leyes, pero volvió a sentir el vértigo de hacer equilibrio en el borde del precipicio. Con 35 de los 38 votos que tiene en la Cámara de Diputados, el PRO fue clave para sostener el veto. Mauricio Macri terminó de recibirse de esbirro del Presidente y su partido, de furgón de cola de La Libertad Avanza. El ingeniero se consolidó como el forro de una gobernabilidad que Milei ata con alambre.
 
El triunfo pírrico de Milei afianzó un conflicto que puede arruinarlo. Es que, opositores y aliados ponen paños fríos a la algarabía libertaria y advierten que las universidades no son el mejor rival para un Gobierno y con este veto se inició una disputa capaz de erosionar al Presidente hasta su último día en la Casa Rosada. Referentes del PRO, bloque clave en la banca al veto, habían advertido a funcionarios sobre la inconveniencia de elevar el conflicto que no terminará con el veto aceptado. Las universidades no son enemigas para tener. Están en todos lados y llegan a mucha gente. La mayoría tiene prestigio y todas movilizan a sus comunidades.
 
El veto despertó la rebelión estudiantil. Explota la lucha universitaria en todo el país. Estudiantes toman distintas medidas de fuerza contra la aprobación del veto ajustador del gobierno libertario y la casta cómplice contra la universidad pública. Lejos de bajar los brazos, crece la bronca en el movimiento estudiantil. En distintas facultades se dieron acciones espontáneas durante la tarde y la noche del miércoles que vienen resolviendo medidas de acción directa: cortes de calle, asambleas, ruidazos, tomas de facultades y enfrentamiento con las autoridades.
 
El martes por la noche había 22 instituciones educativas de todo el país ocupadas en protesta contra el veto presidencial a la ley de financiamiento universitario. El miércoles por la mañana, justo antes de la sesión en la cámara de diputados, ya eran 33. Después de que el Congreso ratificó la decisión de Milei ese número se duplicó. Más de 60 facultades y colegios en todo el país pasaron la última noche tomados por sus estudiantes. Quien crea que 85 diputados ensobrados pueden clausurar el conflicto está viendo la película equivocada. Se abrió una caja de Pandora.
 
El Frente Sindical Universitario, compuesto por todas las organizaciones de trabajadores de las universidades públicas, declaró para la jornada de hoy un paro de 24 horas. No es el primero y no va a ser el último. Se descuentan nuevas medidas de fuerza. El conflicto ya pasó de los claustros a las calles y las rutas. Anoche en varias ciudades del país volvieron a sonar cacerolas. La única respuesta que ensaya el gobierno es la represión de Patricia Bullrich, como en la dictadura militar. Pero el régimen autoritario conducido por Milei está más débil que nunca.
 
A Milei lo que más le importa es ganar la supuesta batalla cultural que libra contra todo lo que implique una institución colectiva. Todo lo que no sea un individualismo extremo anarco capitalista es considerado socialismo, cualquier institución que implique una colaboración entre los seres humanos, cualquier gesto de sensibilidad por el otro. El 0,14 del PBI, es el costo fiscal del proyecto que decidió vetar. No hay explicación económica. Si la universidad pública no le costase al Estado un centavo, él encontraría otra excusa para destruirlas. Porque la oligarquía le tiene terror a que la gente que no es rica se eduque y porque hay un componente importante de sadismo en Milei. No se trata sólo de la falta de sensibilidad por el sufrimiento del pueblo. Hay placer en generar ese sufrimiento.
 
La Opinión Popular
 

 
MILEI LOGRÓ ANULAR EL FINANCIAMIENTO UNIVERSITARIO Y CRECE EL REPUDIO CON TOMAS Y PARO NACIONAL
 
Un veto que provocó una reacción en cadena
 
El Gobierno consiguió blindar el veto en el Congreso, pero el conflicto se multiplica con facultades y rectorados tomados en todo el país, y un paro en todas las universidades.
 
Tras negociaciones hasta último momento desde la Rosada, teléfonos calientes en continuado con los gobernadores, abstenciones y ausencias del orden de lo escandaloso que resultaron claves (incluidos extraños casos de malestares súbitos, ver página 5), Javier Milei logró blindar su segundo veto en contra de lo votado anteriormente por el Congreso, y de la voluntad popular. Esta vez, atacó el financiamiento de las universidades públicas, evitando que por ley se garantice un aumento del presupuesto, a la vez que actualizaciones tanto salariales como de gastos de funcionamiento atadas a la inflación.
 
Lejos de cerrar el tema como la victoria que propaló en las redes, el gobierno y la oposición muy amigable compraron con este movimiento un conflicto que amenaza con crecer exponencialmente: ni bien se conoció la votación de Diputados, el Frente Sindical de Universidades Nacionales anunció el paro que hoy se cumple en la totalidad de las casas de estudio de todo el país. Pero además, las y los estudiantes comenzaron a protagonizar la resistencia al veto con tomas y clases públicas que se fueron multiplicando como un efecto cascada también en todo el territorio.
 
Primero las facultades más combativas -Filosofía y Letras, Psicología, entre las de UBA, a las que luego se sumaron las de Exactas y Veterinarias-, pronto réplicas en facultades de universidades de Córdoba, Rosario, Mar del Plata, el Litoral, Santa Cruz, Tucumán, José C. Paz, Tres de Febrero, y hasta las que nunca habían sido tomadas, como la de La Matanza, donde les estudiantes, con el apoyo de docentes y no docentes, denunciaron que en plena toma las autoridades cerraron las puertas. También los rectorados de la Universidad Nacional de la Plata, la de Cuyo, Salta y la de San Martín. Al cierre de esta edición, decenas de facultades en todo el país protagonizaban lo que comenzaba a proponerse como "un estudiantazo". En algunos puntos se escucharon también cacerolazos. El tema del presupuesto universitario tampoco queda saldado en el Congreso: los recursos que se prevén para el año próximo son sustancialmente menores a los que piden las universidades.  
 
El tablero de ayer por la tarde en la Cámara de Diputados (160 votos en defensa del financiamiento contra 84 a favor de blindar el veto, pero también 5 abstenciones y 8 ausentes que terminaron definiendo la votación) exhibió, también, un estado de cosas. De victorias pírricas y palabras como las de Miguel Angel Pichetto en el recinto ("Creen que ganan, pero en realidad pierden"), estuvieron hechos muchos de los análisis posteriores.
 
Las palabras del comunicado del Frente Sindical de Universidades Nacionales (que abarca a todos los gremios, Conadu, Conadu Histórica, Fedun, Ctera, Fagdut, Fatun, UDA) sintetizaron también ese estado de cosas: "Repudiamos a las y los diputados que votaron en contra del mandato popular de defender la universidad", expresaron. Y también: "La voluntad popular ha sido defraudada y la democracia ha cedido al manejo antirepublicano de gobernar por decreto del Gobierno Nacional.
 
"Los diputados nacionales le dieron la espalda a las universidades públicas", acusaron desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). "Este reclamo es genuino y así lo manifestó la sociedad en su conjunto en las marchas federales del 23 de abril y del 2 de octubre", recordaron en un comunicado. "Privilegiaron su metro cuadrado, sus argumentos pequeños, su mirada corta y su visión egoísta", criticaron con dureza a los legisladores vetadores.
 
"Actualmente, la situación de nuestro sistema universitario es cada vez más grave. Llegamos a un punto que no tiene precedentes en la historia democrática de nuestro país y, de seguir así, estaremos en un punto sin retorno donde todo el sistema deje de existir tal cual hoy lo conocemos", les había advertido el rector de la UBA, Ricardo Gelpi, a las y los legisladores antes de la votación, en una carta pública. Aunque la carta solo mencionaba el dato de que la Universidad de Buenos aires "integra el 1 por ciento de la elite de las universidades de todo el mundo", otra cifra rondaba las reacciones de la comunidad educativa tras el veto, entre la bronca y la desazón: el dato concreto de que el 70 por ciento de los salarios docentes universitarios se encuentra hoy por debajo de la línea de pobreza.
  
  
El plano paralelo de Milei y Bullrich
  
Desde su plano paralelo, el Presidente esgrimió ayer una mezcla de argumentos de defensa a su veto, al hablar ante el Consejo Empresarial de América Latina. Definió a la ley que finalmente logró anular como "un mero eufemismo para defender los curros de tres o cuatro delincuentes que utilizan una causa noble y la prostituyen para ganar dinero a costa de robárselo a los alumnos, a los profesores y a lo que tiene que ver con los edificios y demás (sic)". Y a continuación volvió sobre una acusación que no le venía funcionado al gobierno: "Vinimos a terminar con los curros, ¿cuál es el problema de que los auditen, si estuvieran limpios? Lo único que pedimos es auditar".
 
Unas horas antes, había preocupado uno de sus frenéticos reuiteos: "Marchas, paros, tomas... quieren derrocar al presidente con más huevos de la historia. Están avisados, zurdos, después no lloren derechos humanos y lesa humanidad". Para esperar a la manifestación que se convocó frente al Congreso en rechazo al veto (ver página 2), el despliegue policial fue desmedido, con carros hidrantes y otros vehículos apostados en las inmediaciones desde temprano. Al final de la marcha la Policía de la Ciudad informó siete detenidos, entre ellos un menor que fue luego liberado, todos con causas abiertas por "atentado y resistencia a la autoridad".
 
La ministra Patricia Bullrich también tuvo su momento de luces por redes sociales: "A los violentos antidemocráticos que golpearon, persiguieron y robaron al periodista independiente Fran Fijap les digo: sepan que vamos a ir con toda la fuerza de la ley detrás de cada uno. Los tenemos a todos identificados y no tienen escapatoria. Ley y orden", posteó. La amenza fue luego de que el tuitero libertario lograra su provocación apariciendo en la marcha tras insultar a los manifestantes por redes, para ser perseguido hasta refugiarse en una casa de empanadas.
 
 
En pie de lucha
 
En las distintas facultades y universidades, el dato coincidente es el carácter masivo de las asambleas que se vienen llevando adelante, y en las que se decidieron las tomas. "Para muchos chicas y chicas, son las primeras experiencias en las que sienten en peligro concreto. Para nosotros, es un triste deja vu de los 90, una historia circular que no pensábamos repetir con tanta angustia de por medio", dice a Página/12 Verónica Salvo, docente de Exactas de la UBA.
 
"Está el rechazo al veto, que es unánime, porque anular una ley de financiamiento es un retroceso enorme. Pero está también lo cotidiano: cada vez más difícil para un estudiante sostener la universidad. Los alquileres aumentan, el colectivo aumenta y la mayoría de los trabajos a los que accedemos son irregulares y en malas condiciones", enumera Violeta Finocchiaro, presidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad de Rosario, una de las que estuvo tomada.
 
"Es un contexto muy complejo para los estudiantes, no solo desde lo económico, también desde lo emocional. Estas medidas generan mucha inestabilidad", plantea y concluye: "Si dejamos que este veto avance, las universidades públicas van a sufrir recortes que harán muy difícil que podamos seguir estudiando".
 
Con esta certeza, el movimiento estudiantil diagrama próximas acciones en repudio al veto y a los vetadores, que incluyen clases publicas, cortes de calles, vigilias y la idea de plasmar una gran jornada de tomas simultáneas en todo el país.
 
Por Karina Micheletto
 
Fuente: Página 12
 

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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
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